{"id":64859,"date":"2020-11-12T10:34:22","date_gmt":"2020-11-12T15:04:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=64859"},"modified":"2026-04-17T15:04:51","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:51","slug":"hoy-celebramos-la-fiesta-de-san-josafat-el-martir-ladron-de-almas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/11\/12\/hoy-celebramos-la-fiesta-de-san-josafat-el-martir-ladron-de-almas\/","title":{"rendered":"Hoy celebramos la fiesta de San Josafat, el m\u00e1rtir \u201cladr\u00f3n de almas\u201d"},"content":{"rendered":"<p>San Josafat,\u00a0<em>obispo y m\u00e1rtir<\/em><\/p>\n<p>Memoria de san Josafat (Juan) Kuncewicz, obispo de Polotsk, en Rutenia, y m\u00e1rtir, que con ardor incesante impuls\u00f3 a su pueblo hacia la unidad cat\u00f3lica, cultiv\u00f3 con piadosa dedicaci\u00f3n el rito bizantino-eslavo en Witebsk, que entonces estaba bajo la jurisdicci\u00f3n de Polonia, y, cruelmente perseguido por una chusma enemiga, muri\u00f3 por la unidad de la Iglesia y la defensa de la verdad cat\u00f3lica.<!--more--><\/p>\n<p>En octubre de 1595, el metropolitano de los ortodoxos disidentes de Kiev y otros cinco obispos, que representaban a millones de rutenos (hoy ucranios), hall\u00e1ndose reunidos en Brest-Litovsk, ciudad de Lituania, decidieron someterse a la Sede Romana. Las controversias a que ello dio lugar, provocaron excesos y violencias deplorables.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El gran defensor de la unidad cristiana, cuya fiesta celebramos hoy, derram\u00f3 su sangre por la causa que defend\u00eda y fue el protom\u00e1rtir de la reuni\u00f3n de la cristiandad. Pero en la fecha que acabamos de citar, era todav\u00eda ni\u00f1o, ya que hab\u00eda nacido en 1580 o 1584 en Vladimir de Volhinia. Su nombre de bautismo era Juan. Su padre, que era un cat\u00f3lico de buena familia, puso a estudiar a su hijo en la escuela de su pueblo natal. Despu\u00e9s Juan entr\u00f3 a trabajar como aprendiz en una tienda de Vilna, pero en vista de que el comercio no le interesaba mayormente, empleaba sus tiempos libres aprendiendo el eslavo eclesi\u00e1stico para comprender mejor los divinos oficios y poder recitar diariamente una parte del largo oficio bizantino. Juan conoci\u00f3 por entonces a Pedro Arcudius, rector del colegio oriental de Vilna, as\u00ed como a los jesuitas Valent\u00edn Fabricio y Gregorio Gruzevsky, quienes se interesaron por \u00e9l y le alentaron a seguir adelante. Al principio, el amo de Juan no ve\u00eda con muy buenos ojos sus inquietudes religiosas; pero el joven supo cumplir tan bien con sus obligaciones, que el comerciante acab\u00f3 por ofrecerle que se asociase con \u00e9l y tomase por esposa a una de sus hijas. Juan rehus\u00f3 ambas proposiciones, pues estaba decidido a hacerse monje. Efectivamente, en 1604, ingres\u00f3 en el monasterio de la Sant\u00edsima Trinidad de Vilna. El santo indujo tambi\u00e9n a seguir su ejemplo a Jos\u00e9 Benjam\u00edn Rutsky, un hombre muy culto, convertido del calvinismo, a quien el papa Clemente VIII hab\u00eda mandado abrazar, contra su voluntad, el rito bizantino. Los dos j\u00f3venes monjes empezaron juntos a trazar planes para promover la uni\u00f3n y reformar la observancia en los monasterios rutenos. Juan Kunsevich, quien desde entonces se llam\u00f3 Josafat, recibi\u00f3 el diaconado, despu\u00e9s el sacerdocio y pronto adquiri\u00f3 gran fama por sus sermones sobre la uni\u00f3n con Roma. Su vida personal era muy austera, ya que a\u00f1ad\u00eda a las penitencias acostumbradas en las reglas mon\u00e1sticas del Oriente, otras mortificaciones tan severas, que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n le merecieron las cr\u00edticas aun de los monjes m\u00e1s asc\u00e9ticos. En el proceso de beatificaci\u00f3n el burgomaestre de Vilna declar\u00f3 que \u00abno hab\u00eda en el pueblo ning\u00fan religioso m\u00e1s bueno que el P. Josafat\u00bb. Como el abad del monasterio de la Sant\u00edsima Trinidad manifestara su tendencia al separatismo, Juan fue elegido para sustituirle y, bajo su gobierno, el monasterio se repobl\u00f3. Ello movi\u00f3 a sus superiores a retirarle del estudio de los Padres orientales para que fundase otros monasterios en Polonia. En 1614, Rutsky fue elegido metropolitano de Kiev, y Josafat le sucedi\u00f3 en el