{"id":63944,"date":"2020-10-23T12:30:16","date_gmt":"2020-10-23T17:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=63944"},"modified":"2026-04-17T15:04:49","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:49","slug":"decreto-de-la-penitenciaria-apostolica-para-noviembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/10\/23\/decreto-de-la-penitenciaria-apostolica-para-noviembre\/","title":{"rendered":"Decreto de la Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica para noviembre"},"content":{"rendered":"<p>Se hizo p\u00fablico el Decreto sobre las indulgencias plenarias en el mes de los difuntos, firmado ayer 22 de octubre en la memoria lit\u00fargica de San Juan Pablo II, en la sede de la Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica, por parte del Cardenal Mauro Piacenza, Penitenciario Mayor y del Regente Monse\u00f1or Krzysztof Nykiel<!--more--><\/p>\n<p>La pandemia y las medidas contra el contagio dictadas por los distintos Estados del mundo mueven a los obispos a regularse sobre las celebraciones y las pr\u00e1cticas relativas a la conmemoraci\u00f3n de los fieles difuntos del pr\u00f3ximo 2 de noviembre. De ah\u00ed el nuevo\u00a0<i><a href=\"https:\/\/press.vatican.va\/content\/salastampa\/es\/bollettino\/pubblico\/2020\/10\/23\/difun.html\" target=\"_blank\" rel=\"external noopener noreferrer\">Decreto de la Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica acerca de c\u00f3mo obtener la Indulgencia Plenaria<\/a><\/i>.<\/p>\n<p>\u201cEste a\u00f1o, con las actuales contingencias debidas a la pandemia de COVID-19, las Indulgencias Plenarias para los fieles fallecidos se prolongar\u00e1n durante todo el mes de noviembre, adecuando las obras y las condiciones para garantizar la seguridad de los fieles\u201d<\/p>\n<p>As\u00ed lo establece el Decreto de la Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica en respuesta a las peticiones de muchos obispos del mundo que, encontr\u00e1ndose en situaciones diferentes e incapaces de asegurar las pr\u00e1cticas habituales relativas al culto de los difuntos debido a las restricciones sanitarias, han pedido:<\/p>\n<p>Conversando con Vatican News el Cardenal Mauro Piacenza, Penitenciario Mayor, se refiri\u00f3 detalladamente a las innovaciones introducidas por el nuevo Decreto &#8220;para evitar reuniones donde estuvieran prohibidas&#8221;, y a las referencias particulares a los enfermos y a los ancianos, pero tambi\u00e9n a los sacerdotes, todos ellos protagonistas, de diferentes maneras, de este per\u00edodo extremadamente dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Entre otras cosas el Purpurado explic\u00f3 que la costumbre codificada es la de la Indulgencia Plenaria en cada d\u00eda del Octavario del 1 al 8 de noviembre para todos aquellos que visiten los cementerios rezando por los muertos, y el 2 de noviembre, espec\u00edficamente, realizando la visita a una iglesia u oratorio para rezar el Padrenuestro y el Credo.<\/p>\n<h2><b>Devoci\u00f3n de los fieles<\/b><\/h2>\n<p>A partir de esta t\u00edpica rutina se procedi\u00f3 a tener en cuenta las normas emitidas por las distintas autoridades civiles de los distintos Estados, con el fin de limitar las reuniones durante esta pandemia. De hecho, muchos presidentes de las Conferencias Episcopales les hab\u00edan preguntado qu\u00e9 se pod\u00eda hacer con pa\u00edses donde esta devoci\u00f3n est\u00e1 muy desarrollada, y que tienen el mayor n\u00famero de confesiones y comuniones durante el a\u00f1o. Entre los planteamientos surgi\u00f3 el \u00bfqu\u00e9 hacer si nos encontramos con que no podemos salir de la casa o la salida est\u00e1 severamente limitada?<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n \u2013 explica el Penitenciario Mayor \u2013, teniendo en cuenta que en muchos lugares la conmemoraci\u00f3n de los difuntos es muy sentida y se expresa sobre todo en la Santa Misa y la visita a los cementerios, se pens\u00f3 en diluir la posibilidad de beneficiarse de las indulgencias con el tiempo y as\u00ed, a lo largo de todo el mes de noviembre, podremos adquirir lo previsto para los primeros 8 d\u00edas de noviembre. Entonces la gente podr\u00e1 posponer las visitas sin crear una multitud. Tambi\u00e9n tenemos en cuenta que la indulgencia del 2 de noviembre en la iglesia se puede adquirir cualquier d\u00eda del mes, y \u00e9sta es la segunda nueva posibilidad, la segunda apertura que hemos introducido, con el rezo del Padrenuestro y del Credo, dejando la libre elecci\u00f3n del d\u00eda a los fieles.<\/p>\n<h2><b>Ancianos y enfermos<\/b><\/h2>\n<p>Al referirse al pensamiento particular, en este Decreto, dirigido a enfermos y ancianos, el Purpurado indic\u00f3 que los que no puedan salir porque se encuentren en \u201cr\u00e9gimen de aislamiento\u201d, o porque est\u00e9n enfermos, podr\u00e1n alcanzar la indulgencia rezando ante una imagen de Nuestro Se\u00f1or o de la Sant\u00edsima Virgen, orando, por ejemplo Laudes, V\u00edsperas del Oficio de Difuntos, el Rosario, la Coronilla de la Misericordia, o las oraciones m\u00e1s habituales de cada tradici\u00f3n, o tambi\u00e9n podr\u00e1n proceder a una lectura meditada del Evangelio en una de las tres Misas previstas para los fieles difuntos y, por supuesto, ofrecer obras de misericordia.