{"id":65572,"date":"2020-11-28T19:04:26","date_gmt":"2020-11-28T23:34:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=65572"},"modified":"2026-04-17T15:04:53","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:53","slug":"liturgia-de-adviento-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/11\/28\/liturgia-de-adviento-2020\/","title":{"rendered":"Liturgia de Adviento 2020"},"content":{"rendered":"<h1>Lecturas de los 4 domingos de Adviento<\/h1>\n<h1>I Domingo de Adviento | 29 de noviembre de 2020<\/h1>\n<h2><b>Color:<\/b>\u00a0Morado<\/h2>\n<h2><b>Santos:<\/b><\/h2>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/www.aciprensa.com\/santos\/santo.php?id=358\"><b>San Gregorio, Taumaturgo<\/b><\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.aciprensa.com\/santos\/santo.php?id=446\"><b>San Saturnino<\/b><\/a><\/li>\n<\/ul>\n<h2><b>Lecturas del d\u00eda:<\/b><\/h2>\n<ul>\n<li><a name=\"1\"><\/a><br \/>\n<h3>Primera lectura<\/h3>\n<p><i>Isa\u00edas 63,16-17, 19; 64:2-7<\/i><br \/>\n<sup>16<\/sup>\u00a0Porque t\u00fa eres nuestro Padre, que Abraham no nos conoce, ni Israel nos recuerda. T\u00fa, Yahveh, eres nuestro Padre, tu nombre es \u00abEl que nos rescata\u00bb desde siempre.<br \/>\n<sup>17<\/sup>\u00a0\u00bfPor qu\u00e9 nos dejaste errar, Yahveh, fuera de tus caminos, endurecerse nuestros corazones lejos de tu temor? Vu\u00e9lvete, por amor de tus siervos, por las tribus de tu heredad.<br \/>\n<sup>19<\/sup>\u00a0Somos desde antiguo gente a la que no gobiernas, no se nos llama por tu nombre. \u00a1Ah si rompieses los cielos y descendieses &#8211; ante tu faz los montes se derretir\u00edan,<br \/>\n<sup>2<\/sup>\u00a0haciendo t\u00fa cosas terribles, inesperadas. (T\u00fa descendiste: ante tu faz, los montes se derretir\u00e1n.)<br \/>\n<sup>3<\/sup>\u00a0Nunca se oy\u00f3. No se oy\u00f3 decir, ni se escuch\u00f3, ni ojo vio a un Dios, sino a ti, que tal hiciese para el que espera en \u00e9l.<br \/>\n<sup>4<\/sup>\u00a0Te haces encontradizo de quienes se alegran y practican justicia y recuerdan tus caminos. He aqu\u00ed que estuviste enojado, pero es que fuimos pecadores; estamos para siempre en tu camino y nos salvaremos.<br \/>\n<sup>5<\/sup>\u00a0Somos como impuros todos nosotros, como pa\u00f1o inmundo todas nuestras obras justas. Ca\u00edmos como la hoja todos nosotros, y nuestras culpas como el viento nos llevaron.<br \/>\n<sup>6<\/sup>\u00a0No hay quien invoque tu nombre, quien se despierte para asirse a ti. Pues encubriste tu rostro de nosotros, y nos dejaste a merced de nuestras culpas.<br \/>\n<sup>7<\/sup>\u00a0Pues bien, Yahveh, t\u00fa eres nuestro Padre. Nosotros la arcilla, y t\u00fa nuestro alfarero, la hechura de tus manos todos nosotros.<\/p>\n<\/li>\n<li><a name=\"2\"><\/a><br \/>\n<h3>Salmo responsorial<\/h3>\n<p><i>Salmo 80,2-3, 15-16, 18-19<\/i><br \/>\n<sup>2<\/sup>\u00a0Pastor de Israel, escucha, t\u00fa que gu\u00edas a Jos\u00e9 como un reba\u00f1o; t\u00fa que est\u00e1s sentado entre querubes, resplandece<br \/>\n<sup>3<\/sup>\u00a0ante Efra\u00edm, Benjam\u00edn y Manas\u00e9s; \u00a1despierta tu poder\u00edo, y ven en nuestro auxilio!