cargo de abad de Vilna. Cuando el nuevo metropolitano fue a tomar posesi\u00f3n de su catedral, Juan le acompa\u00f1\u00f3 en el viaje y aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para visitar el famoso monasterio de las Cuevas de Kiev. Pero la comunidad de dicho monasterio, que se compon\u00eda de m\u00e1s de 200 monjes, estaba relajada, y el reformador cat\u00f3lico estuvo a punto de ser arrojado al Dnieper. Aunque sus esfuerzos por hacer volver a la unidad a la comunidad fracasaron, su ejemplo y sus exhortaciones consiguieron hacer cambiar un tanto la actitud de los monjes y situarlos en un plano de buena voluntad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El arzobispo de Polotsk era entonces un hombre ya muy anciano que favorec\u00eda a los disidentes. En 1617, el P. Josafat fue consagrado obispo de Vitebsk, con derecho de sucesi\u00f3n a la sede de Polotsk. Pocos meses despu\u00e9s muri\u00f3 el anciano arzobispo. As\u00ed pues, Josafat se hall\u00f3 al frente de una eparqu\u00eda tan extensa como poco fervorosa. Los que practicaban m\u00e1s a fondo la religi\u00f3n se inclinaban al cisma, pues tem\u00edan que Roma interfiriese en forma arbitraria con sus ritos y costumbres. Las iglesias estaban en ruinas y se hallaban en manos de los laicos. Muchos miembros del clero secular hab\u00edan contra\u00eddo matrimonio dos y hasta tres veces (seg\u00fan el derecho can\u00f3nico oriental, un hombre casado puede ordenarse sacerdote, pero, si queda viudo, no puede contraer matrimonio otra vez; tampoco puede casarse si era soltero en el momento de recibir el sacerdocio), y la vida mon\u00e1stica estaba en decadencia. Josafat pidi\u00f3 ayuda a algunos de sus hermanos de Vilna y emprendi\u00f3 la tarea: reuni\u00f3 s\u00ednodos en las ciudades principales, public\u00f3 e impuso un texto de catecismo, redact\u00f3 una serie de ordenaciones sobre la conducta del clero y combati\u00f3 la interferencia de los \u00abse\u00f1ores\u00bb en los asuntos de las iglesias locales. A todo ello a\u00f1adi\u00f3 el ejemplo de su vida, su celo en la instrucci\u00f3n, la predicaci\u00f3n, la administraci\u00f3n de sacramentos y la visita a los pobres, a los enfermos, a los prisioneros y a las aldeas m\u00e1s remotas. Hacia 1620, pr\u00e1cticamente toda la eparqu\u00eda era ya s\u00f3lidamente cat\u00f3lica, el orden estaba restaurado y el ejemplo de aquel pu\u00f1ado de hombres buenos hab\u00eda producido un renacimiento de la vida cristiana. Pero en ese mismo a\u00f1o se instituy\u00f3 en el territorio afectado por el tratado de la Uni\u00f3n de Brest que mencionamos al inicio, la jerarqu\u00eda de obispos disidentes. Un tal Melecio Smotritsky fue nombrado arzobispo de Polotsk y se dedic\u00f3 en\u00e9rgicamente a destruir la obra del arzobispo cat\u00f3lico, propagando que Josafat se hab\u00eda \u00abconvertido al latinismo\u00bb, que iba a obligar a sus fieles a seguir su ejemplo, y que el catolicismo no era la forma tradicional del cristianismo ruteno. Cuando Melecio empez\u00f3 a esparcir esos rumores, san Josafat se hallaba en Varsovia. Al volver a su di\u00f3cesis, se encontr\u00f3 con que, aunque su ciudad episcopal segu\u00eda si\u00e9ndole fiel, ciertos territorios de la eparqu\u00eda comenzaban a vacilar, pues un monje llamado Silvestre hab\u00eda conseguido ganar las poblaciones de Vitebsk, Mogilev y Orcha para la causa de Smotritsky. La nobleza y casi todo el pueblo estaban por la uni\u00f3n; pero san Josafat no pudo hacer nada en las tres poblaciones que acabamos de mencionar. Cuando el rey de Polonia proclam\u00f3 un decreto afirmando que Josafat era el \u00fanico arzobispo leg\u00edtimo de Polotsk, se prdujeron des\u00f3rdenes no s\u00f3lo en Vitebsk, sino en la misma Vilna. El decreto fue le\u00eddo p\u00fablicamente en presencia del santo, y \u00e9ste estuvo a punto de perder la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El canciller de Lituania, Le\u00f3n Sapieha, que era cat\u00f3lico, temeroso de los resultados pol\u00edticos de la inquietud general, prest\u00f3 o\u00eddos a los rumores esparcidos por los disidentes que, fuera de Polonia, acusaban a san Josafat de haber sido el causante de los des\u00f3rdenes con su pol\u00edtica. As\u00ed pues, en 1622, Sapieha escribi\u00f3 al santo acus\u00e1ndole de emplear la violencia para mantener la