{"id":61966,"date":"2020-09-15T07:14:10","date_gmt":"2020-09-15T11:44:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=61966"},"modified":"2026-04-17T15:04:44","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:44","slug":"hoy-la-iglesia-celebra-a-nuestra-senora-de-los-dolores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/09\/15\/hoy-la-iglesia-celebra-a-nuestra-senora-de-los-dolores\/","title":{"rendered":"Hoy la Iglesia celebra a Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores"},"content":{"rendered":"<p>Un d\u00eda despu\u00e9s de la fiesta de la Exaltaci\u00f3n de la Santa Cruz, la Iglesia conmemora a Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores. Esta advocaci\u00f3n mariana viene desde muy antiguo, desde los or\u00edgenes de la Iglesia cat\u00f3lica, cada vez que los cristianos recordaban los dolores de Jes\u00fas, que estuvieron asociados a los de su Madre. A inicios del siglo XIX, en 1814, fue instituida como Fiesta por el Papa P\u00edo VII, quien dispuso que se celebre cada 15 de septiembre.<!--more--><\/p>\n<p>Esta hermosa devoci\u00f3n ha sido alentada por muchos santos, con el patrocinio directo de la Sant\u00edsima Madre de Dios.<\/p>\n<p>Es as\u00ed que, la Virgen Mar\u00eda se le present\u00f3 a Santa Br\u00edgida de Suecia (1303-1373) y le comunic\u00f3 lo siguiente: \u201cMiro a todos los que viven en el mundo para ver si hay quien se compadezca de M\u00ed y medite mi dolor, mas hallo poqu\u00edsimos que piensen en mi tribulaci\u00f3n y padecimientos&#8230;Por eso t\u00fa, hija m\u00eda, no te olvides de M\u00ed que soy olvidada y menospreciada por muchos. Mira mi dolor e im\u00edtame en lo que pudieres. Considera mis angustias y mis l\u00e1grimas y du\u00e9lete de que sean tan pocos los amigos de Dios\u201d.<\/p>\n<p>La Madre de Dios prometi\u00f3, a trav\u00e9s de la Santa, que conceder\u00eda siete gracias a aquellas almas que la honren y acompa\u00f1en diariamente, rezando siete Ave Mar\u00edas mientras meditan en sus l\u00e1grimas y dolores.<\/p>\n<p>Por su parte, San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio (1696-1787) cuenta que Jesucristo revel\u00f3 a Santa Isabel de Hungr\u00eda que \u00c9l conceder\u00eda cuatro gracias a los devotos de los dolores de su Sant\u00edsima Madre.<\/p>\n<p>Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores, ruega por nosotros.<\/p>\n<h1>Historia de la Fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores<\/h1>\n<p>La devoci\u00f3n a Nuestra se\u00f1ora de los dolores viene desde muy antiguo. Ya en el siglo VIII los escritores eclesi\u00e1sticos hablaban de la \u201cCompasi\u00f3n de la Virgen\u201d en referencia a la participaci\u00f3n de la Madre de Dios en los dolores del Crucificado.<\/p>\n<p>Pronto empezaron a surgir las devociones a los 7 dolores de Mar\u00eda y se compusieron himnos con los que los fieles manifestaban su solidaridad con la Virgen dolorosa.<\/p>\n<p>La fiesta empez\u00f3 a celebrarse en occidente durante la Edad Media y por ese entonces se hablaba de la \u201cTransfixi\u00f3n de Mar\u00eda\u201d, de la \u201cRecomendaci\u00f3n de Mar\u00eda en el Calvario\u201d, y se conmemoraba en el tiempo de Pascua.<\/p>\n<p>En el siglo XII los religiosos servitas celebraban la memoria de Mar\u00eda bajo la Cruz con oficio y Misa especial. M\u00e1s adelante, por el siglo XVII se celebraba el domingo tercero de septiembre.<\/p>\n<p>El viernes anterior al Domingo de Ramos tambi\u00e9n se hac\u00eda una conmemoraci\u00f3n a la Virgen Dolorosa, festividad conocida popularmente como \u201cViernes de los Dolores\u201d.<\/p>\n<p>Benedicto XIII extendi\u00f3 universalmente la celebraci\u00f3n del \u201cViernes de Dolores\u201d en 1472 y en 1814 el Papa P\u00edo VII fij\u00f3 la Fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores para el 15 de septiembre, un d\u00eda despu\u00e9s a la Exaltaci\u00f3n de la Santa cruz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda despu\u00e9s de la fiesta de la Exaltaci\u00f3n de la Santa Cruz, la Iglesia&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":61967,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-61966","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61966","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61966"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61966\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}