{"id":67845,"date":"2021-01-23T09:23:43","date_gmt":"2021-01-23T13:53:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=67845"},"modified":"2026-04-17T15:05:00","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:00","slug":"mensaje-del-papa-francisco-para-la-jornada-mundial-de-las-comunicaciones-sociales-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/01\/23\/mensaje-del-papa-francisco-para-la-jornada-mundial-de-las-comunicaciones-sociales-2021\/","title":{"rendered":"Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2021"},"content":{"rendered":"<p>La oficina de prensa de la Santa Sede public\u00f3 el mensaje del Papa Francisco para la 55\u00aa Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que se llevar\u00e1 a cabo el pr\u00f3ximo 16 de mayo, Solemnidad de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or, con el lema: \u201cVen y lo ver\u00e1s. Comunicar encontrando a las personas donde est\u00e1n y como son\u201d.<!--more--><\/p>\n<p>El tema de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2021 se basa en el pasaje del Evangelio de San Juan (Jn 1, 46) y el Santo Padre quiso \u201cdedicar el Mensaje de este an\u0303o a la llamada a \u2018ir y ver\u2019, como sugerencia para toda expresio\u0301n comunicativa que quiera ser li\u0301mpida y honesta: en la redaccio\u0301n de un perio\u0301dico como en el mundo de la web, en la predicacio\u0301n ordinaria de la Iglesia como en la comunicacio\u0301n poli\u0301tica o social\u201d.<\/p>\n<p>El periodismo \u201ccomo relato de la realidad, requiere la capacidad de ir alla\u0301 donde nadie va: un movimiento y un deseo de ver. Una curiosidad, una apertura, una pasio\u0301n. Gracias a la valenti\u0301a y al compromiso de tantos profesionales \u2014periodistas, camaro\u0301grafos, montadores, directores que a menudo trabajan corriendo grandes riesgos\u2014 hoy conocemos, por ejemplo, las difi\u0301ciles condiciones de las minori\u0301as perseguidas en varias partes del mundo; los innumerables abusos e injusticias contra los pobres y contra la creacio\u0301n que se han denunciado; las muchas guerras olvidadas que se han contado\u201d, escribi\u00f3 el Papa.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, el texto completo del mensaje del Papa Francisco:<\/p>\n<h2><strong><em>\u00abVen y lo vera\u0301s\u00bb (Jn 1,46). Comunicar encontrando a las personas donde esta\u0301n y como son<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<br \/>\nLa invitacio\u0301n a \u201cir y ver\u201d que acompan\u0303a los primeros y emocionantes encuentros de Jesu\u0301s con los disci\u0301pulos, es tambie\u0301n el me\u0301todo de toda comunicacio\u0301n humana aute\u0301ntica. Para poder relatar la verdad de la vida que se hace historia (cf.\u00a0<em>Mensaje para la 54.a Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/em>, 24 enero 2020) es necesario salir de la co\u0301moda presuncio\u0301n del \u201ccomo es ya sabido\u201d y ponerse en marcha, ir a ver, estar con las personas, escucharlas, recoger las sugestiones de la realidad, que siempre nos sorprendera\u0301 en cualquier aspecto. \u00abAbre pasmosamente tus ojos a lo que veas y deja que se te llene de sabia y frescura el cuenco de las manos, para que los otros puedan tocar ese milagro de la vida palpitante cuando te lean\u00bb, aconsejaba el beato Manuel Lozano Garrido a sus compan\u0303eros periodistas. Deseo, por lo tanto, dedicar el Mensaje de este an\u0303o a la llamada a \u201cir y ver\u201d, como sugerencia para toda expresio\u0301n comunicativa que quiera ser li\u0301mpida y honesta: en la redaccio\u0301n de un perio\u0301dico como en el mundo de la web, en la predicacio\u0301n ordinaria de la Iglesia como en la comunicacio\u0301n poli\u0301tica o social. \u201cVen y lo vera\u0301s\u201d es el modo con el que se ha comunicado la fe cristiana, a partir de los primeros encuentros en las orillas del ri\u0301o Jorda\u0301n y del lago de Galilea.