uni\u00f3n, de exponer al reino al peligro de una invasi\u00f3n de los cosacos saporoshzky por sembrar la discordia entre el pueblo, de haber clausurado por la fuerza ciertas iglesias no cat\u00f3licas y de otras cosas por el estilo. Las acusaciones eran demasiado generales y los testimonios ad hoc proporcionados por ambas partes s\u00f3lo sirvieron para demostrar la injusticia del proceso. Lo \u00fanico que se pod\u00eda reprochar realmente al santo, era haber pedido el auxilio del brazo secular para recobrar la iglesia de Mogilev, de la que se hab\u00edan apoderado los disidentes. El arzobispo tuvo que hacer frente tambi\u00e9n a la oposici\u00f3n, las cr\u00edticas y la falta de comprensi\u00f3n de algunos cat\u00f3licos. Est\u00e1 fuera de duda que una de las causas de la facilidad con que una parte del pueblo hab\u00eda vuelto al cisma, era la firme disciplina y el rigor moral que el renacimiento cat\u00f3lico hab\u00eda impuesto. Desgraciadamente, san Josafat no encontr\u00f3 entre los obispos latinos de Polonia el apoyo que merec\u00eda en tal empresa, porque mantuvo valientemente el derecho del clero y de los ritos bizantinos a que se los considerase en Roma en pie de igualdad con los latinos. El santo mantuvo su lucha con la misma tenacidad y valent\u00eda. En octubre de 1623, sabedor de que Vitebsk era todav\u00eda el centro de la oposici\u00f3n, decidi\u00f3 ir all\u00e1 personalmente. Sus amigos no lograron disuadirle ni convencerle de que llevase una escolta militar. \u00abSi Dios me juzga digno de merecer el martirio, no temo morir\u00bb, respondi\u00f3 san Josafat. As\u00ed pues, durante dos semanas predic\u00f3 en las iglesias de Vitebsk y visit\u00f3 a los fieles sin distinci\u00f3n alguna. Sus enemigos le amenazaban continuamente y provocaban a sus acompa\u00f1antes para poder asesinarle aprovechando el desorden. El d\u00eda de la fiesta de san Demetrio, una chusma enfurecida rode\u00f3 al m\u00e1rtir, el cual les dijo: \u00abS\u00e9 que quer\u00e9is matarme y que me acech\u00e1is en todas partes: en las calles, en los puentes, en los caminos, en la plaza central. Pero yo estoy entre vosotros como vuestro pastor y quiero que sep\u00e1is que me considerar\u00eda muy feliz de dar la vida por vosotros. Estoy pronto a morir por la sagrada uni\u00f3n, por la supremac\u00eda de San Pedro y del Romano Pont\u00edfice\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Smotritsky, que era quien fomentaba la agitaci\u00f3n, s\u00f3lo pretend\u00eda probablemente obligar al santo a salir de la ciudad. Pero sus partidarios, que eran m\u00e1s exaltados, empezaron a tramar una conspiraci\u00f3n para asesinar a Josafat el 12 de noviembre, a no ser que se excusase ante ellos por haber empleado antes la violencia. Un sacerdote llamado El\u00edas fue el encargado de penetrar en el patio de la casa del arzobispo e insultar a sus criados por su religi\u00f3n y al amo a quien serv\u00edan. Como la escena se repitiese varias veces, san Josafat dio permiso a sus criados de arrestar al sacerdote, si volv\u00eda a presentarse. En la ma\u00f1ana del 12 de noviembre, cuando el arzobispo se dirig\u00eda a la iglesia para el rezo del oficio de la aurora, El\u00edas le sali\u00f3 al encuentro y comenz\u00f3 a insultarle. El santo dio entonces permiso a su di\u00e1cono para que mandase encerrar al agresor en un aposento de la casa. Eso era precisamente lo que deseaban sus enemigos. Al punto, echaron a vuelo las campanas, y la multitud empez\u00f3 a clamar que se pusiese en libertad a El\u00edas y se castigase al arzobispo. Despu\u00e9s del oficio, san Josafat volvi\u00f3 a su casa y devolvi\u00f3 la libertad a El\u00edas, no sin antes haberle amonestado. A pesar de ello, el pueblo penetr\u00f3 en la casa, exigiendo la muerte de Josafat y golpeando a sus criados. El santo sali\u00f3 al encuentro de la turba y pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 golpe\u00e1is a mis criados, hijos m\u00edos? Si ten\u00e9is algo contra m\u00ed, aqu\u00ed estoy; dejadlos a ellos en paz\u00bb (in\u00fatil recalcar cu\u00e1nto se parecen estas palabras a las que pronunci\u00f3 santo Tom\u00e1s Becket en una ocasi\u00f3n semejante). La chusma comenz\u00f3 entonces a gritar: \u00ab\u00a1Muera el Papista!\u00bb, y san Josafat cay\u00f3 atravesado por una alabarda y herido por una bala. Su cuerpo fue arrastrado por las calles y arrojado al r\u00edo Divna.