{"id":68400,"date":"2021-01-30T14:57:23","date_gmt":"2021-01-30T19:27:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=68400"},"modified":"2026-04-17T15:05:06","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:06","slug":"el-papa-quien-no-sigue-el-concilio-no-esta-en-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/01\/30\/el-papa-quien-no-sigue-el-concilio-no-esta-en-la-iglesia\/","title":{"rendered":"El Papa: Quien no sigue el Concilio no est\u00e1 en la Iglesia"},"content":{"rendered":"<p>Un discurso contundente y con amplios a\u00f1adidos fue el que el Papa dirigi\u00f3 esta ma\u00f1ana a quienes colaboran con la Oficina Nacional de Catequesis en el 60\u00b0 aniversario de su nacimiento. Francisco insisti\u00f3 en la necesidad de actuar, recordando que el Concilio es el Magisterio de la Iglesia y que debe ser seguido. E invit\u00f3 a la Iglesia italiana a dar inicio a un S\u00ednodo nacional<!--more--><\/p>\n<p>La ocasi\u00f3n de la audiencia del Papa Francisco a quienes sostienen la Oficina de Catequesis de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) es el 60\u00b0 aniversario del inicio de la actividad del organismo destinado a ayudar a la Iglesia italiana precisamente en el \u00e1mbito de la catequesis despu\u00e9s del Concilio Vaticano II. Un aniversario no s\u00f3lo sirve de recordatorio, sino que tambi\u00e9n es una oportunidad para &#8220;renovar el esp\u00edritu del anuncio&#8221; \u2013 les dijo el Papa en su discurso \u2013 raz\u00f3n por la cual quer\u00eda les manifest\u00f3 su intenci\u00f3n de &#8220;compartir tres puntos que espero puedan ayudarlos en el trabajo de los pr\u00f3ximos a\u00f1os&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Jes\u00fas en el coraz\u00f3n de la catequesis<\/b><\/h2>\n<p><i>El primer punto<\/i>\u00a0es: catequesis y\u00a0<i>kerygma<\/i>. &#8220;La catequesis es el eco de la Palabra de Dios&#8221;, dijo Francisco, y a trav\u00e9s de la Sagrada Escritura proclamada, cada persona entra a formar parte de &#8220;la misma historia de salvaci\u00f3n&#8221; y con su propia singularidad &#8220;encuentra su propio ritmo&#8221;. Y subray\u00f3 que el coraz\u00f3n del misterio de la salvaci\u00f3n es el\u00a0<i>kerygma<\/i>, y que el\u00a0<i>kerygma<\/i>\u00a0es una persona: Jesucristo. La catequesis, por tanto, debe &#8220;propiciar un encuentro personal con \u00c9l&#8221; y, por tanto, no puede hacerse sin relaciones personales.<\/p>\n<p>\u201cNo existe una verdadera catequesis sin el testimonio de hombres y mujeres de carne y hueso. \u00bfQui\u00e9n de nosotros no recuerda al menos a uno de sus catequistas? Yo lo recuerdo. Recuerdo a la religiosa que me prepar\u00f3 para mi primera comuni\u00f3n y que me hizo tanto bien. Los primeros protagonistas de la catequesis son ellos, mensajeros del Evangelio, a menudo laicos, que se ponen en juego con generosidad para compartir la belleza de haber encontrado a Jes\u00fas. \u00bfQui\u00e9n es el catequista? Es el que guarda y alimenta la memoria de Dios; la guarda en s\u00ed mismo \u2013 es un recordador de la historia de la salvaci\u00f3n \u2013 y sabe despertar esta memoria en los dem\u00e1s. Es un cristiano que pone esta memoria al servicio del anuncio; no para ser visto, no para hablar de s\u00ed mismo, sino para hablar de Dios, de su amor, de su fidelidad\u201d<\/p>\n<h2><b>El anuncio es el amor de Dios en el lenguaje del coraz\u00f3n<\/b><\/h2>\n<p>A continuaci\u00f3n, el Papa indic\u00f3 algunas caracter\u00edsticas que debe poseer el anuncio hoy, y es que sepa revelar el amor de Dios, antes que toda obligaci\u00f3n moral y religiosa; que no se imponga, sino que tenga en cuenta la libertad; que sea testigo de la alegr\u00eda y la vitalidad. Para ello el que evangeliza debe expresar &#8220;cercan\u00eda, apertura al di\u00e1logo, paciencia, acogida cordial que no condena&#8221;.<\/p>\n<p>Y hablando del catequista, Francisco a\u00f1adi\u00f3 de paso que &#8220;la fe debe transmitirse en dialecto&#8221;, explicando que se refer\u00eda al &#8220;dialecto de la cercan\u00eda&#8221;, el dialecto que entienden las personas a las que se dirige:<\/p>\n<p>\u201cMe conmueve tanto ese pasaje de los Macabeos, sobre los Siete Hermanos. Dos o tres veces dijeron que su madre los apoyaba habl\u00e1ndoles en dialecto. Es importante: la verdadera fe debe transmitirse en dialecto. Los catequistas deben aprender a transmitirlo en dialecto, es decir, ese lenguaje que sale del coraz\u00f3n, que nace, que es el m\u00e1s familiar, el m\u00e1s cercano a todos. Si no hay dialecto, la fe no se transmite totalmente ni bien\u201d<\/p>\n<h2><b>El Concilio no debe ser negociado<\/b><\/h2>\n<p><i>El segundo punto<\/i>\u00a0que indic\u00f3 el Papa Francisco fue la catequesis y el futuro. Recordando el 50\u00b0 aniversario del documento &#8220;La renovaci\u00f3n de la catequesis&#8221;, con el que la Conferencia Episcopal Italiana reconoci\u00f3 las indicaciones del Concilio, celebrado el a\u00f1o pasado, Francisco cit\u00f3 unas palabras del Papa Pablo VI en las que invitaba a la Iglesia italiana a mirar con gratitud al Concilio, del que dec\u00eda &#8220;ser\u00e1 el gran catecismo de los nuevos tiempos&#8221; y observaba que la tarea constante de la catequesis es &#8220;comprender estos problemas que surgen del coraz\u00f3n del hombre, para reconducirlos a su fuente oculta: el don del amor que crea y salva.