<\/p>\n<h2><strong><em>Desgastar las suelas de los zapatos<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>Pensemos en el gran tema de la informacio\u0301n. Opiniones atentas se lamentan desde hace tiempo del riesgo de un aplanamiento en los \u201cperio\u0301dicos fotocopia\u201d o en los noticieros de radio y televisio\u0301n y pa\u0301ginas web que son sustancialmente iguales, donde el ge\u0301nero de la investigacio\u0301n y del reportaje pierden espacio y calidad en beneficio de una informacio\u0301n preconfeccionada, \u201cde palacio\u201d, autorreferencial, que es cada vez menos capaz de interceptar la verdad de las cosas y la vida concreta de las personas, y ya no sabe recoger ni los feno\u0301menos sociales ma\u0301s graves ni las energi\u0301as positivas que emanan de las bases de la sociedad. La crisis del sector editorial puede llevar a una informacio\u0301n construida en las redacciones, frente al ordenador, en los terminales de las agencias, en las redes sociales, sin salir nunca a la calle, sin \u201cdesgastar las suelas de los zapatos\u201d, sin encontrar a las personas para buscar historias o verificar\u00a0<em>de visu\u00a0<\/em>ciertas situaciones. Si no nos abrimos al encuentro, permaneceremos como espectadores externos, a pesar de las innovaciones tecnolo\u0301gicas que tienen la capacidad de ponernos frente a una realidad aumentada en la que nos parece estar inmersos. Cada instrumento es u\u0301til y valioso so\u0301lo si nos empuja a ir y a ver la realidad que de otra manera no sabri\u0301amos, si pone en red conocimientos que de otro modo no circulari\u0301an, si permite encuentros que de otra forma no se produciri\u0301an.<\/p>\n<h2><strong><em>Esos detalles de cro\u0301nica en el Evangelio<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>A los primeros disci\u0301pulos que quieren conocerlo, despue\u0301s del bautismo en el ri\u0301o Jorda\u0301n, Jesu\u0301s les responde: \u00abVengan y lo vera\u0301n\u00bb (<em>Jn\u00a0<\/em>1,39), invita\u0301ndolos a vivir su relacio\u0301n con E\u0301l. Ma\u0301s de medio siglo despue\u0301s, cuando Juan, muy anciano, escribe su Evangelio, recuerda algunos detalles \u201cde cro\u0301nica\u201d que revelan su presencia en el lugar y el impacto que aquella experiencia tuvo en su vida: \u00abEra como la hora de\u0301cima\u00bb, anota, es decir, las cuatro de la tarde (cf. v. 39). El di\u0301a despue\u0301s \u2014relata de nuevo Juan\u2014 Felipe comunica a Natanael el encuentro con el Mesi\u0301as. Su amigo es esce\u0301ptico: \u00ab\u00bfAcaso de Nazaret puede salir algo bueno?\u00bb. Felipe no trata de convencerlo con razonamientos: \u00abVen y lo vera\u0301s\u00bb, le dice (cf. vv. 45-46). Natanael va y ve, y desde aquel momento su vida cambia. La fe cristiana inicia asi\u0301. Y se comunica asi\u0301: como un conocimiento directo, nacido de la experiencia, no de oi\u0301das. \u00abYa no creemos por lo que tu\u0301 nos dijiste, sino porque nosotros mismos lo hemos oi\u0301do\u00bb, dice la gente a la Samaritana, despue\u0301s de que Jesu\u0301s se detuvo en su pueblo (cf.\u00a0<em>Jn\u00a0<\/em>4,39-42). El \u201cven y lo vera\u0301s\u201d es el me\u0301todo ma\u0301s sencillo para conocer una realidad. Es la verificacio\u0301n ma\u0301s honesta de todo anuncio, porque para conocer es necesario encontrar, permitir que aquel que tengo de frente me hable, dejar que su testimonio me alcance.<\/p>\n<h2><strong><em>Gracias a la valenti\u0301a de tantos periodistas<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>Tambie\u0301n el periodismo, como relato de la realidad, requiere la capacidad de ir alla\u0301 donde nadie va: un movimiento y un deseo de ver. Una curiosidad, una apertura, una pasio\u0301n. Gracias a la valenti\u0301a y al compromiso de tantos profesionales \u2014periodistas, camaro\u0301grafos, montadores, directores que a menudo trabajan corriendo grandes riesgos\u2014 hoy conocemos, por ejemplo, las difi\u0301ciles condiciones de las minori\u0301as perseguidas en varias partes del mundo; los innumerables abusos e injusticias contra los pobres y contra la creacio\u0301n que se han denunciado; las muchas guerras olvidadas que se han contado. Seri\u0301a una pe\u0301rdida no so\u0301lo para la informacio\u0301n, sino para toda la sociedad y para la democracia si estas voces desaparecieran: un empobrecimiento para nuestra humanidad.