{"id":61022,"date":"2020-08-20T08:56:44","date_gmt":"2020-08-20T13:26:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=61022"},"modified":"2026-04-17T15:04:41","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:41","slug":"hoy-celebramos-a-san-bernardo-de-claraval-el-cazador-de-almas-y-vocaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/08\/20\/hoy-celebramos-a-san-bernardo-de-claraval-el-cazador-de-almas-y-vocaciones\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos a San Bernardo de Claraval, el \u201ccazador de almas y vocaciones\u201d"},"content":{"rendered":"<h1 align=\"CENTER\">San Bernardo<br \/>\n<span style=\"font-size: large;\">Doctor de la Iglesia<br \/>\nA\u00f1o 1153<\/span><\/h1>\n<p align=\"center\">San Bernardo: gran predicador, enamorado de Cristo y\u00a0<br \/>\nde la Madre Sant\u00edsima: p\u00eddele al buen Dios\u00a0<br \/>\nque nos conceda a nosotros un amor a Dios\u00a0<br \/>\ny al pr\u00f3jimo, semejante al que te concedi\u00f3 a ti.\u00a0<br \/>\nQuiera Dios que as\u00ed sea.<\/p>\n<p align=\"center\">NO ERES M\u00c1S SANTO\u00a0<br \/>\nPORQUE NO ERES M\u00c1S DEVOTO DE MAR\u00cdA.\u00a0<br \/>\n(San Bernardo)<!--more--><\/p>\n<p><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">B<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">ernardo significa:\u00a0<b>&#8220;Batallador y valiente&#8221;<\/b>. (Bern=batallador; Nard=valiente)<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">E<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">n orden cronol\u00f3gico, o sea en cuanto al tiempo, San Bernardo es el \u00faltimo de los llamados Padres de la Iglesia. Pero en importancia es uno de los que m\u00e1s han influido en el pensamiento cat\u00f3lico en todo el mundo.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">N<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">ace en Borgo\u00f1a, Francia (cerca de Suiza) en el a\u00f1o 1090. Sus padres tuvieron siete hijos y a todos los formaron estrictamente haci\u00e9ndoles aprender el lat\u00edn, la literatura y, muy bien aprendida, la religi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">L<\/span><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">a familia que se fue con Cristo<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">E<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">sta familia ha sido un caso \u00fanico en la historia. Cuando Bernardo se fue de religioso, se llev\u00f3 consigo a sus 4 hermanos varones, y un t\u00edo, dejando a su hermana a que cuidar\u00e1 al pap\u00e1 (la mam\u00e1 ya hab\u00eda muerto) y el hermanito menor para que administrara las posesiones que ten\u00edan. Dicen que cuando llamaron al menor para anunciarle que ellos se iban de religiosos, el muchacho les respondi\u00f3: &#8220;\u00a1Aj\u00e1! \u00bfConque ustedes se van a ganarse el cielo, y a m\u00ed me dejan aqu\u00ed \u00fanicamente en la tierra? Esto no lo puedo aceptar&#8221;. Y un tiempo despu\u00e9s, tambi\u00e9n \u00e9l se fue de religioso. Y m\u00e1s tarde llegaron adem\u00e1s al convento el pap\u00e1 y el esposo de la hermana (y ella tambi\u00e9n se fu\u00e9 de monja). Casos como este son m\u00e1s \u00fanicos que raros.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">L<\/span><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">a personalidad de Bernardo<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">P<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">ocos individuos han tenido una personalidad tan impactante y atrayente, como San Bernardo. El pose\u00eda todas las ventajas y cualidades que pueden hacer amable y simp\u00e1tico a un joven. Inteligencia viva y brillante. Temperamento bondadoso y alegre, se ganaba la simpat\u00eda de cuantos trataban con \u00e9l. Esto y su f\u00edsico lleno de vigor y lozan\u00eda era ocasi\u00f3n de graves peligros para su castidad y santidad. Por eso durante alg\u00fan tiempo se enfri\u00f3 en su fervor y empez\u00f3 a inclinarse hacia lo mundano y lo sensual. Pero todo esto lo llenaba de desilusiones. Las amistades mundanas por m\u00e1s atractivas y brillantes que fueran lo dejaban vac\u00edo y lleno de hast\u00edo. Despu\u00e9s de cada fiesta se sent\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s desilusionado del mundo y de sus placeres.