{"id":58671,"date":"2020-06-12T10:47:08","date_gmt":"2020-06-12T15:17:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=58671"},"modified":"2026-04-17T15:04:39","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:39","slug":"el-papa-invita-a-rezar-al-sagrado-corazon-en-el-mes-de-junio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/06\/12\/el-papa-invita-a-rezar-al-sagrado-corazon-en-el-mes-de-junio\/","title":{"rendered":"El Papa invita a rezar al Sagrado Coraz\u00f3n en el mes de junio"},"content":{"rendered":"<p>El 19 de junio celebramos el <b>D\u00eda del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/b>, una devoci\u00f3n fortalecida como &#8220;s\u00edmbolo de amor divino&#8221; y a la cual se le dedica oraciones especiales, durante todo el mes de junio.<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p>\u201cEl mes de junio esta\u0301 dedicado de manera especial al Sagrado Corazo\u0301n de Cristo, una devocio\u0301n que une a los grandes maestros espirituales y a la gente sencilla del pueblo de Dios\u201d, record\u00f3 el Santo Padre.\u00a0<\/p>\n<pre>En esta l\u00ednea, el Papa Francisco dijo que \u201chay\u00a0<strong>una antigua oracio\u0301n \u2013la aprendi\u0301 de\nmi abuela\u2013 que deci\u0301a:<\/strong> \u2018Jesu\u0301s, haz que mi corazo\u0301n se parezca al tuyo\u2019.\nEs una hermosa oracio\u0301n: \u2018Haz mi corazo\u0301n semejante al tuyo\u2019. Una hermosa oracio\u0301n,\npequen\u0303a, para rezar este mes. \u00bfLa decimos juntos ahora? \u2018Jesu\u0301s, que mi corazo\u0301n \nse parezca al tuyo\u2019. Otra vez: \u2018Jesu\u0301s, que mi corazo\u0301n se parezca al tuyo\u2019\u201d, \nadvirti\u00f3. \u00c1ngelus del d\u00eda 7 de junio.<\/pre>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Papa Francisco, ha manifestado en varias ocasiones\u00a0su profundo afecto y veneraci\u00f3n por el\u00a0<i>Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/i>\u00a0y as\u00ed lo record\u00f3 tambi\u00e9n, al t\u00e9rmino de su\u00a0<b>audiencia general<\/b>\u00a0del mi\u00e9rcoles 6 de junio, en su saludo en lengua italiana, en el que invit\u00f3 a todos los fieles y peregrinos a rezarle con especial fervor durante este tiempo.<\/p>\n<p>Y con ocasi\u00f3n de la fiesta del Sagrado Coraz\u00f3n, el Santo Padre escribi\u00f3 en su cuenta oficial de\u00a0<a href=\"https:\/\/twitter.com\/search?q=pontifex_es&amp;src=tyah\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow noopener noreferrer\">Twitter<\/a>, que esta solemnidad &#8220;nos recuerda que Dios nos am\u00f3 primero: \u00c9l nos espera siempre para acogernos en su Coraz\u00f3n, en su amor&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Or\u00edgen de la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n<\/b><\/h2>\n<p>Seg\u00fan explica la tradic\u00f3n de la Iglesia, la devoci\u00f3n al coraz\u00f3n herido de Jes\u00fas tiene sus or\u00edgenes en el siglo XI, cuando los cristianos piadosos meditaban sobre &#8220;sus cinco llagas&#8221;.\u00a0<\/p>\n<p>En aquel tiempo se extendieron entre los fieles las<b>\u00a0oraciones al Sagrado Coraz\u00f3n<\/b>, a la llaga del hombro de Jes\u00fas y a las devociones privadas. Todas ayudaban a los cristianos a enfocarse en su Pasi\u00f3n y Muerte, de tal manera que lograran &#8220;crecer en el amor hacia \u00c9l&#8221;.<\/p>\n<p>Sin embargo, no fue hasta 1670 cuando un<b>\u00a0sacerdote franc\u00e9s llamado Jean Eudes\u00a0<\/b>celebr\u00f3 la primera fiesta del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, fruto de su enorme devoci\u00f3n &#8220;al coraz\u00f3n m\u00e1s grande entregado por amor a la humanidad&#8221;, tal y como \u00e9l mismo escribi\u00f3 en sus diarios; una devoci\u00f3n que con el tiempo lo llevar\u00eda a redactar los escritos de su adoraci\u00f3n lit\u00fargica.<\/p>\n<h2><b>Jes\u00fas mismo pide la celebraci\u00f3n de esta fiesta<\/b><\/h2>\n<p>Casi al mismo tiempo, una religiosa piadosa\u00a0 llamada\u00a0<b>Margarita Mar\u00eda Alacoque\u00a0<\/b>confes\u00f3 tener\u00a0<b>\u00a0<\/b>visiones m\u00edsticas de Jes\u00fas, en las que se le aparec\u00eda con frecuencia y en las que pod\u00eda ver &#8220;su coraz\u00f3n vivo y latente&#8221;.<\/p>\n<p>Al a\u00f1o siguiente, Margarita Mar\u00eda inform\u00f3 a sus superiores que durante estas experiencias m\u00edsticas, Jes\u00fas, hab\u00eda manifestado que quer\u00eda ser honrado bajo la figura de su coraz\u00f3n de carne; &#8220;pidiendo a los fieles que lo recibieran con frecuencia en la Eucarist\u00eda, especialmente el primer viernes de cada mes, y que practicaran una hora santa devocional&#8221;.<\/p>\n<p>En 1675, durante la octava al Corpus Christi, Margarita Mar\u00eda tuvo una visi\u00f3n que se conoci\u00f3 como la \u201cgran aparici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En ella, Jes\u00fas le ped\u00eda que la fiesta del Sagrado Coraz\u00f3n sea\u00a0<b>\u00a0celebrada cada a\u00f1o el viernes siguiente a Corpus Christi<\/b>, &#8220;en reparaci\u00f3n por la ingratitud de los hombres hacia su sacrificio redentor en la cruz&#8221;.<\/p>\n<p>La devoci\u00f3n se hizo popular despu\u00e9s de la muerte de esta religiosa en 1690, que posteriormente fue &#8220;elevada a los altares&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Aprobaci\u00f3n oficial del Papa P\u00edo IX<\/b><\/h2>\n<p>El 8 de mayo de 1873 la fiesta Sagrado Coraz\u00f3n fue formalmente aprobada por el Papa P\u00edo IX, y 26 a\u00f1os despu\u00e9s, el 21 de julio de 1899, el Papa Le\u00f3n XIII exhort\u00f3 a todos los obispos del mundo, a que la celebraran en sus di\u00f3cesis.<\/p>\n<p>Siglos despu\u00e9s el Papa Francisco recuerda en su homil\u00eda, de la misa matutina de la capilla de la Casa de Santa Marta en el d\u00eda del Sagrado Coraz\u00f3n, que se trata de\u00a0\u00a0la fiesta del amor de Dios: &#8220;un amor que no se puede entender. Un amor de Cristo que supera todo conocimiento. Supera todo. As\u00ed de grande es el amor de Dios, como el mar, sin orillas, sin fondo, sin l\u00edmites&#8221;, dijo el Pont\u00edfice.\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: VaticanNews<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 19 de junio celebramos el D\u00eda del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, una devoci\u00f3n fortalecida&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":58675,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-58671","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58671","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58671"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58671\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}