{"id":64357,"date":"2020-10-31T22:06:59","date_gmt":"2020-11-01T02:36:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=64357"},"modified":"2026-04-17T15:04:49","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:49","slug":"hoy-la-iglesia-catolica-celebra-la-solemnidad-de-todos-los-santos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/10\/31\/hoy-la-iglesia-catolica-celebra-la-solemnidad-de-todos-los-santos\/","title":{"rendered":"Hoy la Iglesia Cat\u00f3lica celebra la Solemnidad de Todos los Santos"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 20px;\"><strong><span style=\"font-family: Garamond;\"><i>&#8220;Goc\u00e9monos todos en el Se\u00f1or, al celebrar esta fiesta en honor de todos los Santos, de cuya solemnidad se alegran los \u00c1ngeles, y ensalzan al Hijo de Dios&#8221;.<\/i><\/span><\/strong><\/span><!--more--><\/p>\n<p>La Iglesia nos manda echar en este d\u00eda una mirada al cielo, que es nuestra futura patria, para ver all\u00ed con San Juan, a esa turba magna, a esa muchedumbre incontable de Santos, figurada en esas series de 12,000 inscritos en el Libro de la Vida, &#8211; con el cual se indica un n\u00famero incalculable y perfecto, &#8211; y procedentes de Israel y de toda naci\u00f3n, pueblo y lengua, los cuales revestidos de blancas t\u00fanicas y con palmas en las manos, alaban sin cesar al\u00a0<i>Cordero sin mancilla<\/i>. Cristo, la Virgen, los nueve coros de \u00e1ngeles, los Ap\u00f3stoles y Profetas, los M\u00e1rtires con su propia sangre purpurados, los Confesores, radiantes con sus blancos vestidos, y los castos coros de V\u00edrgenes forman ese majestuoso cortejo, integrado por todos cuantos ac\u00e1 en la tierra se desasieron de los bienes caducos y fueron mansos, mortificados, justicieros, misericordiosos, puros, pac\u00edficos y perseguidos por Cristo. Entre esos millones de Justos a quienes hoy honramos y que fueron sencillos fieles de Jes\u00fas en la tierra, est\u00e1n muchos de los nuestros, parientes, amigos, miembros de nuestra familia parroquial, a los cuales van hoy dirigidos nuestros cultos. Ellos adoran ya al Rey de reyes y Corona de todos los Santos y seguramente nos alcanzar\u00e1n abundantes misericordias de lo alto.<\/p>\n<p>Esta fiesta com\u00fan ha de ser tambi\u00e9n la nuestra alg\u00fan d\u00eda, ya que por desgracia son muy contados los que tienen grandes ambiciones de ser santos, y de amontonar muchos tesoros en el cielo. Alegr\u00e9monos, pues, en el Se\u00f1or, y al considerarnos todav\u00eda bogando en el mar revuelto, tendamos los brazos, llamemos a voces a los que vemos gozar ya de la tranquilidad del puerto, sin exposici\u00f3n a mareos ni tempestades. Ellos sabr\u00e1n compadecerse de nosotros, habiendo pasado por harto m\u00e1s recias luchas y penalidades que las nuestras. Muy necios ser\u00edamos si pretendi\u00e9ramos subir al cielo por otro camino que el que nos dej\u00f3 allanado Cristo Jes\u00fas y sus Santos.<\/p>\n<p align=\"left\"><b><u>Los Santos<\/u><\/b><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Garamond; font-size: medium;\"><b>L<\/b>a Sagrada Biblia llama &#8220;Santo&#8221; a aquello que est\u00e1 consagrado a Dios. La Iglesia Cat\u00f3lica ha llamado &#8220;santos&#8221; a aquellos que se han dedicado a tratar de que su propia vida le sea lo m\u00e1s agradable posible a Nuestro Se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Garamond; font-size: medium;\"><b>H<\/b>ay unos que han sido &#8220;canonizados&#8221;, o sea declarados oficialmente santos por el Sumo Pont\u00edfice, porque por su intercesi\u00f3n se han conseguido admirables milagros, y porque despu\u00e9s de haber examinado minuciosamente sus escritos y de haber hecho una cuidadosa investigaci\u00f3n e interrogatorio a los testigos que lo acompa\u00f1aron en su vida, se ha llegado a la conclusi\u00f3n de que practicaron las virtudes en grado heroico.