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>San Josafat Kunsevich fue canonizado en 1867. Fue el primer santo de la Iglesia de Oriente canonizado con proceso formal de la Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos. Quince a\u00f1os m\u00e1s tarde, Le\u00f3n XIII fij\u00f3 el 14 de noviembre como fecha de la celebraci\u00f3n de su fiesta en toda la Iglesia de Occidente, aunque con la \u00faltima reforma del calendario fue puesta en el 12, que le es m\u00e1s propio. El martirio del santo produjo como resultado inmediato un movimiento en favor de la unidad cat\u00f3lica. Desgraciadamente, la controversia se prolong\u00f3 con una violencia muy poco edificante, y los disidentes tuvieron tambi\u00e9n un m\u00e1rtir, el abad Anastasio de Brest, quien fue ejecutado en 1648. Por otra parte, el arzobispo Melecio Smotritsky se reconcili\u00f3 m\u00e1s tarde con la Santa Sede. La gran reuni\u00f3n rutena existi\u00f3, con altos y bajos, hasta que, despu\u00e9s de la repartici\u00f3n de Polonia, los soberanos rusos obligaron por la fuerza a los rutenos cat\u00f3licos a unirse con la Iglesia Ortodoxa de Rusia, Los pocos que no lo hicieron, han visto repetirse la historia en nuestros d\u00edas, como lo recuerda la enc\u00edclica Orientales omnes, que P\u00edo XII public\u00f3 en 1946, con motivo del 350 aniversario de la Uni\u00f3n de Brest. En el oficio de lecturas del santo se recoge un fragmento de SS P\u00edo XI en la enc\u00edclica Ecclesiam Dei, de 1923, donde el Papa afirma que san Josafat fue \u00abel hombre m\u00e1s eminente y destacado entre los eslavos de rito oriental, ya que dif\u00edcilmente encontrar\u00edamos a otro que haya contribuido a la gloria y provecho de la Iglesia m\u00e1s que \u00e9ste, su pastor y ap\u00f3stol, principalmente cuando derram\u00f3 su sangre por la unidad de la santa Iglesia.\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1874, Dom Alphonse Gu\u00e9pin public\u00f3 dos gruesos vol\u00famenes en octavo, de m\u00e1s de mil p\u00e1ginas, titulados Saint Josaphat, archev\u00e9que martyr, et l&#8217;Eglise grecque unie en Pologne. El autor habla en el prefacio de las fuentes de su obra. En particular, da las gracias al P. J. Martynov por haber puesto a su disposici\u00f3n una copia del proceso de beatificaci\u00f3n y cierto n\u00famero de documentos copiados de los archivos romanos. Tambi\u00e9n cita una vasta colecci\u00f3n de documentos reunidos por el monje basiliano Pablo Szymansky y habla de otra gran biblioteca de manuscritos del mismo tipo, reunida por el obispo Naruszewicz para sus investigaciones hits\u00f3ricas. Dom Gu\u00e9pin pudo disponer de todo ese material y supo emplearlo con tal tino, que la mayor\u00eda de los escritores occidentales que han escrito despu\u00e9s de \u00e9l sobre el tema, se basan en sus investigaciones. Sin embargo, hay que mencionar tambi\u00e9n los util\u00edsimos panfletos del P. G. Hofmann (Orientalai Christiana, nn. 6 y 12). La noticia de la muerte de san Josafat se difundi\u00f3 r\u00e1pidamente por toda Europa. En el Museo Brit\u00e1nico se conserva una copia de un panfleto publicado en 1625, en Sevilla, con el t\u00edtulo de Relaci\u00f3n verdadera de la muerte y martirio de &#8230; Josafat. V\u00e9ase tambi\u00e9n 0. Kozanewyc, Leben des hl. Josaphat (1931) ;, y la revista Roma e l&#8217;Oriente, vol. X (1920), pp. 27-34. San Josafat y el metropolitano Rutsky fueron los iniciadores del movimiento mon\u00e1stico ruteno que se convirti\u00f3, m\u00e1s tarde, en la orden de San Basilio; por ello, desde 1932, dichos monjes recibieron el nombre oficial de Basilianos de San Josafat.<\/p>\n<div id=\"hg_fuente\"><strong>fuente:<\/strong>\u00a0\u00abVidas de los santos de A. Butler\u00bb, Herbert Thurston, SI<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/div>\n<div>\n<p><span class=\"style1\" lang=\"en-us\">\u00a0<\/span><span lang=\"en-us\">San Josafat<br \/>\n<span class=\"style1\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Basilica de S. Josafat, Milwauke<br \/>\n<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span lang=\"es\">En Octubre de 1595, el metropolitano de los ortodoxos disidentes de Kiev y otros cinco obispos, que representaban a millones de rutenos (hoy llamados ucranios), hall\u00e1ndose reunidos en Brest-Litovsk, ciudad de Lituania, decidieron someterse al Papa y estar en comuni\u00f3n con la Iglesia cat\u00f3lica.