{"id":60385,"date":"2020-08-02T09:37:54","date_gmt":"2020-08-02T14:07:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=60385"},"modified":"2026-04-17T15:04:40","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:40","slug":"angelus-del-papa-jesus-ensena-a-vivir-en-la-logica-de-dios-hacerse-cargo-del-otro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/08\/02\/angelus-del-papa-jesus-ensena-a-vivir-en-la-logica-de-dios-hacerse-cargo-del-otro\/","title":{"rendered":"\u00c1ngelus del Papa: &#8220;Jes\u00fas ense\u00f1a a vivir en la l\u00f3gica de Dios, hacerse cargo del otro&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>A la hora del rezo del \u00c1ngelus, el Papa profundiz\u00f3 sobre el Evangelio del d\u00eda, que nos presenta el milagro de la multiplicaci\u00f3n de los panes y peces (cfr Mt 14,13-21). Francisco explic\u00f3 que con ese gesto &#8220;Jes\u00fas manifiesta su poder, pero no de forma espectacular, sino como se\u00f1al de la caridad, de la generosidad de Dios Padre hacia sus hijos cansados y necesitados&#8221;. Por ello, el Pont\u00edfice invit\u00f3 a los cristianos a vivir &#8220;en la l\u00f3gica de Dios&#8221;, &#8220;en la l\u00f3gica del hacerse cargo del otro&#8221;, pregunt\u00e1ndonos siempre &#8220;\u00bfqu\u00e9 nos ofrece la Providencia para compartir?\u201d.<!--more--><\/p>\n<p><iframe title=\"\u00c1ngelus 02 agosto 2020 Papa Francisco\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/kWZL3GmITV8?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>El domingo 2 de agosto, d\u00e9cimo octavo del tiempo ordinario; el Papa Francisco rez\u00f3 la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus asomado a la ventana del Palacio Apost\u00f3lico del Vaticano ante un grupo de fieles congregados en la Plaza de San Pedro, respetando las medidas de seguridad establecidas en este tiempo de pandemia.<\/p>\n<h2><b>El milagro de la multiplicaci\u00f3n de los panes y peces<\/b><\/h2>\n<p>Profundizando sobre el Evangelio del d\u00eda, que\u00a0nos presenta el milagro de la multiplicaci\u00f3n de los panes y peces (cfr\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a014,13-21), el Santo Padre explic\u00f3 que aunque la escena se desarrolla en un lugar desierto, donde Jes\u00fas se hab\u00eda retirado con sus disc\u00edpulos, igualmente la gente lo alcanza para escucharlo y hacerse curar.<\/p>\n<p><i>&#8220;Sus palabras y sus gestos sanan y dan esperanza. Al caer el sol, la multitud est\u00e1 todav\u00eda all\u00ed, y los disc\u00edpulos, hombres pr\u00e1cticos, invitan a Jes\u00fas a despedirse de ellos para que puedan ir a buscar comida. Pero \u00c9l responde: \u00abDadles vosotros de comer\u00bb&#8221;,\u00a0<\/i>asever\u00f3 Francisco invitando a imaginar las caras que pondr\u00edan los disc\u00edpulos ante semejante petici\u00f3n.En este sentido, el Pont\u00edfice afirm\u00f3 que Jes\u00fas &#8220;sabe bien lo que va a hacer, pero quiere cambiar la actitud de ellos&#8221;:<i>&#8220;No quiere decir que se las arreglen, sino&#8230; \u00bfQu\u00e9 nos ofrece la Providencia para compartir?\u201d,\u00a0<\/i>dijo<i>\u00a0<\/i>Francisco indicando que Jes\u00fas, a trav\u00e9s de esta situaci\u00f3n, quiere educar a sus amigos de ayer y de hoy en la l\u00f3gica de Dios, &#8220;en la l\u00f3gica del hacerse cargo del otro&#8221;.<\/p>\n<p><strong>\u201cLa l\u00f3gica de no lavarse las manos, la l\u00f3gica de no mirar hacia otro lado. La l\u00f3gica de hacerse cargo del otro. El &#8220;que se las arreglen&#8221; no entra en el vocabulario cristiano\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, uno de los Doce respondi\u00f3 al Maestro con realismo:\u00a0\u00abNo tenemos aqu\u00ed m\u00e1s que cinco panes y dos peces\u00bb.