{"id":61356,"date":"2020-08-29T16:14:53","date_gmt":"2020-08-29T20:44:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=61356"},"modified":"2026-04-17T15:04:42","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:42","slug":"homilia-pronunciada-en-la-ordenacion-de-diaconos-permanentes-catedral-primada-de-america-29-de-agosto-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/08\/29\/homilia-pronunciada-en-la-ordenacion-de-diaconos-permanentes-catedral-primada-de-america-29-de-agosto-2020\/","title":{"rendered":"HOMIL\u00cdA PRONUNCIADA EN LA ORDENACI\u00d3N DE DI\u00c1CONOS PERMANENTES CATEDRAL PRIMADA DE AM\u00c9RICA 29 DE AGOSTO 2020"},"content":{"rendered":"<p>Su Excelencia Reverend\u00edsima Jos\u00e9 Amable Dur\u00e1n Tineo, Obispo Auxiliar electo de esta Arquidi\u00f3cesis de Santo Domingo, Mons. Lorenzo Vargas, Vicario Episcopal de la Vicar\u00eda Episcopal, Santo Cristo de los Milagros, querido padre Miguel \u00c1ngel Amarante, Vicario de Pastoral de la Arquidi\u00f3cesis de Santo Domingo. Muy queridos Sacerdotes, Arciprestes, P\u00e1rrocos de estos candidatos, muy querida familia de estos candidatos, esposas, los hijos. Muy queridos di\u00e1conos permanentes, lamentablemente por la situaci\u00f3n no hemos podido recibir a todo el que quer\u00eda venir para esta celebraci\u00f3n.<!--more--><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, todos. La celebraci\u00f3n de hoy en esta fecha, fiesta del martirio de San Juan Bautista, nos pone a reflexionar sobre tres cosas:<\/p>\n<p>Puntualizo tres cosas que nos presenta la Palabra de Dios, tres palabras, tres conceptos.<\/p>\n<p><strong>I .\u00a0 Elecci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>El profeta Jerem\u00edas\u00a0 habla de esa elecci\u00f3n en los hechos de los Ap\u00f3stoles, se habla de esa elecci\u00f3n y el evangelio tambi\u00e9n nos presenta a un elegido del Se\u00f1or, la persona de Juan Bautista, elegido desde el vientre de su madre, elecci\u00f3n.<\/p>\n<p>II. <strong>Misi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>El profeta es elegido para algo para una misi\u00f3n. Juan El Bautista es elegido desde el vientre de su madre para una misi\u00f3n, la de ser el precursor del Se\u00f1or y en el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles nos presenta la elecci\u00f3n de los primeros di\u00e1conos en la iglesia y su misi\u00f3n.\u00a0 La misi\u00f3n de servir al pueblo de Dios, de servir a los pobres, es misi\u00f3n espec\u00edfica del di\u00e1cono servir a los m\u00e1s necesitados.<\/p>\n<p><strong>III. Protecci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Este elemento muy importante, saber que hemos sido elegidos y enviados en Misi\u00f3n, pero el Se\u00f1or que nos eligi\u00f3, no nos deja solos. Esta siempre con nosotros, nos protege y con esa protecci\u00f3n estamos confiados en Dios que nos cuidar\u00e1 hasta las \u00faltimas consecuencias, que estar\u00e1 con nosotros todo el tiempo hasta el fin del mundo. Estar\u00e1 con nosotros, nos proteger\u00e1 y a\u00fan en la persecuci\u00f3n, aun en\u00a0 la muerte, el Se\u00f1or protege a sus elegidos.<\/p>\n<p>Quiero comentar un poco lo que es el ministerio de los Di\u00e1conos.