{"id":6604,"date":"2018-01-15T10:04:29","date_gmt":"2018-01-15T14:34:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=6604"},"modified":"2026-04-17T15:04:05","modified_gmt":"2026-04-17T15:04:05","slug":"cuarto-dia-lunes-15-novena-la-senora-la-altagracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2018\/01\/15\/cuarto-dia-lunes-15-novena-la-senora-la-altagracia\/","title":{"rendered":"Cuarto d\u00eda \/ Lunes 15 | Novena de la Se\u00f1ora de la Altagracia"},"content":{"rendered":"<h3 class=\"p1\">Cuarto d\u00eda \/ Lunes 15<\/h3>\n<p class=\"p1\">Mar\u00eda nos re\u00fane como hermanos \/ Dedicado a las madres<!--more--><\/p>\n<p class=\"p1\"><strong>1. Orientaciones para este d\u00eda<\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\">Hay que destacar en este d\u00eda a las madres como forjadoras de fraternidad y c\u00f3mo madres siempre atentas a las necesidades de los dem\u00e1s como Mar\u00eda en la boda de Can\u00e1. Conviene invitarlas con ese \u00e9nfasis especial de que la novena las tendr\u00e1 muy pendiente en este d\u00eda. Prever jarra, vino y peque\u00f1os vasitos para s\u00edmbolo de este d\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><strong>2. Entronizaci\u00f3n de la Imagen de la Altagracia<\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\">En el lugar del encuentro, se prepara un altar con manteles limpios. Puede ser una mesita adornada con flores, una vela o vel\u00f3n encendido. Se forman un c\u00edrculo alrededor de la imagen con las madres presentes. En el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Am\u00e9n. (Se trae en procesi\u00f3n la Virgen con cantos marianos).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><strong>3. Motivaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\">En este cuarto d\u00eda de nuestra novena queremos destacar el papel insustituible de nuestra madre como mujeres gestoras de fraternidad y que a ejemplo de Mar\u00eda siempre se fijan en las cosas no para criticar, sino para ver en qu\u00e9 pueden ayudar o socorrer a otros en el apuro y la necesidad, como en la Boda de Can\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><strong>4. Oraci\u00f3n inicial<\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\">\u00a1Oh Madre! Que en las Bodas de Can\u00e1 nos diste ejemplo de velar por las necesidades de los dem\u00e1s, principalmente por la alegr\u00eda en la familia y los matrimonios, haz de todas nuestras madres, verdaderas gestoras de fraternidad, que sean el alma y las fiestas en sus familias, y lleven como T\u00fa Mar\u00eda, a sus hijos hasta tu Hijo Jes\u00fas, invit\u00e1ndolos a hacer lo que \u00c9l nos diga.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><strong>5. Lectura de la Palabra: Juan 2,1-12<\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\">\u201cTres d\u00edas despu\u00e9s se celebraba una boda en Can\u00e1 de Galilea y estaba all\u00ed la madre de Jes\u00fas. Fue invitado tambi\u00e9n a la boda Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos. Y, como faltara vino, porque se hab\u00eda acabado el vino de la boda, le dice a Jes\u00fas su madre: \u00abNo tienen vino.\u00bb Jes\u00fas le responde:<\/p>\n<p class=\"p1\">\u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo yo contigo, mujer? Todav\u00eda no ha llegado mi hora.\u00bb Dice su madre a los sirvientes: \u00abHagan lo que \u00e9l les diga.\u00bb Hab\u00eda all\u00ed seis tinajas de piedra, puestas para las purificaciones de los jud\u00edos, de dos o tres medidas cada una. Les dice Jes\u00fas: \u00abLlenen las tinajas de agua.\u00bb Y las llenaron hasta arriba. \u00abS\u00e1quenlo ahora, les dice, y ll\u00e9venlo al maestresala.\u00bb Ellos lo llevaron. Cuando el maestresala prob\u00f3 el agua convertida en vino, como ignoraba de d\u00f3nde era (los sirvientes, los que hab\u00edan sacado el agua, s\u00ed que lo sab\u00edan), llama el maestresala al novio 10.y le dice: \u00abTodos sirven primero el vino bueno y cuando ya est\u00e1n bebidos, el inferior. Pero t\u00fa has guardado el vino bueno hasta ahora.\u00bb As\u00ed, en Can\u00e1 de Galilea, dio Jes\u00fas comienzo a sus se\u00f1ales. Y manifest\u00f3 su gloria, y creyeron en \u00e9l sus disc\u00edpulos. Despu\u00e9s baj\u00f3 a Cafarna\u00fam con su madre y sus hermanos y sus disc\u00edpulos, pero no se quedaron all\u00ed muchos d\u00edas.\u201d<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Palabra de Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><strong>6. Compartir la Palabra<\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\">\u00bfCu\u00e1les gestos fraternos encontramos en este texto? \u00bfQui\u00e9nes tienen gestos de fraternidad? \u00bfQu\u00e9 elementos de fraternidad tienen las celebraciones como la boda? \u00bfQu\u00e9 cosas de nuestras madres generan fraternidad hoy entre nosotros?