<\/p>\n<p>Numerosas realidades del planeta, ma\u0301s au\u0301n en este tiempo de pandemia, dirigen al mundo de la comunicacio\u0301n la invitacio\u0301n a \u201cir y ver\u201d. Existe el riesgo de contar la pandemia, y cada crisis, so\u0301lo desde los ojos del mundo ma\u0301s rico, de tener una \u201cdoble contabilidad\u201d. Pensemos en la cuestio\u0301n de las vacunas, como en los cuidados me\u0301dicos en general, en el riesgo de exclusio\u0301n de las poblaciones ma\u0301s indigentes. \u00bfQuie\u0301n nos hablara\u0301 de la espera de curacio\u0301n en los pueblos ma\u0301s pobres de Asia, de Ame\u0301rica Latina y de A\u0301frica? Asi\u0301, las diferencias sociales y econo\u0301micas a nivel planetario corren el riesgo de marcar el orden de la distribucio\u0301n de las vacunas contra el COVID. Con los pobres siempre como los u\u0301ltimos y el derecho a la salud para todos, afirmado como un principio, vaciado de su valor real. Pero tambie\u0301n en el mundo de los ma\u0301s afortunados el drama social de las familias que han cai\u0301do ra\u0301pidamente en la pobreza queda en gran parte escondido: hieren y no son noticia las personas que, venciendo a la vergu\u0308enza, hacen cola delante de los centros de Ca\u0301ritas para recibir un paquete de alimentos.<\/p>\n<h2><strong><em>Oportunidades e insidias en la web<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>La red, con sus innumerables expresiones sociales, puede multiplicar la capacidad de contar y de compartir: tantos ojos ma\u0301s abiertos sobre el mundo, un flujo continuo de ima\u0301genes y testimonios. La tecnologi\u0301a digital nos da la posibilidad de una informacio\u0301n de primera mano y oportuna, a veces muy u\u0301til: pensemos en ciertas emergencias con ocasio\u0301n de las cuales las primeras noticias y tambie\u0301n las primeras comunicaciones de servicio a las poblaciones viajan precisamente en la web. Es un instrumento formidable, que nos responsabiliza a todos como usuarios y como consumidores. Potencialmente todos podemos convertirnos en testigos de eventos que de otra forma los medios tradicionales pasari\u0301an por alto, dar nuestra contribucio\u0301n civil, hacer que emerjan ma\u0301s historias, tambie\u0301n positivas. Gracias a la red tenemos la posibilidad de relatar lo que vemos, lo que sucede frente a nuestros ojos, de compartir testimonios.<\/p>\n<p>Pero ya se han vuelto evidentes para todos tambie\u0301n los riesgos de una comunicacio\u0301n social carente de controles. Hemos descubierto, ya desde hace tiempo, co\u0301mo las noticias y las ima\u0301genes son fa\u0301ciles de manipular, por miles de motivos, a veces so\u0301lo por un banal narcisismo. Esta conciencia cri\u0301tica empuja no a demonizar el instrumento, sino a una mayor capacidad de discernimiento y a un sentido de la responsabilidad ma\u0301s maduro, tanto cuando se difunden, como cuando se reciben los contenidos. Todos somos responsables de la comunicacio\u0301n que hacemos, de las informaciones que damos, del control que juntos podemos ejercer sobre las noticias falsas, desenmascara\u0301ndolas. Todos estamos llamados a ser testigos de la verdad: a ir, ver y compartir.<\/p>\n<h2><strong><em>Nada reemplaza el hecho de ver en persona<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>En la comunicacio\u0301n, nada puede sustituir completamente el hecho de ver en persona. Algunas cosas se pueden aprender so\u0301lo con la experiencia. No se comunica, de hecho, solamente con las palabras, sino con los ojos, con el tono de la voz, con los gestos. La fuerte atraccio\u0301n que ejerci\u0301a Jesu\u0301s en quienes lo encontraban dependi\u0301a de la verdad de su predicacio\u0301n, pero la eficacia de lo que deci\u0301a era inseparable de su mirada, de sus actitudes y tambie\u0301n de sus silencios. Los disci\u0301pulos no escuchaban so\u0301lo sus palabras, lo miraban hablar. De hecho, en E\u0301l \u2014el\u00a0<em>Logos\u00a0<\/em>encarnado\u2014 la Palabra se hizo Rostro, el Dios invisible se dejo\u0301 ver, oi\u0301r y tocar, como escribe el propio Juan (cf.\u00a0<em>1 Jn\u00a0<\/em>1,1-3). La palabra es eficaz solamente si se \u201cve\u201d, so\u0301lo si te involucra en una experiencia, en un dia\u0301logo. Por este motivo el \u201cven y lo vera\u0301s\u201d era y es esencial.