<\/p>\n<p><strong>MINISTERIO DE LOS DI\u00c1CONOS<\/strong><\/p>\n<p><em>FUNCIONES DE LOS DI\u00c1CONOS<\/em><\/p>\n<p>El Ministerio del diaconado viene sintetizado por el Concilio Vaticano II con la tr\u00edada: \u00abministerio\u00a0 o servicio de la <strong>liturgia<\/strong>, de la <strong>palabra<\/strong> y de la <strong>caridad<\/strong>\u00bb. De este modo se expresa la participaci\u00f3n diaconal en el <strong>\u00fanico y triple <em>munus<\/em> <em>Sacerdotalis<\/em> de Cristo en los ministros<\/strong> <strong>ordenados<\/strong>. El di\u00e1cono \u00ab<strong><em>es maestro<\/em><\/strong>\u00bb, en cuanto proclama e ilustra la Palabra de Dios; <strong>es santificador, <\/strong>en cuanto administra el sacramento del Bautismo, de la Eucarist\u00eda y los sacramentales, participa en la celebraci\u00f3n de la Santa Misa en calidad de \u00ab<strong>ministro<\/strong>\u00bb, conserva y distribuye la Eucarist\u00eda; \u00ab<strong><em>es Gu\u00eda<\/em><\/strong>\u00bb en cuanto animador de la comunidad o de diversos sectores de las de la vida eclesial\u00bb. De este modo, el di\u00e1cono asiste y sirve a los obispos y a los presb\u00edteros, quienes presiden los actos lit\u00fargicos, vigilan la doctrina y gu\u00edan al Pueblo de Dios.<\/p>\n<p>La diacon\u00eda es una dimensi\u00f3n de toda la Iglesia en cuanto que todos los cristianos, todos los disc\u00edpulos misioneros de Jes\u00fas, estamos llamados a ser servidores. Nuestra vocaci\u00f3n cristiana es vocaci\u00f3n al servicio. De ninguna manera los ministros ordenados nos constituyen como poder en la Iglesia, nos constituyen servidores.<\/p>\n<p>Pero en ese Pueblo de Dios, pueblo sacerdotal, Dios llama, a algunos miembros a un servicio espec\u00edfico, a participar del sacerdocio de Jesucristo mediante el sacramento del Orden Sacerdotal, que se realiza en tres grados:<\/p>\n<ul style=\"list-style-type: circle;\">\n<li><strong>Primer grado, el Episcopado.<\/strong><\/li>\n<li><strong>\u00a0<\/strong><strong>Segundo grado, el Presbiterado.<\/strong><\/li>\n<li><strong>\u00a0<\/strong><strong>Tercer grado, el Diaconado.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Esos son los tres grados en que se participa del sacerdocio de Jesucristo.<\/p>\n<p>Veamos entonces, las tres dimensiones de servicio del Di\u00e1cono:<\/p>\n<p><strong>El Di\u00e1cono Permanente o el Di\u00e1cono Transitorio.<\/strong> Que tambi\u00e9n tiene estas dimensiones. El di\u00e1cono transitorio, transitorio porque va camino al presbiterado, as\u00ed que est\u00e1 en tr\u00e1nsito durante ese tiempo en tr\u00e1nsito hacia el sacerdocio, hacia el presbiterado.<\/p>\n<ol>\n<li><strong><em>DIACON\u00cdA DE LA PALABRA <\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><em>\u00a0<\/em>\u00a0El obispo, durante la ordenaci\u00f3n, entrega al di\u00e1cono el libro de los Evangelios diciendo estas palabras: <strong>\u00ab<\/strong><strong>Recibe el Evangelio de Cristo de cual te has transformado en su anunciador<\/strong><strong>\u00bb<\/strong><strong>.<\/strong> Funci\u00f3n principal de diacono es, por lo tanto, colaborar con el obispo y con los presb\u00edteros en el ejercicio de su ministerio.<\/p>\n<p>Para cumplir esta misi\u00f3n los di\u00e1conos est\u00e1n obligados a prepararse, ante todo, con el estudio cuidadoso de la Sagrada Escritura, de la Tradici\u00f3n, de la liturgia y de la vida de la Iglesia. Est\u00e1n obligados a dejarse guiar d\u00f3cilmente por el Magisterio de aquellos que son <strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00ab<\/strong>testigos de la verdad divina y cat\u00f3lica<strong>\u00bb: <\/strong>el Romano Pont\u00edfice\u00a0 y los obispos en comuni\u00f3n con \u00e9l, de modo que propongan <strong>\u00ab<\/strong>integral y fielmente e ministerio de Cristo<strong>\u00bb. