{"id":60268,"date":"2020-07-30T10:22:29","date_gmt":"2020-07-30T14:52:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=60268"},"modified":"2026-04-17T15:04:40","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:40","slug":"hoy-es-fiesta-de-san-pedro-crisologo-el-hombre-de-palabras-de-oro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/07\/30\/hoy-es-fiesta-de-san-pedro-crisologo-el-hombre-de-palabras-de-oro\/","title":{"rendered":"Hoy es fiesta de San Pedro Cris\u00f3logo, el hombre de palabras de oro"},"content":{"rendered":"<p>San Pedro, \u00abCris\u00f3logo\u00bb de sobrenombre, obispo de R\u00e1vena y doctor de la Iglesia, que, habiendo recibido el nombre del santo ap\u00f3stol , desempe\u00f1\u00f3 su ministerio tan perfectamente que consigui\u00f3 captar a multitudes en la red de su celestial doctrina y las saci\u00f3 con la dulzura de su palabra. Su tr\u00e1nsito tuvo lugar el d\u00eda treinta y uno de este mes en Imola, en la regi\u00f3n de Emilia Romagna.<!--more--><\/p>\n<p>La vida de Pedro, arzobispo de R\u00e1vena, llamado \u00abCris\u00f3logo\u00bb (es decir: de palabra \u00e1urea, de excelente predicaci\u00f3n) desde el siglo IX, es mal conocida. De \u00e9l habla el Liber Pontificalis y una biograf\u00eda poco de fiar, obra de Agnello de Ravena (siglo IX). Por estas fuentes y por lo que de su obra se deduce, sabemos que Pedro naci\u00f3 en Imola hacia el 380, fue nombrado metropolita de R\u00e1vena entre el 425 y el 429 (ciertamente, antes del 431, fecha de una carta que le escribe Teodoreto), estuvo presente el 445 al fallecimiento de <a class=\"lk_az_ro\" href=\"http:\/\/www.eltestigofiel.org\/lectura\/santoral.php?idu=2653\">san Germ\u00e1n de Auxerre<\/a>\u00a0y tres o cuatro a\u00f1os despu\u00e9s escribi\u00f3 a Eutiques, presb\u00edtero de Constantinopla, que hab\u00eda recurrido a \u00e9l despu\u00e9s de su condenaci\u00f3n por obra de Flaviano, invit\u00e1ndolo a someterse a las decisiones de Le\u00f3n, obispo de Roma, \u00abquoniam beatus Petrus, qui in propia sede et vivit et praesidet, praestat quarentibus fidei vertiatem\u00bb (Ep ad Eutychen: PL 54,743: \u00abPorque el bienaventurado Pedro, que en su sede vive y preside, otorga la verdad de la fe a los que buscan.\u00bb). Falleci\u00f3 entre el 449 y el 458 (fecha de una carta de Le\u00f3n a su sucesor Ne\u00f3n), probablemente, el 3 de diciembre del 450, quiz\u00e1s en Imola [aunque en al actualidad se tiende a considerar como fecha m\u00e1s probable el 31 de julio].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gracias a las pacientes investigaciones de A. Olivar, hoy es posible conocer con exactitud la producci\u00f3n aut\u00e9ntica de Pedro Cris\u00f3logo, que comprende una carta (ya mencionada), 168 sermones de la Collectio Feliciana (siglo VIII) y 15 \u00abextravagantes\u00bb (escritos no clasificados). Otros escritos, como el c\u00e9lebre Rollo de R\u00e1vena, colecci\u00f3n de oraciones de preparaci\u00f3n a la Navidad (s. VII), no pueden ser tenidos por aut\u00e9nticos. Los sermones, a los que Pedro debe su celebridad, se distinguen por la esmerada preparaci\u00f3n de un orador dotado de una cultura discreta y por el calor humano y el fervor divino de un santo var\u00f3n. La condici\u00f3n peculiar de R\u00e1vena, sede de la corte imperial y ciudad marinera, explica la frecuencia de ejemplos tomados de la vida de la corte y de la vida militar y marinera, aunque no faltan ejemplos de la vida rural. \u00abEntre los escritores del siglo V, pocos superan a Pedro Cris\u00f3logo en elegancia\u00bb, en sus sermones nos ha legado \u00abp\u00e1ginas de genuina elocuencia, en\u00e9rgica y eficaz\u00bb (Moricca).