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, las indicaciones son las que ya emiti\u00f3 la Penitenciar\u00eda el 19 de marzo pasado, por ejemplo, en el caso de los enfermos graves, en la nota que apuntaba a la posibilidad de una asistencia m\u00e1s cercana a los enfermos, incluso sin presencia f\u00edsica.<\/p>\n<p>Asimismo afirm\u00f3 que hay un pensamiento particular tambi\u00e9n para los sacerdotes a los que han invitado a la m\u00e1s amplia disponibilidad posible porque la mayor riqueza que tienen para el sufragio de los difuntos es la Santa Misa. Y as\u00ed, ya que los sacerdotes el 2 de noviembre, desde 1915 por una Constituci\u00f3n de Benedicto XV, tienen la facultad de celebrar tres Santas Misas, entonces los exhortamos, en la medida de lo posible, a celebrar las tres y esto tambi\u00e9n porque m\u00e1s Misas implicar\u00e1 menos reuniones y esto podr\u00eda ser una manera de ayudar a los fieles.<\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n se exhorta a los sacerdotes a ser generosos en el Ministerio de las Confesiones y a dar la Sagrada Comuni\u00f3n a los enfermos, para tener m\u00e1s voluntad de poder sostener a sus difuntos, de sentirse cerca de ellos, de encontrar todos estos nobles sentimientos que van a componer la Comuni\u00f3n de los Santos\u201d<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndose al hecho de que algunas personas ya se han acostumbrado un poco a las celebraciones televisivas, lo que es algo bueno, especialmente para los ancianos que no pueden salir, el Penitenciario afirm\u00f3 que esto puede marcar \u201ccierta desafecci\u00f3n con la presencia en las celebraciones\u201d. Por lo tanto, se busca en los obispos todas las formas posibles de devolver a la gente a la Iglesia, siempre con respeto a todo lo que hay que hacer para la situaci\u00f3n particular en la que desgraciadamente nos encontramos.<\/p>\n<p>Ahora, la fiesta de Todos los Santos, es tambi\u00e9n una fiesta muy educativa para las familias que a menudo se encuentran juntas para conmemorar a los muertos. Las dos fiestas est\u00e1n muy unidas, juntas de hecho forman la fiesta de ser la familia de Dios.<\/p>\n<p>\u201cEn el cielo est\u00e1n todos los santos canonizados que conocemos, pero tambi\u00e9n hay muchos rostros que no conocemos, que han vivido una vida cristiana, en silencio, sin ning\u00fan clamor y en los que no se han puesto los focos de este mundo. As\u00ed que con todos estos, parientes, amigos, vecinos que son parte de la familia en el cielo, uno se encuentra en la familia de Dios\u201d<\/p>\n<h2><b>En el pueblo del cielo<\/b><\/h2>\n<p>Y record\u00f3 un pasaje de Isa\u00edas que dice que Dios ha escrito nuestro nombre en la palma de su mano, para decir c\u00f3mo nos mantiene cerca, y la fiesta de todos los santos expresa todo esto. Adem\u00e1s, todos nuestros difuntos pueden estar en el pueblo del cielo.<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed que la Solemnidad de los Santos es una apertura de visi\u00f3n que, acompa\u00f1ada de la conmemoraci\u00f3n de los muertos, y la visita a los sepulcros, nos da un sentido del v\u00ednculo\u201d<\/p>\n<h2><b>Con la muerte la vida se transforma<\/b><\/h2>\n<p>Con la muerte la vida no se quita, sino que se transforma y mantenemos una relaci\u00f3n con los que mueren, una relaci\u00f3n que ya no es f\u00edsica, sino que es una relaci\u00f3n real, de hecho, tal vez incluso m\u00e1s real porque no existe ni siquiera el l\u00edmite del tiempo y el espacio. En la comuni\u00f3n de los santos la persona que ha pasado a la eternidad puede estar en un v\u00ednculo muy especial con nosotros que estamos aqu\u00ed, por lo que creo que \u00e9ste es otro aspecto acerca del que hay que tratar que no se pierda y si es posible reinventarlo donde resulte un poco opaco.<\/p>\n<p>\u201cEn cambio, en el pensamiento de nuestros difuntos, traducimos toda nuestra fe en Cristo resucitado: es nuestra esperanza que los hermanos y hermanas que actualmente no son visibles entre nosotros est\u00e9n en comuni\u00f3n con el Se\u00f1or\u201d<\/p>\n<p>Y concluy\u00f3 recordando que estamos llamados en estos d\u00edas a reavivar nuestra certeza en la gloria y la felicidad eterna, y pedimos humilde y confiadamente perd\u00f3n por aquellos que nos han dejado, por sus peque\u00f1os o grandes fallos, los que ya est\u00e1n salvados en el amor de Dios, y renovamos nuestro compromiso de fe.<\/p>\n<p>\u201cDespu\u00e9s de todo, el Para\u00edso es la casa de los siervos fieles. Todos nosotros podremos un d\u00eda vivir felices a la luz de Dios siempre que hayamos cre\u00eddo, no s\u00f3lo con las palabras, sino tambi\u00e9n con las obras. Este es el pensamiento que querr\u00eda dejar\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente:VaticanNews<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se hizo p\u00fablico el Decreto sobre las indulgencias plenarias en el mes de los difuntos,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":63945,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-63944","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63944","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63944"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63944\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63944"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63944"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63944"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}