{"id":67508,"date":"2021-01-18T11:36:07","date_gmt":"2021-01-18T16:06:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=67508"},"modified":"2026-04-17T15:05:00","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:00","slug":"semana-de-oracion-por-la-unidad-de-los-cristianos-recentrarse-en-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/01\/18\/semana-de-oracion-por-la-unidad-de-los-cristianos-recentrarse-en-dios\/","title":{"rendered":"Semana de Oraci\u00f3n por la Unidad de los Cristianos: recentrarse en Dios"},"content":{"rendered":"<p>\u201cPermaneced en mi amor y dar\u00e9is fruto en abundancia\u201d (Jn 15, 5-9) es el tema sobre el que las Iglesias y las confesiones cristianas est\u00e1n llamadas a reflexionar del 18 al 25 de enero, invocando m\u00e1s intensamente el esp\u00edritu de comuni\u00f3n. Las religiosas de Grandchamp, realidad ecum\u00e9nica en Suiza, han preparado el subsidio, pero vivir\u00e1n estos d\u00edas de una manera sin precedentes porque est\u00e1n obligadas a la cuarentena. Aseguran acompa\u00f1amiento en l\u00ednea en su sitio web y en su p\u00e1gina de Facebook.<!--more--><\/p>\n<p>Un &#8220;d\u00eda importante&#8221;: as\u00ed es como el Papa preanunci\u00f3, al final del \u00c1ngelus, el hodierno comienzo de la\u00a0<a href=\"http:\/\/www.christianunity.va\/content\/dam\/unitacristiani\/Settimana%20di%20preghiera%20per%20unit%C3%A0\/2021\/2021%20ES%20INTERNET.pdf\" rel=\"external\">Semana de Oraci\u00f3n por la Unidad de los Cristianos<\/a>, invitando a todos a rezar concordes para que se cumpla &#8220;el deseo de Jes\u00fas\u201d: \u201cQue todos sean uno&#8221; (Jn 17, 21). \u201cLa unidad, que siempre es mayor que el conflicto&#8221;. Este a\u00f1o, el tema que acompa\u00f1ar\u00e1 los d\u00edas de la Semana, que tradicionalmente se celebra entre la fiesta de la C\u00e1tedra de San Pedro y la de la Conversi\u00f3n de San Pablo, se basa en la admonici\u00f3n de Jes\u00fas: &#8220;Permaneced en mi amor y dar\u00e9is fruto en abundancia &#8220;, tomada del Evangelio de Juan (Jn 15, 5-9). La celebraci\u00f3n cae todos los a\u00f1os del 18 al 25 de enero en el hemisferio norte, mientras que en el sur, donde el mes de enero es un per\u00edodo de vacaciones, las Iglesias lo celebran en otras fechas, por ejemplo en Pentecost\u00e9s (sugerido por el movimiento Fe y Constituci\u00f3n de 1926), un per\u00edodo igualmente simb\u00f3lico para la unidad de la Iglesia. En Roma ser\u00e1 el Papa, como de costumbre, quien cerrar\u00e1 la Semana el 25 de enero en la Bas\u00edlica de San Pablo Extramuros presidiendo la celebraci\u00f3n de las V\u00edsperas junto con los representantes de las dem\u00e1s Comunidades Cristianas.<\/p>\n<h2>Las ra\u00edces del movimiento ecum\u00e9nico<\/h2>\n<p>Es necesario volver a los a\u00f1os alrededor del 1740 en Escocia para trazar el nacimiento de un movimiento pentecostal con v\u00ednculos en Am\u00e9rica del Norte, cuyo nuevo mensaje para la renovaci\u00f3n de la fe llama a rezar por y con todas las Iglesias. En ese momento fue el predicador evang\u00e9lico Jonathan Edwards quien pidi\u00f3 un d\u00eda de oraci\u00f3n y ayuno por la unidad, para que las Iglesias pudieran encontrar su impulso misionero com\u00fan. Con un salto a 1902, llegamos a la fecha en que el Patriarca Ecum\u00e9nico de Constantinopla, Joaqu\u00edn III, escribi\u00f3 la enc\u00edclica patriarcal y sinodal Carta irenica, en la que invitaba a orar por la uni\u00f3n de los creyentes en Cristo. Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1908, el reverendo Paul Wattson instituy\u00f3, y celebr\u00f3 por primera vez en Graymoor (Nueva York), un &#8220;Octavario de Oraci\u00f3n por la Unidad&#8221;, del 18 al 25 de enero, con la esperanza de que se convirtiera en una pr\u00e1ctica com\u00fan.<\/p>\n<div>\n<div class=\"article__embed article__embed--unwrap\">\n<figure><picture><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422.jpeg 1x\" media=\"(min-width: 1024px)\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422.jpeg 1x\" \/><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1000.563.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg 1x\" media=\"(min-width: 768px)\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1000.563.