{"id":60670,"date":"2020-08-10T09:40:42","date_gmt":"2020-08-10T14:10:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=60670"},"modified":"2026-04-17T15:04:41","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:41","slug":"hoy-es-la-fiesta-de-san-lorenzo-diacono-martir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/08\/10\/hoy-es-la-fiesta-de-san-lorenzo-diacono-martir\/","title":{"rendered":"Hoy es la fiesta de San Lorenzo, di\u00e1cono m\u00e1rtir"},"content":{"rendered":"<div>\u201cLa Iglesia de Roma nos invita hoy a celebrar el triunfo de San Lorenzo, que super\u00f3 las amenazas y seducciones del mundo, venciendo as\u00ed la persecuci\u00f3n diab\u00f3lica\u201d, dijo de \u00e9l San Agust\u00edn.<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><strong>Se\u00f1or Dios: T\u00fa le concediste a este m\u00e1rtir un valor impresionante\u00a0<\/strong><br \/>\n<strong>para soportar sufrimientos por tu amor, y una generosidad<\/strong><br \/>\n<strong>\u00a0total en favor de los necesitados. Haz que esas dos cualidades\u00a0<\/strong><br \/>\n<strong>las sigamos teniendo todos en tu Santa Iglesia:\u00a0<\/strong><br \/>\n<strong>generosidad inmensa para repartir nuestros bienes entre los pobres,\u00a0<\/strong><br \/>\n<strong>y constancia heroica para soportar los males y\u00a0<\/strong><br \/>\n<strong>dolores que t\u00fa permites que nos lleguen.<\/strong><\/h6>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>San Lorenzo (c.225-258) era uno de los siete di\u00e1conos \u201cregionarios\u201d de Roma, es decir, ten\u00eda a su cargo una de las regiones o cuarteles de la ciudad, asistiendo al Papa, obispo de Roma. Lorenzo fue muy cercano al Papa de aquel entonces, San Sixto II, quien muri\u00f3 martirizado por los soldados del emperador despu\u00e9s de ser detenido mientras celebraba Misa en un cementerio de la ciudad eterna.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La antigua tradici\u00f3n cuenta que San Lorenzo, al ver que iban a matar al Pont\u00edfice, le dijo: \u201cPadre m\u00edo, \u00bfte vas sin llevarte a tu di\u00e1cono?\u201d y el Santo Padre le respondi\u00f3: \u201cHijo m\u00edo, dentro de pocos d\u00edas me seguir\u00e1s\u201d.<\/div>\n<div>\n<div>Inmediatamente despu\u00e9s de lo sucedido a San Sixto II, Lorenzo, viendo que morir\u00eda pronto, recogi\u00f3 todos los bienes de la Iglesia de los que dispon\u00eda en ese momento, los vendi\u00f3 y reparti\u00f3 el dinero entre los m\u00e1s necesitados.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La autoridad imperial encargada de la administraci\u00f3n de la ciudad tom\u00f3 noticia de ello y llam\u00f3 a San Lorenzo para que le entregue lo que ten\u00eda y, con ello, costear una de las campa\u00f1as militares del Emperador. El Santo le pidi\u00f3 tres d\u00edas de plazo para reunir los bienes.\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Al cumplirse el tiempo, el di\u00e1cono junt\u00f3 a un grupo de gente muy pobre, entre lisiados, mendigos, hu\u00e9rfanos, viudas, ancianos, mutilados, ciegos y leprosos que \u00e9l ayudaba con las limosnas. Se present\u00f3 ante la autoridad y lo desafi\u00f3 dici\u00e9ndole que ellos eran los tesoros m\u00e1s preciados de la Iglesia de Cristo.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Por esta acci\u00f3n, Lorenzo fue condenado a muerte. La orden era que muriese lenta y dolorosamente sobre una parrilla de hierro encendida, por haber desafiado el poder del Emperador. El testimonio sobre su martirio da cuenta del esplendor de su rostro ante la muerte, y se dice que pod\u00eda sentirse un aroma agradable en medio de la cruel escena. Cuenta el mismo relato que San Lorenzo pidi\u00f3 que le diesen la vuelta sobre la parrilla y pudiese quedar as\u00ed completamente quemado. Esto sucedi\u00f3 el 10 de agosto del a\u00f1o 258.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El martirio de San Lorenzo signific\u00f3 un crecimiento del n\u00famero de bautizados y un golpe muy fuerte para los enemigos de la Iglesia. Por el testimonio de Lorenzo, muchos paganos abrazaron el cristianismo.