{"id":67924,"date":"2021-01-24T09:13:49","date_gmt":"2021-01-24T13:43:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=67924"},"modified":"2026-04-17T15:05:00","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:00","slug":"domingo-de-la-palabra-de-dios-2021-el-papa-pide-apagar-la-television-y-abrir-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/01\/24\/domingo-de-la-palabra-de-dios-2021-el-papa-pide-apagar-la-television-y-abrir-la-biblia\/","title":{"rendered":"Domingo de la Palabra de Dios 2021: El Papa pide apagar la televisi\u00f3n y abrir la Biblia"},"content":{"rendered":"<p>El Papa Francisco alent\u00f3 en el segundo Domingo de la Palabra de Dios a pedir al Se\u00f1or \u201cla fuerza de apagar la televisi\u00f3n y abrir la Biblia\u201d.<!--more--><\/p>\n<p>As\u00ed lo indic\u00f3 el Santo Padre este 24 de enero en la homil\u00eda que prepar\u00f3 para la Misa del Domingo de la Palabra de Dios, texto que fue le\u00eddo por el presidente del Pontificio Consejo para la promoci\u00f3n de la nueva evangelizaci\u00f3n, Mons. Rino Fisichella, debido a que el Papa no pudo celebrar la Eucarist\u00eda por fuertes dolores causados por una \u201crecurrencia de la ci\u00e1tica\u201d.<\/p>\n<p>Durante la Misa, celebrada en el Altar de la C\u00e1tedra de la Bas\u00edlica de San Pedro, se realiz\u00f3 el rito de la \u201centronizaci\u00f3n de la Palabra\u201d despu\u00e9s de la lectura del Evangelio y entre los lectores estuvo tambi\u00e9n una mujer invidente que ley\u00f3 el texto en braille.<\/p>\n<p>En la homil\u00eda, el Papa escribi\u00f3 que el hilo conductor del mensaje de Jes\u00fas fue que \u201cDios est\u00e1 cerca\u201d y destac\u00f3 que \u201csu Reino ha bajado a la tierra. Dios no esta\u0301 -como muchas veces estamos tentados de pensar- alla\u0301 arriba en los cielos, lejos, separado de la condicio\u0301n humana, sino que esta\u0301 con nosotros. El tiempo del distanciamiento termino\u0301 cuando en Jesu\u0301s Dios se hizo hombre. Desde entonces,\u00a0<strong>Dios esta\u0301 muy cerca<\/strong>; nunca se separara\u0301 ni se cansara\u0301 jama\u0301s de nuestra humanidad\u201d.<\/p>\n<p>En esta l\u00ednea, el Papa explic\u00f3 que, as\u00ed como el n\u00facleo del anuncio de Jes\u00fas es que \u201cDios esta\u0301 cerca\u201d, debe ser tambie\u0301n \u201cla constante de la vida y del anuncio cristiano\u201d y a\u00f1adi\u00f3 que \u201cantes de nada, se necesita creer y anunciar que Dios se ha acercado a nosotros, que hemos sido agraciados, \u2018misericordiados\u2019. Antes de cualquier palabra nuestra sobre Dios esta\u0301 su Palabra para nosotros, que continu\u0301a dicie\u0301ndonos: \u2018No temas, estoy contigo. Estoy y estare\u0301 cerca de ti\u2019\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa Palabra de Dios nos permite constatar esta cercani\u0301a, porque -dice el Deuteronomio- no esta\u0301 lejos de nosotros, sino que\u00a0<em>esta\u0301 cerca\u00a0<\/em>de nuestro corazo\u0301n. Es\u00a0<strong>anti\u0301doto contra el miedo<\/strong>\u00a0de quedarnos solos ante la vida. De hecho, el Sen\u0303or a trave\u0301s de su Palabra\u00a0<em>con-suela<\/em>, es decir: esta\u0301\u00a0<em>con\u00a0<\/em>quien esta\u0301\u00a0<em>solo<\/em>. Habla\u0301ndonos, nos recuerda que estamos en su corazo\u0301n, somos hermosos para sus ojos, estamos custodiados en las palmas de sus manos\u201d, advirti\u00f3 el Papa.<\/p>\n<p>Asimismo, el Santo Padre record\u00f3 que la Palabra de Dios \u201ces una Palabra de consolacio\u0301n, pero tambie\u0301n de conversio\u0301n\u201d ya que con su cercani\u0301a \u201ctermino\u0301 el tiempo en el que se toman las distancias de Dios y de los otros, termino\u0301 el tiempo en el que cada uno piensa so\u0301lo en si\u0301 mismo y sigue adelante por su cuenta\u201d y agreg\u00f3 \u201cesto no es cristiano, porque\u00a0<strong>quien experimenta la cercani\u0301a de Dios no puede distanciarse del pro\u0301jimo<\/strong>, no puede alejarlo con indiferencia\u201d.