{"id":59741,"date":"2020-07-12T20:49:14","date_gmt":"2020-07-13T01:19:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=59741"},"modified":"2026-04-17T15:04:40","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:40","slug":"angelus-francisco-la-palabra-de-dios-semilla-fecunda-y-eficaz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/07\/12\/angelus-francisco-la-palabra-de-dios-semilla-fecunda-y-eficaz\/","title":{"rendered":"\u00c1ngelus. Francisco: la Palabra de Dios, semilla fecunda y eficaz"},"content":{"rendered":"<p>El Papa Francisco, este domingo 12 de julio, ha recitado la oraci\u00f3n del \u00c1ngelus ante cientos de peregrinos que se han hecho presente en la Plaza de San Pedro en Roma.<!--more--><\/p>\n<div class=\"article__text\">\n<p>Es mediod\u00eda en la ciudad de Roma y el Papa Francisco da inicio a la oraci\u00f3n del \u00c1ngelus. Cientos de peregrinos est\u00e1n distribuidos en la Plaza de San Pedro, respetando las medidas sanitarias para evitar la propagaci\u00f3n del Covid-19.<\/p>\n<p>El Papa francisco retoma el texto del Evangelio de Mateo 13,1-23, en el que Jes\u00fas cuenta a una gran multitud la par\u00e1bola del sembrador. En este relato, afirma el Obispo de Roma hay \u201ccuatro tipos diferentes de terreno. La Palabra de Dios, representada por las semillas, no es una Palabra abstracta, sino que es Cristo mismo, el Verbo del Padre que se ha encarnado en el vientre de Mar\u00eda. Por lo tanto, acoger la Palabra de Dios quiere decir acoger la persona de Cristo\u201d.<\/p>\n<h2>Distintas maneras de recibir la Palabra de Dios<\/h2>\n<p>El Papa identifica en el texto cuatro maneras de acoger la Palabra de Dios: como un camino, como un pedregal, como un terreno donde crecen arbustos y como el terreno bueno.<\/p>\n<p>Acoger la palabra de Dios como un camino donde vienen los p\u00e1jaros y se comen las semillas. Aqu\u00ed, dice Francisco, \u201cEs la distracci\u00f3n, un gran peligro de nuestro tiempo. Acosados por tantos chismorreos, por tantas ideolog\u00edas, por las continuas posibilidades de distraerse dentro y fuera de casa, se puede perder el gusto del silencio, del recogimiento, del di\u00e1logo con el Se\u00f1or, tanto como para arriesgar perder la fe\u201d.<\/p>\n<p>En el pedregal no abunda la tierra, afirma el Papa, \u201cAll\u00ed la semilla brota en seguida, pero tambi\u00e9n se seca pronto, porque no consigue echar ra\u00edces en profundidad. Es la imagen del entusiasmo moment\u00e1neo pero que permanece superficial, no asimila la Palabra de Dios. Y as\u00ed, ante la primera dificultad, un sufrimiento, una turbaci\u00f3n de la vida, esa fe todav\u00eda d\u00e9bil se disuelve, como se seca la semilla que cae en medio de las piedras\u201d.<\/p>\n<p>En el terreno donde abundan los arbustos espinosos, las espinas se constituyen en \u201cel enga\u00f1o de la riqueza, del \u00e9xito, de las preocupaciones mundanas\u2026 Ah\u00ed la Palabra se ahoga y no trae fruto\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, el terreno bueno. Aqu\u00ed enfatiza Francisco, \u201cy solamente aqu\u00ed la semilla arraiga y da fruto. La semilla que cae en este terreno f\u00e9rtil representa a aquellos que escuchan la Palabra, la acogen, la guardan en el coraz\u00f3n y la ponen en pr\u00e1ctica en la vida de cada d\u00eda\u201d.<\/p>\n<h2>La Palabra de Dios, semilla fecunda y eficaz<\/h2>\n<p>El Papa Francisco afirma que la par\u00e1bola del Sembrador \u201cNos recuerda que la Palabra de Dios es una semilla que en s\u00ed misma es fecunda y eficaz; y Dios la esparce por todos lados con generosidad, sin importar el desperdicio. \u00a1As\u00ed es el coraz\u00f3n de Dios! Cada uno de nosotros es un terreno sobre el que cae la semilla de la Palabra, \u00a1sin excluir a nadie!\u201d Seguidamente, nos invita a cuestionarnos c\u00f3mo cada uno de nosotros acogemos la Palabra de Dios y a identificar el tipo de terreno que somos.<\/p>\n<h2>La misi\u00f3n<\/h2>\n<p>Francisco nos invita a hacer madurar la semilla de la Palabra de Dios: \u201chacerla fructificar depende de nosotros, depende de la acogida que reservamos a esta semilla. A menudo estamos distra\u00eddos por demasiados intereses, por demasiados reclamos, y es dif\u00edcil distinguir, entre tantas voces y tantas palabras, la del Se\u00f1or, la \u00fanica que hace libre. El Papa anim\u00f3 a quienes le escuchaban a llevar con ellos un ejemplar de la Palabra de Dios, \u201cuna edici\u00f3n de bolsillo del Evangelio, en tu bolsillo, en tu bolso&#8230; Y as\u00ed, lee un trocito cada d\u00eda, para que te acostumbres a leer la Palabra de Dios y entiendas bien qu\u00e9 semilla te ofrece Dios y pienses con qu\u00e9 tierra la recibo\u201d.<\/p>\n<p>Francisco termin\u00f3 la reflexi\u00f3n invocando a la Virgen Mar\u00eda, \u201cmodelo perfecto de tierra buena y f\u00e9rtil, nos ayude, con su oraci\u00f3n, a convertirnos en tierra disponible sin espinas ni piedras, para que podamos dar buenos frutos para nosotros y para nuestros hermanos\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"banner-donazioni\" class=\"article_banner\">\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Fuente: VaticanNews<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa Francisco, este domingo 12 de julio, ha recitado la oraci\u00f3n del \u00c1ngelus ante&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":59734,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-59741","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59741","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59741"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59741\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59741"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}