{"id":61723,"date":"2020-09-08T10:24:04","date_gmt":"2020-09-08T14:54:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=61723"},"modified":"2026-04-17T15:04:43","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:43","slug":"la-iglesia-celebra-hoy-la-natividad-de-la-santisima-virgen-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/09\/08\/la-iglesia-celebra-hoy-la-natividad-de-la-santisima-virgen-maria\/","title":{"rendered":"La Iglesia celebra hoy la natividad de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>\u201cTenemos razones muy v\u00e1lidas para honrar el nacimiento de la Madre de Dios, por medio de la cual todo el g\u00e9nero humano ha sido restaurado y la tristeza de la primera madre, Eva, se ha transformado en gozo\u201d, dec\u00eda San Juan Damasceno (675-749) en una hermosa homil\u00eda pronunciada un 8 de septiembre en la Bas\u00edlica de Santa Ana en Jerusal\u00e9n.<!--more--><\/p>\n<p>\u201c\u00a1Oh feliz pareja, Joaqu\u00edn y Ana, a ustedes est\u00e1 obligada toda la creaci\u00f3n! Por medio de ustedes, en efecto, la creaci\u00f3n ofreci\u00f3 al Creador el mejor de todos los dones, o sea, aquella augusta Madre, la \u00fanica que fue digna del Creador\u201d, a\u00f1ad\u00eda el Santo y Doctor de la Iglesia.<\/p>\n<p>En los Evangelios no hay mayor informaci\u00f3n sobre el nacimiento de Mar\u00eda. Es a trav\u00e9s de algunas tradiciones como nos han llegado algunos datos. Por ejemplo, considerando a Mar\u00eda descendiente de David, hay quienes ubican su nacimiento en Bel\u00e9n. Otras tradiciones, como la griega o la armenia, se\u00f1alan a Nazareth como la cuna de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Para el siglo V exist\u00eda ya en Jerusal\u00e9n un santuario mariano situado junto a los restos de la Piscina Prob\u00e1tica (Piscina o estanque de Bethesda). All\u00ed, debajo de la hermosa iglesia rom\u00e1nica levantada por los cruzados (la Bas\u00edlica de Santa Ana), se hallan los restos de una bas\u00edlica bizantina y unas criptas excavadas en la roca que parecen haber formado parte de una vivienda a la que se considera como la casa en la que naci\u00f3 y vivi\u00f3 la Virgen. Junto a esta tradici\u00f3n, fundada en textos ap\u00f3crifos como el protoevangelio de Santiago (siglo II), se dice que Joaqu\u00edn, padre de Mar\u00eda, pose\u00eda un reba\u00f1o de ovejas y llevaba a la piscina prob\u00e1tica aquellas ovejas que ser\u00edan sacrificadas en el templo, con el prop\u00f3sito de lavarlas y dejarlas aptas para el sacrificio.<\/p>\n<p>La Fiesta de la Natividad de la Sant\u00edsima Virgen se celebra en Oriente desde el siglo V y en Occidente fue introducida hacia el siglo VII. En Roma, la fiesta se celebraba con una procesi\u00f3n en la que se recitaban las letan\u00edas a la Virgen y que conclu\u00eda en la Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda la Mayor.<\/p>\n<p>Hay numerosas evidencias del profundo amor que los cristianos profesaban por Mar\u00eda desde antiguo, y la importancia que se le ha dado a esta fiesta que hoy celebra la Iglesia, conmemorando el nacimiento de la Madre de Dios.<\/p>\n<p>\u201cHoy emprende su ruta la que es puerta divina de la virginidad. De Ella y por medio de Ella, Dios, que est\u00e1 por encima de todo cuanto existe, se hace presente en el mundo corporalmente\u2026 Sirvi\u00e9ndose de Ella, Dios descendi\u00f3 sin experimentar ninguna mutaci\u00f3n, o mejor dicho, por su ben\u00e9vola condescendencia apareci\u00f3 en la Tierra y convivi\u00f3 con los hombres&#8221;, a\u00f1ad\u00eda San Juan Damasceno.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.aciprensa.com\/santos\/images\/NatividadCelebramos_310816.jpg\" \/><\/p>\n<p><em><strong>\u00bfQu\u00e9 celebramos cada 8 de septiembre?<\/strong><\/em><\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n de la fiesta de la Natividad de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, es conocida en Oriente desde el siglo VI. Fue fijada el 8 de septiembre, d\u00eda con el que se abre el a\u00f1o lit\u00fargico bizantino, el cual se cierra con la Dormici\u00f3n, en agosto. En Occidente fue introducida hacia el siglo VII y era celebrada con una procesi\u00f3n-letan\u00eda, que terminaba en la Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda la Mayor.