<\/p>\n<p>En este sentido, el Papa subray\u00f3 que \u201cquien es asiduo a la Palabra de Dios recibe saludables cambios existenciales: descubre que la vida no es el tiempo para esconderse de los otros y protegerse a si\u0301 mismo, sino la\u00a0<strong>ocasio\u0301n para ir al encuentro de los dema\u0301s<\/strong>\u00a0en el nombre del Dios cercano\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el Santo Padre destac\u00f3 que la Palabra de Dios tiene una \u201cfuerza universal\u201d que \u201calcanza a todos y a cada a\u0301mbito de la vida\u201d por lo que \u201ctodos pueden recibir\u201d la Palabra de Dios \u201cy encontrarlo personalmente\u201d y destac\u00f3 que \u201cJesu\u0301s hablaba de Dios en el corazo\u0301n de la sociedad, a todos, alli\u0301 donde estuvieran. Y no hablaba en los horarios y tiempos establecidos. Hablaba mientras caminaba por la orilla del lago a los pescadores que echaban las redes. Se dirigi\u0301a a las personas en los lugares y tiempos ma\u0301s ordinarios\u201d.<\/p>\n<p>\u201cAsi\u0301 hace el Sen\u0303or con nosotros,\u00a0<strong>nos busca donde estamos, nos ama como somos y con paciencia acompan\u0303a nuestros pasos<\/strong>. Como a aquellos pescadores, nos espera en la orilla de la vida. Con su Palabra quiere hacernos cambiar de rumbo, para que dejemos de ir tirando y vayamos mar adentro en pos de E\u0301l\u201d, a\u00f1adi\u00f3 el Papa.<\/p>\n<p>De este modo, el Santo Padre invit\u00f3 \u201c<strong>no renunciemos a la Palabra de Dios<\/strong>. Es la carta de amor escrita para nosotros por Aquel que nos conoce como nadie ma\u0301s. Leye\u0301ndola, sentimos nuevamente su voz, vislumbramos su rostro, recibimos su Espi\u0301ritu.\u00a0<strong>La Palabra nos acerca a Dios; no la tengamos lejos<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el Papa pidi\u00f3 nuevamente \u201clleve\u0301mosla siempre con nosotros, en el bolsillo, en el tele\u0301fono; de\u0301mosle un sitio digno en nuestras casas. Pongamos el Evangelio en un lugar donde nos recordemos abrirlo cada di\u0301a, si es posible al inicio y al final de la jornada, de modo que entre tantas palabras que llegan a nuestros oi\u0301dos llegue al corazo\u0301n algu\u0301n versi\u0301culo de la Palabra de Dios\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPara poder hacer esto, pidamos al Sen\u0303or la\u00a0<strong>fuerza de apagar la televisio\u0301n y abrir la Biblia; de desconectar el mo\u0301vil y abrir el Evangelio<\/strong>. En este An\u0303o litu\u0301rgico leemos el Evangelio de Marcos, el ma\u0301s sencillo y breve. \u00bfPor que\u0301 no leerlo incluso a solas, aunque sea un pequen\u0303o pasaje cada di\u0301a? Nos hara\u0301 sentir la cercani\u0301a del Sen\u0303or y nos infundira\u0301 valor en el camino de la vida\u201d, concluy\u00f3 el Papa en su homil\u00eda.<\/p>\n<p>Al finalizar la Misa, Mons. Rino Fisichella en representaci\u00f3n del Santo Padre entreg\u00f3 la Biblia a diferentes personas, entre ellas, un deportista con su familia, una estudiante del Istituto B\u00edblico, a dos catequistas, a dos j\u00f3venes que recibieron la Confirmaci\u00f3n recientemente, a un seminarista de Sudan del Sur que se prepara para el ministerio del lectorado, a un m\u00e9dico especialista en enfermedades infecciosas y a una persona ciega, quien recibi\u00f3 el Evangelio de Marcos en braille.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa Francisco alent\u00f3 en el segundo Domingo de la Palabra de Dios a pedir&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":67925,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-67924","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67924","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67924"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67924\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67924"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67924"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67924"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}