{"id":67921,"date":"2021-01-24T09:05:21","date_gmt":"2021-01-24T13:35:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=67921"},"modified":"2026-04-17T15:05:00","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:00","slug":"angelus-del-papa-la-salvacion-no-es-automatica-requiere-la-conversion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/01\/24\/angelus-del-papa-la-salvacion-no-es-automatica-requiere-la-conversion\/","title":{"rendered":"\u00c1ngelus del Papa: \u201cla salvaci\u00f3n no es autom\u00e1tica, requiere la conversi\u00f3n\u201d"},"content":{"rendered":"<p>En el Domingo de la Palabra de Dios, el Papa Francisco preside el \u00c1ngelus desde la Biblioteca Apost\u00f3lica, invitando a la conversi\u00f3n: \u201cse trata de cambiar de mentalidad y cambiar de vida: no seguir m\u00e1s los modelos del mundo, sino el de Dios, que es Jes\u00fas\u201d.<!--more--><\/p>\n<p>Este domingo el Santo padre ha reflexionado acerca del hodierno pasaje evang\u00e9lico seg\u00fan el evangelista Marcos: \u00abEl tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios est\u00e1 cerca; convert\u00edos y creed en el Evangelio\u00bb. \u201cJes\u00fas no usaba medias palabras\u201d ha dicho el Papa, de hecho \u201ces un mensaje que nos invita a reflexionar sobre dos temas esenciales: el\u00a0<i>tiempo<\/i>\u00a0y la\u00a0<i>conversi\u00f3n\u201d\u00a0<\/i>ha asegurado el Papa Francisco.<\/p>\n<h2>El tiempo<\/h2>\n<p>Por un lado \u2013 dice Francisco \u2013 en este texto del evangelista Marcos, \u201chay que entender el\u00a0<i>tiempo<\/i>\u00a0como la duraci\u00f3n de la historia de la salvaci\u00f3n realizada por Dios; por tanto, el tiempo \u201ccumplido\u201d es aquel en el que esta acci\u00f3n salv\u00edfica llega a su culmen, a su plena actuaci\u00f3n: es el momento hist\u00f3rico en el que Dios ha enviado al Hijo al mundo y su Reino se ha hecho m\u00e1s \u201ccercano\u201d que nunca\u201d.<\/p>\n<h2>La conversi\u00f3n<\/h2>\n<p>Sin embargo, \u201cla salvaci\u00f3n no es autom\u00e1tica\u201d puntualiza el Papa. \u201cLa salvaci\u00f3n es un don de amor, y como tal, ofrecido a la libertad humana, siempre que se habla de amor, se habla de libertad, el amor sin libertad no es amor, puede ser inter\u00e9s, miedo, tantas cosas, pero el amor es siempre libre\u201d y siendo libre \u2013 se\u00f1ala \u2013 \u201crequiere una respuesta libre: requiere la\u00a0<i>conversi\u00f3n<\/i>\u201d. Para Francisco, esta \u201cconversi\u00f3n\u201d significa \u201ccambiar de mentalidad y cambiar de vida: no seguir m\u00e1s los modelos del mundo, sino el de Dios, que es Jes\u00fas\u201d. El Pont\u00edfice explica dem\u00e1s que \u201ces un cambio decisivo de visi\u00f3n y de actitud\u201d, pues el pecado y en concreto \u201cel de la mundanalidad\u201d trajo al mundo una mentalidad \u201cque tiende a la afirmaci\u00f3n de uno mismo contra los dem\u00e1s, e incluso contra Dios\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEsto es curioso\u201d \u2013 dice el Papa \u2013 y pregunta: \u201c\u00bfcu\u00e1l es tu identidad?\u201d, pues seg\u00fan el Papa, \u201cmuchas veces sentimos que al expresar nuestra identidad con un t\u00e9rmino de contra, es dif\u00edcil expresar nuestra identidad con un t\u00e9rmino positivo, contra los otros, contra los dem\u00e1s y contra Dios y por este motivo la mentalidad del mundo puede causar la violencia y el enga\u00f1o\u201d. Y \u201cvemos lo que sucede con el enga\u00f1o y la violencia\u201d dice el Papa: \u201cganas de poder, don de servicio, guerras, explotaci\u00f3n contra la gente, esta es la mentalidad del enga\u00f1o que ciertamente tiene origen en el padre del enga\u00f1o, en el gran mentiroso, el diablo, \u00e9l es el padre de la mentira\u201d.