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Es necesario, en fin, que aprendan el arte de comunicar la fe al hombre moderno de manera eficaz e integral, en las m\u00faltiples situaciones culturales y en las diversas etapas de la vida.<\/p>\n<p>Es propio del di\u00e1cono proclamar el evangelio y predicar la palabra de Dios. Los di\u00e1conos gozan de la facultad de predicar en cualquier parte, seg\u00fan las condiciones previstas por el C\u00f3digo. Esta facultad nace del sacramento y debe ser ejercida con el consentimiento, al menos t\u00e1cito, del rector de la Iglesia, con la humildad de quien es ministro y no due\u00f1o de la palabra de Dios. Por este motivo la advertencia del Ap\u00f3stol es siempre actual: Investido de este ministerio por la misericordia con que fuimos favorecidos, no desfallecemos.<\/p>\n<p>Cuando presidan una celebraci\u00f3n lit\u00fargica (Celebraci\u00f3n de la Palabra) de gran importancia <strong>a la homil\u00eda <\/strong>en cuanto anuncio de las maravillas hechas por Dios en el ministerio de Cristo. Sepan, prepararla con especial cuidado en la oraci\u00f3n, en el estudio de los textos sagrados, en la plena sinton\u00eda con el Magisterio.<\/p>\n<p>Concedan, tambi\u00e9n, sol\u00edcita atenci\u00f3n a la <strong>catequesis de los fieles<\/strong> en las diversas etapas de existencia cristiana, de forma que les ayuden a conocer la fe en Cristo, a reforzarla con la recepci\u00f3n de los sacramentos y a expandirla en su vida personal, familiar, profesional y social. Esta catequesis es tan importante y necesario y tanto m\u00e1s debe se completa, clara y ajena de incertidumbres, cuanto m\u00e1s secularizada est\u00e1 la sociedad y m\u00e1s grandes son los desaf\u00edos que la vida moderna plantea al ser humano y al evangelio.<\/p>\n<p>Esta sociedad es la destinataria de la nueva evangelizaci\u00f3n. Ella exige el esfuerzo m\u00e1s generoso por parte de los ministros ordenados. Por eso, los di\u00e1conos necesariamente deben participar decididamente en los programas diocesanos p parroquiales de catequesis, evangelizaci\u00f3n y preparaci\u00f3n a los sacramentos. Esfu\u00e9rcense en transmitir la Palabra en sus ambientes.<\/p>\n<p>Los di\u00e1conos recuerden que la Iglesia es por su misma naturaleza misionera y evangelizadora. No olvide la advertencia del Ap\u00f3stol Pablo: <strong><em>\u00ab<\/em><\/strong><strong><em>Hay de mi si no evangelizo<\/em><\/strong><strong><em>\u00bb<\/em><\/strong><strong><em>.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>II- DIACON\u00cdA DE LA LITURGIA<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0El rito de la ordenaci\u00f3n pone de relieve otro aspecto del ministerio diaconal: el servicio del Altar.<\/p>\n<p>El diacono recibe el sacramento del orden para servir en calidad de ministro a la santificaci\u00f3n dela comunidad cristiana, en la comuni\u00f3n jer\u00e1rquica con el obispo y con los presb\u00edteros. Al ministerio del obispo y, subordinadamente al de los presb\u00edteros, el diacono presta una <strong>ayuda sacramental. <\/strong>Una ayuda que es signo de su ministerio, de sumisi\u00f3n, signo de iglesia permanentemente est\u00e1 alabando al Se\u00f1or celebrando la fe.<\/p>\n<p>Resulta claro que su diacon\u00eda ante el Altar, por tener su origen\u00a0 el sacramento del Orden, se diferencia esencialmente de cualquier ministerio lit\u00fargico que los pastores puedan encargar a fieles no ordenados. El ministerio lit\u00fargico del di\u00e1cono se diferencia tambi\u00e9n, del mismo ministerio ordenado sacerdotal.