\u00a0<\/span><span lang=\"en-us\">Se trata de la\u00a0<\/span><span lang=\"es\">hist\u00f3rica\u00a0<\/span><strong><span lang=\"en-us\">Uni<\/span><\/strong><span lang=\"es\"><strong>\u00f3n de Brest<\/strong>. Esta unificaci\u00f3n dio lugar a grandes controversias lleg\u00e1ndose hasta la violencia.\u00a0<\/span><span lang=\"en-us\">San Josafat por aquel tiempo era\u00a0<\/span><span lang=\"es\">muy\u00a0<\/span><span lang=\"en-us\">jovencito<\/span><span lang=\"es\">, pero aquellos eventos tendr\u00edan un profundo impacto en su vida ya que el mismo dar\u00eda su vida por la unidad de la Iglesia.<\/span><\/p>\n<p>Su nombre de\u00a0<span lang=\"es\">bautismo\u00a0<\/span>era\u00a0<strong>JuanKunsevich<\/strong>. Su padre, que era un cat\u00f3lico de buena familia<span lang=\"en-us\">,<\/span>\u00a0<span lang=\"es\">puso\u00a0<\/span>a su hijo en la escuela de su pueblo natal. Despu\u00e9s Juan entr\u00f3 a tr<span lang=\"es\">abajar como aprendiz\u00a0<\/span>en una tienda de Vilna, pero en vista de que\u00a0<span lang=\"es\">e<\/span>l comercio no\u00a0<span lang=\"es\">estaba en su coraz\u00f3n,\u00a0<\/span>empleaba sus\u00a0<span lang=\"es\">tie<\/span>mpos libres aprend<span lang=\"es\">ie<\/span>ndo\u00a0<span lang=\"es\">e<\/span>l eslavo\u00a0<span lang=\"es\">ecles<\/span>i\u00e1stico para comprender mejor los divinos oficios y poder recitar diariamente\u00a0<span lang=\"en-us\">el\u00a0<\/span>oficio bizantino. Juan conoci\u00f3 por entone<span lang=\"es\">s<\/span>\u00a0a Pedro Arcudius, rector del colegio oriental de Vilna, as\u00ed como a los jesuitas Valent\u00edn Fabricio y Gregorio Gruzevsky, quienes se interesaron por \u00e9l y le alentaron a seguir adelante. Al principio, el a<span lang=\"es\">m<\/span>o de Juan no ve\u00eda con muy buenos\u00a0<span lang=\"es\">o<\/span>jos sus inquietudes religiosas<span lang=\"en-us\">,<\/span>\u00a0pero el joven supo cumplir tan bien con sus obligaciones, que el comerciante aca<span lang=\"es\">b\u00f3<\/span>\u00a0por ofrecerle que se asociase con \u00e9l\u00a0<span lang=\"es\">y<\/span>\u00a0tomase por esposa a una de sus hijas. Juan rehus\u00f3 ambas proposiciones, pues estaba decidido a hacerse monje.<\/p>\n<p><span lang=\"en-us\"><span class=\"style1\">E<\/span><\/span>n 1601 ingres\u00f3 en el monasterio de la Sant\u00edsima Trinidad de Vilna. El santo indujo tambi\u00e9n a seguir su ejemplo a Jos\u00e9 Benjam\u00edn\u00a0<span lang=\"es\">R<\/span>utsky, un hombre muy culto, convertido del calvinismo. Los\u00a0<span lang=\"es\">dos<\/span>\u00a0j\u00f3venes monjes empezaron juntos a trazar planes para promover la uni\u00f3n y reformar la obse<span lang=\"es\">rvancia\u00a0<\/span>en los monasterios rutenos.<span lang=\"en-us\">\u00a0D<\/span>esde entonces se\u00a0<span lang=\"es\">ll<\/span>am\u00f3\u00a0<strong>Josafat<\/strong>, recibi\u00f3 el diaconado, despu\u00e9s el sacerdocio y pronto adquiri\u00f3 fama por sus\u00a0<span lang=\"es\">sermones s<\/span>obre la uni\u00f3n con\u00a0<span lang=\"es\">R<\/span>o<span lang=\"es\">ma<\/span>.<\/p>\n<p>Su vida personal era mu<span lang=\"es\">y<\/span>\u00a0austera, ya que a\u00f1ad\u00eda a las penitencias acostumbradas en las reglas mon\u00e1sticas del oriente, otras mortificaciones tan severas, que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n le\u00a0<span lang=\"es\">criticaron los mismos\u00a0<\/span>monjes. En el proceso\u00a0<span lang=\"es\">d<\/span>e beatificaci\u00f3n el burgomaestre de Vilna declar\u00f3 que &#8220;no hab\u00eda en el pueblo ning\u00fan religioso m\u00e1s bueno que el P. Josafat.&#8221;<\/p>\n<p><span lang=\"en-us\"><span class=\"style1\">Josafat, al notar que<\/span><\/span><span lang=\"en-us\"><span class=\"style1\">su superior, Samuel, el\u00a0<\/span><\/span>abad del monasterio de la Sant\u00edsima Trinidad<span lang=\"en-us\">,<\/span>\u00a0manifesta<span lang=\"en-us\">ba<\/span>\u00a0 tendencia a separa<span lang=\"en-us\">rse de Roma<\/span>,\u00a0<span lang=\"en-us\">se lo advirti<\/span><span lang=\"es\">\u00f3 a sus superiores. El arzobispo de Kiev sustituy\u00f3 a Samuel por Josafat.