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">A\u00a0<\/span><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">mal grave, remedio terrible<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">C<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">omo sus pasiones sexuales lo atacaban violentamente, una noche se revolc\u00f3 entre el hielo hasta quedar casi congelado. Y el tremendo remedio le trajo mucha paz.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">U<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\"><i>na visi\u00f3n cambia su rumbo:<\/i>\u00a0una noche de Navidad, mientras celebraban las ceremonias religiosas en el templo se qued\u00f3 dormido y le pareci\u00f3 ver al Ni\u00f1o Jes\u00fas en Bel\u00e9n en brazos de Mar\u00eda, y que la Santa Madre le ofrec\u00eda al Ni\u00f1ito Santo para que lo amara y lo hiciera amar mucho por los dem\u00e1s. Desde este d\u00eda ya no pens\u00f3 sino en consagrarse a la religi\u00f3n y al apostolado.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">U<\/span><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">n hombre que arrastra con todo lo que encuentra<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">B<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">ernardo se fue al convento de monjes benedictinos llamado Cister, y pidi\u00f3 ser admitido. El superior, San Esteban, lo acept\u00f3 con gran alegr\u00eda pues, en aquel convento, hac\u00eda 15 a\u00f1os que no llegaban religiosos nuevos.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">B<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">ernardo volvi\u00f3 a su familia a contar la noticia y todos se opusieron. Los amigos le dec\u00edan que esto era desperdiciar una gran personalidad para irse a sepultarse vivo en un convento. La familia no aceptaba de ninguna manera.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">P<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">ero aqu\u00ed s\u00ed que apareci\u00f3 el poder tan sorprendente que este hombre ten\u00eda para convencer a los dem\u00e1s e influir en ellos y ganarse su voluntad. Empez\u00f3 a hablar tan maravillosamente de las ventajas y cualidades que tiene la vida religiosa, que logr\u00f3 llevarse al convento a sus cuatro hermanos mayores, a su t\u00edo y casi a todos los j\u00f3venes de los alrededores, y junto con 31 compa\u00f1eros lleg\u00f3 al convento de los Cistercienses a pedir ser admitidos de religiosos. Pero antes en su finca los hab\u00eda preparado a todos por varias semanas, entren\u00e1ndolos acerca del modo como deb\u00edan comportarse para ser unos fervorosos religiosos. En el a\u00f1o 1112, a la edad de 22 a\u00f1os, se fue de religioso al convento.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">E<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">l pap\u00e1, el hermano Nirvardo, el cu\u00f1ado y la hermana, ya ir\u00e1n llegando uno por uno a pedir ser recibidos como religiosos.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">F<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\"><i>ormidable poder de atracci\u00f3n.<\/i>\u00a0En toda la historia de la Iglesia es dif\u00edcil encontrar otro hombre que haya sido dotado por Dios de un poder de atracci\u00f3n tan grande para llevar gentes a las comunidades religiosas, como el que recibi\u00f3 Bernardo. Las muchachas ten\u00edan terror de que su novio hablara con el santo, porque lo mas probable era que se ir\u00eda de religioso. En las universidades, en los pueblos, en los campos, los j\u00f3venes al o\u00edrle hablar de las excelencias y ventajas de la vida en un convento, se iban en numerosos grupos a que \u00e9l los instruyera y los formara como religiosos. Durante su vida fund\u00f3 m\u00e1s de 300 conventos para hombres, e hizo llegar a gran santidad a muchos de sus disc\u00edpulos. Lo llamaban &#8220;el cazador de almas y vocaciones&#8221;. Con su apostolado consigui\u00f3 que 900 monjes hicieran profesi\u00f3n religiosa.