{"id":61050,"date":"2020-08-21T09:36:22","date_gmt":"2020-08-21T14:06:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=61050"},"modified":"2026-04-17T15:04:41","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:41","slug":"hoy-los-catolicos-celebramos-a-san-pio-x-el-papa-de-la-eucaristia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/08\/21\/hoy-los-catolicos-celebramos-a-san-pio-x-el-papa-de-la-eucaristia\/","title":{"rendered":"Hoy los cat\u00f3licos celebramos a San P\u00edo X, el Papa de la Eucarist\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>\u201cInstaurar todo en Cristo\u201d: ese fue el lema elegido por Giuseppe Melchor Sarto (1835-1914) al ser elegido Papa P\u00edo X en 1903 tras la muerte de Le\u00f3n XIII. El santo centr\u00f3 su pontificado en la promoci\u00f3n de la Eucarist\u00eda entre los fieles, a quienes anim\u00f3 a recibirla diariamente si les era posible. Hijo de un cartero y proveniente de una familia humilde, Giuseppe fue ordenado sacerdote a los 23 a\u00f1os de edad en la provincia de Treviso, Venecia (Italia).<!--more--><\/p>\n<p>En 1867 fue nombrado arcipreste de Salzano, un importante municipio de la di\u00f3cesis de Treviso, donde restaur\u00f3 la iglesia y ayud\u00f3 a la ampliaci\u00f3n y mantenimiento del hospital. All\u00ed tambi\u00e9n hizo posible que los estudiantes de las escuelas p\u00fablicas pudieran recibir instrucci\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p>En noviembre de 1884 fue nombrado Obispo de Mantua, una sede muy dif\u00edcil. Al asumir el cargo, su principal preocupaci\u00f3n fue la formaci\u00f3n del clero por lo que empez\u00f3 a trabajar en el seminario, encarg\u00e1ndose personalmente de ense\u00f1ar teolog\u00eda dogm\u00e1tica. En un consistorio secreto en junio de 1893, Le\u00f3n XIII lo cre\u00f3 Cardenal, con el t\u00edtulo de San Bernardo de las Termas; y en el consistorio p\u00fablico -tres d\u00edas m\u00e1s tarde- fue preconizado Patriarca de Venecia, conservando el t\u00edtulo de Administrador Apost\u00f3lico de Mantua.<\/p>\n<p>El Cardenal Sarto tuvo que esperar 18 meses para poder tomar posesi\u00f3n de su nueva di\u00f3cesis, ya que el gobierno italiano se negaba a concederle reconocimiento oficial. Una vez, como Patriarca de Venecia, concentr\u00f3 su atenci\u00f3n en el seminario, donde organiz\u00f3 la facultad de derecho can\u00f3nico. Durante su pontificado, mediante decreto de la Sagrada Congregaci\u00f3n para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, \u201cQuam Singulari\u201d (Cu\u00e1n singular), recomend\u00f3 que la Primera Comuni\u00f3n se administre a los ni\u00f1os peque\u00f1os, cuando tengan uso de raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Por el quincuag\u00e9simo aniversario de la proclamaci\u00f3n del dogma de la Inmaculada Concepci\u00f3n, public\u00f3 la enc\u00edclica \u201cAd diem Illum laetissimum\u201d (Hasta aquel alegre d\u00eda) con el que promovi\u00f3 la devoci\u00f3n a Mar\u00eda, en el marco del congreso mariano, en el que coron\u00f3 la imagen de la Inmaculada Concepci\u00f3n ubicada en el coro de la Bas\u00edlica de San Pedro. Durante toda su vida fue un gran enamorado de la m\u00fasica sacra, por lo que como Papa public\u00f3 un motu proprio sobre m\u00fasica sacra en las iglesias. Orden\u00f3 que el aut\u00e9ntico canto gregoriano se utilizara en todas partes y dispuso que los libros de cantos se imprimieran con el tipo de fuente del Vaticano bajo la supervisi\u00f3n de una comisi\u00f3n especial.