{"id":64913,"date":"2020-11-13T12:15:22","date_gmt":"2020-11-13T16:45:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=64913"},"modified":"2026-04-17T15:04:52","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:52","slug":"la-iglesia-celebra-hoy-13-de-noviembre-la-festividad-de-san-leandro-obispo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/11\/13\/la-iglesia-celebra-hoy-13-de-noviembre-la-festividad-de-san-leandro-obispo\/","title":{"rendered":"La Iglesia celebra hoy, 13 de noviembre, la festividad de San Leandro, Obispo"},"content":{"rendered":"<p>San Leandro de Sevilla,\u00a0<em>obispo<\/em><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>San Leandro, obispo, hermano de los santos Isidoro, Fulgencio y Florentina, que con su predicaci\u00f3n y sol\u00edcita caridad convirti\u00f3 a los visigodos de la herej\u00eda arriana a la fe cat\u00f3lica, contando con la ayuda de su rey Recaredo. Muri\u00f3 en la ciudad de Sevilla, en Hispania, el 13 de marzo.<!--more--><\/p>\n<p>Los godos o visigodos, que reinaron en Espa\u00f1a durante cuatro siglos, se convirtieron del arrianismo gracias sobre todo a los esfuerzos de san Leandro. El padre del santo era Severiano, duque de Cartagena, ciudad en la que Leandro naci\u00f3. Su madre era hija de Teodorico, rey de los ostrogodos. Sus hermanos fueron\u00a0<strong>san Fulgencio<\/strong>, obispo de \u00c9cija, y\u00a0<strong>san Isidoro<\/strong>, quien le sucedi\u00f3 en la sede de Sevilla. Ten\u00eda tambi\u00e9n una hermana,\u00a0<strong>santa Florentina<\/strong>\u00a0y la tradici\u00f3n afirma que otra de sus hermanas se cas\u00f3 con el rey Leovigildo. Pero este \u00faltimo dato no es seguro y, en caso de ser cierto, debi\u00f3 crear muchas dificultades al santo, pues Leovigildo era un ferviente arriano.<\/p>\n<p>Desde ni\u00f1o, se distingui\u00f3 Leandro por su elocuencia y su fascinante personalidad. Siendo muy joven, entr\u00f3 en un convento de Sevilla, donde se entreg\u00f3 durante tres a\u00f1os a la oraci\u00f3n y el estudio. A la muerte del obispo de Sevilla fue elegido un\u00e1nimemente para sucederle; pero su nueva dignidad no le hizo cambiar de costumbres. El santo se dedic\u00f3 inmediatamente a combatir el arrianismo, que hab\u00eda hecho grandes progresos, y con su oraci\u00f3n y predicaci\u00f3n obtuvo numerosas conversiones, entre otras la de Hermenegildo, el hijo mayor del rey Leovigildo. El a\u00f1o 583, san Leandro fue a Constantinopla al frente de una embajada; en esa ciudad conoci\u00f3 a\u00a0<a class=\"lk_az_ro\" href=\"http:\/\/www.eltestigofiel.org\/lectura\/santoral.php?idu=3162\">san Gregorio Magno<\/a>, que aun no era papa, y hab\u00eda ido all\u00ed como legado del papa Pelagio II. Una gran amistad les uni\u00f3 desde entonces, y san Gregorio escribi\u00f3 su comentario sobre el libro de Job (\u00abMoralia in Iob\u00bb), a instancias de san Leandro.<\/p>\n<p>Al regresar a Espa\u00f1a, san Leandro continu\u00f3 luchando por la fe; pero en el 586 Leovigildo conden\u00f3 a muerte a su propio hijo,\u00a0<strong>san Hermenegildo<\/strong>, por haberse negado a recibir la comuni\u00f3n de manos de un obispo arriano, y al mismo tiempo desterr\u00f3 a varios prelados cat\u00f3licos, entre los que se contaba a san Leandro y a su hermano san Fulgencio. El santo obispo continu\u00f3 su tarea desde el destierro, escribiendo dos libros contra el arrianismo y otro m\u00e1s para responder a las objeciones que se hab\u00edan hecho a los dos primeros. Leovigildo levant\u00f3 la pena de destierro poco despu\u00e9s y, ya en su lecho de muerte, confi\u00f3 a san Leandro a su hijo Recaredo para que le instruyese en la verdadera fe. Sin embargo, el propio Leovigildo muri\u00f3 sin reconciliarse con la Iglesia, por miedo de ofender al