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><b>P<\/b>ara ser declarado &#8220;Santo&#8221; por la Iglesia Cat\u00f3lica se necesita toda una serie de tr\u00e1mites rigurosos. Primero una exhaustiva averiguaci\u00f3n con personas que lo conocieron, para saber si en verdad su vida fue ejemplar y virtuosa. Si se logra comprobar por el testimonio de muchos que su comportamiento fue ejemplar, se le declara &#8220;Siervo de Dios&#8221;. Si por detalladas averiguaciones se llega a la conclusi\u00f3n de que sus virtudes, fueron heroicas, se le declara &#8220;Venerable&#8221;. M\u00e1s tarde, si por su intercesi\u00f3n se consigue alg\u00fan milagro totalmente inexplicable por medios humanos, es declarado &#8220;Beato&#8221;. Finalmente si se consigue un nuevo y maravillosos milagro por haber pedido su intercesi\u00f3n, el Papa lo declara &#8220;santo&#8221;.<\/p>\n<p align=\"left\"><b>P<\/b>ara algunos santos este procedimiento de su canonizaci\u00f3n ha sido rapid\u00edsimo, como por ejemplo para San Francisco de As\u00eds y San Antonio, que s\u00f3lo dur\u00f3 2 a\u00f1os. Poqu\u00edsimos otros han sido declarados santos seis a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, o a los 15 o 20 a\u00f1os. Para la inmensa mayor\u00eda, los tr\u00e1mites para su beatificaci\u00f3n y canonizaci\u00f3n duran 30, 40,50 y hasta cien a\u00f1os o m\u00e1s. Despu\u00e9s de 20 o 30 a\u00f1os de averiguaciones, la mayor o menor rapidez para la beatificaci\u00f3n o canonizaci\u00f3n, depende de que obtenga m\u00e1s o menos pronto los milagros requeridos.<\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Garamond; font-size: medium;\"><b>L<\/b>os santos &#8220;canonizados&#8221; oficialmente por la Iglesia Cat\u00f3lica son varios millares. Pero existe una inmensa cantidad de santos no canonizados, pero que ya est\u00e1n gozando de Dios en el cielo. A ellos especialmente est\u00e1 dedicada esta fiesta de hoy.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Garamond; font-size: medium;\"><b>L<\/b>a Santa Biblia afirma que al Cordero de Dios lo sigue una multitud incontable.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Garamond; font-size: medium;\"><b>E<\/b>n el cielo est\u00e1n San Chofer de bus y Santa Lavandera de ropa. San Mensajero y Santa Secretaria. Santa Madre de familia y San Gerente de Empresa. San Obrero de construcci\u00f3n y San Agricultor. San Colegial y Santa Estudiante. Santa Viuda, Santa Solterona, Santa Ni\u00f1a y Santa Anciana. San Sacerdote, San Obispo, San Pont\u00edfice, San Limosnero, San Celador, Santa Cocinera, San Arrendatario y San Millonario, y muchos m\u00e1s que amaron a Dios y cumplieron sus deberes de cada d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Garamond; font-size: medium;\"><b>S<\/b>e\u00f1or Jes\u00fas: que cada uno de nosotros logremos formar tambi\u00e9n parte un d\u00eda en el cielo para siempre del n\u00famero de tus santos, de los que te alabaremos y te amaremos por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><b>E<\/b>sta es la voluntad de Dios: Que lleguemos a la santidad.<\/p>\n<p align=\"left\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"left\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"left\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"left\">Fuente: EWTN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Goc\u00e9monos todos en el Se\u00f1or, al celebrar esta fiesta en honor de todos los Santos,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":64358,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-64357","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64357","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64357"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64357\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64357"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64357"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64357"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}