{"id":60882,"date":"2020-08-15T11:36:13","date_gmt":"2020-08-15T16:06:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=60882"},"modified":"2026-04-17T15:04:41","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:41","slug":"el-papa-hoy-celebramos-una-conquista-infinitamente-mas-grande-la-virgen-ha-ido-al-paraiso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/08\/15\/el-papa-hoy-celebramos-una-conquista-infinitamente-mas-grande-la-virgen-ha-ido-al-paraiso\/","title":{"rendered":"El Papa: \u201choy, celebramos una conquista infinitamente m\u00e1s grande: La Virgen ha ido al para\u00edso\u201d"},"content":{"rendered":"<p>El Papa Francisco en el rezo mariano del \u00c1ngelus dijo a los presentes, que hoy, en la Asunci\u00f3n de Mar\u00eda al Cielo, celebramos una conquista infinitamente m\u00e1s grande. \u201cLa Virgen ha puesto sus pies en el para\u00edso: no ha ido solo en Esp\u00edritu, sino tambi\u00e9n con el cuerpo, toda ella\u201d, dijo.<!--more--><\/p>\n<p>En el rezo mariano del \u00c1ngelus, el Papa Francisco recuerda, en la fiesta de la Asunci\u00f3n de Mar\u00eda al Cielo, el paso de la \u201cpeque\u00f1a Virgen de Nazaret\u201d.<\/p>\n<p>\u201cCuando el hombre puso un pie en la Luna, se dijo una frase que se hizo famosa: \u00abEste es un peque\u00f1o paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad\u00bb. De hecho, la humanidad hab\u00eda alcanzado un hito hist\u00f3rico. Pero hoy, en la Asunci\u00f3n de Mar\u00eda al Cielo, celebramos una conquista infinitamente m\u00e1s grande. La Virgen ha puesto sus pies en el para\u00edso: no ha ido solo en Esp\u00edritu, sino tambi\u00e9n con el cuerpo, toda ella. Este paso de la peque\u00f1a Virgen de Nazaret ha sido el gran salto de la humanidad\u201d.<\/p>\n<p>El Papa se\u00f1al\u00f3 que de nada sirve alcanzar hitos hist\u00f3ricos, ir a la Luna si no vivimos como hermanos en la Tierra. En cambio, saber que un ser humano, \u201cque una de nosotros viva en el Cielo con el cuerpo nos da esperanza: entendemos que somos valiosos, destinados a resucitar. Dios no dejar\u00e1 desvanecer nuestro cuerpo en la nada\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<h2><b>La esperanza de los cristianos<\/b><\/h2>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>\u00a1Con Dios nada se pierde! Exclam\u00f3 el Pont\u00edfice, en Mar\u00eda se alcanza la meta y tenemos ante nuestros ojos la raz\u00f3n por la que caminamos: no para conquistar las cosas de aqu\u00ed abajo, que se desvanecen, aclar\u00f3 Francisco, sino para conquistar la patria all\u00e1 arriba, que es para siempre. Y la Virgen es la estrella que nos orienta. Ella, afirm\u00f3, como ense\u00f1a el Concilio, \u00abprecede con su luz al peregrinante Pueblo de Dios como signo de esperanza cierta y de consuelo\u00bb (Lumen gentium, 68).<\/p>\n<h2><b>Mar\u00eda nos gu\u00eda: la estrella que nos orienta<\/b><\/h2>\n<p>El Santo Padre recuerda el Evangelio de hoy en el que la Virgen, con sus palabras, nos aconseja, poner a Dios como primera grandeza de la vida. El Evangelio lo primero que dice es \u00abengrandece mi alma al Se\u00f1or\u00bb (Lc 1, 46), tal vez, dijo el Papa, estamos acostumbrados a escuchar estas palabras, quiz\u00e1 ya no hagamos caso a su significado. Pero la palabra engrandece literalmente significa \u201chacer grande\u201d, engrandecer, se\u00f1al\u00f3 el Pont\u00edfice.<\/p>\n<p>\u201cMar\u00eda \u201cengrandece al Se\u00f1or\u201d: no los problemas, que tampoco le faltaban en ese momento, sino al Se\u00f1or. \u00a1Cu\u00e1ntas veces, en cambio, nos dejamos vencer por las dificultades y absorber por los miedos! La Virgen no, porque pone a Dios como primera grandeza de la vida. De aqu\u00ed surge el Magnificat, de aqu\u00ed nace la alegr\u00eda: no de la ausencia de problemas, que antes o despu\u00e9s llegan, sino de la presencia de Dios. Porque Dios es grande. Y mira a los peque\u00f1os. Nosotros somos su debilidad de amor\u201d.<\/p>\n<p>En su humildad, Mar\u00eda se reconoce peque\u00f1a y exalta las \u00abmaravillas\u00bb que el Se\u00f1or ha hecho en ella: sobre todo el don inesperado de la vida, expres\u00f3 Francisco, Mar\u00eda es virgen y se queda embarazada; y tambi\u00e9n Isabel, que era anciana, espera un hijo. El Se\u00f1or \u201chace maravillas con sus peque\u00f1os, con quien no se cree grande, sino que da gran espacio a Dios en la vida. \u00c9l extiende su misericordia sobre quien conf\u00eda en \u00c9l y enaltece a los humildes. Mar\u00eda alaba a Dios por esto\u201d, exclam\u00f3 el Papa Francisco.<\/p>\n<h2><b>Cada uno de nosotros, \u00bfalabamos a Dios?<\/b><\/h2>\n<p>El Santo Padre nos pregunta a cada uno de nosotros, si no \u201cacordamos de alabar a Dios\u201d, si le damos las gracias por \u201clas maravillas que hace por nosotros, por cada jornada que nos regala, porque nos ama y nos perdona siempre, por su ternura, y por habernos dado a su Madre, por los hermanos y las hermanas que nos pone en el camino, porque nos ha abierto el Cielo\u201d. Si olvidamos el bien, nos recuerda el Papa, el coraz\u00f3n se encoge. En cambio, si recordamos, como Mar\u00eda, las maravillas que el Se\u00f1or realiza, si al menos una vez al d\u00eda lo magnificamos, entonces damos un gran paso adelante. El coraz\u00f3n se dilatar\u00e1, la alegr\u00eda aumentar\u00e1, afirm\u00f3 Francisco.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa Francisco en el rezo mariano del \u00c1ngelus dijo a los presentes, que hoy,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":60883,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-60882","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60882","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60882"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60882\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60882"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60882"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60882"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}