{"id":65898,"date":"2020-12-06T11:32:53","date_gmt":"2020-12-06T16:02:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=65898"},"modified":"2026-04-17T15:04:58","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:58","slug":"papa-francisco-explica-2-claves-de-la-conversion-en-adviento-que-nos-preparan-a-la-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2020\/12\/06\/papa-francisco-explica-2-claves-de-la-conversion-en-adviento-que-nos-preparan-a-la-navidad\/","title":{"rendered":"Papa Francisco explica 2 claves de la conversi\u00f3n en Adviento que nos preparan a la Navidad"},"content":{"rendered":"<p>El Papa Francisco explic\u00f3 que el Adviento \u201ces un camino de conversi\u00f3n\u201d que nos prepara \u201cpara recibir al Se\u00f1or en Navidad\u201d por lo que describi\u00f3 los dos aspectos principales de este itinerario de conversi\u00f3n.<!--more--><\/p>\n<p>As\u00ed lo indic\u00f3 el Santo Padre este Domingo 6 de diciembre antes del rezo del \u00c1ngelus ante los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro del Vaticano.<\/p>\n<p>En primer lugar, el Pont\u00edfice se\u00f1al\u00f3 que \u201cla conversio\u0301n implica el\u00a0<strong>dolor de los pecados cometidos<\/strong>, el deseo de liberarse de ellos, el propo\u0301sito de excluirlos para siempre de la propia vida\u201d y a\u00f1adi\u00f3 que \u201cpara excluir el pecado, hay que rechazar tambie\u0301n todo lo que esta\u0301 relacionado con e\u0301l: la mentalidad mundana, el apego excesivo a las comodidades, al placer, al bienestar, a las riquezas\u201d.<\/p>\n<p>En segundo lugar, el Papa Francisco dijo que \u201cel otro aspecto de la conversio\u0301n es la\u00a0<strong>bu\u0301squeda de Dios y de su reino<\/strong>. El abandono de las comodidades y la mentalidad mundana no es un fin en si\u0301 mismo, sino que tiene como objetivo lograr algo ma\u0301s grande, es decir, el reino de Dios, la comunio\u0301n con Dios, la amistad con Dios\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, el Santo Padre reconoci\u00f3 que \u201cesto no es fa\u0301cil, porque son muchas las ataduras que nos mantienen cerca del pecado: inconstancia, desa\u0301nimo, malicia, mal ambiente y malos ejemplos\u201d.<\/p>\n<p>Por ello, el Papa destac\u00f3 el ejemplo de\u00a0<strong>San Juan el Bautista<\/strong>\u00a0que fue \u201cun hombre austero, que renuncia a lo superfluo y busca lo esencial\u201d.<\/p>\n<p>En esta l\u00ednea, el Pont\u00edfice coment\u00f3 el pasaje del Evangelio de San Marcos de la Liturgia de este segundo Domingo de Adviento (Mc, 1,1-18) que presenta la figura de San Juan el Bautista quien \u201csen\u0303alo\u0301 a sus contempora\u0301neos un itinerario de fe similar al que el Adviento nos propone a nosotros, que nos preparamos para recibir al Sen\u0303or en Navidad\u201d pues se trata de \u201cun camino de conversio\u0301n\u201d.<\/p>\n<p>De este modo, el Santo Padre record\u00f3 que en la Biblia la palabra conversi\u00f3n \u201cquiere decir, ante todo, cambiar de direccio\u0301n y orientacio\u0301n; y, por tanto,\u00a0<strong>cambiar nuestra manera de pensar<\/strong>\u201d y agreg\u00f3 que \u201cen la vida moral y espiritual, convertirse significa pasar del mal al bien, del pecado al amor de Dios\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEs lo que ensen\u0303aba el Bautista, que en el desierto de Judea proclamaba \u2018un bautismo de conversio\u0301n para perdo\u0301n de los pecados\u2019. Recibir el bautismo era un signo externo y visible de la conversio\u0301n de quienes escuchaban su predicacio\u0301n y decidi\u0301an hacer penitencia. Ese bautismo teni\u0301a lugar con la inmersio\u0301n en el agua, pero era\u00a0<strong>inu\u0301til sin la voluntad de arrepentirse y cambiar de vida<\/strong>\u201d, subray\u00f3.<\/p>\n<p>En este sentido, el Papa advirti\u00f3 sobre la tentacio\u0301n de pensar que \u201ces imposible convertirse de verdad, y en lugar de convertirnos del mundo a Dios, corremos el riesgo de quedarnos en las \u2018arenas movedizas\u2019 de una existencia mediocre\u201d.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQue\u0301 podemos hacer en estos casos? En primer lugar, recordar que\u00a0<strong>la conversio\u0301n es una gracia que hay que pedir a Dios con fuerza.<\/strong>\u00a0Ninguno puede convertirse por s\u00ed mismo. Nos convertimos verdaderamente en la medida en que nos abrimos a la belleza, la bondad, la ternura de Dios. Dios no es un mal padre, es tierno, nos ama mucho, como el buen pastor\u2026\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Y para esto, el Santo Padre recomend\u00f3 acudir a Mari\u0301a Santi\u0301sima, a quien el 8 de diciembre celebraremos como la Inmaculada Concepcio\u0301n, para que \u201cnos ayude a desprendernos cada vez ma\u0301s del pecado y de la mundanidad, para abrirnos a Dios, a su palabra, a su amor que regenera y salva\u201d.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, el Evangelio comentado por el Papa Francisco:<\/p>\n<p><em>San Marcos 1,1-8<\/em><\/p>\n<p><sup>1<\/sup>\u00a0Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.<br \/>\n<sup>2<\/sup>\u00a0Conforme est\u00e1 escrito en Isa\u00edas el profeta: Mira, env\u00edo mi mensajero delante de ti, el que ha de preparar tu camino.<br \/>\n<sup>3<\/sup>\u00a0Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Se\u00f1or, enderezad sus sendas,\u00a0<sup>4<\/sup>\u00a0apareci\u00f3 Juan bautizando en el desierto, proclamando un bautismo de conversi\u00f3n para perd\u00f3n de los pecados.<br \/>\n<sup>5<\/sup>\u00a0Acud\u00eda a \u00e9l gente de toda la regi\u00f3n de Judea y todos los de Jerusal\u00e9n, y eran bautizados por \u00e9l en el r\u00edo Jord\u00e1n, confesando sus pecados.<br \/>\n<sup>6<\/sup>\u00a0Juan llevaba un vestido de pie de camello; y se alimentaba de langostas y miel silvestre.<br \/>\n<sup>7<\/sup>\u00a0Y proclamaba: \u00abDetr\u00e1s de m\u00ed viene el que es m\u00e1s fuerte que yo; y no soy digno de desatarle, inclin\u00e1ndome, la correa de sus sandalias.\u00a0<sup>8<\/sup>\u00a0Yo os he bautizado con agua, pero \u00e9l os bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa Francisco explic\u00f3 que el Adviento \u201ces un camino de conversi\u00f3n\u201d que nos prepara&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":65899,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-65898","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65898","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65898"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65898\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65898"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65898"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65898"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}