<br \/>\n<sup>15<\/sup>\u00a0\u00a1Oh Dios Sebaot, vu\u00e9lvete ya, desde los cielos mira y ve, visita a esta vi\u00f1a,<br \/>\n<sup>16<\/sup>\u00a0cu\u00eddala, a ella, la que plant\u00f3 tu diestra!<br \/>\n<sup>18<\/sup>\u00a0Est\u00e9 tu mano sobre el hombre de tu diestra, sobre el hijo de Ad\u00e1n que para ti fortaleciste.<br \/>\n<sup>19<\/sup>\u00a0Ya no volveremos a apartarnos de ti; nos dar\u00e1s vida y tu nombre invocaremos.<\/p>\n<\/li>\n<li><a name=\"3\"><\/a><br \/>\n<h3>Segunda lectura<\/h3>\n<p><i>I Corintios 1,3-9<\/i><br \/>\n<sup>3<\/sup>\u00a0gracia a vosotros y paz de parte de Dios, Padre nuestro, y del Se\u00f1or Jesucristo.<br \/>\n<sup>4<\/sup>\u00a0Doy gracias a Dios sin cesar por vosotros, a causa de la gracia de Dios que os ha sido otorgada en Cristo Jes\u00fas,<br \/>\n<sup>5<\/sup>\u00a0pues en \u00e9l hab\u00e9is sido enriquecidos en todo, en toda palabra y en todo conocimiento,<br \/>\n<sup>6<\/sup>\u00a0en la medida en que se ha consolidado entre vosotros el testimonio de Cristo.<br \/>\n<sup>7<\/sup>\u00a0As\u00ed, ya no os falta ning\u00fan don de gracia a los que esper\u00e1is la Revelaci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<br \/>\n<sup>8<\/sup>\u00a0El os fortalecer\u00e1 hasta el fin para que se\u00e1is irreprensibles en el D\u00eda de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<br \/>\n<sup>9<\/sup>\u00a0Pues fiel es Dios, por quien hab\u00e9is sido llamados a la comuni\u00f3n con su hijo Jesucristo, Se\u00f1or nuestro.<\/p>\n<\/li>\n<li><a name=\"4\"><\/a><br \/>\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p><i>Marcos 13,33-37<\/i><br \/>\n<sup>33<\/sup>\u00a0\u00abEstad atentos y vigilad, porque ignor\u00e1is cu\u00e1ndo ser\u00e1 el momento.<br \/>\n<sup>34<\/sup>\u00a0Al igual que un hombre que se ausenta: deja su casa, da atribuciones a sus siervos, a cada uno su trabajo, y ordena al portero que vele;<br \/>\n<sup>35<\/sup>\u00a0velad, por tanto, ya que no sab\u00e9is cu\u00e1ndo viene el due\u00f1o de la casa, si al atardecer, o a media noche, o al cantar del gallo, o de madrugada.<br \/>\n<sup>36<\/sup>\u00a0No sea que llegue de improviso y os encuentre dormidos.<br \/>\n<sup>37<\/sup>\u00a0Lo que a vosotros digo, a todos lo digo: \u00a1Velad!\u00bb<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<div>\n<h1>II Domingo de Adviento | \u00a06 de diciembre de 2020<\/h1>\n<h2><b>Color:<\/b>\u00a0Morado<\/h2>\n<h2><b>Santos:<\/b><\/h2>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/www.aciprensa.com\/santos\/santo.php?id=365\"><b>San Nicolas, Obispo<\/b><\/a><\/li>\n<\/ul>\n<h2><b>Lecturas del d\u00eda:<\/b><\/h2>\n<h2><b>Lecturas del d\u00eda:<\/b><\/h2>\n<ul>\n<li><a name=\"1\"><\/a><br \/>\n<h3>Primera lectura<\/h3>\n<p><i>Isa\u00edas 40,1-5, 9-11<\/i><br \/>\n<sup>1<\/sup>\u00a0Consolad, consolad a mi pueblo &#8211; dice vuestro Dios.<br \/>\n<sup>2<\/sup>\u00a0Hablad al coraz\u00f3n de Jerusal\u00e9n y decidle bien alto que ya ha cumplido su milicia, ya ha satisfecho por su culpa, pues ha recibido de mano de Yahveh castigo doble por todos sus pecados.<br \/>\n<sup>3<\/sup>\u00a0Una voz clama: \u00abEn el desierto abrid camino a Yahveh, trazad en la estepa una calzada recta a nuestro Dios.