<\/p>\n<p>Pensemos en cua\u0301nta elocuencia vaci\u0301a abunda tambie\u0301n en nuestro tiempo, en cualquier a\u0301mbito de la vida pu\u0301blica, tanto en el comercio como en la poli\u0301tica. \u00abSabe hablar sin cesar y no decir nada. Sus razones son dos granos de trigo en dos fanegas de paja. Se debe buscar todo el di\u0301a para encontrarlos y cuando se encuentran, no valen la pena de la bu\u0301squeda\u00bb. Las palabras mordaces del dramaturgo ingle\u0301s tambie\u0301n valen para nuestros comunicadores cristianos. La buena nueva del Evangelio se difundio\u0301 en el mundo gracias a los encuentros de persona a persona, de corazo\u0301n a corazo\u0301n. Hombres y mujeres que aceptaron la misma invitacio\u0301n: \u201cVen y lo vera\u0301s\u201d, y quedaron impresionados por el \u201cplus\u201d de humanidad que se transparentaba en su mirada, en la palabra y en los gestos de personas que daban testimonio de Jesucristo. Todos los instrumentos son importantes y aquel gran comunicador que se llamaba Pablo de Tarso hubiera utilizado el correo electro\u0301nico y los mensajes de las redes sociales; pero fue su fe, su esperanza y su caridad lo que impresiono\u0301 a los contempora\u0301neos que lo escucharon predicar y tuvieron la fortuna de pasar tiempo con e\u0301l, de verlo durante una asamblea o en una charla individual. Verificaban, vie\u0301ndolo en accio\u0301n en los lugares en los que se encontraba, lo verdadero y fructuoso que era para la vida el anuncio de salvacio\u0301n del que era portador por la gracia de Dios. Y tambie\u0301n alla\u0301 donde este colaborador de Dios no podi\u0301a ser encontrado en persona, su modo de vivir en Cristo fue atestiguado por los disci\u0301pulos que enviaba (cf.\u00a0<em>1 Co\u00a0<\/em>4,17).<\/p>\n<p>\u00abEn nuestras manos hay libros, en nuestros ojos hechos\u00bb, afirmaba san Agusti\u0301n exhortando a encontrar en la realidad el cumplimiento de las profeci\u0301as presentes en las Sagradas Escrituras. Asi\u0301, el Evangelio se repite hoy cada vez que recibimos el testimonio li\u0301mpido de personas cuya vida ha cambiado por el encuentro con Jesu\u0301s. Desde hace ma\u0301s de dos mil an\u0303os es una cadena de encuentros la que comunica la fascinacio\u0301n de la aventura cristiana. El desafi\u0301o que nos espera es, por lo tanto, el de comunicar encontrando a las personas donde esta\u0301n y como son.<\/p>\n<p><em>Sen\u0303or, ense\u0301n\u0303anos a salir de nosotros mismos,<br \/>\ny a encaminarnos hacia la bu\u0301squeda de la verdad. Ense\u0301n\u0303anos a ir y ver,<br \/>\nense\u0301n\u0303anos a escuchar,<br \/>\na no cultivar prejuicios,<br \/>\na no sacar conclusiones apresuradas.<br \/>\nEnse\u0301n\u0303anos a ir alla\u0301 donde nadie quiere ir,<br \/>\na tomarnos el tiempo para entender,<br \/>\na prestar atencio\u0301n a lo esencial,<br \/>\na no dejarnos distraer por lo superfluo,<br \/>\na distinguir la apariencia engan\u0303osa de la verdad. Danos la gracia de reconocer tus moradas en el mundo y la honestidad de contar lo que hemos visto.<\/em><\/p>\n<p>Roma, San Juan de Letra\u0301n, 23 de enero de 2021, Vigilia de la Memoria de San Francisco de Sales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LEER MENSAJE INTEGRO: <a href=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/MENSAJE-DEL-SANTO-PADRE-FRANCISCO-55-JORNADA-MUNDIAL-COMUNICACIONES-SOCIALES.pdf\">MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO 55 JORNADA MUNDIAL COMUNICACIONES SOCIALES<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La oficina de prensa de la Santa Sede public\u00f3 el mensaje del Papa Francisco para&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":67847,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-67845","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67845","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67845"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67845\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67845"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67845"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67845"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}