<\/p>\n<p>En la enc\u00edclica \u201cAcerbo nimis\u201d (Demasiado amargo), sobre la ense\u00f1anza de la doctrina cristiana, plante\u00f3 que la catequesis fuera dirigida tambi\u00e9n a los adultos, dando reglas detalladas para que esto se llevara a cabo. Adem\u00e1s promovi\u00f3 la publicaci\u00f3n de un nuevo catecismo para la di\u00f3cesis de Roma. As\u00ed como cuando fue obispo, siempre estuvo preocupado de la formaci\u00f3n de los sacerdotes en los seminarios, como Papa public\u00f3 la enc\u00edclica &#8220;Pieni l&#8217;animo&#8221; (Lleno el \u00e1nimo), dirigida al Episcopado italiano (julio 28, 1906) en donde hac\u00eda \u00e9nfasis en la necesidad de tener mayor cuidado en la ordenaci\u00f3n de sacerdotes, llamando la atenci\u00f3n de los obispos sobre el hecho de que, entre los cl\u00e9rigos m\u00e1s j\u00f3venes, se manifestaba cada vez con mayor frecuencia un esp\u00edritu de independencia poco compatible con la disciplina eclesi\u00e1stica. Tambi\u00e9n orden\u00f3 que los seminarios italianos fueran visitados frecuentemente por los obispos.<\/p>\n<p>Otra de sus grandes preocupaciones fue preservar la pureza de la fe, por eso, en 1907, public\u00f3 el decreto \u201cLamentabili\u201d (llamado tambi\u00e9n el Syllabus de P\u00edo X), en el que 65 proposiciones modernistas fueron condenadas. La mayor parte de ellas se refer\u00edan a las Sagradas Escrituras, su inspiraci\u00f3n y la doctrina de Jes\u00fas y los Ap\u00f3stoles, mientras otras se relacionaban con el dogma, los sacramentos, la primac\u00eda del Obispo de Roma.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, el 8 de Septiembre de 1907, public\u00f3 la enc\u00edclica \u201cPascendi Dominici gregis\u201d (Apacentar la grey del Se\u00f1or), en donde expon\u00eda y condenaba el sistema del modernismo, destacando sus peligros en relaci\u00f3n con la filosof\u00eda, apolog\u00e9tica, ex\u00e9gesis, historia, liturgia y disciplina, y muestra la contradicci\u00f3n entre esa corriente de pensamiento y la fe.<\/p>\n<p>Como el estudio de la Biblia es important\u00edsima para la teolog\u00eda, el Papa P\u00edo X deseaba fundar en Roma un centro especial para dichos estudios, que diera garant\u00eda de ortodoxia y valor cient\u00edfico. Finalmente, con el apoyo de los jesuitas, fund\u00f3 el Pontificio Instituto B\u00edblico de Roma.<\/p>\n<p>Bajo su pontificado se actualiz\u00f3 y complet\u00f3 el C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico en el que colaboraron autoridades en la materia de todo el mundo. La caracter\u00edstica del nuevo reglamento es la completa separaci\u00f3n de los aspectos judiciales de los administrativos; mientras que las funciones de algunos departamentos fueron determinadas con mayor precisi\u00f3n y sus trabajos m\u00e1s equilibrados. Hizo una serie de importantes cambios en la curia vaticana y public\u00f3 un motu proprio con 19 proposiciones -especialmente para la Iglesia en Italia- con las que busc\u00f3 confrontar ciertas tendencias inclinadas hacia el socialismo y que promov\u00edan un esp\u00edritu de insubordinaci\u00f3n a la autoridad eclesi\u00e1stica.<\/p>\n<p>P\u00edo X fue un gran protector de la doctrina y disciplina cat\u00f3licas. La brillantez de su trabajo doctrinal fue reconocida incluso fuera de la Iglesia. A San Pio X se le reconoce por su esp\u00edritu apost\u00f3lico, la fortaleza de su car\u00e1cter, la precisi\u00f3n de sus decisiones y el celo por la recta formaci\u00f3n de los cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>Fuente: Aciprensa<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/files.evangelizo.org\/images\/santibeati\/P\/San_Pio_X-Giuseppe_Sarto-Papa\/San_Pio_X-Giuseppe_Sarto-AA.jpg\" \/><\/p>\n<p>\u00a1Queridos hermanos y hermanas!