<\/p>\n<h2><b>Jes\u00fas manifiesta su poder pero no de forma espectacular<\/b><\/h2>\n<p>Entonces, Jes\u00fas contesta: \u00abTra\u00e9dmelos aqu\u00ed<i>\u00bb<\/i>\u00a0(vv. 17-18).Toma los alimentos entre sus manos, levanta los ojos al cielo, pronuncia la bendici\u00f3n e inicia a partir y a dar las porciones a los disc\u00edpulos para distribuirlas. Y esos panes y esos peces no se terminan sino que basta y sobra para miles de personas.<\/p>\n<p>El Papa hace hincapi\u00e9 en que con ese gesto<i>\u00a0&#8220;Jes\u00fas manifiesta su poder, pero no de forma espectacular, sino como se\u00f1al de la caridad, de la generosidad de Dios Padre hacia sus hijos cansados y necesitados. \u00c9l est\u00e1 inmerso en la vida de su pueblo, comprende los cansancios y los l\u00edmites, pero no deja que ninguno se pierda o falte: nutre con su Palabra y dona alimento abundante para el sustento&#8221;.<\/i><\/p>\n<p>Asimismo, Francisco recuerda que en este pasaje evang\u00e9lico es evidente la referencia a la Eucarist\u00eda, &#8220;sobre todo donde describe la bendici\u00f3n, la fracci\u00f3n del pan, la entrega a los disc\u00edpulos, la distribuci\u00f3n a la gente&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Acercarnos a la Eucarist\u00eda con compasi\u00f3n y confianza<\/b><\/h2>\n<p>&#8220;Antes de ofrecerse a s\u00ed mismo como Pan de salvaci\u00f3n, Jes\u00fas se preocupa por el alimento para aquellos que lo siguen y que, por estar con \u00c9l, se han olvidado de hacer provisiones&#8221;, asever\u00f3 el Santo Padre se\u00f1alando que no hay contraposici\u00f3n entre el pan necesario para vivir y el pan que es la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>Para el Pont\u00edfice, la clave est\u00e1 en actuar siempre con compasi\u00f3n, como Jes\u00fas lo hizo con aquella multitud. Un gesto que no es sentimentalismo, sino la manifestaci\u00f3n concreta del amor que se hace cargo de las necesidades de las personas:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>\u201cLa compasi\u00f3n no es un sentimiento puramente material; la verdadera compasi\u00f3n es sufrir con, tomar sobre s\u00ed los dolores de los dem\u00e1s. Tal vez nos haga bien hoy preguntarnos: \u00bftengo compasi\u00f3n? Cuando leo las noticias sobre las guerras, el hambre, las pandemias, tantas cosas, \u00bftengo compasi\u00f3n por esa gente? \u00bfMe compadezco de la gente que est\u00e1 cerca de m\u00ed? \u00bfSoy capaz de sufrir con ellos, o miro hacia otro lado o digo&#8230; que se las arreglen? No olvides la palabra compasi\u00f3n, que es la confianza en el amor providente del Padre y significa compartir con valent\u00eda\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<h2><b>Recorramos el camino de la fraternidad<\/b><\/h2>\n<p>Finalmente, el Papa se despidi\u00f3 invitando a todos a pedir a Mar\u00eda Sant\u00edsima que nos ayude a recorrer el camino que el Se\u00f1or nos indica en el Evangelio de hoy.<\/p>\n<p>&#8220;Es el recorrido de la fraternidad, que es esencial para afrontar las pobrezas y los sufrimientos de este mundo, y que nos proyecta m\u00e1s all\u00e1 del mundo mismo, porque es un camino que inicia en Dios y a Dios vuelve&#8221;, concluy\u00f3.<\/p>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-60385-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/135673189_F135673189.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/135673189_F135673189.mp3\">https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/135673189_F135673189.mp3<\/a><\/audio>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la hora del rezo del \u00c1ngelus, el Papa profundiz\u00f3 sobre el Evangelio del d\u00eda,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":60387,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-60385","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60385\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}