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El contenido de los sermones es variado, muchos son homil\u00edas sobre textos evang\u00e9licos, otros, sobre San Pablo, los Salmos, el s\u00edmbolo bautismal, el padrenuestro o en conmemoraci\u00f3n de santos y exhortaciones a la penitencia. Pedro Cris\u00f3logo, comentando la Biblia o exponiendo los temas que le suger\u00edan las celebraciones lit\u00fargicas, documenta ampliamente las inquietudes teol\u00f3gicas de su \u00e9poca. Su predicaci\u00f3n, en efecto, no refleja s\u00f3lo la doctrina latina sobre la encarnaci\u00f3n como se profesaba entre \u00c9feso y Calcedonia, sino que es, asimismo, testimonio de la postura cat\u00f3lica en las cuestiones sobre la gracia y la vida cristiana. Cuando reconoce claramente el primado del obispo de Roma (adem\u00e1s de la carta a Eutiques, cf Serm 78), Pedro es, sin duda, portavoz del sentir com\u00fan de los obispos de Italia. Su considerable actividad como predicador nos ha legado una documentaci\u00f3n inestimable sobre la liturgia de R\u00e1vena y sobre la cultura de esa ciudad, etapa obligada entre Roma y el norte de Italia. Ning\u00fan obispo de su tiempo nos ha facilitado un cuadro tan completo de la celebraci\u00f3n del a\u00f1o lit\u00fargico. Por su actitud contra la resistencia que a\u00fan opon\u00eda el paganismo en su agon\u00eda y por su pol\u00e9mica contra la comunidad judia de su ciudad, Pedro Cris\u00f3logo representa la actitud pastoral del episcopado de la Iglesia imperial de su tiempo. Fue declarado Doctro de la Iglesia por SS. Benedicto XIII en 1729.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Art\u00edculo, tomado del tomo III del Curso de Patrolog\u00eda de Quasten-Di Berardino, BAC, 1981, p\u00e1g 701-2; ver amplia bibliograf\u00eda all\u00ed mismo. En el Oficio de Lecturas, a lo largo del a\u00f1o, se utilizan muchos textos del santo, sirvan estos tres como muestra de su pensamiento y estilo:\u00a0<strong>Martes de la IV de Pascua<\/strong>,\u00a0<strong>S\u00e1bado, XXIX semana del Tiempo Ordinario<\/strong>,\u00a0<strong>en la celebraci\u00f3n de su memoria<\/strong>.<\/p>\n<div id=\"hg_fuente\"><strong>fuente:<\/strong>\u00a0J. Quasten: Patrolog\u00eda<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/div>\n<p>San Pedro Cris\u00f3logo (\u00abPalabra de oro\u00bb), naci\u00f3 probablemente en Imola hacia el 380. Cuando fue elegido como obispo de R\u00e1vena (entre 424 y 431), la antigua ciudad se hallaba en el apogeo de su grandeza imperial, bajo el gobierno de Gala Placidia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El obispo Pedro\u00a0\u00a0 dio pruebas de ser un pol\u00edtico de valer, permaneciendo totalmente fiel a las tareas de su oficio pastoral.<\/p>\n<p>Predic\u00f3 mucho. Han llegado hasta nosotros cerca de 180 de sus sermones. Se trata de breves exhortaciones (Pedro predicaba menos de un cuarto de hora), de homil\u00edas acerca de la Escritura o del a\u00f1o lit\u00fargico, preparadas para instruir con sencillez e impulsar al pueblo cristiano a vivir conforme al Evangelio.<\/p>\n<p>No se advierten ellas ni la inspiraci\u00f3n literaria de Agust\u00edn, ni la teolog\u00eda de Le\u00f3n Magno &#8211; los dos contempor\u00e1neos de Pedro -, pero el pueblo de R\u00e1vena, altos dignatarios de la corte o marinos del puerto de Classe, ve\u00edan en ellas unas palabras henchidas del calor adecuado a la vez que una ense\u00f1anza que nunca se apartaba de su vida.<\/p>\n<p>El obispo se impon\u00eda a s\u00ed mismo voluntariamente el predicar de una manera tan sencilla: \u00abNuestras palabras, dice, han sido sepultadas con Cristo\u00bb, \u00abHay que hablar al pueblo con el lenguaje del pueblo\u00bb. Seg\u00fan la Cr\u00f3nica pontifical de R\u00e1vena, el obispo Pedro I muri\u00f3 un 31 de julio (antes del 451).<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/files.evangelizo.org\/images\/santibeati\/P\/San_Pietro_Crisologo_Vescovo_e_dottore_della_Chiesa\/San_Pietro_Crisologo.jpg\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Pedro, \u00abCris\u00f3logo\u00bb de sobrenombre, obispo de R\u00e1vena y doctor de la Iglesia, que, habiendo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":60269,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-60268","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60268","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60268"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60268\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60268"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60268"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60268"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}