&#8221; Por ello, Francisco reiter\u00f3 que la catequesis inspirada en el Concilio debe estar &#8220;siempre con el o\u00eddo atento, siempre atenta a la renovaci\u00f3n&#8221;. Y sobre el tema del Concilio a\u00f1adi\u00f3 una amplia reflexi\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cEl Concilio es el Magisterio de la Iglesia. O est\u00e1s con la Iglesia y por lo tanto sigues el Concilio, y si no sigues el Concilio o lo interpretas a tu manera, a tu voluntad, no est\u00e1s con la Iglesia. Debemos ser exigentes y estrictos en este punto. No, el Concilio no deber\u00eda ser negociado para tener m\u00e1s que estos&#8230; No, el Concilio es as\u00ed. Y este problema que estamos viviendo, de selectividad del Concilio, se ha repetido a lo largo de la historia con otros Concilios. A m\u00ed me hace pensar tanto en un grupo de obispos que despu\u00e9s del Vaticano I se fueron, un grupo de laicos, grupos all\u00ed, para continuar la &#8220;verdadera doctrina&#8221; que no era la del Vaticano I. &#8220;Nosotros somos los verdaderos cat\u00f3licos&#8221;&#8230; Hoy ordenan mujeres. La actitud m\u00e1s estricta de custodiar la fe sin el Magisterio de la Iglesia, te lleva a la ruina. Por favor, nada de concesiones a los que intentan presentar una catequesis que no est\u00e1 de acuerdo con el Magisterio de la Iglesia\u201d<\/p>\n<h2><b>La catequesis siempre escucha al hombre<\/b><\/h2>\n<p>La catequesis, dijo adem\u00e1s el Papa retomando la lectura del discurso que hab\u00eda preparado, debe renovarse para influir todos los \u00e1mbitos de la pastoral. Y recomend\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cNo debemos tener miedo de hablar el lenguaje de las mujeres y de los hombres de hoy. S\u00ed, hablar la lengua fuera de la Iglesia: de esto, debemos tener miedo. No debemos tener miedo de hablar el lenguaje de la gente. No debemos tener miedo de escuchar sus preguntas, independientemente de las que sean, sus preguntas no resueltas, de escuchar sus fragilidades y sus incertidumbres: de esto no tenemos miedo. No debemos tener miedo de desarrollar nuevos instrumentos\u201d<\/p>\n<h2><b>Redescubrir el sentido de la comunidad<\/b><\/h2>\n<p>La catequesis y la comunidad representan\u00a0<i>el tercer punto<\/i>, un punto de especial relevancia en una \u00e9poca en la que, a causa de la pandemia, se ha visto crecer el aislamiento y el sentimiento de soledad.<\/p>\n<p>\u201cEl virus ha socavado el tejido vivo de nuestros territorios, sobre todo los existenciales, alimentando temores, sospechas, desconfianza e incertidumbre. Ha socavado las pr\u00e1cticas y los h\u00e1bitos establecidos y, por tanto, nos hace repensar nuestro ser comunitario. Tambi\u00e9n nos ha hecho comprender que s\u00f3lo juntos podemos avanzar, cuidando unos de otros. Hay que redescubrir el sentido de comunidad\u201d<\/p>\n<h2><b>Una catequesis que acompa\u00f1a y acaricia<\/b><\/h2>\n<p>Repitiendo lo que dijo en la Congreso eclesial de Florencia, el Papa Francisco reiter\u00f3 su deseo de una Iglesia &#8220;cada vez m\u00e1s cercana a los abandonados, a los olvidados, a los imperfectos&#8221;, una Iglesia alegre que &#8220;comprenda, acompa\u00f1e y acaricie.&#8221; Y esto, continu\u00f3, \u201ctambi\u00e9n se aplica a la catequesis\u201d. Y exhort\u00f3 a la creatividad para un anuncio centrado en el\u00a0<i>kerygma<\/i>, \u201cque mire al futuro de nuestras comunidades, para que est\u00e9n cada vez m\u00e1s enraizadas en el Evangelio, fraternas e inclusivas&#8221;.<\/p>\n<div class=\"article__text \">\n<h2><b>Que la Iglesia italiana inicie un S\u00ednodo nacional<\/b><\/h2>\n<p>Finalmente, cinco a\u00f1os despu\u00e9s del Congreso de Florencia, el Santo Padre invit\u00f3 a la Iglesia en Italia a iniciar un proceso sinodal a nivel nacional, comunidad por comunidad, di\u00f3cesis por di\u00f3cesis. En el Congreso de Florencia est\u00e1 precisamente la intuici\u00f3n del camino a seguir en este S\u00ednodo. Ahora, ret\u00f3menlo: es el momento. Y comiencen a caminar&#8221;.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"banner-donazioni\" class=\"article_banner\">\u00a0<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un discurso contundente y con amplios a\u00f1adidos fue el que el Papa dirigi\u00f3 esta ma\u00f1ana&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":68401,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-68400","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68400","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68400"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68400\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68400"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68400"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68400"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}