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg 1x\" \/><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg\" \/><\/picture><\/figure>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422.jpeg\" alt=\"Priora de la Comunidad de Grandchamp\" \/><br \/>\nPriora de la Comunidad de Grandchamp<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<h2>Documentos clave<b><\/b><\/h2>\n<p>El 1964 es el a\u00f1o marcado por el hist\u00f3rico encuentro entre el Papa Pablo VI y el Patriarca Aten\u00e1goras I, que en Jerusal\u00e9n rezaron juntos la oraci\u00f3n de Jes\u00fas &#8220;para que todos sean uno&#8221; (Jn 17:21). Pero tambi\u00e9n es el a\u00f1o del Decreto sobre el Ecumenismo del Concilio Vaticano II, Unitatis Redintegratio, que subraya que la oraci\u00f3n es el alma del Movimiento Ecum\u00e9nico, y anima a la observancia de la Semana de Oraci\u00f3n. Tambi\u00e9n hay que recordar que el pr\u00f3ximo mes de abril se celebrar\u00e1 el vig\u00e9simo aniversario de la Charta Oecumenica, el documento conjunto firmado en Estrasburgo entre el Consejo de Conferencias Episcopales de Europa y la Conferencia de Iglesias Europeas, que presenta las directrices para aumentar la cooperaci\u00f3n entre las Iglesias cristianas de Europa.<\/p>\n<h2>Los subsidios de las Semanas de Oraci\u00f3n<\/h2>\n<p>\nDesde 1968, el op\u00fasculo que indica c\u00f3mo orar con esp\u00edritu ecum\u00e9nico, en este tiempo fuerte, es producido por la Comisi\u00f3n Fe y Constituci\u00f3n del Consejo Ecum\u00e9nico de las Iglesias y por el Consejo Pontificio para la Promoci\u00f3n de la Unidad de los Cristianos. Desde 1975, estos textos -lecturas b\u00edblicas, comentarios y oraciones para cada d\u00eda de la semana- son preparados sobre la base de un proyecto elaborado cada a\u00f1o por un grupo ecum\u00e9nico local en un pa\u00eds diferente. Desde este punto de vista, podemos decir que en el mismo m\u00e9todo encontramos el significado de &#8220;ecumenismo&#8221;: lo universal, traducido literalmente con la espl\u00e9ndida expresi\u00f3n &#8220;tierra habitada&#8221;. El subsidio se propone con la advertencia de que, en la medida de lo posible, debe adaptarse a las costumbres locales, prestando especial atenci\u00f3n a las pr\u00e1cticas lit\u00fargicas en su contexto sociocultural y a la dimensi\u00f3n ecum\u00e9nica. En algunos lugares ya existen estructuras ecum\u00e9nicas capaces de llevar a cabo esta propuesta y donde faltan se espera que se implementen.<\/p>\n<h2>Calendario de la semana 2021<\/h2>\n<p>Durante los ocho d\u00edas, se nos invita a meditar y orar sobre las diferentes pistas sugeridas por los versos del conocido pasaje de la vid y las ramas del evangelista Juan. El primer d\u00eda, Llamados por Dios: \u201cNo me elegisteis vosotros a m\u00ed, fuiyo quien os eleg\u00eda vosotros\u201d (Juan 15, 16a). El segundo, Madurar internamente: \u201cPermaneced unidos a m\u00ed, como yo lo estoy a vosotros\u201d (Juan 15, 4a). El tercero, Formar un solo cuerpo: \u201cAmaos los unos a los otros como yo os he amado\u201d (Juan 15, 12b). El cuarto d\u00eda se reflexionar\u00e1 sobre el profundo significado de rezar juntos: Orar juntos: \u201cYa no os llamar\u00e9 siervos &#8230; A vosotros os llamo amigos\u201d (Juan 15, 15). El quinto d\u00eda se centrar\u00e1 en dejarse transformar por la Palabra: Dejarse trasformar por la Palabra: \u201cVosotros ya est\u00e1is limpios por la palabra&#8230;\u201d(cf. Juan 15, 3). En el sexto d\u00eda habr\u00e1 espacio para el tema de la acogida: &#8221; Acoger a los dem\u00e1s: \u201cPoneos en camino y dad fruto abundante y duradero\u201d (cf. Juan 15, 16b). El s\u00e9ptimo, Crecer en unidad: \u201cYo soy la vid; vosotros, los sarmientos\u201d (Juan 15, 5a). Para concluir, en el octavo, \u201cPara que particip\u00e9is en mi alegr\u00eda y vuestra alegr\u00eda sea completa\u201d (Juan 15, 11).