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">F<\/span><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">undador de Claraval.<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">\u00a0En el convento del C\u00edster demostr\u00f3 tales cualidades de l\u00edder y de santo, que a los 25 a\u00f1os (con s\u00f3lo tres de religioso) fue enviado como superior a fundar un nuevo convento. Escogi\u00f3 un sitio sumamente \u00e1rido y lleno de bosques donde sus monjes tuvieran que derramar el sudor de su frente para poder cosechar algo, y le puso el nombre de Claraval, que significa\u00a0<b>valle muy claro,<\/b>\u00a0ya que all\u00ed el sol ilumina fuerte todo el d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">S<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">upo infundir del tal manera fervor y entusiasmo a sus religiosos de Claraval, que habiendo comenzado con s\u00f3lo 20 compa\u00f1eros a los pocos a\u00f1os ten\u00eda 130 religiosos; de este convento de Claraval salieron monjes a fundar otros 63 conventos.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">L<\/span><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">a oratoria de santo.<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">\u00a0Despu\u00e9s de San Juan Cris\u00f3stomo y de San Agust\u00edn, es dif\u00edcil encontrar otro orador cat\u00f3lico que haya obtenido tantos \u00e9xitos en su predicaci\u00f3n como San Bernardo. Lo llamaban\u00a0<b>&#8220;El Doctor boca de miel&#8221;<\/b>\u00a0(doctor mel\u00edfluo) porque sus palabras en la predicaci\u00f3n eran una verdadera golosina llena de sabrosura, para los que la escuchaban. Su inmenso amor a Dios y a la Virgen Sant\u00edsima y su deseo de salvar almas lo llevaban a estudiar por horas y horas cada serm\u00f3n que iba a pronunciar, y luego como sus palabras iban precedidas de mucha oraci\u00f3n y de grandes penitencias, el efecto era fulminante en los oyentes. Escuchar a San Bernardo era ya sentir un impulso fort\u00edsimo a volverse mejor.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">S<\/span><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">u amor a la Virgen Sant\u00edsima.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">L<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">os que quieren progresar en su amor a la Madre de Dios, necesariamente tienen que leer los escritos de San Bernardo, porque entre todos los predicadores cat\u00f3licos quiz\u00e1s ninguno ha hablado con m\u00e1s cari\u00f1o y emoci\u00f3n acerca de la Virgen Sant\u00edsima que este gran santo. \u00c9l fue quien compuso aquellas \u00faltimas palabras de la Salve<i>: &#8220;Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen Mar\u00eda&#8221;.<\/i>\u00a0Y repet\u00eda la bella oraci\u00f3n que dice:\u00a0<\/span><i><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">&#8220;Acu\u00e9rdate oh Madre Santa, que jam\u00e1s se oy\u00f3 decir, que alguno a Ti haya acudido, sin tu auxilio recibir&#8221;.<\/span><\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">E<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">l pueblo vibraba de emoci\u00f3n cuando le o\u00eda clamar desde el p\u00falpito con su voz sonora e impresionante.\u00a0<i>&#8220;Si se levantan las tempestades de tus pasiones, mira a la Estrella, invoca a Mar\u00eda. Si la sensualidad de tus sentidos quiere hundir la barca de tu esp\u00edritu, levanta los ojos de la fe, mira a la Estrella, invoca a Mar\u00eda. Si el recuerdo de tus muchos pecados quiere lanzarte al abismo de la desesperaci\u00f3n, l\u00e1nzale una mirada a la Estrella del cielo y r\u00e9zale a la Madre de Dios. Sigui\u00e9ndola, no te perder\u00e1s en el camino. Invoc\u00e1ndola no te desesperar\u00e1s. Y guiado por Ella llegar\u00e1s seguramente al Puerto Celestial&#8221;.<\/i>\u00a0Sus bell\u00edsimos sermones son le\u00eddos hoy, despu\u00e9s de varios siglos, con verdadera satisfacci\u00f3n y gran provecho.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">V<\/span><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">iajero incansable.