<\/p>\n<p>Hoy\u00a0\u00a0quisiera detenerme en la figura de mi Predecesor san P\u00edo X, cuya\u00a0\u00a0memoria lit\u00fargica se celebra el s\u00e1bado pr\u00f3ximo, subrayando algunos de\u00a0\u00a0sus rasgos que pueden ser \u00fatiles tambi\u00e9n para los Pastores y los fieles\u00a0\u00a0de nuestra \u00e9poca.<\/p>\n<p>Giuseppe Sarto, as\u00ed se llamaba, nacido en Riese\u00a0\u00a0(Treviso) en 1835 de familia campesina, tras los estudios en el\u00a0\u00a0Seminario de Padua fue ordenado sacerdote a los 23 a\u00f1os. Primero fue\u00a0\u00a0vicep\u00e1rroco en Tombolo, luego p\u00e1rroco en Salzano, despu\u00e9s can\u00f3nico de la\u00a0\u00a0catedral de Treviso con el cargo de canciller episcopal y director\u00a0\u00a0espiritual del Seminario diocesano. En estos a\u00f1os de rica y generosa\u00a0\u00a0experiencia pastoral, el futuro Pont\u00edfice mostr\u00f3 ese profundo amor a\u00a0\u00a0Cristo y a la Iglesia, esa humildad y sencillez y esa gran caridad hacia\u00a0\u00a0los m\u00e1s necesitados, que fueron caractr\u00edsticas de toda su vida. En 1884\u00a0\u00a0fue nombrado obispo de Mantua y en 1893 Patriarca de Venecia. El 4 de\u00a0\u00a0agosto de 1903, fue elegido Papa, ministerio que acept\u00f3 con vacilaci\u00f3n,\u00a0\u00a0porque no se consideraba a la altura de una tarea tan elevada.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">El\u00a0\u00a0Pontificado de san P\u00edo X ha dejado un signo indeleble en la historia de\u00a0\u00a0la Iglesia, y se caracteriz\u00f3 por un notable esfuerzo de reforma,\u00a0\u00a0sintetizada en el lema\u00a0<em>Instaurare omnia in Christo<\/em>, \u201cRenovar\u00a0\u00a0todas las cosas en Cristo\u201d. Sus intervenciones, de hecho, abarcaron los\u00a0\u00a0diversos \u00e1mbitos eclesiales. Desde el principio se dedic\u00f3 a la\u00a0\u00a0reorganizaci\u00f3n de la Curia Romana; despu\u00e9s dio luz verde a los trabajos\u00a0\u00a0de la redacci\u00f3n del C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico, promulgado por su\u00a0\u00a0sucesor Benedicto XV. Promovi\u00f3, adem\u00e1s, la revisi\u00f3n de los estudios y\u00a0\u00a0del\u00a0<em>iter<\/em>\u00a0de formaci\u00f3n de los futuros sacerdotes, fundando tambi\u00e9n\u00a0\u00a0varios Seminarios regionales, equipados con buenas bibliotecas y\u00a0\u00a0profesores preparados. Otro sector importante fue el de la formaci\u00f3n\u00a0\u00a0doctrinal del Pueblo de Dios. Desde los a\u00f1os en que era p\u00e1rroco hab\u00eda\u00a0\u00a0redactado \u00e9l mismo un catecismo, y durante el episcopado en Mantua hab\u00eda\u00a0\u00a0trabajado para que se llegase a un catecismo \u00fanico, si no universal, al\u00a0\u00a0menos italiano. Como aut\u00e9ntico pastor, hab\u00eda comprendido que la\u00a0\u00a0situaci\u00f3n de la \u00e9poca, tambi\u00e9n por el fen\u00f3meno de la emigraci\u00f3n, hac\u00eda\u00a0\u00a0necesario un catecismo al que todo fiel pudiera referirse\u00a0\u00a0independientemente del lugar y de las circunstancias de la vida. Como\u00a0\u00a0Pont\u00edfice prepar\u00f3 un texto de doctrina cristiana para la di\u00f3cesis de\u00a0\u00a0Roma, que se difundi\u00f3 despu\u00e9s en toda Italia y en el mundo. El Catecismo\u00a0\u00a0llamado \u201c<em>de P\u00edo X<\/em>\u201d fue para muchos una gu\u00eda segura en el\u00a0\u00a0aprendizaje de las verdades de la fe por su lenguaje sencillo, claro y\u00a0\u00a0preciso y por su eficacia expositiva.