{"id":61570,"date":"2020-09-03T10:54:34","date_gmt":"2020-09-03T15:24:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=61570"},"modified":"2026-04-17T15:04:42","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:42","slug":"hoy-celebramos-la-fiesta-de-san-gregorio-magno-el-primer-monje-elegido-papa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/09\/03\/hoy-celebramos-la-fiesta-de-san-gregorio-magno-el-primer-monje-elegido-papa\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos la fiesta de San Gregorio Magno, el primer monje elegido Papa"},"content":{"rendered":"<p>San Gregorio I Magno, <em>papa y doctor de la Iglesia<\/em><\/p>\n<p>Memoria de san Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia, que siendo monje ejerci\u00f3 ya de legado pontificio en Constantinopla, y despu\u00e9s, en tal d\u00eda, fue elegido Romano Pont\u00edfice. Resolvi\u00f3 problemas temporales y, como siervo de los siervos, atendi\u00f3 a los valores espirituales, mostr\u00e1ndose como verdadero pastor en el gobierno de la Iglesia, ayudando sobre manera a los necesitados, fomentando la vida mon\u00e1stica y propagando y reafirmando la fe por doquier, para lo cual escribi\u00f3 muchas y c\u00e9lebres obras sobre temas morales y pastorales. Muri\u00f3 el doce de marzo.<!--more--><\/p>\n<p>Papa y Doctor de la Iglesia (540-604), naci\u00f3 en Roma el a\u00f1o 540, de noble familia. Naci\u00f3 en un momento l\u00edmite, cuando la ca\u00edda de Roma se acentuaba y empezaba una nueva \u00e9poca.\u00a0\u00a0 Es el \u00faltimo de los grandes Padres de Occidente y el primer hombre medieval. Sus obras ser\u00edan el primer alimento espiritual de la Edad Media, hasta San Bernardo, Santo Tom\u00e1s y Santa Teresa de Jes\u00fas. En el monte Celio estaba el palacio familiar.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0All\u00ed recibi\u00f3 Gregorio la primera educaci\u00f3n, hondamente cristiana, de parte de sus padres, Gordiano y Silvia.<\/p>\n<p>Ellos y sus t\u00edas T\u00e1rsila y Emiliana, est\u00e1n en el cat\u00e1logo de los santos. Gregorio se prepar\u00f3 muy bien en derecho, al que desde Justiniano se daba gran importancia. M\u00e1s tarde fue nombrado prefecto de la ciudad, Italia hab\u00eda sido arrasada por las invasiones de los lombardos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Roma estaba en ruinas. En su tiempo desaparecen los c\u00f3nsules, cuando Gregorio ser\u00e1 llamado C\u00f3nsul de Dios. Era una situaci\u00f3n calamitosa. Fue entonces cuando se encontr\u00f3 con dos benedictinos que proced\u00edan de Montecasino, que hab\u00edan conocido a San Benito. De sus labios tom\u00f3 los relatos llenos de candor que luego recogi\u00f3 en sus deliciosos e ingenuos Di\u00e1logos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00bfQu\u00e9 camino tomar?, se preguntaba el Santo.<\/p>\n<p>As\u00ed lo escrib\u00eda a su \u00edntimo amigo San Leandro de Sevilla, en tales tonos de cordial amistad que son dif\u00edciles de superar. Por fin se decidi\u00f3. Convirti\u00f3 en monasterio su palacio del monte Celio y empez\u00f3 all\u00ed su vida monacal. Estudi\u00f3 intensamente la Sagrada Escritura y la vida de los monjes de Occidente.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Se distingui\u00f3 por su austeridad de vida y por la intensidad de su oraci\u00f3n. Por eso es llamado doctor de la compunci\u00f3n y de la contemplaci\u00f3n, pues fue modelo acabado tanto en asc\u00e9tica como en m\u00edstica. Benedicto I lo envi\u00f3 como nuncio a Constantinopla, donde pas\u00f3 ocho a\u00f1os. Vuelto a Roma, el desbordamiento del T\u00edber produjo muchas calamidades: hambre y peste sobre todo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Una de las v\u00edctimas de la peste fue Pelagio II. Reunidos el clero, el senado y el pueblo, eligieron Papa al di\u00e1cono Gregorio. Le cost\u00f3 mucho dejar su soledad, pero acept\u00f3.<\/p>\n<p>Era el primer Papa monje, estilo que introdujo en la espiritualidad y liturgia de su pontificado. Public\u00f3 la Regla Pastoral, que fue el c\u00f3digo de los obispos durante la Edad Media. Restaur\u00f3 la disciplina.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Una de sus grandes obras fue la conversi\u00f3n de Inglaterra, por el envi\u00f3 de monjes, capitaneados por Agust\u00edn de Cantorbery. En su tiempo los visigodos abjuraron el arrianismo en el Concilio III de Toledo el 589. Renov\u00f3 el culto y la liturgia con el famoso Sacramentario. Dio al pontificado un gran prestigio, como San Le\u00f3n Magno.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Renov\u00f3 la pr\u00e1ctica de las estaciones cuaresmales en las iglesias romanas, para las que compuso Cuarenta homil\u00edas sobre los Evangelios. Foment\u00f3 las buenas obras, la piedad, el culto de las reliquias, las devociones populares. La reforma m\u00e1s famosa fue la del canto, llamado por ello gregoriano.<\/p>\n<p>Public\u00f3 el Antifonario y form\u00f3 una gran Schola Cantorum. Aun\u00f3 los diversos cantos dispersos, en una sola liturgia, absorbiendo los diversos ritos, excepto el ambrosiano y el moz\u00e1rabe. Es el escritor m\u00e1s fecundo de los papas medievales. Aparte de las obras ya citadas, tenemos su Epistolario, que contiene 859 cartas, Las 22 homil\u00edas sobre Ezequiel y El comentario a los libros de Job o las Morales, que tanto usaron Santa Teresa y otros Santos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Junto con San Ambrosio, San Agust\u00edn y San Jer\u00f3nimo, es uno de los cuatro padres de Occidente.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/files.evangelizo.org\/images\/santibeati\/G\/San_Gregorio_I_detto_Magno_Papa_e_dottore_della_Chiesa\/San_Gregorio_I_detto_Magno_B.jpg\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Gregorio I Magno, papa y doctor de la Iglesia Memoria de san Gregorio Magno,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":61571,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-61570","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61570","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61570"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61570\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61570"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61570"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61570"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}