\u00a0 B<\/span>ajo su gobierno, el monasterio se repobl\u00f3. Ello movi\u00f3 a sus superiores a retirarle del estudio de los Padres orientales para que fundase otros monasterios en Polonia.<\/p>\n<p>En 161<span lang=\"es\">4<\/span>, Rutsky fue elegido metropolitano de Kiev y Josafat I<span lang=\"es\">e<\/span>\u00a0sucedi\u00f3 en el cargo de abad de Vi<span lang=\"es\">ln<\/span>a. Cuando el nuevo metropolitano fue a tomar posesi\u00f3n de su catedral, Juan le acompa\u00f1\u00f3 en el viaje y aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para visitar\u00a0<span lang=\"es\">e<\/span>l famoso monasterio de las Cuevas de Kiev. Pero la comunidad de dicho monasterio, que s<span lang=\"es\">e<\/span>\u00a0compon\u00eda de m\u00e1s de 200 monjes,\u00a0<span lang=\"es\">estaba<\/span>\u00a0relajada y el reformador cat\u00f3lico estuvo a punto de ser arrojado al\u00a0<span lang=\"es\">r\u00edo D<\/span>nieper. Aunque sus esfuerzos por hacer volver a la unidad a la comunidad fracasaron, su ejemplo y sus exhortaciones consiguieron hacer cambiar un tanto la actitud\u00a0<span lang=\"es\">d<\/span>e los monjes<span lang=\"es\">.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\"><span class=\"style1\"><strong>Obispo ejemplar<br \/>\n<\/strong>E<\/span><\/span>n 1617<span lang=\"es\">,<\/span>\u00a0el P. Jo<span lang=\"es\">s<\/span>afat fue consagrado obispo de Vitebsk con derecho de sucesi\u00f3n a la sede de Polotsk. Pocos meses despu\u00e9s muri\u00f3\u00a0<span lang=\"es\">e<\/span>l anciano arzobispo<span lang=\"es\">\u00a0de esa sede y\u00a0<\/span>Jos<span lang=\"es\">afat<\/span>\u00a0s<span lang=\"es\">e<\/span>\u00a0hall\u00f3 al frente de una\u00a0<span lang=\"es\">eparqu\u00eda\u00a0<\/span>\u00a0ext<span lang=\"es\">e<\/span>nsa\u00a0<span lang=\"es\">pero\u00a0<\/span>poco f<span lang=\"es\">ervorosa<\/span>.\u00a0<span lang=\"es\">Muchos\u00a0<\/span>se\u00a0<span lang=\"es\">inclinaban al\u00a0<\/span>cisma<span lang=\"es\">\u00a0porque tem\u00edan\u00a0<\/span>que Roma int<span lang=\"es\">erfiriese en\u00a0<\/span>sus ritos\u00a0<span lang=\"es\">y\u00a0<\/span>cos<span lang=\"es\">t<\/span>umbres. Las iglesias esta<span lang=\"es\">b<\/span>an en ruinas y se hallabanmanos de los laicos. Muchos miembros del clero secular hab\u00edan contra\u00eddo matrimonio<span lang=\"es\">, algunos varias veces. L<\/span>a vida mon\u00e1stica estaba en decadencia. Josafat pidi\u00f3 ayuda a algunos de sus hermanos de Vilna y emprendi\u00f3 la tarea: reuni\u00f3 s\u00ednodos en las ciudades principales, public\u00f3 e impuso un texto de catecismo, redact\u00f3 una serie de ordenaciones sobre la conducta del clero y combati\u00f3 la interferencia de los &#8220;se\u00f1ores&#8221; en los asuntos de las iglesias locales. A todo ello a\u00f1adi\u00f3 el ejemplo\u00a0<span lang=\"es\">d<\/span>e su vida, su celo en la instrucci\u00f3n, la predicaci\u00f3n, la administraci\u00f3n de sacramentos y la visita a los pobres, a los enfermos, a los prisioneros y a las aldeas\u00a0<span lang=\"es\">m<\/span>\u00e1s remotas.<\/p>\n<p>Hacia 1620, pr\u00e1cticamente toda la eparqu\u00eda era ya s\u00f3lida<span lang=\"es\">me<\/span>nte cat\u00f3lica, el orden estaba restaurado y el ejemplo\u00a0<span lang=\"es\">d<\/span>e aquel pu\u00f1ado de hombres buenos hab\u00eda producido un renacimiento\u00a0<span lang=\"es\">d<\/span>e la vida cristiana. Pero en ese mismo a\u00f1o<span lang=\"es\">, disidentes en la regi\u00f3n que se hab\u00eda unido a Roma, establecieron obispos paralelos, contrarios a Roma. As\u00ed, u<\/span>n tal Melecio Smotritsky fue nombrado arzobispo de Polotsk<span lang=\"es\">, sede de San Josafat,<\/span>\u00a0y se dedic\u00f3 en\u00e9rgicamente a destruir la obra del arzobispo cat\u00f3lico, diciendo que Josafat se hab\u00eda &#8220;convertido al latinismo&#8221;, que iba a obligar a sus fieles a seguir su ejemplo y que\u00a0<span lang=\"es\">e<\/span>l catolicismo no era la forma tradicional del cristianismo ruteno. La nobleza y\u00a0<span lang=\"es\">la mayor\u00eda d<\/span>el pueblo estaban por la uni\u00f3n<span lang=\"es\">, pero hab\u00edan zonas disidentes. Un\u00a0<\/span>monje\u00a0<span lang=\"es\">llamado\u00a0<\/span>Silvestre Smotritsky<span lang=\"es\">\u00a0recorri\u00f3 las poblaciones de\u00a0<\/span>Vitebsk, Mogilev y Orcha<span lang=\"es\">\u00a0sublevando a la gente contra el catolicismo.