{"id":65616,"date":"2020-11-29T12:53:55","date_gmt":"2020-11-29T17:23:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=65616"},"modified":"2026-04-17T15:04:53","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:53","slug":"esta-es-la-oracion-que-el-papa-francisco-propone-para-rezar-cada-dia-en-adviento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/11\/29\/esta-es-la-oracion-que-el-papa-francisco-propone-para-rezar-cada-dia-en-adviento\/","title":{"rendered":"Esta es la oraci\u00f3n que el Papa Francisco propone para rezar cada d\u00eda en Adviento"},"content":{"rendered":"<p>El Papa Francisco propuso a los cristianos que durante el Adviento inviten a Dios a hacerse presente en sus vidas con esta oraci\u00f3n: <strong>\u201cVen, Se\u00f1or Jes\u00fas\u201d.<\/strong><!--more--><\/p>\n<p>Se trata, explic\u00f3 el Pont\u00edfice, de una oraci\u00f3n sencilla que \u201cpodemos decirla al principio de cada d\u00eda y repetirla a menudo, antes de las reuniones, del estudio, del trabajo y de las decisiones que debemos tomar, en los momentos importantes y en los dif\u00edciles\u201d.<\/p>\n<p>El Santo Padre hizo esa propuesta durante la Misa que celebr\u00f3 este domingo 29 de noviembre, Primer Domingo de Adviento, en la Bas\u00edlica de San Pedro del Vaticano junto con 11 de los 13 cardenales creados ayer en el Consistorio P\u00fablico Ordinario.<\/p>\n<p>Francisco se\u00f1al\u00f3 que mediante esa oraci\u00f3n, \u201cVen, Se\u00f1or Jes\u00fas\u201d, pronunciada cada d\u00eda, \u201cinvocando su cercan\u00eda, ejercitaremos nuestra vigilancia\u201d. \u201cEs una peque\u00f1a oraci\u00f3n, pero nace del coraz\u00f3n. Dig\u00e1mosla, repit\u00e1mosla en este tiempo de Adviento: \u2018Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas\u2019\u201d.<\/p>\n<p>En su homil\u00eda el Papa Francisco reflexion\u00f3 sobre dos palabras claves sugeridas por las lecturas del d\u00eda: Cercan\u00eda y Vigilancia. \u201cLa cercan\u00eda de Dios y vigilancia nuestra. Mientras el profeta Isa\u00edas dice que Dios est\u00e1 cerca de nosotros, Jes\u00fas en el Evangelio nos invita a vigilar esperando en \u00c9l\u201d.<\/p>\n<p>Explic\u00f3 que<strong> \u201cel Adviento es el tiempo para hacer memoria de la cercan\u00eda de Dios, que ha descendido hasta nosotros\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>\u201cEs tambi\u00e9n el primer mensaje del Adviento y del A\u00f1o Lit\u00fargico, reconocer que Dios est\u00e1 cerca, y decirle: \u2018\u00a1Ac\u00e9rcate m\u00e1s!\u2019. \u00c9l quiere acercarse a nosotros, pero se ofrece, no se impone. Nos corresponde a nosotros decir sin cesar: \u2018\u00a1Ven!\u2019. El Adviento nos recuerda que Jes\u00fas vino a nosotros y volver\u00e1 al final de los tiempos, pero nos preguntamos: \u00bfDe qu\u00e9 sirven estas venidas si no viene hoy a nuestra vida? Invit\u00e9moslo\u201d.<\/p>\n<p>Por ello, \u201ces importante estar vigilantes, porque un error de la vida es el perderse en mil cosas y no percatarse de Dios\u201d.<\/p>\n<p>El Papa llam\u00f3 la atenci\u00f3n sobre el hecho de que si Dios pide a los cristianos que vigilen, \u201ceso quiere decir que es de noche. S\u00ed, ahora no vivimos en el d\u00eda, sino en la espera del d\u00eda, en medio de la oscuridad y los trabajos\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, la invitaci\u00f3n a la vigila encierra tambi\u00e9n un llamado a la esperanza, porque tambi\u00e9n implica que \u201cllegar\u00e1 un d\u00eda en que estaremos con el Se\u00f1or. Vendr\u00e1, no nos desanimemos. Pasar\u00e1 la noche, aparecer\u00e1 el Se\u00f1or; \u00c9l, que muri\u00f3 en la cruz por nosotros, nos juzgar\u00e1. Estar vigilantes es esperar esto, es no dejarse llevar por el des\u00e1nimo, es vivir en la esperanza\u201d.