<br \/>\n<sup>4<\/sup>\u00a0Que todo valle sea elevado, y todo monte y cerro rebajado; vu\u00e9lvase lo escabroso llano, y las bre\u00f1as planicie.<br \/>\n<sup>5<\/sup>\u00a0Se revelar\u00e1 la gloria de Yahveh, y toda criatura a una la ver\u00e1. Pues la boca de Yahveh ha hablado.\u00bb<br \/>\n<sup>9<\/sup>\u00a0S\u00fabete a un alto monte, alegre mensajero para Si\u00f3n; clama con voz poderosa, alegre mensajero para Jerusal\u00e9n, clama sin miedo. Di a las ciudades de Jud\u00e1: \u00abAh\u00ed est\u00e1 vuestro Dios.\u00bb<br \/>\n<sup>10<\/sup>\u00a0Ah\u00ed viene el Se\u00f1or Yahveh con poder, y su brazo lo sojuzga todo. Ved que su salario le acompa\u00f1a, y su paga le precede.<br \/>\n<sup>11<\/sup>\u00a0Como pastor pastorea su reba\u00f1o: recoge en brazos los corderitos, en el seno los lleva, y trata con cuidado a las paridas.<\/p>\n<\/li>\n<li><a name=\"2\"><\/a><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>\n<h3>Salmo responsorial<\/h3>\n<p><i>Salmo 85,9-14<\/i><br \/>\n<sup>9<\/sup>\u00a0Voy a escuchar de qu\u00e9 habla Dios. S\u00ed, Yahveh habla de paz para su pueblo y para sus amigos, con tal que a su torpeza no retornen.<br \/>\n<sup>10<\/sup>\u00a0Ya est\u00e1 cerca su salvaci\u00f3n para quienes le temen, y la Gloria morar\u00e1 en nuestra tierra.<br \/>\n<sup>11<\/sup>\u00a0Amor y Verdad se han dado cita, Justicia y Paz se abrazan;<br \/>\n<sup>12<\/sup>\u00a0la Verdad brotar\u00e1 de la tierra, y de los cielos se asomar\u00e1 la Justicia.<br \/>\n<sup>13<\/sup>\u00a0El mismo Yahveh dar\u00e1 la dicha, y nuestra tierra su cosecha dar\u00e1;<br \/>\n<sup>14<\/sup>\u00a0La Justicia marchar\u00e1 delante de \u00e9l, y con sus pasos trazar\u00e1 un camino.<\/p>\n<\/li>\n<li><a name=\"3\"><\/a><br \/>\n<h3>Segunda lectura<\/h3>\n<p><i>II Pedro 3,8-14<\/i><br \/>\n<sup>8<\/sup>\u00a0Mas una cosa no pod\u00e9is ignorar, queridos: que ante el Se\u00f1or un d\u00eda es como mil a\u00f1os y, mil a\u00f1os, como un d\u00eda.<br \/>\n<sup>9<\/sup>\u00a0No se retrasa el Se\u00f1or en el cumplimiento de la promesa, como algunos lo suponen, sino que usa de paciencia con vosotros, no queriendo que algunos perezcan, sino que todos lleguen a la conversi\u00f3n.<br \/>\n<sup>10<\/sup>\u00a0El D\u00eda del Se\u00f1or llegar\u00e1 como un ladr\u00f3n; en aquel d\u00eda, los cielos, con ruido ensordecedor, se deshar\u00e1n; los elementos, abrasados, se disolver\u00e1n, y la tierra y cuanto ella encierra se consumir\u00e1.<br \/>\n<sup>11<\/sup>\u00a0Puesto que todas estas cosas han de disolverse as\u00ed, \u00bfc\u00f3mo conviene que se\u00e1is en vuestra santa conducta y en la piedad,<br \/>\n<sup>12<\/sup>\u00a0esperando y acelerando la venida del D\u00eda de Dios, en el que los cielos, en llamas, se disolver\u00e1n, y los elementos, abrasados, se fundir\u00e1n?<br \/>\n<sup>13<\/sup>\u00a0Pero esperamos, seg\u00fan nos lo tiene prometido, nuevos cielos y nueva tierra, en lo que habite la justicia.<br \/>\n<sup>14<\/sup>\u00a0Por lo tanto, queridos, en espera de estos acontecimientos, esforzaos por ser hallados en paz ante \u00e9l, sin mancilla y sin tacha.<\/p>\n<\/li>\n<li><a name=\"4\"><\/a><br \/>\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p><i>Marcos 1,1-8<\/i><br \/>\n<sup>1<\/sup>\u00a0Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.