{"id":64998,"date":"2020-11-15T09:47:29","date_gmt":"2020-11-15T14:17:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=64998"},"modified":"2026-04-17T15:04:52","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:52","slug":"evangelio-de-hoy-reflexion-por-mons-ozoria-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/11\/15\/evangelio-de-hoy-reflexion-por-mons-ozoria-2\/","title":{"rendered":"Evangelio de hoy reflexi\u00f3n por Mons. Ozoria"},"content":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia.<\/p>\n<p>EL EVANGELIO DE HOY:<\/p>\n<p>(Mt 25,14-30)<br \/>\n\u201cHas sido fiel en lo poco, pasa al banquete de tu Se\u00f1or\u201d.<!--more--><\/p>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos esta par\u00e1bola:<br \/>\n-Un hombre que se iba al extranjero llam\u00f3 a sus empleados y los dej\u00f3 encargados de sus bienes: a uno le dej\u00f3 cinco talentos de plata, a otro dos a otro uno, a cada cual seg\u00fan su capacidad; luego se march\u00f3. El que recibi\u00f3 cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y gan\u00f3 otros cinco. El que recibi\u00f3 dos hizo lo mismo y gan\u00f3 otros dos. En cambio el que recibi\u00f3 uno, hizo un hoyo en la tierra y escondi\u00f3 el dinero de su se\u00f1or. Al cabo de mucho tiempo volvi\u00f3 el se\u00f1or de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. Se acerc\u00f3 el que hab\u00eda recibido cinco talentos y le present\u00f3 otros cinco, diciendo:<br \/>\n-Se\u00f1or, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco.<br \/>\nSu se\u00f1or le dijo:<br \/>\n-Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te dar\u00e9 un cargo importante; pasa al banquete de tu Se\u00f1or.<br \/>\nSe acerc\u00f3 luego el que hab\u00eda recibido dos talentos y dijo:<br \/>\n-Se\u00f1or, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos. Su se\u00f1or le dijo:<br \/>\nMuy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor: como has sido fiel en lo poco, te dar\u00e9 un cargo importante; pasa al banquete de tu se\u00f1or.<br \/>\nFinalmente se acerc\u00f3 el que hab\u00eda recibido un talento y dijo:<br \/>\n-Se\u00f1or, sab\u00eda que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces; tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aqu\u00ed tienes lo tuyo.<br \/>\nEl se\u00f1or le respondi\u00f3:<br \/>\n-Eres un empleado negligente y holgaz\u00e1n, \u00bfcon que sab\u00edas que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues deb\u00edas haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo m\u00edo con los intereses. Quitadle el talento y d\u00e1dselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dar\u00e1 y le sobrar\u00e1, pero al que no tiene, se le quitar\u00e1 hasta lo que tiene. Y a ese empleado in\u00fatil echadlo fuera, a las tinieblas: all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes.<br \/>\n\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022<\/p>\n<p>Dios nos ha hecho a todos RICOS. Tenemos muchos talentos (virtudes, cualidades y carismas).<br \/>\nTodos para multiplicarlos y servir a los dem\u00e1s.<br \/>\nBendiciones.<\/p>\n<p>+ Mons. Francisco Ozoria A.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia. EL EVANGELIO DE HOY: (Mt 25,14-30) \u201cHas sido fiel en&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":64999,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-64998","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64998"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64998\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}