<\/p>\n<div>\n<div class=\"article__embed article__embed--unwrap\">\n<figure><picture><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/DSC01645AEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/DSC01645AEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422.jpeg 1x\" media=\"(min-width: 1024px)\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/DSC01645AEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/DSC01645AEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422.jpeg 1x\" \/><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/DSC01645AEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1000.563.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/DSC01645AEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg 1x\" media=\"(min-width: 768px)\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/DSC01645AEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1000.563.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/DSC01645AEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg 1x\" \/><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/DSC01645AEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/DSC01645AEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg\" \/><\/picture><\/figure>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/DSC01645AEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422.jpeg\" alt=\"Las hermanas de la Comunidad de Grandchamp\" \/>Las hermanas de la Comunidad de Grandchamp<\/p>\n<\/div>\n<h2>La Comunidad de Grandchamp reza desde la cuarentena<\/h2>\n<p>La Comunidad de Grandchamp, en Suiza, a la que se ha confiado la tarea de redactar los textos del subsidio para este a\u00f1o, est\u00e1 compuesta actualmente por unas cincuenta hermanas de diferentes tradiciones cristianas y de diferentes pa\u00edses. Fundada en la primera mitad del siglo XX, desde el principio ha cultivado fuertes lazos tanto con la Comunidad de Taiz\u00e9, como con el Padre Paul Couturier, una figura clave en la historia de la Semana de Oraci\u00f3n. Las religiosas se han visto obligadas a permanecer en aislamiento desde el 5 de enero debido al coronavirus. Acostumbradas a vivir el carisma de la apertura al di\u00e1logo y al encuentro, han tenido que reorganizar lamentablemente su tiempo juntas: cada una puede rezar en su propia habitaci\u00f3n, han tenido que cerrar las puertas de la recepci\u00f3n y cancelar las celebraciones previstas. Sin embargo, siguen tocando las campanas del mediod\u00eda. &#8220;La pandemia no puede detener la oraci\u00f3n&#8221;, nos escribe la hermana Svenja, invit\u00e1ndonos a seguir las actualizaciones en l\u00ednea continuar\u00e1n realizando. &#8220;Tal vez este tiempo sea una oportunidad para alimentar la oraci\u00f3n personal&#8221;, leemos en su Facebook, &#8220;y para vivir a\u00fan m\u00e1s profundamente el tema que hemos preparado&#8221;.<\/p>\n<h2>No hay amistad sin sufrimiento purificador<\/h2>\n<p>La celebraci\u00f3n de la Semana de Oraci\u00f3n por la Unidad de los Cristianos se compone de tres secciones, &#8220;vigilias&#8221;, tomadas del modelo de la Comunidad de Grandchamp. La primera vigilia se centra en la unidad de la persona en s\u00ed misma y en el morar en Cristo; la segunda expresa el deseo de redescubrir la unidad visible entre los cristianos; la tercera est\u00e1 abierta a la unidad de todos los pueblos, de toda la creaci\u00f3n. Seg\u00fan las costumbres de las distintas tradiciones de pertenencias, se contemplan ciertos gestos de acompa\u00f1amiento que se pueden realizar de diferentes maneras. &#8220;Acercarse a los dem\u00e1s, vivir juntos en comunidad con otras personas, a veces muy diferentes a nosotros, constituye un desaf\u00edo&#8221;, escriben las hermanas, reconociendo la valiosa ense\u00f1anza del hermano Roger de Taiz\u00e9: &#8220;No hay amistad sin sufrimiento purificador, no hay amor al pr\u00f3jimo sin la cruz. S\u00f3lo la cruz nos permite conocer la inescrutable profundidad del amor&#8221;. Las religiosas subrayan cuan importante es la oraci\u00f3n de Jes\u00fas por la unidad, que es &#8220;una invitaci\u00f3n a volver a \u00e9l y, por consiguiente, a acercarnos los unos a los otros,alegr\u00e1ndonos de nuestra diversidad&#8221;.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/14\/odair-NR-1.