<br \/>\n<sup>2<\/sup>\u00a0Conforme est\u00e1 escrito en Isa\u00edas el profeta: Mira, env\u00edo mi mensajero delante de ti, el que ha de preparar tu camino.<br \/>\n<sup>3<\/sup>\u00a0Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Se\u00f1or, enderezad sus sendas,<br \/>\n<sup>4<\/sup>\u00a0apareci\u00f3 Juan bautizando en el desierto, proclamando un bautismo de conversi\u00f3n para perd\u00f3n de los pecados.<br \/>\n<sup>5<\/sup>\u00a0Acud\u00eda a \u00e9l gente de toda la regi\u00f3n de Judea y todos los de Jerusal\u00e9n, y eran bautizados por \u00e9l en el r\u00edo Jord\u00e1n, confesando sus pecados.<br \/>\n<sup>6<\/sup>\u00a0Juan llevaba un vestido de pie de camello; y se alimentaba de langostas y miel silvestre.<br \/>\n<sup>7<\/sup>\u00a0Y proclamaba: \u00abDetr\u00e1s de m\u00ed viene el que es m\u00e1s fuerte que yo; y no soy digno de desatarle, inclin\u00e1ndome, la correa de sus sandalias.<br \/>\n<sup>8<\/sup>\u00a0Yo os he bautizado con agua, pero \u00e9l os bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo.\u00bb<\/p>\n<\/li>\n<li><a name=\"1\"><\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div>\n<h1>III Domingo de Adviento | 13 de diciembre de 2020<\/h1>\n<h2><b>Color:<\/b>\u00a0Rosado<\/h2>\n<h2><b>Santos:<\/b><\/h2>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/www.aciprensa.com\/santos\/santo.php?id=372\"><b>Santa Lucia, M\u00e1rtir<\/b><\/a><\/li>\n<\/ul>\n<h2><b>Lecturas del d\u00eda:<\/b><\/h2>\n<ul>\n<li>\n<h3>Primera lectura<\/h3>\n<p><i>Isa\u00edas 61,1-2, 10-11<\/i><br \/>\n<sup>1<\/sup>\u00a0El esp\u00edritu del Se\u00f1or Yahveh est\u00e1 sobre m\u00ed, por cuanto que me ha ungido Yahveh. A anunciar la buena nueva a los pobres me ha enviado, a vendar los corazones rotos; a pregonar a los cautivos la liberaci\u00f3n, y a los reclusos la libertad;<br \/>\n<sup>2<\/sup>\u00a0a pregonar a\u00f1o de gracia de Yahveh, d\u00eda de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los que lloran,<br \/>\n<sup>10<\/sup>\u00a0\u00abCon gozo me gozar\u00e9 en Yahveh, exulta mi alma en mi Dios, porque me ha revestido de ropas de salvaci\u00f3n, en manto de justicia me ha envuelto como el esposo se pone una diadema, como la novia se adorna con aderezos.<br \/>\n<sup>11<\/sup>\u00a0Porque, como una tierra hace germinar plantas y como un huerto produce su simiente, as\u00ed el Se\u00f1or Yahveh hace germinar la justicia y la alabanza en presencia de todas las naciones.\u00bb<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<h3>Salmo responsorial<\/h3>\n<p><i>Lucas 1,46-50, 53-54<\/i><br \/>\n<sup>46<\/sup>\u00a0Y dijo Mar\u00eda: \u00abEngrandece mi alma al Se\u00f1or<br \/>\n<sup>47<\/sup>\u00a0y mi esp\u00edritu se alegra en Dios mi salvador<br \/>\n<sup>48<\/sup>\u00a0porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamar\u00e1n bienaventurada,<br \/>\n<sup>49<\/sup>\u00a0porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre<br \/>\n<sup>50<\/sup>\u00a0y su misericordia alcanza de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n a los que le temen.<br \/>\n<sup>53<\/sup>\u00a0A los hambrientos colm\u00f3 de bienes y despidi\u00f3 a los ricos sin nada.