{"id":61884,"date":"2020-09-12T17:08:34","date_gmt":"2020-09-12T21:38:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=61884"},"modified":"2026-04-17T15:04:44","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:44","slug":"palabras-de-agradecimiento-de-mons-amable-duran-tineo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/09\/12\/palabras-de-agradecimiento-de-mons-amable-duran-tineo\/","title":{"rendered":"Palabras de agradecimiento de Mons. Jos\u00e9 Amable Dur\u00e1n Tineo, nuevo Obispo Auxiliar de la Arquidi\u00f3cesis de Santo Domingo en su Ordenaci\u00f3n Episcopal."},"content":{"rendered":"<p>12 de septiembre 2020<br \/>\nCatedral Nuestra Se\u00f1ora de la Encarnaci\u00f3n, Primada de Am\u00e9rica<\/p>\n<p><strong>Palabras de agradecimiento de Mons. Amable Dur\u00e1n Tineo<\/strong><\/p>\n<p>Hoy nuestros corazones rebozan de gozo, junto a la Madre del cielo cantamos las grandezas y la misericordia del Se\u00f1or y le damos gracias infinitas por haberme llamado, en la persona del Papa Francisco, a servir como Obispo auxiliar, en la porci\u00f3n de su pueblo que peregrina en esta hist\u00f3rica y amada ciudad de Santo Domingo.<!--more--><\/p>\n<p>No quiero continuar estas breves palabras, sin antes contarles una sencilla an\u00e9cdota. Siendo seminarista en el Seminario Menor San P\u00edo X de Licey al Medio, Santiago &#8211; \u201cnuestro dulce hogar\u201d, como canta su himno- siendo un adolescente y estando en el primer a\u00f1o de bachillerato, uno de esos fines de semanas \u00faltimos del mes en que acostumbr\u00e1bamos visitar nuestras familias, mi amada madre, Crecencia de Jes\u00fas Tineo quien junto a mi padre Adriano Antonio Dur\u00e1n nos contemplan, desde el cielo, me coloc\u00f3 en el pecho una cruz de tama\u00f1o mediano atada a un sencillo cord\u00f3n color negro, signo de su gran deseo de que un d\u00eda el Se\u00f1or me concediera la gracia del sacerdocio. Cuando llegu\u00e9 al Seminario, a la hora del almuerzo estaban todos mis compa\u00f1eros a la puerta del comedor, esperando a que sonara la campana que indicaba que se pod\u00eda entrar. Cuando me ven llegar gritaron a coro: \u201c\u00a1Monse\u00f1or!\u201d, en mi timidez de ni\u00f1o de campo, mi rostro cambi\u00f3 de color, desde entonces ya no me llamaban por mi nombre. \u00a0Lo que yo no imaginaba era que el Se\u00f1or se lo hab\u00eda tomado en serio y que, en su divina providencia, tendr\u00eda se\u00f1alado este d\u00eda para hacer realidad lo que comenz\u00f3 como una simple broma.<\/p>\n<p>En la Iglesia el ministerio ordenado es un don para el servicio. Por ello, en estrecha comuni\u00f3n con la Conferencia del Episcopado Dominicano y muy especialmente, con Mons. Francisco Ozoria a quien agradezco su acogida y cercan\u00eda y de cuya imposici\u00f3n de manos y plegaria de ordenaci\u00f3n, unido a todos los dem\u00e1s obispos presentes, reci\u00e9n acabo de recibir la gracia del episcopado, vengo a caminar y trabajar en esp\u00edritu de fraternidad, corresponsabilidad y participaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Me uno plenamente, al arduo trabajo evangelizador que hace mucho tiempo vienen realizando, cada uno de los sacerdotes, di\u00e1conos, religiosos \u00a0y religiosas misioneros,\u00a0 desde las distintas pastorales espec\u00edficas y movimientos apost\u00f3licos, siguiendo los lineamientos del Plan Arquidiocesano de Pastoral, muy particularmente en la Vicar\u00eda Territorial Santo Domingo Norte, acogiendo con coraz\u00f3n de pastor \u00a0a todos, muy especialmente, a su gente pobre, trabajadora y sencilla con su dinamismo y realidad concreta, diversidad cultural y religiosa,\u00a0 sus palos, atabales y sabrosos chicharrones.<\/p>\n<p>Es mi prop\u00f3sito aportar y cooperar en el servicio de la palabra de Dios, mediante el anuncio del kerigma y la predicaci\u00f3n, la animaci\u00f3n y acompa\u00f1amiento de la catequesis y la formaci\u00f3n permanente de nuestros sacerdotes, agentes de pastoral y todo el pueblo de Dios.<\/p>\n<p>Es mi misi\u00f3n trabajar hombro con hombro en el pastoreo y defensa de la persona humana, sujeto de derechos inalienables, fundamento de toda instituci\u00f3n, as\u00ed como de la familia, santuario de la vida, educadora en la fe y los valores humanos que fundamentan una aut\u00e9ntica democracia en la que se respete y tutele el derecho irrestricto a la vida desde la concepci\u00f3n hasta la muerte.<\/p>\n<p>Quiero acompa\u00f1ar y animar a los j\u00f3venes y los ni\u00f1os, los m\u00e1s afectados de la sociedad por la pandemia de la violencia, la inmediatez, la fragmentaci\u00f3n y la exclusi\u00f3n, y desde su cercan\u00eda fomentar las distintas vocaciones propias del estado laico, la llamada al sacerdocio y a la vida consagrada.