{"id":60239,"date":"2020-07-29T10:49:45","date_gmt":"2020-07-29T15:19:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=60239"},"modified":"2026-04-17T15:04:40","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:40","slug":"pandemia-papa-dejemonos-contagiar-por-el-amor-no-por-el-virus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/07\/29\/pandemia-papa-dejemonos-contagiar-por-el-amor-no-por-el-virus\/","title":{"rendered":"Pandemia, Papa: dej\u00e9monos contagiar por el amor, no por el virus"},"content":{"rendered":"<p>Las ra\u00edces de nuestra vida est\u00e1n en Cristo, en \u00c9l est\u00e1 la fuerza para enfrentar los dif\u00edciles problemas que nos esperan despu\u00e9s de la crisis, en \u00c9l est\u00e1 el modelo de cercan\u00eda, amor y servicio. Los pensamientos de Francisco sobre la era del Covid-19 se explican en el prefacio del libro &#8220;Comuni\u00f3n y esperanza&#8221; publicado por la Libreria Editora Vaticana (LEV) del Dicasterio para la Comunicaci\u00f3n, redactado por el Cardenal Walter Kasper y el sacerdote alem\u00e1n Gerge Augustin.<!--more--><\/p>\n<p>Un volumen rico en reflexiones teol\u00f3gicas que puede suscitar una &#8220;nueva esperanza y una nueva solidaridad&#8221;, basadas en la certeza de que como ocurri\u00f3 en los primeros dif\u00edciles meses de la propagaci\u00f3n de la pandemia, tambi\u00e9n hoy, la presencia del Se\u00f1or nos acompa\u00f1a y nos alienta.<\/p>\n<p>Es con este deseo que el Papa Francisco firma el Prefacio del libro titulado &#8220;Comuni\u00f3n y Esperanza&#8221; publicado por la Librer\u00eda Editora Vaticana &#8211; Dicasterio para la Comunicaci\u00f3n. Redactores del libro son el cardenal Walter Kasper, presidente em\u00e9rito del Consejo Pontificio para la Promoci\u00f3n de la Unidad de los Cristianos y el padre George Augustin, sacerdote alem\u00e1n que fund\u00f3 y dirige el Instituto que lleva el nombre de su compatriota cardenal.<\/p>\n<h2><b>Pandemia como &#8220;tiempo de prueba y elecci\u00f3n&#8221;<\/b><\/h2>\n<p>En palabras del Papa, el pasado, el presente y el futuro de la humanidad. El coronavirus, como una tormenta -y me viene a la mente la solemne oraci\u00f3n del 27 de marzo pasado en la Plaza de San Pedro- nos sorprendi\u00f3 a todos, cambiando la vida familiar, el trabajo y las actividades p\u00fablicas y dejando a su paso muerte, penurias econ\u00f3micas y distancia de la Eucarist\u00eda y de los sacramentos.<\/p>\n<p>Esta dram\u00e1tica situaci\u00f3n, desenmascarando la vulnerabilidad del hombre, su inconsistencia y su necesidad de redenci\u00f3n y que cuestionando tantas certezas en la base de nuestras vidas, nos ha colocado ante -escribe el Papa en el Prefacio- &#8220;interrogativos fundamentales sobre la felicidad&#8221; y &#8220;sobre el tesoro de nuestra fe cristiana&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n las ra\u00edces m\u00e1s profundas que nos sostienen a todos en la tormenta?\u00a0 \u00bfQu\u00e9 es realmente importante y necesario? La &#8220;pandemia&#8221;, escribe Francisco, &#8220;es una se\u00f1al de alarma que nos lleva a reflexionar precisamente sobre esto. &#8220;Es un tiempo de prueba y elecci\u00f3n para que podamos orientar nuestras vidas de una manera renovada a Dios, nuestro apoyo y nuestra meta.<\/p>\n<h2><b>Escuchar el grito de los pobres y del planeta<\/b><\/h2>\n<p>El Papa vuelve a llamar a todos a la &#8220;solidaridad&#8221; y al &#8220;servicio&#8221; contra la &#8220;injusticia global&#8221; y la indiferencia. De hecho, la emergencia nos hace comprender cu\u00e1nto &#8220;dependemos de la solidaridad de los dem\u00e1s y nos empuja a servir a los que nos rodean de una manera nueva: &#8220;debemos ser sacudidos por la injusticia mundial&#8221;, escribe, &#8220;para poder despertar y escuchar el grito de los pobres y de nuestro planeta tan gravemente enfermo&#8221;.<\/p>\n<h2><b>El contagio del amor, no par\u00e1lisis del miedo<\/b><\/h2>\n<p>El inicio de la pandemia coincidi\u00f3 con el tiempo de la Pascua, hace notar el Papa, y de ah\u00ed viene el mensaje que ilumina el presente y el futuro y evita la par\u00e1lisis: es el mensaje de la victoria de la vida sobre la muerte. &#8220;La Pascua &#8211; escribe Francisco &#8211; nos da esperanza, confianza y valor, nos fortalece en la solidaridad&#8221; y en la fraternidad. &#8220;El peligro de contagio de un virus debe ense\u00f1arnos otro tipo de &#8216;contagio&#8217;, el del amor, que se transmite de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n. Estoy agradecido por los muchos signos de disponibilidad a la ayuda espont\u00e1nea y de compromiso heroico del personal sanitario, de los m\u00e9dicos y de los sacerdotes. En estas semanas hemos sentido la fuerza que proven\u00eda de la fe&#8221;.<\/p>\n<h2><b>En la Eucarist\u00eda la fuerza para superar las dificultades<\/b><\/h2>\n<p>Y a la fe en Cristo, se dedica el \u00faltimo pasaje del Prefacio. Francisco recuerda el &#8220;doloroso ayuno eucar\u00edstico&#8221; que muchos cristianos han experimentado debido al cese de las celebraciones p\u00fablicas y la soluci\u00f3n de emergencia de las transmisiones medi\u00e1ticas, pero tambi\u00e9n subraya que ninguna &#8220;transmisi\u00f3n virtual puede sustituir la presencia real del Se\u00f1or en la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica&#8221;.\u00a0 De aqu\u00ed la alegr\u00eda por la reanudaci\u00f3n de la vida lit\u00fargica normal porque, escribe, &#8220;la presencia del Se\u00f1or Resucitado en su Palabra y en la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica nos dar\u00e1 la fuerza necesaria para afrontar los dif\u00edciles problemas que nos esperan despu\u00e9s de la crisis&#8221;. Y a toda la humanidad como Jes\u00fas a los disc\u00edpulos de Ema\u00fas repite, como signo de esperanza para el futuro: &#8220;\u00a1No tengan miedo! Yo he vencido a la muerte&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: VaticanNews<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las ra\u00edces de nuestra vida est\u00e1n en Cristo, en \u00c9l est\u00e1 la fuerza para enfrentar&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":60240,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-60239","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60239","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60239"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60239\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}