<\/p>\n<p>El Papa explic\u00f3 la naturaleza de esa vigilia con este ejemplo: \u201cAs\u00ed como antes de nacer nos esperaban quienes nos amaban, ahora nos espera el Amor mismo. Y si nos esperan en el Cielo, \u00bfpor qu\u00e9 vivir con pretensiones terrenales? \u00bfPor qu\u00e9 agobiarse por alcanzar un poco de dinero, fama, \u00e9xito, todas cosas ef\u00edmeras? \u00bfPor qu\u00e9 perder el tiempo quej\u00e1ndose de la noche mientras nos espera la luz del d\u00eda?\u201d.<\/p>\n<p>\u201cMantenerse despiertos, sin embargo, es dif\u00edcil. Por la noche es natural dormir. No lo lograron los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, a quienes \u00c9l les hab\u00eda pedido que velaran \u2018al atardecer, a medianoche, al canto del gallo, de madrugada\u2019. Y precisamente a esas horas no estuvieron vigilantes\u201d.<\/p>\n<p>En ese sentido, advirti\u00f3 que \u201chay un sue\u00f1o peligroso: el sue\u00f1o de la mediocridad. Llega cuando olvidamos nuestro primer amor y seguimos adelante por inercia, preocup\u00e1ndonos s\u00f3lo por tener una vida tranquila\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPero sin impulsos de amor a Dios, sin esperar su novedad, nos volvemos mediocres, tibios, mundanos. Y esto carcome la fe, porque la fe es lo opuesto a la mediocridad: es el ardiente deseo de Dios, es la valent\u00eda perseverante para convertirse, es valor para amar, es salir siempre adelante\u201d.<\/p>\n<p>Entonces, \u201c\u00bfc\u00f3mo podemos despertarnos del sue\u00f1o de la mediocridad? Con la vigilancia de la oraci\u00f3n. Rezar es encender una luz en la noche. La oraci\u00f3n nos despierta de la tibieza de una vida horizontal, eleva nuestra mirada hacia lo alto, nos sintoniza con el Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u201cLa oraci\u00f3n permite que Dios est\u00e9 cerca de nosotros; por eso, nos libra de la soledad y nos da esperanza. La oraci\u00f3n oxigena la vida: as\u00ed como no se puede vivir sin respirar, tampoco se puede ser cristiano sin rezar\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Hay tambi\u00e9n un segundo sue\u00f1o interior, advirti\u00f3 el Papa: \u201cel sue\u00f1o de la indiferencia. El que es indiferente ve todo igual, como de noche, y no le importa qui\u00e9n est\u00e1 cerca. Cuando s\u00f3lo giramos alrededor de nosotros mismos y de nuestras necesidades, indiferentes a las de los dem\u00e1s, la noche cae en el coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u201cComenzamos r\u00e1pido a quejarnos de todo, luego sentimos que somos v\u00edctimas de los otros y al final hacemos complots de todo. Hoy parece que esta noche ha ca\u00eddo sobre muchos, que exigen s\u00f3lo para s\u00ed mismos y se desinteresan de los dem\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Del mismo modo, \u201c\u00bfc\u00f3mo podemos despertar de este sue\u00f1o de indiferencia? Con la vigilancia de la caridad. La caridad es el coraz\u00f3n palpitante del cristiano. As\u00ed como no se puede vivir sin el latido del coraz\u00f3n, tampoco se puede ser cristiano sin caridad\u201d.<\/p>\n<p>El Papa Francisco finaliz\u00f3 su homil\u00eda: <strong>\u201cRezar y amar, he aqu\u00ed la vigilancia. Cuando la Iglesia adora a Dios y sirve al pr\u00f3jimo, no vive en la noche. Aunque est\u00e9 cansada y abatida, camina hacia el Se\u00f1or\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa Francisco propuso a los cristianos que durante el Adviento inviten a Dios a&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":65617,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-65616","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65616","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65616"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65616\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65616"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65616"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65616"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}