pueblo, seg\u00fan cuenta san Gregorio. Bajo la direcci\u00f3n de san Leandro, Recaredo lleg\u00f3 a ser un fervoroso cat\u00f3lico, bien instruido en la fe. Leandro demostr\u00f3 tal sabidur\u00eda en sus discusiones con los obispos arrianos, que acab\u00f3 por ganarles a su doctrina, m\u00e1s con sus argumentos que con su autoridad. Esto produjo la conversi\u00f3n de todo el pueblo visigodo. Igual \u00e9xito tuvo el santo con los suevos, otro pueblo de Espa\u00f1a pervertido por Leovigildo. Nadie se regocij\u00f3 m\u00e1s de los triunfos del santo obispo que san Gregorio Magno, quien le escribi\u00f3 una afectuosa carta de felicitaci\u00f3n y le envi\u00f3 un palio.<\/p>\n<p>En el 589, san Leandro presidi\u00f3 el tercer Concilio de Toledo, que redact\u00f3 una solemne declaraci\u00f3n de la consustancialidad de las tres Personas divinas y vot\u00f3 veintitr\u00e9s c\u00e1nones disciplinares. Como se ve, san Leandro no se preocupaba menos de la pureza de la fe que de las buenas costumbres. Al a\u00f1o siguiente, tuvo lugar en Sevilla otro concilio con el fin de confirmar y sellar la conversi\u00f3n del pueblo a la verdadera fe. San Leandro conoc\u00eda, por experiencia, el poder de la oraci\u00f3n y trabaj\u00f3 por fomentar la verdadera devoci\u00f3n en todos los fieles, pero sobre todo en los que se hab\u00edan consagrado a Dios en la vida religiosa. Su carta a santa Florentina, documento conocido con el nombre de \u00abRegla de la Vida Mon\u00e1stica\u00bb, tiene por tema principal el desprecio del mundo y la oraci\u00f3n. Una de las obras m\u00e1s importantes de san Leandro fue la reforma de la liturgia. Siguiendo la pr\u00e1ctica de las iglesias orientales, el tercer Concilio de Toledo introdujo en la misa el Credo de Nicea, que repudiaba la herej\u00eda arriana. M\u00e1s tarde, otras Iglesias de Occidente y la misma Iglesia de Roma adoptaron esa pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>San Leandro se vio frecuentemente atacado por las enfermedades, particularmente por la gota. San Gregorio, que sufr\u00eda tambi\u00e9n de ese mal, alude a ello en una de sus cartas. Seg\u00fan una antigua tradici\u00f3n espa\u00f1ola, la famosa imagen de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe del Real Monasterio de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe en C\u00e1ceres, Extremadura, fue un regalo del Papa san Gregorio a su amigo san Leandro. De los numerosos escritos del santo, los \u00fanicos que han llegado hasta nosotros son la \u00abRegla de la Vida Mon\u00e1stica\u00bb y una homil\u00eda de acci\u00f3n de gracias por la conversi\u00f3n del pueblo godo. San Leandro muri\u00f3 hacia el a\u00f1o 600. Sus reliquias se conservan en la catedral de Sevilla. La liturgia espa\u00f1ola celebra la memoria de san Leandro el 13 de noviembre.<\/p>\n<p><strong>fuente:<\/strong>\u00a0\u00abVidas de los santos de A. Butler\u00bb, Herbert Thurston, SI<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/files.evangelizo.org\/images\/santibeati\/L\/San_Leandro_di_Siviglia_Vescovo\/San_Leandro_di_Siviglia_A.jpg\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Leandro de Sevilla,\u00a0obispo\u00a0 San Leandro, obispo, hermano de los santos Isidoro, Fulgencio y Florentina,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":64914,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-64913","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64913","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64913"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64913\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64913"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64913"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64913"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}