\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La devoci\u00f3n a este gran santo se ha expandido por todo el mundo y muchos pueblos y ciudades hoy llevan su nombre. En Roma, la Bas\u00edlica de San Lorenzo es considerada la quinta en importancia.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Como un dato anecd\u00f3tico, el club de f\u00fatbol favorito del Papa Francisco lleva el nombre del di\u00e1cono m\u00e1rtir: el Club Atl\u00e9tico San Lorenzo de Almagro. Dicho nombre fue puesto por uno de los fundadores de la instituci\u00f3n, el salesiano P. Lorenzo Massa.\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\n<h1>El Di\u00e1cono Permanente<\/h1>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aciprensa.com\/santos\/images\/DiaconadoPermanente_090816.jpg\" \/><\/p>\n<div><em><strong>Salutaci\u00f3n: Pax et bonum.<\/strong><\/em><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Hermanos en el diaconado, am\u00e9monos los unos a los otros para profesar un\u00e1nimes nuestra fe en el Padre, en el Hijo y en el Esp\u00edritu Santo: la Trinidad consubstancial e indivisible (Saludo de la Paz, Liturgia Bizantina).<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La paz est\u00e9 con ustedes.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>&#8220;\u00a1Que alegr\u00eda cuando me dijeron, vamos a la casa del Se\u00f1or! Ya est\u00e1n pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusal\u00e9n&#8221; (Sal. 122 [121], 1).<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Hemos venido en peregrinaci\u00f3n a celebrar el Gran Jubileo del A\u00f1o 2000. Se han completado 2000 a\u00f1os de la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios. \u00c9l es la puerta que se abre hacia el tercer milenio. La puerta por donde pasa la Iglesia hacia el Reino futuro: Hoy es el d\u00eda de salvaci\u00f3n. &#8220;Este es el d\u00eda que hizo el Se\u00f1or; alegr\u00e9monos y regocij\u00e9monos en \u00e9l&#8221; (Sal. 118 [117], 24).<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El Jubileo es el &#8220;A\u00f1o de Gracia&#8221; en que se purifica y se renueva nuestro coraz\u00f3n. \u00a1Acerqu\u00e9monos, di\u00e1conos todos! Vamos a purificarnos en las aguas abundantes que manan del templo. Dejemos que el Se\u00f1or ilumine nuestros rostros para proclamar con j\u00fabilo que Jes\u00fas es el Cristo, el Se\u00f1or. Pid\u00e1mosle que infunda en nosotros el Esp\u00edritu Santo para salir de este lugar sagrado anunciando el Evangelio. \u00a1Cristo ayer! \u00a1Cristo hoy! \u00a1Cristo siempre! \u00a1Es eterno su amor! \u00a1Viva Cristo!<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00c9l, que nos llam\u00f3 personalmente al ministerio del diaconado, hoy nos llama a participar de la renovaci\u00f3n del tiempo y de la historia: es este el tiempo de reconciliaci\u00f3n. Es esta la historia de salvaci\u00f3n. El amor que todo lo sana tiene que prevalecer entre nosotros. Animados con ese esp\u00edritu, entremos en materia.Por lo tanto, nos preguntamos: \u00bfDe d\u00f3nde venimos? \u00bfQu\u00e9 somos? \u00bfA d\u00f3nde vamos?<\/div>\n<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Fuente: Aciprensa<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa Iglesia de Roma nos invita hoy a celebrar el triunfo de San Lorenzo, que&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":60671,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-60670","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60670","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60670"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60670\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60670"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60670"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60670"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}