{"id":62776,"date":"2020-09-30T09:47:04","date_gmt":"2020-09-30T14:17:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=62776"},"modified":"2026-04-17T15:04:45","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:45","slug":"hoy-se-celebra-a-san-jeronimo-traductor-de-la-biblia-y-doctor-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/09\/30\/hoy-se-celebra-a-san-jeronimo-traductor-de-la-biblia-y-doctor-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Hoy se celebra a San Jer\u00f3nimo, traductor de la Biblia y Doctor de la Iglesia"},"content":{"rendered":"<p>&#8220;Ama la sagrada Escritura, y la sabidur\u00eda te amar\u00e1; \u00e1mala tiernamente, y te custodiar\u00e1; h\u00f3nrala y recibir\u00e1s sus caricias\u201d San Jer\u00f3nimo.<\/p>\n<p>Eusebio Hier\u00f3nimo\u200b, conocido como San Jer\u00f3nimo (c. 340 &#8211; 420), es uno de los Padres de la Iglesia, al lado de San Agust\u00edn, San Ambrosio y San Gregorio. Tambi\u00e9n tiene el t\u00edtulo de doctor de la Iglesia. Fue el gran traductor de la Biblia de la antig\u00fcedad, y quien, por la pulcritud en el conocimiento de la Escritura y las lenguas antiguas, ha marcado para siempre la tradici\u00f3n exeg\u00e9tica de la Iglesia cat\u00f3lica. Su fiesta se celebra cada 30 de septiembre.<!--more--><\/p>\n<p>San Jer\u00f3nimo naci\u00f3 en Estrid\u00f3n (Dalmacia) hacia el a\u00f1o 340. Estudi\u00f3 en Roma y all\u00ed fue bautizado. Luego se trasladar\u00eda a Oriente, donde fue ordenado presb\u00edtero. Despu\u00e9s de retornar a Roma se convirti\u00f3 en secretario del Papa D\u00e1maso. Por esa \u00e9poca, por encargo del Papa, empez\u00f3 la traducci\u00f3n al lat\u00edn -su lengua materna- de la Biblia. Como sabemos, los libros de las Sagradas Escrituras est\u00e1n originalmente escritos en tres grandes lenguas: el hebreo, el arameo y el griego.<\/p>\n<p>A la traducci\u00f3n hecha por San Jer\u00f3nimo se le conoce como \u201cVulgata\u201d (\u201cvulgata editio\u201d, es decir \u201cedici\u00f3n para el pueblo\u201d), la que ha sido considerada por siglos como la versi\u00f3n oficial de la Biblia para la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Jer\u00f3nimo, en medio del proceso de traducci\u00f3n, se traslad\u00f3 a Bel\u00e9n, con el prop\u00f3sito de conocer mejor y perfeccionar su hebreo. Vivi\u00f3 all\u00ed por varios a\u00f1os, dedic\u00e1ndose a escribir comentarios e interpretaciones de la Sagrada Escritura. De esta etapa surgieron la mayor\u00eda de sus grandes comentarios sobre una diversidad de pasajes b\u00edblicos.<\/p>\n<p>De acuerdo a la tradici\u00f3n, una noche de Navidad, despu\u00e9s de que los fieles se fueran de la gruta de Bel\u00e9n, el Santo se qued\u00f3 all\u00ed solo rezando y le pareci\u00f3 que el Ni\u00f1o Jes\u00fas le dec\u00eda: &#8220;Jer\u00f3nimo \u00bfqu\u00e9 me vas a regalar en mi cumplea\u00f1os?&#8221;. \u00c9l respondi\u00f3: &#8220;Se\u00f1or te regalo mi salud, mi fama, mi honor, para que dispongas de todo como mejor te parezca&#8221;. El Ni\u00f1o Jes\u00fas a\u00f1adi\u00f3: &#8220;\u00bfY ya no me regalas nada m\u00e1s?&#8221;. \u201cOh mi amado Salvador &#8211; exclam\u00f3 Jer\u00f3nimo- por ti repart\u00ed ya mis bienes entre los pobres. Por ti he dedicado mi tiempo a estudiar las Sagradas Escrituras&#8230; \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s te puedo regalar? Si quisieras, te dar\u00eda mi cuerpo para que lo quemaras en una hoguera y as\u00ed poder desgastarme todo por Ti&#8221;. El Divino Ni\u00f1o le dijo: &#8220;Jer\u00f3nimo: reg\u00e1lame tus pecados para perdon\u00e1rtelos&#8221;. El santo al o\u00edr esto se ech\u00f3 a llorar de emoci\u00f3n y exclam\u00f3: &#8220;\u00a1Loco tienes que estar de amor, cuando me pides esto!&#8221;. San Jer\u00f3nimo pudo decantar el amor de Dios as\u00ed como el deseo de que le ofrezcamos un coraz\u00f3n humillado y arrepentido, que le pide perd\u00f3n por las faltas cometidas.<\/p>\n<p>San Jer\u00f3nimo muri\u00f3 el 30 de septiembre del a\u00f1o 420. Por eso, cada mes de septiembre -en el que se celebra su fiesta lit\u00fargica- la Iglesia promueve entre los fieles el conocimientoy amor a la Biblia.