\u00a0<\/span>Cuando\u00a0<span lang=\"es\">e<\/span>l rey\u00a0<span lang=\"es\">d<\/span>e Polonia proclam\u00f3 un decreto afirmando que Josafat era\u00a0<span lang=\"es\">e<\/span>l \u00fanico arzobispo leg\u00edtimo\u00a0<span lang=\"es\">d<\/span>e Polotsk, se pr<span lang=\"es\">o<\/span>dujeron des\u00f3rdenes no s\u00f3lo en Vit<span lang=\"es\">e<\/span>bsk, sino en la misma Vilna. El decreto fue le\u00eddo p\u00fablicamente en presencia del santo y \u00e9ste estuvo a punto de perder la vida.<\/p>\n<p>El canciller de Lituania,\u00a0<span lang=\"es\">L<\/span>e\u00f3n Sapieha, que era cat\u00f3lico, temeroso\u00a0<span lang=\"es\">d<\/span>e los resultados pol\u00edticos de la inquietud general, prest\u00f3 o\u00eddos a los rumores esparcidos por los disidentes que, fuera de Polonia, acusaban a San Josafat de haber sido\u00a0<span lang=\"es\">e<\/span>l causante de los des\u00f3rdenes con su pol\u00edtica. As\u00ed pues, en 1622, Sapieha escribi\u00f3 al santo acus\u00e1ndole de emplear la violencia para mantener la uni\u00f3n, de exponer\u00a0<span lang=\"es\">e<\/span>l reino al peligro de una invasi\u00f3n de los cosacos<span lang=\"es\">, de\u00a0<\/span>sembrar la discordia entre el pueblo,\u00a0<span lang=\"es\">d<\/span>e haber clausurado por la fuerza ciertas iglesias no cat\u00f3licas y de otras cosas por el estilo.\u00a0<span lang=\"es\">Tan solo era cierto que Josafat hab\u00eda\u00a0<\/span>pedido el auxilio de<span lang=\"es\">l gobierno\u00a0<\/span>para recobrar la iglesia de\u00a0<span lang=\"es\">M<\/span>ogilev, de la que se hab\u00edan apoderado los disidentes. El arzobispo tu<span lang=\"es\">vo<\/span>\u00a0que hacer frente tambi\u00e9n a la oposici\u00f3n, las cr\u00edticas y la falta de comprensi\u00f3n de algunos cat\u00f3licos.\u00a0<span lang=\"es\">U<\/span>na de las\u00a0<span lang=\"es\">razones<\/span>\u00a0<span lang=\"es\">por la que\u00a0<\/span>que\u00a0<span lang=\"es\">una\u00a0<\/span>parte del pueblo\u00a0<span lang=\"es\">f\u00e1cilmente se dej\u00f3 llevar por las falsas acusaciones\u00a0<\/span>era\u00a0<span lang=\"es\">para evitar\u00a0<\/span>la\u00a0<span lang=\"es\">d<\/span>isciplina y\u00a0<span lang=\"es\">las exigencias\u00a0<\/span>moral<span lang=\"es\">es<\/span>\u00a0<span lang=\"es\">d<\/span>el renacimiento cat\u00f3lico.<\/p>\n<p><span lang=\"es\"><span class=\"style1\">En octubre de 1623, sabedor de que Vitebsk era todav\u00eda el centro de la oposici\u00f3n, decidi\u00f3 ir all\u00e1 personalmente. Sus amigos no lograron disuadirle ni convencerle de que llevase una escolta militar. &#8220;Si Dios me juzga digno de merecer el martirio, no temo morir'&#8221;, respondi\u00f3 San Josafat. As\u00ed pues, durante dos semanas predic\u00f3 en las iglesias de Vitebsk y visit\u00f3 a los fieles sin distinci\u00f3n alguna. Sus enemigos le amenazaban continuamente y provocaban a sus acompa\u00f1antes para poder asesinarle aprovechando el desorden. El d\u00eda de la fiesta de San Demetrio, una turba enfurecida rode\u00f3 al m\u00e1rtir, el cual les dijo:<br \/>\n&#8220;S\u00e9 que quer\u00e9is matarme y que me acech\u00e1is en todas partes: en las calles, en los puentes, en los caminos, en la plaza central. Pero yo estoy entre vosotros como vuestro pastor y quiero que sep\u00e1is que me considerar\u00eda muy feliz de dar la vida por vosotros. Estoy pronto a morir por la sagrada uni\u00f3n, por la<br \/>\nsupremac\u00eda de San Pedro y del Romano Pont\u00edfice.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Martirio<br \/>\n<\/strong>Smotritsky, fomentador de la agitaci\u00f3n, probablemente solo pretend\u00eda obligar al santo a salir de la ciudad. Pero sus partidarios empezaron a tramar una conspiraci\u00f3n para asesinar a Josafat el 12 de noviembre, a no ser que se excusase ante ellos por haber empleado la violencia. Un sacerdote llamado El\u00edas fue el encargado de penetrar en el patio de la casa del arzobispo e insultar a sus criados por su religi\u00f3n y al amo<br \/>\na quien serv\u00edan. Como la escena se repitiese varias veces, San Josafat dio permiso a sus criados de arrestar al sacerdote, si volv\u00eda a presentarse. En la ma\u00f1ana del 12 de noviembre, cuando el arzobispo se dirig\u00eda a la iglesia para el rezo del oficio de la aurora, El\u00edas le sali\u00f3 al encuentro y comenz\u00f3 a insultarle. El