<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">\u00a0El m\u00e1s profundo deseo de San Bernardo era permanecer en su convento dedicado a la oraci\u00f3n y a la meditaci\u00f3n. Pero el Sumo Pont\u00edfice, los obispos, los pueblos y los gobernantes le ped\u00edan continuamente que fuera a ayudarles, y \u00e9l estaba siempre pronto a prestar su ayuda donde quiera que pudiera ser \u00fatil. Con una salud sumamente d\u00e9bil (porque los primeros a\u00f1os de religioso, por imprudente, se dedic\u00f3 a hacer demasiadas penitencias y se le da\u00f1o la digesti\u00f3n) recorri\u00f3 toda Europa poniendo la paz donde hab\u00eda guerras, deteniendo fuertemente las herej\u00edas, corrigiendo errores, animando desanimados y hasta reuniendo ej\u00e9rcitos para defender la santa religi\u00f3n cat\u00f3lica. Era el \u00e1rbitro aceptado por todos.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">E<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">xclamaba: A veces no me dejan tiempo durante el d\u00eda ni siquiera para dedicarme a meditar. Pero estas gentes est\u00e1n tan necesitadas y sienten tanta paz cuando se les habla, que es necesario atenderlas (ya en las noches parar\u00eda luego sus horas dedicado a la oraci\u00f3n y a la meditaci\u00f3n).<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">D<\/span><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">e carbonero a Pont\u00edfice.<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">\u00a0Un hombre muy bien preparado le pidi\u00f3 que lo recibiera en su monasterio de Claraval. Para probar su virtud lo dedic\u00f3 las primeras semanas a transportar carb\u00f3n, y el otro lo hizo de muy buena voluntad. Despu\u00e9s lleg\u00f3 a ser un excelente monje, y m\u00e1s tarde fue nombrado Sumo Pont\u00edfice: Eugenio III. El santo le escribi\u00f3 un famoso libro llamado\u00a0<b>&#8220;De consideratione&#8221;<\/b>, en el cual propone una serie de consejos important\u00edsimos para que los que est\u00e1n en puestos elevados no vayan a cometer el grav\u00edsimo error de dedicarse solamente a actividades exteriores descuidando la oraci\u00f3n y la meditaci\u00f3n. Y lleg\u00f3 a decirle:\u00a0<\/span><i><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">&#8220;Malditas ser\u00e1n dichas ocupaciones, si no dejan dedicar el debido tiempo a la oraci\u00f3n y a la meditaci\u00f3n&#8221;.<\/span><\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b><span style=\"font-family: Alpine; font-size: large;\">D<\/span><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">espedida gozosa.<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial, arial; font-size: medium;\">\u00a0Despu\u00e9s de haber llegado a ser el hombre m\u00e1s famoso de Europa en su tiempo y de haber conseguido varios milagros (como por ej. Hacer hablar a un mudo, el cual confes\u00f3 muchos pecados que ten\u00eda sin perdonar) y despu\u00e9s de haber llenado varios pa\u00edses de monasterios con religiosos fervorosos, ante la petici\u00f3n de sus disc\u00edpulos para que pidiera a Dios la gracia de seguir viviendo otros a\u00f1os m\u00e1s, exclamaba:\u00a0<i>&#8220;Mi gran deseo es ir a ver a Dios y a estar junto a \u00c9l. Pero el amor hacia mis disc\u00edpulos me mueve a querer seguir ayud\u00e1ndolos. Que el Se\u00f1or Dios haga lo que a \u00c9l mejor le parezca&#8221;.\u00a0<\/i>Y a Dios le pareci\u00f3 que ya hab\u00eda sufrido y trabajado bastante y que se merec\u00eda el descanso eterno y el premio preparado para los disc\u00edpulos fieles, y se lo llev\u00f3 a sus eternidad feliz el 20 de agosto del a\u00f1o 1153. Solamente ten\u00eda 63 a\u00f1os pero hab\u00eda trabajado como si tuviera m\u00e1s de cien. El sumo pont\u00edfice lo declar\u00f3 Doctor de la Iglesia.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Fuente: EWTN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Bernardo Doctor de la Iglesia A\u00f1o 1153 San Bernardo: gran predicador, enamorado de Cristo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":61023,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-61022","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61022"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61022\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}