<br \/>\n<sup>54<\/sup>\u00a0Acogi\u00f3 a Israel, su siervo, acord\u00e1ndose de la misericordia<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<h3>Segunda lectura<\/h3>\n<p><i>I Tesalonicenses 5,16-24<\/i><br \/>\n<sup>16<\/sup>\u00a0Estad siempre alegres.<br \/>\n<sup>17<\/sup>\u00a0Orad constantemente.<br \/>\n<sup>18<\/sup>\u00a0En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios, en Cristo Jes\u00fas, quiere de vosotros.<br \/>\n<sup>19<\/sup>\u00a0No exting\u00e1is el Esp\u00edritu;<br \/>\n<sup>20<\/sup>\u00a0no despreci\u00e9is las profec\u00edas;<br \/>\n<sup>21<\/sup>\u00a0examinadlo todo y quedaos con lo bueno.<br \/>\n<sup>22<\/sup>\u00a0Absteneos de todo genero de mal.<br \/>\n<sup>23<\/sup>\u00a0Que El, el Dios de la paz, os santifique plenamente, y que todo vuestro ser, el esp\u00edritu, el alma y el cuerpo, se conserve sin mancha hasta la Venida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<br \/>\n<sup>24<\/sup>\u00a0Fiel es el que os llama y es \u00e9l quien lo har\u00e1.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p><i>Juan 1,6-8, 19-28<\/i><br \/>\n<sup>6<\/sup>\u00a0Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan.<br \/>\n<sup>7<\/sup>\u00a0Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por \u00e9l.<br \/>\n<sup>8<\/sup>\u00a0No era \u00e9l la luz, sino quien deb\u00eda dar testimonio de la luz.<br \/>\n<sup>19<\/sup>\u00a0Y este fue el testimonio de Juan, cuando los jud\u00edos enviaron donde \u00e9l desde Jerusal\u00e9n sacerdotes y levitas a preguntarle: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa?\u00bb<br \/>\n<sup>20<\/sup>\u00a0El confes\u00f3, y no neg\u00f3; confes\u00f3: \u00abYo no soy el Cristo.\u00bb<br \/>\n<sup>21<\/sup>\u00a0Y le preguntaron: \u00ab\u00bfQu\u00e9, pues? \u00bfEres t\u00fa El\u00edas?\u00bb El dijo: \u00abNo lo soy.\u00bb &#8211; \u00ab\u00bfEres t\u00fa el profeta?\u00bb Respondi\u00f3: \u00abNo.\u00bb<br \/>\n<sup>22<\/sup>\u00a0Entonces le dijeron: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres, pues, para que demos respuesta a los que nos han enviado? \u00bfQu\u00e9 dices de ti mismo?\u00bb<br \/>\n<sup>23<\/sup>\u00a0Dijo \u00e9l: \u00abYo soy voz del que clama en el desierto: Rectificad el camino del Se\u00f1or, como dijo el profeta Isa\u00edas.\u00bb<br \/>\n<sup>24<\/sup>\u00a0Los enviados eran fariseos.<br \/>\n<sup>25<\/sup>\u00a0Y le preguntaron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9, pues, bautizas, si no eres t\u00fa el Cristo ni El\u00edas ni el profeta?\u00bb<br \/>\n<sup>26<\/sup>\u00a0Juan les respondi\u00f3: \u00abYo bautizo con agua, pero en medio de vosotros est\u00e1 uno a quien no conoc\u00e9is,<br \/>\n<sup>27<\/sup>\u00a0que viene detr\u00e1s de m\u00ed, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de su sandalia.\u00bb<br \/>\n<sup>28<\/sup>\u00a0Esto ocurri\u00f3 en Betania, al otro lado del Jord\u00e1n, donde estaba Juan bautizando.