santo dio entonces permiso a su di\u00e1cono para que mandase encerrar al agresor en un aposento de la casa. Eso era precisamente lo que deseaban sus enemigos que buscaban pretexto para atacarle. Al punto, echaron a vuelo las campanas, y la multitud empez\u00f3 a clamar que se pusiese en libertad a El\u00edas y se castigase al arzobispo. Despu\u00e9s del oficio, San Josafat volvi\u00f3 a su casa y devolvi\u00f3 la libertad a El\u00edas, no sin antes haberle amonestado. A pesar de ello, el pueblo penetr\u00f3 en la casa, exigiendo la muerte de Josafat y golpeando a sus criados. El santo sali\u00f3 al encuentro de la turba y pregunt\u00f3: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 golpe\u00e1is a mis criados, hijos m\u00edos?\u00a0\u00a0 Si ten\u00e9is algo contra m\u00ed, aqu\u00ed estoy; dejadlos a ellos en paz.&#8221; (Palabras muy parecidas a las de Santo Tom\u00e1s Becket en ocasi\u00f3n semejante). La turba comenz\u00f3 entonces a gritar: &#8220;\u00a1Muera el Papista!&#8221;, y San Josafat cay\u00f3 atravesado por una alabarda y herido por una bala. Su cuerpo fue arrastrado por las calles y arrojado al r\u00edo Divna.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\"><span class=\"style1\">El martirio del santo produjo como resultado inmediato un movimiento en favor de la unidad cat\u00f3lica. Desgraciadamente, la controversia se prolong\u00f3 con violencia y los disidentes tuvieron tambi\u00e9n un m\u00e1rtir, el abad Anastasio de Brest, quien fue ejecutado en 1648. Por otra parte, el arzobispo Melecio Smotritsky se reconcili\u00f3 m\u00e1s tarde con la Santa Sede.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\"><span class=\"style1\">La gran reuni\u00f3n rutena existi\u00f3, con altos y bajos, hasta que, despu\u00e9s de la repartici\u00f3n de Polonia, los soberanos rusos obligaron por la fuerza a los rutenos cat\u00f3licos a unirse con la Iglesia Ortodoxa de Rusia. El\u00a0 comunismo favoreci\u00f3 la opresi\u00f3n de la fe cat\u00f3lica. Hoy como ayer es necesaria la intercesi\u00f3n y el ejemplo de San Josafat a favor de la uni\u00f3n en la verdad y el amor.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\"><span class=\"style1\"><strong>San Josafat Kunsevich fue canonizado en 1867 por el Papa P\u00edo IX<\/strong>. Fue el primer santo de la Iglesia de oriente canonizado con proceso formal de la Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos. Quince a\u00f1os m\u00e1s tarde, Le\u00f3n XIII fij\u00f3 el 14 de noviembre como fecha de la celebraci\u00f3n de su fiesta en toda la Iglesia de occidente. La reforma lit\u00fargica movi\u00f3 la fiesta al 12 de noviembre.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\"><span class=\"style1\">El Papa P\u00edo XI declar\u00f3 a San Josafat\u00a0<strong>Patr\u00f3n de la Reuni\u00f3n entre Ortodoxos y Cat\u00f3licos<\/strong>\u00a0el 12 de noviembre de 1923, III centenario de su martirio.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\"><span class=\"style1\">El 25 de Noviembre de 1963, durante el Concilio Vaticano II y por petici\u00f3n del Papa Juan XXIII, qui\u00e9n estaba muy interesado en la unidad, el cuerpo de San Josafat finalmente encontr\u00f3 su descanso en el altar de San Basilio en la\u00a0<strong>Bas\u00edlica de San Pedro.<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p><span lang=\"es\"><span class=\"style1\">Bibliograf\u00eda:<em><br \/>\n-Vida de los Santos\u00a0<\/em>de Butler, Vol IV.<\/span><\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/files.evangelizo.org\/images\/santibeati\/G\/San_Giosafat_Kuncewycz_Vescovo_e_martire\/San_Giosafat_Kuncewycz.jpg\" \/><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Josafat,\u00a0obispo y m\u00e1rtir Memoria de san Josafat (Juan) Kuncewicz, obispo de Polotsk, en Rutenia,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":64860,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-64859","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64859","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64859"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64859\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64859"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64859"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64859"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}