{"id":57878,"date":"2020-05-22T11:50:10","date_gmt":"2020-05-22T16:20:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=57878"},"modified":"2026-04-17T15:04:38","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:38","slug":"el-papa-la-mision-es-un-don-gratuito-del-espiritu-no-el-resultado-de-estrategias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/05\/22\/el-papa-la-mision-es-un-don-gratuito-del-espiritu-no-el-resultado-de-estrategias\/","title":{"rendered":"El Papa: la misi\u00f3n es un don gratuito del Esp\u00edritu, no el resultado de estrategias"},"content":{"rendered":"<p>Mensaje de Francisco a las Obras Misionales Pontificias: evitar la auto-promoci\u00f3n y la celebraci\u00f3n publicitaria de las propias iniciativas. Ser misioneros es el reflejo de la gratitud por lo recibido.<!--more--><\/p>\n<p>El anuncio del Evangelio es &#8220;otra cosa con respecto a cualquier proselitismo pol\u00edtico o cultural, psicol\u00f3gico o religioso&#8221;. La misi\u00f3n es un don gratuito del Esp\u00edritu y no puede confiarse a &#8220;cursos de capacitaci\u00f3n dedicados&#8221; ni puede confiarse a esos &#8220;sistemas eclesi\u00e1sticos&#8221; que &#8220;parecen ser absorbidos por la obsesi\u00f3n de promocionarse a s\u00ed mismos y sus propias iniciativas&#8221;, tal vez &#8220;en publicidad&#8221;. Francisco vuelve a reflexionar sobre los fundamentos de la misi\u00f3n cristiana con un mensaje a las Obras Misionales Pontificias (OMP), que deber\u00edan haberse reunido en Roma para la asamblea general anual, pospuesta debido a la pandemia.<\/p>\n<h2><b>Fundamentos de la misi\u00f3n<\/b><\/h2>\n<p>Francisco recuerda que el &#8220;rasgo gen\u00e9tico m\u00e1s \u00edntimo&#8221; de la misi\u00f3n de la Iglesia es &#8220;ser obra del Esp\u00edritu Santo y no una consecuencia de nuestras reflexiones e intenciones&#8221;. Recibir la alegr\u00eda del Esp\u00edritu &#8220;es una gracia&#8221; y es &#8220;la \u00fanica fuerza que podemos tener para predicar el Evangelio&#8221;. La salvaci\u00f3n &#8220;no es la consecuencia de nuestras iniciativas misioneras, ni de nuestros discursos sobre la encarnaci\u00f3n de la Palabra&#8221; sino que &#8220;solo puede suceder a trav\u00e9s de la mirada del encuentro con \u00e9l, que nos llama&#8221; y, por lo tanto, puede ser la consecuencia y la reverberaci\u00f3n de Alegr\u00eda y gratitud. Anuncia el Evangelio quien da testimonio de la obra de Otro.<\/p>\n<h2><b>Rasgos distintivos<\/b><\/h2>\n<p>Tom\u00e1ndolos de la exhortaci\u00f3n Evangelii gaudium, Francisco describe los rasgos distintivos de la misi\u00f3n. En primer lugar, el atractivo: la Iglesia crece en el mundo por atracci\u00f3n y no por proselitismo, y &#8220;si se sigue a Jes\u00fas feliz de sentirse atra\u00eddo por \u00e9l, los otros lo notar\u00e1n&#8221;. Y pueden sorprenderse&#8221;. Otras caracter\u00edsticas son la gratitud y la gratuidad, porque &#8220;el fervor misionero nunca se puede obtener como resultado del razonamiento o el c\u00e1lculo&#8221;, o porque hay una obligaci\u00f3n en este sentido, pero es &#8220;un reflejo de la gratitud&#8221;. Luego est\u00e1 la humildad, porque si la felicidad y la salvaci\u00f3n &#8220;no son nuestra posesi\u00f3n&#8221; o una meta alcanzada por nuestros m\u00e9ritos, el Evangelio &#8220;solo puede anunciarse con humildad&#8221;, sin arrogancia. A\u00fan as\u00ed, existe la caracter\u00edstica de facilitar, no complicar: la misi\u00f3n aut\u00e9ntica no agrega &#8220;cargas in\u00fatiles&#8221; a las vidas ya fatigadas de las personas, ni impone &#8220;caminos de entrenamiento sofisticados y laboriosos para disfrutar lo que el Se\u00f1or dona con facilidad&#8221;. Otras dos caracter\u00edsticas distintivas son la proximidad a la vida &#8220;en acci\u00f3n&#8221;, porque la misi\u00f3n llega a las personas &#8220;all\u00ed donde est\u00e1n y como est\u00e1n&#8221;; el &#8220;sensus fidei&#8221; del pueblo de Dios y la preferencia por los peque\u00f1os y los pobres, que &#8220;no es una opci\u00f3n opcional para la Iglesia&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Talentos para desarrollar<\/b><\/h2>\n<p>Mirando hacia el futuro, Francisco recuerda que las Obras Misionales Pontificias &#8220;nacieron espont\u00e1neamente, del fervor misionero expresado por la fe de los bautizados&#8221; y est\u00e1n vinculadas al sensus fidei del Pueblo de Dios. Avanzaron en los dos caminos de oraci\u00f3n y caridad; siempre han sido estimados por la Iglesia de Roma, y su vocaci\u00f3n nunca ha sido vista como un &#8220;camino alternativo&#8221;, una afiliaci\u00f3n &#8220;externa&#8221; respecto a las formas de vida ordinarias de las Iglesias particulares. Se han convertido en una red generalizada en todos los continentes: una pluralidad que debe protegerse de las &#8220;aprobaciones ideol\u00f3gicas&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Errores a