{"id":65287,"date":"2020-11-22T08:58:00","date_gmt":"2020-11-22T13:28:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=65287"},"modified":"2026-04-17T15:04:52","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:52","slug":"evangelio-de-hoy-reflexion-por-mons-ozoria-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/11\/22\/evangelio-de-hoy-reflexion-por-mons-ozoria-6\/","title":{"rendered":"Evangelio de hoy reflexi\u00f3n por Mons. Ozoria"},"content":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia.<br \/>\nFeliz Domingo de Cristo Rey.<\/p>\n<p>EL EVANGELIO DE HOY:<\/p>\n<p>(Mt 25,31-46)<br \/>\n\u201cSe sentar\u00e1 en el trono de su gloria y separar\u00e1 a unos de otros\u201d<!--more--><\/p>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos:<br \/>\n-\u00abCuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los \u00e1ngeles con \u00e9l, se sentar\u00e1 en el trono de su gloria, y ser\u00e1n reunidas ante \u00e9l todas las naciones. El separar\u00e1 a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondr\u00e1 las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dir\u00e1 el rey a los de su derecha:<br \/>\n&#8220;Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creaci\u00f3n del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la c\u00e1rcel y vinisteis a verme.&#8221;<br \/>\nEntonces los justos le contestar\u00e1n: &#8220;Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; \u00bfcu\u00e1ndo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; \u00bfcu\u00e1ndo te vimos enfermo o en la c\u00e1rcel y fuimos a verte?&#8221;<br \/>\nY el rey les dir\u00e1: &#8220;Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de \u00e9stos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis.&#8221;<br \/>\nY entonces dir\u00e1 a los de su izquierda: &#8220;Apartaos de m\u00ed, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus \u00e1ngeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la c\u00e1rcel y no me visitasteis.&#8221;<br \/>\nEntonces tambi\u00e9n \u00e9stos contestar\u00e1n: &#8220;Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la c\u00e1rcel, y no te asistimos?&#8221;<br \/>\nY \u00e9l replicar\u00e1: &#8220;Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de \u00e9stos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo.&#8221;<br \/>\nY \u00e9stos ir\u00e1n al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.\u00bb<br \/>\n\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022\u2022<\/p>\n<p>Lo decisivo de la vida cristiana: AMAR.<br \/>\nEl Evangelio de hoy nos habla de un juicio. Todos seremos juzgados de acuerdo a nuestra obras de amor. Las obras buenas que o las que dejamos de hacer al pobre, al necesitado, las hicimos o dejamos de hacerlas a Dios Encarnado en Cristo.<br \/>\nEn definitiva se nos juzgar\u00e1 sobre el AMOR.<br \/>\nBendiciones.<\/p>\n<p>+ Mons. Francisco Ozoria A.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia. Feliz Domingo de Cristo Rey. EL EVANGELIO DE HOY: (Mt&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":65288,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-65287","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65287"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65287\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}