<\/p>\n<p class=\"p2\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><strong>7. Mensaje de hoy<\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\">El tema de este encuentro \u201cMar\u00eda nos re\u00fane como hermanos\u201d est\u00e1 iluminado por el texto b\u00edblico (Juan 2,1-12). En dicho texto, el asunto central gira en torno al \u201cvino\u201d, un vino que, en medio de una boda, se termina. \u00a1Se termina el vino! Pero la madre de Jes\u00fas est\u00e1 presente. Est\u00e1 presente en medio de la comunidad fraterna, que celebra sin apenas enterarse de lo que sucede. Ella custodia vigilante, mientras el ambiente contagia de alegr\u00eda compartida.<\/p>\n<p class=\"p1\">Importa destacar que Juan nos presenta a Jes\u00fas en \u00edntima relaci\u00f3n con su Padre. Ellos ten\u00edan un proyecto, un tiempo asignado para cada proceso.<\/p>\n<p class=\"p1\">Hab\u00edan se\u00f1alado \u201cuna hora\u201d, \u201cla hora\u201d de las se\u00f1ales prodigiosas, donde la gloria de Dios sea testimoniada por la humanidad. Es aqu\u00ed donde se destaca la poderosa intercesi\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora. Ella se introduce en los planes secretos del Padre y del Hijo. Se introduce con sabidur\u00eda, respeto y prudencia, con dulzura y exigencia, con bondad y templanza. Nuestra Se\u00f1ora dinamiza la \u201chora\u201d, porque \u201cla hora\u201d, bajo sus criterios, la determina la necesidad de los hermanos y las hermanas reunidos. La \u201chora\u201d es, en su presencia, ese \u201cmomento cumbre\u201d, donde se interviene para influenciar y espabilar la llegada de la salvaci\u00f3n: \u00a1ojo!, sin que los beneficiados apenas se diesen cuenta. La Madre act\u00faa en el silencio para que se transforme la escasez en abundancia.<\/p>\n<p class=\"p1\">Mar\u00eda re\u00fane la comunidad en torno a Jes\u00fas, dinamizando, incluso, a su propio hijo. Cuando Jes\u00fas le pregunta &#8211; \u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo yo contigo, mujer?, por la forma en que ella se porta, deja clara su respuesta: Jes\u00fas es el vino que se da en abundancia. Ella es quien custodia el Vino, para que no se acabe. O sea, que no falte Jes\u00fas en los corazones. \u201cQue Jes\u00fas viva en cada uno de los hermanos y hermanas\u201d es el deseo de la Madre, porque al fin de cuenta, el Hijo, lo m\u00e1s grande que posee, es lo que quiere \u201cservir\u201d. Hijos de una misma Madre genera comunidad de hermanos. Nosotros somos \u201ctinajas\u201d que aguardan llenarse del Vino de la vida, del sentido de la existencia. Para que esta realidad sea posible, hemos de hacer, como bien instruye la Madre: -lo que \u00e9l diga.<\/p>\n<p class=\"p1\">La meditaci\u00f3n del Rosario nos ayuda a sanar las grietas de nuestras tinajas, para que el Vino pueda ser conservado y repartido entre aquellos que est\u00e1n necesitando, donde el sentido de la vida se desgasta, donde no hay esperanza, donde existe la tristeza a causa de la pobreza y la precariedad, all\u00ed ha de ser servido el mejor Vino. Qu\u00e9 alegr\u00eda poder ser, con la Madre de Jes\u00fas, servidores del Vino de la vida. Que, en medio de tantas tinieblas, nuestra tinaja sea se\u00f1al de Buena Noticia.<\/p>\n<p class=\"p1\"><strong>8. Oraci\u00f3n con el s\u00edmbolo: Colocar alrededor del cuadro de la Virgen un\u00a0<\/strong><strong>jarr\u00f3n con vino, colocar vasitos.<\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\">Oremos por todas las familias y los matrimonios para que nunca les falten la fraternidad y la alegr\u00eda de los amigos, pero sobre todo la alegr\u00eda que solo pueden dar Jes\u00fas y Mar\u00eda. Demos gracias por las alegr\u00edas que nos ha dado Mar\u00eda con su intercesi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\"><strong>9. Compromiso comunitario<\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\">\u2022 Llevar serenatas marianas a las madres necesitadas del sector. Hacer un reconocimiento a madres que unen su familia.<br \/>\n\u2022 Realizar alg\u00fan aporte a una madre necesitada.<br \/>\n\u2022 Visita con la Imagen de la madre Mar\u00eda a madres que viven solas con los hijos, sin esposos.<\/p>\n<p class=\"p1\"><strong>10. Oraci\u00f3n final y avisos:<\/strong> Se canta el Magnificat y se termina rezando el<\/p>\n<p class=\"p1\">Padre nuestro y el Ave Mar\u00eda.<\/p>\n<p class=\"p1\"><strong>11. Cantos alegres a la Virgen<\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\"><strong>12. Brindis.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuarto d\u00eda \/ Lunes 15 Mar\u00eda nos re\u00fane como hermanos \/ Dedicado a las madres<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6605,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6604","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6604","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6604"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6604\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}