<\/p>\n<p>Consciente de que el reino de Dios se construye no sobre las fuerzas, influencias y habilidades humanas, sino sobre la gracia y el poder de Dios, les pido me encomienden en sus oraciones al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, para que pueda responder con fidelidad y entra\u00f1as de misericordia a la misi\u00f3n que hoy la Iglesia me encomienda.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Agradecimiento<\/strong><\/p>\n<p>\u201cAgradecer es la memoria del coraz\u00f3n\u201d. Por ello, reitero mi agradecimiento a Dios todopoderoso por concederme este inefable don, a Mons. Francisco Ozoria, sus obispos auxiliares y todo el clero de esta amada Arquidi\u00f3cesis de Santo Domingo, por su apoyo y acogida. A todos los Obispos y dem\u00e1s sacerdotes de las distintas di\u00f3cesis, especialmente a Mons. Freddy Antonio Bret\u00f3n junto a Sus Obispos Auxiliares Mons. Valent\u00edn Reinoso y Mons. Tom\u00e1s Morel y mis hermanos sacerdotes de Santiago, por su fraternidad y cercan\u00eda, desde ya soy capitale\u00f1o; mas la estima y consideraci\u00f3n siguen siendo las mismas.<\/p>\n<p>Quiero expresar mi especial gratitud a mi familia por su cari\u00f1o y respaldo incondicional, por acompa\u00f1arme en los momentos m\u00e1s decisivos de mi vida Gracias del alma.<\/p>\n<p>Gracias de coraz\u00f3n a la Sra. Diana y a su familia, por su apoyo humano y espiritual, por estar atenta a cada detalle de mi ordenaci\u00f3n, por su entrega, aporte y significativa cooperaci\u00f3n en el montaje y organizaci\u00f3n de la recepci\u00f3n. Que el Se\u00f1or les bendiga grandemente.<\/p>\n<p>A las hermanas de la Caridad del Cardenal Sancha y a la familia Torres, gracias por su trato familiar, oraciones y aportes.<\/p>\n<p>Agradezco al Seminario Pontificio Santo Tom\u00e1s de Aquino, donde he pasado una gran parte de mi vida y ministerio sacerdotal, a cada uno de los sacerdotes y seminaristas tanto de aqu\u00ed como de los dem\u00e1s seminarios con los que he tenido la dicha de compartir por m\u00e1s de 14 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Gracias al P. Jos\u00e9 Francisco Tejeda por sus oraciones, direcci\u00f3n espiritual y sabios consejos.<\/p>\n<p>Vaya mi agradecimiento a cada uno de los miembros de la Fundaci\u00f3n Seminario, gracias por su amistad sincera, apoyo, entrega y trabajo en mis a\u00f1os de servicio en la formaci\u00f3n sacerdotal.<\/p>\n<p>Vaya mi profundo agradecimiento a la Familia San P\u00edo X, los exseminaristas que pasaron por Licey al Medio, y que hoy me acompa\u00f1an, algunos haciendo grandes sacrificios viniendo desde Estados Unidos, para celebrar con nosotros esta fiesta.<\/p>\n<p>Agradezco al P. Nelson Clark, p\u00e1rroco de esta Santa Iglesia Catedral, al P. Abelino Reyes, al Seminarista Jacobo Lama y su equipo de liturgia y acogida, a los Sres. Jes\u00fas Rodr\u00edguez Sandoval y Lidia Acosta de Rodr\u00edguez, as\u00ed como al di\u00e1cono Esteban D\u00edaz y al Coro del Seminario. Gracias por cooperar, preparar y animar con tanta dedicaci\u00f3n y esmero esta bella Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>Gracias a Carmen Rosa, David Crow y a los miembros del Movimiento Sacerdotal Mariano, con ustedes he tenido la dicha de consagrar mi vida cristiana y ministerio sacerdotal al Coraz\u00f3n Inmaculado de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>C\u00f3mo no agradecer a cada una de las parroquias por donde he pasado como vicario o p\u00e1rroco y que por razones obvias no pudieron estar presentes, pero que se unen espiritualmente a nosotros.<\/p>\n<p>Agradezco a Televida, a la Voz de Mar\u00eda, en la persona de sus respectivos directores: el P. Kennedy Rodr\u00edguez y el P. Rafael Delgado Suriel (P. Chelo), a las dem\u00e1s plantas televisoras, emisoras de radio y redes sociales que se han unido en la transmisi\u00f3n de este acontecimiento eclesial. El Se\u00f1or les recompense.<\/p>\n<p>En fin, gracias a todos los que desde el silencio me han acompa\u00f1ado con sus oraciones, aportes y muestras de cari\u00f1o, y a todos los aqu\u00ed presentes. S\u00f3lo me resta decirles:<\/p>\n<p>Gracias de coraz\u00f3n, que el Se\u00f1or les bendiga.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Texto Original:<a href=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Amable-Palabras-de-gratitud-Ord-Episc.pdf\">Amable Palabras de gratitud Ord Episc<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>12 de septiembre 2020 Catedral Nuestra Se\u00f1ora de la Encarnaci\u00f3n, Primada de Am\u00e9rica Palabras de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":61886,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-61884","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61884"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61884\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}