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Notable\u00a0\u00a0atenci\u00f3n dedic\u00f3 a la reforma de la Liturgia, en particular de la m\u00fasica\u00a0\u00a0sacra, para llevar a los fieles a una vida de oraci\u00f3n m\u00e1s profunda y a\u00a0\u00a0una participaci\u00f3n en los Sacramentos m\u00e1s plena. En el Motu Proprio\u00a0<em>Tra le sollecitudini<\/em>\u00a0(1903), afirma que el verdadero esp\u00edritu cristiano tiene su primera e\u00a0\u00a0indispensable fuente en la participaci\u00f3n activa en los sacrosantos\u00a0\u00a0misterios y en la oraci\u00f3n p\u00fablica y solemne de la Iglesia (cfr ASS\u00a0\u00a036[1903], 531). Por esto recomend\u00f3 acercarse a menudo a los Sacramentos,\u00a0\u00a0favoreciendo la frecuencia cotidiana a la Santa Comuni\u00f3n, bien\u00a0\u00a0preparados, y anticipando oportunamente la Primera Comuni\u00f3n de los ni\u00f1os\u00a0\u00a0hacia los siete a\u00f1os de edad, \u201cc<em>uando el ni\u00f1o comienza a razonar<\/em>\u201d: dice as\u00ed. (cfr S.\u00a0<em>Congr. de Sacramentis, Decretum Quam singulari\u00a0<\/em>: AAS 2[1910], 582).<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Fiel\u00a0\u00a0a la tarea de confirmar a los hermanos en la fe, san P\u00edo X, frente a\u00a0\u00a0algunas tendencias que se manifestaron en el \u00e1mbito teol\u00f3gico a finales\u00a0\u00a0del siglo XIX y a principios del XX, intervino con decisi\u00f3n, condenando\u00a0\u00a0el\u00a0<em>Modernismo<\/em>, para defender a los fieles de las concepciones\u00a0\u00a0err\u00f3neas y promover una profundizaci\u00f3n cient\u00edfica de la Revelaci\u00f3n en\u00a0\u00a0consonancia con la Tradici\u00f3n de la Iglesia. El 7 de mayo de 1909, con la\u00a0\u00a0Carta apost\u00f3lica\u00a0<em>Vinea electa<\/em>, fund\u00f3 el Pontificio Instituto\u00a0\u00a0B\u00edblico. Los \u00faltimos meses de su vida fueron amargados por el estallido\u00a0\u00a0de la guerra. El llamamiento a los cat\u00f3licos del mundo, lanzado el 2 de\u00a0\u00a0agosto de 1914 para expresar \u201cel acerbo dolor\u201d de aquella hora, era el\u00a0\u00a0grito sufriente del padre que ve a los hijos enfrentarse uno contra el\u00a0\u00a0otro. Muri\u00f3 poco despu\u00e9s, el 20 de agosto, y su fama de santidad empez\u00f3 a\u00a0\u00a0difundirse pronto entre en pueblo cristiano.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y\u00a0\u00a0hermanas, san P\u00edo X nos ense\u00f1a a todos que en la base de nuestra acci\u00f3n\u00a0\u00a0apost\u00f3lica, en los diversos campos en que trabajamos, debe haber\u00a0\u00a0siempre una \u00edntima uni\u00f3n personal con Cristo, que hay que cultivar y\u00a0\u00a0acrecentar d\u00eda tras d\u00eda. \u00c9ste es el n\u00facleo de toda su ense\u00f1anza, de todo\u00a0\u00a0su compromiso pastoral. S\u00f3lo si estamos enamorados del Se\u00f1or, seremos\u00a0\u00a0capaces de llevar a los hombres a Dios y abrirles a Su amor\u00a0\u00a0misericordioso, y abrir as\u00ed el mundo a la misericordia de Dios.<\/p>\n<p>Fuente:<em>\u00a9<\/em><em>Libreria Editrice Vaticana<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cInstaurar todo en Cristo\u201d: ese fue el lema elegido por Giuseppe Melchor Sarto (1835-1914) al&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":61051,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-61050","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61050","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61050"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61050\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61050"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}