<\/p>\n<p>El Evangelio no nos da datos del nacimiento de Mar\u00eda, pero hay varias tradiciones. Algunas, considerando a Mar\u00eda descendiente de David, se\u00f1alan su nacimiento en Bel\u00e9n. Otra corriente griega y armenia, se\u00f1ala Nazareth como cuna de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Sin embargo, ya en el siglo V exist\u00eda en Jerusal\u00e9n el santuario mariano situado junto a los restos de la piscina Prob\u00e1tica, o sea, de las ovejas. Debajo de la hermosa iglesia rom\u00e1nica, levantada por los cruzados, que a\u00fan existe -la Bas\u00edlica de Santa Ana- se hallan los restos de una bas\u00edlica bizantina y unas criptas excavadas en la roca que parecen haber formado parte de una vivienda que se ha considerado como la casa natal de la Virgen.<\/p>\n<p>Esta tradici\u00f3n, fundada en ap\u00f3crifos muy antiguos como el llamado Protoevangelio de Santiago (siglo II), se vincula con la convicci\u00f3n expresada por muchos autores acerca de que Joaqu\u00edn, el padre de Mar\u00eda, fuera propietario de reba\u00f1os de ovejas. Estos animales eran lavados en dicha piscina antes de ser ofrecidos en el templo.<\/p>\n<p>La fiesta tiene la alegr\u00eda de un anuncio premesi\u00e1nico. Es famosa la homil\u00eda que pronunci\u00f3 San Juan Damasceno (675-749) un 8 de septiembre en la Bas\u00edlica de Santa Ana, de la cual extraemos algunos p\u00e1rrafos:<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Ea, pueblos todos, hombres de cualquier raza y lugar, de cualquier \u00e9poca y condici\u00f3n, celebremos con alegr\u00eda la fiesta natalicia del gozo de todo el Universo. Tenemos razones muy v\u00e1lidas para honrar el nacimiento de la Madre de Dios, por medio de la cual todo el g\u00e9nero humano ha sido restaurado y la tristeza de la primera madre, Eva, se ha transformado en gozo. \u00c9sta escuch\u00f3 la sentencia divina: parir\u00e1s con dolor. A Mar\u00eda, por el contrario, se le dijo: Al\u00e9grate, llena de gracia!<\/p>\n<p>\u00a1Oh feliz pareja, Joaqu\u00edn y Ana, a ustedes est\u00e1 obligada toda la creaci\u00f3n! Por medio de ustedes, en efecto, la creaci\u00f3n ofreci\u00f3 al Creador el mejor de todos los dones, o sea, aquella augusta Madre, la \u00fanica que fue digna del Creador. \u00a1Oh felices entra\u00f1as de Joaqu\u00edn, de las que provino una descendencia absolutamente sin mancha! \u00a1Oh seno glorioso de Ana, en el que poco a poco fue creciendo y desarroll\u00e1ndose una ni\u00f1a completamente pura, y, despu\u00e9s que estuvo formada, fue dada a luz! Hoy emprende su ruta la que es puerta divina de la virginidad. De Ella y por medio de Ella, Dios, que est\u00e1 por encima de todo cuanto existe, se hace presente en el mundo corporalmente. Sirvi\u00e9ndose de Ella, Dios descendi\u00f3 sin experimentar ninguna mutaci\u00f3n, o mejor dicho, por su ben\u00e9vola condescendencia apareci\u00f3 en la Tierra y convivi\u00f3 con los hombres&#8221;.<\/p>\n<p>Si pensamos por cu\u00e1ntas cosas podemos hoy alegrarnos, cu\u00e1ntas cosas podemos festejar y por cu\u00e1ntas cosas podemos alabar a Dios; todos los signos, por muchos y hermosos que sean, nos parecer\u00e1n tan s\u00f3lo un p\u00e1lido reflejo de las maravillas que el Esp\u00edritu de Dios hizo en la Virgen Mar\u00eda, y las que hace en nosotros, las que puede seguir haciendo&#8230; si lo dejamos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: Aciprensa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cTenemos razones muy v\u00e1lidas para honrar el nacimiento de la Madre de Dios, por medio&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":61724,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-61723","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61723"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61723\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}