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<div>\n<h1>IV Domingo de Adviento | 20 de diciembre de 2020<\/h1>\n<h2><b>Color:<\/b>\u00a0Morado<\/h2>\n<h2><b>Santos:<\/b><\/h2>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/www.aciprensa.com\/santos\/santo.php?id=379\"><b>Santo Domingo de Silos<\/b><\/a><\/li>\n<\/ul>\n<h2><b>Lecturas del d\u00eda:<\/b><\/h2>\n<ul>\n<li>\n<h3>Primera lectura<\/h3>\n<p><i>II Samuel 7,1-5, 8-12, 14, 16<\/i><br \/>\n<sup>1<\/sup>\u00a0Cuando el rey se estableci\u00f3 en su casa y Yahveh le concedi\u00f3 paz de todos sus enemigos de alrededor,<br \/>\n<sup>2<\/sup>\u00a0dijo el rey al profeta Nat\u00e1n: \u00abMira; yo habito en una casa de cedro mientras que el arca de Dios habita bajo pieles.\u00bb<br \/>\n<sup>3<\/sup>\u00a0Respondi\u00f3 Nat\u00e1n al rey: \u00abAnda, haz todo lo que te dicta el coraz\u00f3n, porque Yahveh est\u00e1 contigo.\u00bb<br \/>\n<sup>4<\/sup>\u00a0Pero aquella misma noche vino la palabra de Dios a Nat\u00e1n diciendo:<br \/>\n<sup>5<\/sup>\u00a0\u00abVe y di a mi siervo David: Esto dice Yahveh. \u00bfMe vas a edificar t\u00fa una casa para que yo habite?<br \/>\n<sup>8<\/sup>\u00a0Ahora pues di esto a mi siervo David: As\u00ed habla Yahveh Sebaot: Yo te he tomado del pastizal, de detr\u00e1s del reba\u00f1o, para que seas caudillo de mi pueblo Israel.<br \/>\n<sup>9<\/sup>\u00a0He estado contigo dondequiera has ido, he eliminado de delante de ti a todos tus enemigos y voy a hacerte un nombre grande como el nombre de los grandes de la tierra:<br \/>\n<sup>10<\/sup>\u00a0fijar\u00e9 un lugar a mi pueblo Israel y lo plantar\u00e9 all\u00ed para que more en \u00e9l; no ser\u00e1 ya perturbado y los malhechores no seguir\u00e1n oprimi\u00e9ndole como antes,<br \/>\n<sup>11<\/sup>\u00a0en el tiempo en que institu\u00ed jueces en mi pueblo Israel; le dar\u00e9 paz con todos sus enemigos. Yahveh te anuncia que Yahveh te edificar\u00e1 una casa.<br \/>\n<sup>12<\/sup>\u00a0Y cuando tus d\u00edas se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmar\u00e9 despu\u00e9s de ti la descendencia que saldr\u00e1 de tus entra\u00f1as, y consolidar\u00e9 el trono de su realeza.<br \/>\n<sup>14<\/sup>\u00a0Yo ser\u00e9 para \u00e9l padre y \u00e9l ser\u00e1 para m\u00ed hijo. Si hace mal, le castigar\u00e9 con vara de hombres y con golpes de hombres,<br \/>\n<sup>16<\/sup>\u00a0Tu casa y tu reino permanecer\u00e1n para siempre ante m\u00ed; tu trono estar\u00e1 firme, eternamente.\u00bb<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<h3>Salmo responsorial<\/h3>\n<p><i>Salmo 89,2-5, 27, 29<\/i><br \/>\n<sup>2<\/sup>\u00a0El amor de Yahveh por siempre cantar\u00e9, de edad en edad anunciar\u00e1 mi boca tu lealtad.<br \/>\n<sup>3<\/sup>\u00a0Pues t\u00fa dijiste: \u00abCimentado est\u00e1 el amor por siempre, asentada en los cielos mi lealtad.<br \/>\n<sup>4<\/sup>\u00a0\u00abUna alianza pact\u00e9 con mi elegido, un juramento hice a mi siervo David:<br \/>\n<sup>5<\/sup>\u00a0Para siempre jam\u00e1s he fundado tu estirpe, de edad en edad he erigido tu trono.\u00bb<br \/>\n<sup>27<\/sup>\u00a0\u00abEl me invocar\u00e1: \u00a1T\u00fa, mi Padre, mi Dios y roca de mi salvaci\u00f3n!