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422.jpeg\" alt=\"Momento de oraci\u00f3n de la comunidad de Grandchamp\" \/>Momento de oraci\u00f3n de la comunidad de Grandchamp<\/p>\n<h2>Las urgencias de los pueblos reflejadas en los temas de las Semanas de Oraci\u00f3n<\/h2>\n<p>Si la sabidur\u00eda de la vida contemplativa de la comunidad mon\u00e1stica de Grandchamp ha confluido en el texto gu\u00eda de la Semana de Oraci\u00f3n 2021, de la misma manera las experiencias de otras realidades ecum\u00e9nicas dispersas en los diferentes continentes han producido otras tantas ayudas que han sido influenciadas por diferentes contextos sociales y religiosos. Esto significa que hablar de ecumenismo y orar por el ecumenismo es algo que se mueve &#8220;desde abajo&#8221; y tiene que ver con el nivel del debate teol\u00f3gico, pero tambi\u00e9n con los estilos de vida, los gestos, en esencia con lo que al acad\u00e9mico Brunetto Salvarani le gusta definir como &#8220;ecumenismo de la puerta de al lado&#8221;. Al examinar los temas de las ediciones m\u00e1s recientes, en el Brasil o Malta, por ejemplo, se destac\u00f3 la sensibilidad a la acogida; en la India, donde los cristianos siguen siendo una minor\u00eda, el tema elegido se refer\u00eda a lo que el Se\u00f1or exige de los creyentes en Jes\u00fas; en Letonia se evoc\u00f3 la maravilla por la belleza de la creaci\u00f3n; en Alemania la reconciliaci\u00f3n, en Indonesia el compromiso con la justicia.<\/p>\n<h2>Las palabras del Papa Francisco para la unidad<\/h2>\n<p>La preocupaci\u00f3n por los m\u00e1s pobres y el llamamiento a fortalecer en las sociedades el principio de solidaridad; el llamamiento a mostrar hospitalidad a los d\u00e9biles y perseguidos: fueron estos los \u00e9nfasis expresados por el Papa Francisco durante la Semana de Oraci\u00f3n por la Unidad de los Cristianos en 2019 y 2020. Hace un a\u00f1o, en particular, el Pont\u00edfice record\u00f3 que el barco en el que se encontraba Pablo, antes de encallar cerca de la costa de Malta, hab\u00eda estado a merced de la tormenta durante varios d\u00edas, y mientras todos perd\u00edan toda esperanza de supervivencia, era el ap\u00f3stol quien los tranquilizaba, \u00e9l que era un prisionero y por lo tanto uno de los m\u00e1s vulnerables. Est\u00e1bamos al principio de esa pandemia, a\u00fan impredecible y desconocida, que devastar\u00eda el planeta. La humanidad est\u00e1 todav\u00eda en una tormenta, aquella que el Papa habr\u00eda evocado de nuevo en el extraordinario momento de oraci\u00f3n en la desierta Plaza de San Pedro el pasado 27 de marzo. La unidad a\u00fan se hace imprescindible anhelo, urgencia, esperanza. Aun la oraci\u00f3n es tan necesaria.\u00a0 \u00a0<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: VaticanNews<\/p>\n<div>\n<div class=\"article__embed article__embed--unwrap\">\n<div>\n<div class=\"article__embed article__embed--unwrap\">\n<figure><picture><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422.jpeg 1x\" media=\"(min-width: 1024px)\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422.jpeg 1x\" \/><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1000.563.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg 1x\" media=\"(min-width: 768px)\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.1000.563.jpeg 2x, \/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg 1x\" \/><source srcset=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg\" data-original-set=\"\/content\/dam\/vaticannews\/multimedia\/2021\/01\/16\/la-prieure---soeur-anne-emmanuelle---CopiaAEM.jpg\/_jcr_content\/renditions\/cq5dam.thumbnail.cropped.500.281.jpeg\" \/><\/picture><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPermaneced en mi amor y dar\u00e9is fruto en abundancia\u201d (Jn 15, 5-9) es el tema&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":67509,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-67508","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67508","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67508"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67508\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67508"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67508"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67508"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}