<\/p>\n<p>Se sigue que en el ofrecimiento de Sacrificio eucar\u00edstico, el diacono no est\u00e1 en condiciones de realizar el misterio sino que, por una parte representa efectivamente al Pueblo fiel, le ayuda en modo espec\u00edfico a unir la oblaci\u00f3n de su vida a la oferta de Cristo, y por otro sirve, en nombre de Cristo mismo,\u00a0 a hacer part\u00edcipe a \u00a0Iglesia de los frutos de su sacrificio.<\/p>\n<p>As\u00ed como la liturgia es el culmen hacia el cual tiende la acci\u00f3n de la Iglesia y, juntamente, la fuente de la cual emana toda su virtud, esta prerrogativa de la consagraci\u00f3n diaconal es tambi\u00e9n fuente de una gracia sacramental dirigida a fecundar todo el ministerio a tal gracia se debe corresponde tambi\u00e9n, con una cuidadosa y profunda preparaci\u00f3n espiritual, para poder participar dignamente en la celebraci\u00f3n de los sacramentales.<\/p>\n<p>En su ministerio el di\u00e1cono tendr\u00e1 siempre viva la conciencia de que <strong><em>\u00ab<\/em><\/strong>cada celebraci\u00f3n lit\u00fargica, en cuanto obra de Cristo sumo y eterno sacerdote y de su Cuerpo, que es la Iglesia, es una acci\u00f3n sagrada por excelencia, cuya eficacia, no la iguala ninguna otra acci\u00f3n de la Iglesia<strong><em>\u00bb<\/em><\/strong>. La liturgia es fuente de gracia y de santificaci\u00f3n. Su eficacia deriva de Cristo Redentor y no se apoya en la santidad del ministro. Esta certeza har\u00e1 humilde al di\u00e1cono, y al mismo tiempo, le empujar\u00e1 a una vida santa para ser digno ministro de Cristo. Las acciones de lit\u00fargicas, por tanto, no se reducen a acciones privadas o sociales que cada uno puede celebrar a su modo sino que pertenecen al Cuerpo universal de la Iglesia. Los di\u00e1conos deben observar las normas propias de los santos misterios con tal devoci\u00f3n que lleven a los fieles a una consciente participaci\u00f3n, que fortalezca su fe, d\u00e9 culto a Dios y santifique a la Iglesia.<\/p>\n<p>Tengan presente tambi\u00e9n, la importante dimensi\u00f3n est\u00e9tica, que hace sentir al hombre entero la belleza de cuanto se celebra. La m\u00fasica y el canto, aunque pobres y simples, la predicaci\u00f3n de la Palabra, la comuni\u00f3n de los fieles que viven la paz y el perd\u00f3n de Cristo, son\u00a0 un bien precioso que el di\u00e1cono, por su parte, buscar\u00e1 incrementar.<\/p>\n<p>Sean siempre fieles a cuanto se pide en los libros lit\u00fargicos, sin agregar, quitar o cambiar algo por propia iniciativa. Manipular la liturgia equivale a privarla de la riqueza del misterio de Cristo que existe en ella y podr\u00eda ser un signo de presunci\u00f3n. Lleven dignamente los ornamentos lit\u00fargicos prescritos. La dalm\u00e1tica, seg\u00fan los diversos y apropiados colores lit\u00fargicos, puestas sobre alba, el c\u00edngulo y la estola, <strong><em>\u00ab<\/em><\/strong>constituyen el h\u00e1bito propio del di\u00e1cono<strong><em>\u00bb<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>\u00a0El servicio de los di\u00e1conos se extiende a la preparaci\u00f3n de los fieles para los sacramentos y tambi\u00e9n a su atenci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>Los di\u00e1conos tienen la obligaci\u00f3n establecida por la Iglesia de celebrar la Liturgia de las Horas, con la cual todo el Cuerpo M\u00edstico de une a la oraci\u00f3n que Cristo cabeza eleva al Padre. Conscientes de esta responsabilidad, celebrar\u00e1n tal Liturgia, cada d\u00eda, seg\u00fan los libros lit\u00fargicos aprobados y en los modos determinados