<br \/>\n<sup>29<\/sup>\u00a0\u00abLe guardar\u00e9 mi amor por siempre, y mi alianza ser\u00e1 leal con \u00e9l;<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<h3>Segunda lectura<\/h3>\n<p><i>Romanos 16,25-27<\/i><br \/>\n<sup>25<\/sup>\u00a0Os saluda Erasto, cuestor de la ciudad, y Cuarto, nuestro hermano. A Aquel que puede consolidaros conforme al Evangelio m\u00edo y la predicaci\u00f3n de Jesucristo: revelaci\u00f3n de un Misterio mantenido en secreto durante siglos eternos,<br \/>\n<sup>26<\/sup>\u00a0pero manifestado al presente, por la Escrituras que lo predicen, por disposici\u00f3n del Dios eterno, dado a conocer a todos los gentiles para obediencia de la fe,<br \/>\n<sup>27<\/sup>\u00a0a Dios, el \u00fanico sabio, por Jesucristo, \u00a1a \u00e9l la gloria por los siglos de los siglos! Am\u00e9n.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p><i>Lucas 1,26-38<\/i><br \/>\n<sup>26<\/sup>\u00a0Al sexto mes fue enviado por Dios el \u00e1ngel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,<br \/>\n<sup>27<\/sup>\u00a0a una virgen desposada con un hombre llamado Jos\u00e9, de la casa de David; el nombre de la virgen era Mar\u00eda.<br \/>\n<sup>28<\/sup>\u00a0Y entrando, le dijo: \u00abAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo.\u00bb<br \/>\n<sup>29<\/sup>\u00a0Ella se conturb\u00f3 por estas palabras, y discurr\u00eda qu\u00e9 significar\u00eda aquel saludo.<br \/>\n<sup>30<\/sup>\u00a0El \u00e1ngel le dijo: \u00abNo temas, Mar\u00eda, porque has hallado gracia delante de Dios;<br \/>\n<sup>31<\/sup>\u00a0vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas.<br \/>\n<sup>32<\/sup>\u00a0El ser\u00e1 grande y ser\u00e1 llamado Hijo del Alt\u00edsimo, y el Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David, su padre;<br \/>\n<sup>33<\/sup>\u00a0reinar\u00e1 sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendr\u00e1 fin.\u00bb<br \/>\n<sup>34<\/sup>\u00a0Mar\u00eda respondi\u00f3 al \u00e1ngel: \u00ab\u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 esto, puesto que no conozco var\u00f3n?\u00bb<br \/>\n<sup>35<\/sup>\u00a0El \u00e1ngel le respondi\u00f3: \u00abEl Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre ti y el poder del Alt\u00edsimo te cubrir\u00e1 con su sombra; por eso el que ha de nacer ser\u00e1 santo y ser\u00e1 llamado Hijo de Dios.<br \/>\n<sup>36<\/sup>\u00a0Mira, tambi\u00e9n Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban est\u00e9ril,<br \/>\n<sup>37<\/sup>\u00a0porque ninguna cosa es imposible para Dios.\u00bb<br \/>\n<sup>38<\/sup>\u00a0Dijo Mar\u00eda: \u00abHe aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or; h\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra.\u00bb Y el \u00e1ngel dej\u00e1ndola se fue.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>\n<div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lecturas de los 4 domingos de Adviento I Domingo de Adviento | 29 de noviembre&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":65573,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-65572","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65572","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65572"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65572\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65572"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65572"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65572"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}