{"id":65115,"date":"2020-11-18T12:33:38","date_gmt":"2020-11-18T17:03:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=65115"},"modified":"2026-04-17T15:04:52","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:52","slug":"evangelio-de-hoy-reflexion-por-mons-ozoria-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/11\/18\/evangelio-de-hoy-reflexion-por-mons-ozoria-4\/","title":{"rendered":"Evangelio de hoy reflexi\u00f3n por Mons. Ozoria"},"content":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia.<\/p>\n<p>EL EVANGELIO DE HOY:<\/p>\n<p>(Lc 19,11-28)<br \/>\n\u201cNegocien mientras vuelvo\u201d.<!--more--><\/p>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas una par\u00e1bola; el motivo era que estaba cerca de Jerusal\u00e9n y se pensaban que el reino de Dios iba a despuntar de un momento a otro:<br \/>\nDijo, pues:<br \/>\n-Un hombre noble se march\u00f3 a un pa\u00eds lejano para conseguirse el t\u00edtulo de rey, y volver despu\u00e9s.<br \/>\nLlam\u00f3 a diez empleados suyos y les reparti\u00f3 diez onzas de oro, dici\u00e9ndoles:<br \/>\n-Negociad mientras vuelvo.<br \/>\nSus conciudadanos, que lo aborrec\u00edan, enviaron tras de \u00e9l una embajada para informar: \u00abNo queremos que \u00e9l sea nuestro rey\u00bb.<br \/>\nCuando volvi\u00f3 con el t\u00edtulo real, mand\u00f3 llamar a los empleados a quienes hab\u00eda dado el dinero, para enterarse de lo que hab\u00eda ganado cada uno.<br \/>\nEl primero se present\u00f3 y dijo:<br \/>\n-Se\u00f1or, tu onza ha producido diez.<br \/>\nEl le contest\u00f3:<br \/>\n-Muy bien, eres un empleado cumplidor; como has sido fiel en una minucia, tendr\u00e1s autoridad sobre diez ciudades.<br \/>\nEl segundo lleg\u00f3 y dijo:<br \/>\n-Tu onza, se\u00f1or, ha producido cinco.<br \/>\nA \u00e9se le dijo tambi\u00e9n:<br \/>\n-Pues toma t\u00fa el mando de cinco ciudades.<br \/>\nEl otro lleg\u00f3 y dijo:<br \/>\n-Se\u00f1or, aqu\u00ed est\u00e1 tu onza; la he tenido guardada en el pa\u00f1uelo; te ten\u00eda miedo porque eres hombre exigente, que reclamas lo que no prestas y siegas lo que no siembras.<br \/>\nEl le contest\u00f3:<br \/>\n-Por tu boca te condeno, empleado holgaz\u00e1n.<br \/>\n\u00bfCon que sab\u00edas que soy exigente, que reclamo lo que no presto y siego lo que no siembro?<br \/>\nPues, \u00bfpor qu\u00e9 no pusiste mi dinero en el banco?<br \/>\nAl volver yo, lo habr\u00eda cobrado con los intereses.<br \/>\nEntonces dijo a los presentes:<br \/>\n-Quitadle a \u00e9ste la onza y d\u00e1dsela al que tiene diez.<br \/>\nLe replicaron:<br \/>\n-Se\u00f1or, si ya tiene diez onzas.<br \/>\n-Os digo: Al que tiene se le dar\u00e1, pero al que no tiene, se le quitar\u00e1 hasta lo que tiene.<br \/>\nY a esos enemigos m\u00edos, que no me quer\u00edan por rey, traedlos ac\u00e1 y degolladlos en mi presencia.<br \/>\nDicho esto, ech\u00f3 a andar delante de ellos, subiendo hacia Jerusal\u00e9n.<br \/>\n\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el Se\u00f1or Jes\u00fas nos manda a \u201cNEGOCIAR\u201d con todos los dones y carisma que Dios nuestro padre ha puesto en nuestras manos. Y al negociar, tenemos que dar cuentas al Se\u00f1or. La tarea es, multiplicar lo que hemos recibido.<br \/>\nBendiciones.<\/p>\n<p>+ Mons. Francisco Ozoria A.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia. EL EVANGELIO DE HOY: (Lc 19,11-28) \u201cNegocien mientras vuelvo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":65116,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-65115","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65115","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65115"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65115\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65115"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}