evitar<\/b><\/h2>\n<p>Luego, el Papa enumera algunas patolog\u00edas que se ciernen en el camino de las Obras Misionales Pontificias. La primera es la autorreferencia, con el riesgo de prestar atenci\u00f3n a la auto-promoci\u00f3n y celebrar las propias iniciativas en clave publicitaria&#8221;. Luego est\u00e1 la ansiedad de mando, es decir, el reclamo de ejercer funciones de control hacia las comunidades a las que estos cuerpos deber\u00edan servir. A\u00fan as\u00ed, existe la patolog\u00eda del elitismo, la idea t\u00e1cita de creer que pertenece a &#8220;una clase alta de especialistas&#8221;. Est\u00e1 el aislamiento del pueblo, visto como &#8220;una masa inerte, que siempre necesita ser revivida y movilizada&#8221;, como si &#8220;la certeza de la fe fuera la consecuencia de un discurso persuasivo o m\u00e9todos de entrenamiento&#8221;. Otros escollos est\u00e1n representados por la abstracci\u00f3n y el funcionalismo, porque todo se centra &#8220;en la imitaci\u00f3n de modelos de eficiencia mundanos&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Consejos para el camino<\/b><\/h2>\n<p>Francisco sugiere a las Obras Misionales Pontificias que preserven o redescubran su inserci\u00f3n &#8220;dentro del Pueblo de Dios&#8221;, sumergi\u00e9ndose en la vida real de las personas y entrelaz\u00e1ndose con la red eclesial de di\u00f3cesis, parroquias, comunidades y grupos. Tambi\u00e9n las pide que permanezcan atadas a las pr\u00e1cticas de oraci\u00f3n y a la recolecci\u00f3n de recursos para la misi\u00f3n, tambi\u00e9n buscando nuevas formas, pero sin &#8220;complicar lo que es simple&#8221;. Las Obras Misionales Pontificias &#8220;son y deben ser vividas como un instrumento de servicio a la misi\u00f3n en Iglesias particulares&#8221;: no hay necesidad de s\u00faper estrategas o &#8220;gerentes centrales&#8221; de la misi\u00f3n, a quienes debe delegarse la tarea de despertar el esp\u00edritu misionero. Deben operar en contacto con todas las realidades, sin esterilizarse nunca en una dimensi\u00f3n exclusivamente burocr\u00e1tica-profesional. Francisco pide mirar afuera, no mirar en el espejo, aligerando las estructuras en lugar de hacerlas m\u00e1s pesadas.<\/p>\n<h2><b>Donaciones<\/b><\/h2>\n<p>El Papa pide no transformar las Obras Misionales Pontificias en una ONG dedicada por completo a recaudar fondos. Si en algunas \u00e1reas falla la recolecci\u00f3n de donaciones generalizadas, uno no debe verse tentado a cubrir el problema simplemente yendo en busca de grandes donantes. Es bueno que la solicitud de ofertas para las misiones &#8220;contin\u00fae dirigida principalmente a toda la multitud de bautizados&#8221;, centr\u00e1ndose tambi\u00e9n de una nueva manera en la colecta en las iglesias de todos los pa\u00edses en octubre, con motivo de la Jornada Mundial de las Misiones. En el uso de los fondos recaudados, es necesario tener en cuenta las necesidades primarias de las comunidades, evitando formas de bienestar que corran el riesgo de alimentar fen\u00f3menos de &#8220;patrocinio parasitario&#8221; en la Iglesia tambi\u00e9n. Y no debemos olvidar a los pobres. Las OMP, con su red, refleja un pueblo con mil rostros y, por lo tanto, no debe imponer una forma cultural espec\u00edfica junto con la propuesta del Evangelio: &#8220;el reclamo de estandarizar la forma del anuncio tambi\u00e9n puede&#8221; eclipsar la universalidad de la fe cristiana. Francisco recuerda que las Obras Misionales Pontificias no son una entidad por derecho propio y entre sus especificidades est\u00e1 el v\u00ednculo con el Papa. Francisco cierra su mensaje recordando las palabras de San Ignacio, pidi\u00e9ndole a OMP que haga lo mejor que pueda su trabajo &#8220;como si todo dependiera de ustedes, sabiendo que en realidad todo depende de Dios&#8221;.<\/p>\n<p><b>Lea el texto completo del mensaje\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/vaticano\/news\/2020-05\/texto-completo-mensaje-papafrancisco-obra-misionales-pontificias.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">aqu\u00ed<\/a><\/b><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/vaticano\/news\/2020-05\/texto-completo-mensaje-papafrancisco-obra-misionales-pontificias.html\">https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/vaticano\/news\/2020-05\/texto-completo-mensaje-papafrancisco-obra-misionales-pontificias.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mensaje de Francisco a las Obras Misionales Pontificias: evitar la auto-promoci\u00f3n y la celebraci\u00f3n publicitaria&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":57881,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-57878","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57878","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57878"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57878\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}