<\/p>\n<p>El Papa Benedicto XVI, en la audiencia general del 7 de noviembre de 2007, record\u00f3 las palabras que San Jer\u00f3nimo dirigi\u00f3 a San Paulino de Nola: \u201cEn la palabra de Dios recibimos la eternidad, la vida eterna. Dice San Jer\u00f3nimo: \u2018Tratemos de aprender en la tierra las verdades cuya consistencia permanecer\u00e1 tambi\u00e9n en el cielo\u2019\u201d.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/files.evangelizo.org\/images\/artists\/G\/Ghirlandaio_Domenico\/large\/GHIRLANDAIO_Domenico_St_Jerome_In_His_Study.jpg\" \/><\/p>\n<p>(340 \u2013 420)\u00a0\u00a0La mejor apolog\u00eda que podemos hacer de San Jer\u00f3nimo son las palabras que el Papa Benedicto XV le dedica en la Enc\u00edclica \u00abSp\u00edritus Par\u00e1clitus\u00bb: \u00abel m\u00e1ximo doctor que dio el cielo, para interpretar la Divina Escritura\u00bb.\u00a0\u00a0 Nace alrededor del los a\u00f1os 330 en Estrid\u00f3n, una ciudad de Dalmacia.<\/p>\n<p>Educado en Roma con los mejores maestros de la \u00e9poca, pronto destaca por su gran inteligencia. Siendo catec\u00fameno, se deja arrastrar en alguna ocasi\u00f3n por las malas influencias del ambiente, mas movido por la gracia, al terminar sus estudios, recibe el Bautismo.\u00a0\u00a0 Renuncia a los caminos de gloria humana que le brindaba su dominio de los cl\u00e1sicos latinos y se entrega al estudio de la Palabra divina y a una vida de intenso ascetismo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de una etapa viajera se traslada al desierto de Calcis. \u00abOh soledad dichosa, exclama, si tu padre para detenerte se tiende en el umbral de tu puerta, pasa por encima de \u00e9l\u00bb (Carta a Heliodoro).\u00a0\u00a0 All\u00ed el santo anacoreta, entregado de lleno a la oraci\u00f3n y el ayuno, se ve envuelto en un mar de tentaciones. Pero sale triunfante de ellas y con la virtudes m\u00e1s acrisolada,\u00a0\u00a0\u00ab&#8230;porque fiel es Dios que no permite que seamos tentados sobre nuestras fuerzas\u00bb (1 Cor. 10, 13).<\/p>\n<p>Poco m\u00e1s de treinta a\u00f1os contar\u00eda San Jer\u00f3nimo cuando se ordena sacerdote.\u00a0\u00a0 Hacia el a\u00f1o 382, invitado por el Papa San D\u00e1maso, se traslada a Roma donde lleg\u00f3 a ser nombrado secretario del Sumo Pont\u00edfice. Aureolado por el brillo de su santidad y ciencia, se le consulta siempre como defensor de la fe. Por orden del Papa emprende su obra cumbre: la traducci\u00f3n de los Sagrados Libros, que con el nombre de VULGATA, adopt\u00f3 oficialmente la Iglesia. Hasta que se extinga su vida jam\u00e1s dejar\u00e1 el estudio de la Sagradas Escrituras.<\/p>\n<p>La Orden Jer\u00f3nima Merced a su influencia saludable, algunas damas de la nobleza dejar\u00e1n el mundo para llevar vida escondida en Cristo. Muerto el Pont\u00edfice, se levantan tal serie de calumnias contra San Jer\u00f3nimo que, pese a ser probada su inocencia, decide abandonar Roma. \u00abDoy gracias a Dios, dec\u00eda, porque me ha juzgado digno de que el mundo me odie\u00bb.<\/p>\n<p>Tras recorrer los Santos lugares, se establece en la gruta de Bel\u00e9n, donde se le unen muchos disc\u00edpulos y son fundados varios monasterios femeninos por su dirigida Santa Paula, y uno masculino dirigido por el mismo doctor.<\/p>\n<p>Junto a sus trabajos b\u00edblicos, fue inagotable sus labor en defensa del dogma ante la multitud de herej\u00edas reinantes..Tras muchos sufrimientos muri\u00f3 el 30 de septiembre del a\u00f1o 420.\u00a0\u00abAmad la ciencia de la Escritura y no amareis los vicios de la carne\u00bb, repet\u00eda San Jer\u00f3nimo, \u00ab&#8230;Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Ama la sagrada Escritura, y la sabidur\u00eda te amar\u00e1; \u00e1mala tiernamente, y te custodiar\u00e1; h\u00f3nrala&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":62777,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-62776","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62776","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62776"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62776\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62776"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62776"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62776"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}