por la Conferencia Episcopal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>III- DIACON\u00cdA DE LA CARIDAD<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Por el sacramento del orden el diacono, en comuni\u00f3n con el obispo y el presb\u00edtero de la di\u00f3cesis, participa tambi\u00e9n de las mismas funciones pastorales, pero las ejercita en modo diverso, sirviendo y ayudando al obispo y a los presb\u00edteros. Esta participaci\u00f3n, en cuanto realizada por el sacramento, hace que los di\u00e1conos sirvan al pueblo de Dios en nombre de Cristo. Precisamente por este motivo deben ejercitarla con humilde caridad y, seg\u00fan las palabras de san Policarpio, deben mostrarse siempre <strong><em>\u00ab<\/em><\/strong>misericordiosos, al estilo de Cristo, el cual se ha hecho siervo de todos\u00bb. Su autoridad, ejercida en comuni\u00f3n jer\u00e1rquica con el obispo y con los presb\u00edteros, es <strong>servicio de caridad.<\/strong><\/p>\n<p>En el misterio de la caridad los di\u00e1conos <strong>deben configurarse con Cristo Siervo<\/strong>, el cual representan, y est\u00e1n sobre todo dedicados a los oficios de caridad y de administraci\u00f3n. Por ello, en la oraci\u00f3n de ordenaci\u00f3n, el obispo pide para ellos a Dios Padre: Est\u00e9n llenos de toda virtud: sinceros en la caridad, premurosos hacia los pobres y los d\u00e9biles, humildes en su servicio\u2026 sean imagen de su Hijo, que no vino para ser servido sino para servir. Con el ejemplo y la palabra, ellos deben esmerarse para que todos los fieles, siguiendo el modelo de Cristo, se pongan en constante servicio a los hermanos.<\/p>\n<p>Las obras de caridad, diocesanas p parroquiales, la pastoral social de la Iglesia, que deber\u00e1 ser prioritaria, es el campo de acci\u00f3n propio para los di\u00e1conos permanentes.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n caritativa de los di\u00e1conos, \u201ccomporta tambi\u00e9n un oportuno servicio en la administraci\u00f3n de los bienes y en las obras de caridad de la Iglesia. Los di\u00e1conos tienen en este campo la funci\u00f3n de ejercer en nombre de la jerarqu\u00eda, los deberes de la caridad y de la administraci\u00f3n, as\u00ed como las obras de servicio social\u201d. Por eso, oportunamente ellos pueden ser llamados al oficio de ec\u00f3nomo diocesano, o ser tenidos en cuenta para el consejo diocesano o parroquial para los asuntos econ\u00f3micos. Estamos trabajando para que haya un consejo parroquial econ\u00f3mico. No es optativo es obligatorio que las parroquias tengan un consejo parroquial econ\u00f3mico\u2026es importante la administraci\u00f3n de los bienes de la Iglesia (tomado del directorio para el ministerio de los di\u00e1conos permanentes).<\/p>\n<p>El porcentaje del tiempo del ministerio diaconal. Las tres diacon\u00edas: la primera sobre la Palabra de Dios, estar al servicio de la Palabra de Dios y a ense\u00f1ar, le damos el 25%, al culto y las celebraciones, el di\u00e1cono permanente debe darle un 25% y a la diacon\u00eda de la caridad debe darle un 50% de su tiempo. El campo espec\u00edfico del diaconado permanente es la caridad. El trabajo en\u00a0 favor de los pobres.<\/p>\n<p>Ave Mar\u00eda Pur\u00edsima\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Texto Original: <a href=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Homilia-de-Mons.-Ozoria-29-de-Agosto-del-2020-Solemne-Ordenaci\u00f3n-de-Di\u00e1conos-Permanentes-1.pdf\">Homilia de Mons. 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