<\/p>\n<h2>El mensaje de Jes\u00fas nos invita a a ser acogedores y humildes<\/h2>\n<p>\u201cA todo ello se opone el mensaje de Jes\u00fas, que nos invita a reconocernos necesitados de Dios y de su gracia; a mantener una actitud equilibrada frente a los bienes terrenos; a ser acogedores y humildes con todos; a conocernos y realizarnos a nosotros mismos mediante el encuentro y el servicio a los dem\u00e1s\u201d asegura el Papa. De hecho, explica que para cada uno de nosotros, el tiempo durante el que podemos acoger la redenci\u00f3n es breve, pues \u201ces la duraci\u00f3n de nuestra vida en este mundo\u201d. Y puede parecer larga, se\u00f1ala, recordando un d\u00eda que fue a dar los sacramentos a una persona enferma anciana: \u201c\u00e9l en ese momento antes de recibir la eucarist\u00eda de la unci\u00f3n de los enfermos me dijo: se me ha pasado la vida, pensaba que era eterno pero me vol\u00f3 la vida. As\u00ed nos sentimos los ancianos, que la vida se va y vuela\u201d dice el Papa.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, hace hincapi\u00e9 en que \u201cla vida\u201d es un don del infinito amor de Dios, \u201cpero es tambi\u00e9n el tiempo de verificaci\u00f3n de nuestro amor por \u00c9l\u201d. \u201cPor eso, cada momento, cada instante de nuestra existencia es un tiempo precioso para amar a Dios y al pr\u00f3jimo, y as\u00ed entrar en la vida eterna\u201d.<\/p>\n<h2>El Se\u00f1or nos llama a lo largo de nuestra vida<\/h2>\n<p>Por \u00faltimo, el Papa se\u00f1ala que la historia de nuestra vida tiene dos ritmos: uno, medible, hecho de horas, d\u00edas, a\u00f1os; y otro, compuesto por las estaciones de nuestro desarrollo: nacimiento, infancia, adolescencia, madurez, vejez, muerte. Francisco asegura que \u201cla fe nos ayuda a descubrir el significado espiritual de estos tiempos\u201d, pues cada uno de ellos contiene una llamada especial del Se\u00f1or, \u201ca la que podemos dar una respuesta positiva o negativa\u201d.<\/p>\n<p>Es por ello que nos exhorta a \u201cestar atentos\u201d y \u201cno dejar pasar a Jes\u00fas sin recibirlo\u201d, pues tal y como dec\u00eda San Agust\u00edn: \u201cTengo miedo de Dios cuando pasa, miedo de no reconocerlo y no acogerlo\u201d. Por \u00faltimo, su invitaci\u00f3n a pedir a la Virgen Mar\u00eda \u201cque nos ayude a vivir cada d\u00eda, cada momento, como tiempo de salvaci\u00f3n en el que el Se\u00f1or pasa y nos llama a seguirlo. Y nos ayude a convertirnos de la mentalidad del mundo a la del amor, que son fuegos artificiales, y del servicio\u201d.<\/p>\n<h2>El Se\u00f1or nos llama a lo largo de nuestra vida<\/h2>\n<p>Por \u00faltimo, el Papa se\u00f1ala que la historia de nuestra vida tiene dos ritmos: uno, medible, hecho de horas, d\u00edas, a\u00f1os; y otro, compuesto por las estaciones de nuestro desarrollo: nacimiento, infancia, adolescencia, madurez, vejez, muerte. Francisco asegura que \u201cla fe nos ayuda a descubrir el significado espiritual de estos tiempos\u201d, pues cada uno de ellos contiene una llamada especial del Se\u00f1or, \u201ca la que podemos dar una respuesta positiva o negativa\u201d. Es por ello que nos invita a pedir a la Virgen Mar\u00eda \u201cque nos ayude a vivir cada d\u00eda, cada momento, como tiempo de salvaci\u00f3n en el que el Se\u00f1or pasa y nos llama a seguirlo. Y nos ayude a convertirnos de la mentalidad del mundo a la del amor y del servicio\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el Domingo de la Palabra de Dios, el Papa Francisco preside el \u00c1ngelus desde&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":67922,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-67921","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67921","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67921"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67921\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67921"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67921"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67921"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}