{"id":68478,"date":"2021-01-31T16:37:32","date_gmt":"2021-01-31T21:07:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=68478"},"modified":"2026-04-17T15:05:06","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:06","slug":"mensaje-a-los-jovenes-por-el-dia-de-la-juventud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/01\/31\/mensaje-a-los-jovenes-por-el-dia-de-la-juventud\/","title":{"rendered":"MENSAJE A LOS JOVENES POR EL D\u00cdA DE LA JUVENTUD"},"content":{"rendered":"<p>La Comisi\u00f3n Nacional de Pastoral Juvenil de la Conferencia del Episcopado Dominicano, como entidad responsable del acompa\u00f1amiento de l\u00edderes juveniles, en el marco de la celebraci\u00f3n del D\u00eda Nacional de la Juventud 2021 deseamos hacer un llamado a los j\u00f3venes y a la sociedad en general a no perder las esperanzas y confiar en Dios quien nos protege cada d\u00eda con su amor misericordioso pero a la vez, es preciso recordar la necesidad de ser prudentes al cuidarnos y cuidar a los dem\u00e1s para que pronto podamos salir de esta crisis sanitaria mundial.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><!--more--><\/p>\n<p>Es cierto que estamos en pandemia, que la crisis econ\u00f3mica reci\u00e9n inicia y hay muchos obst\u00e1culos que nos asechan, pero tambi\u00e9n debemos recordar que la Palabra de Dios nos invita a la esperanza pues nadie dijo que ser\u00eda f\u00e1cil. Ser joven es ser valientes y tenemos que alimentarnos de la oraci\u00f3n y de los sacramentos para fortalecernos en estos tiempos dif\u00edciles y as\u00ed luchar por la fidelidad, la generosidad y el testimonio de vida.<\/p>\n<p><span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>Atrev\u00e1monos a mirar nuestra propia historia bajo la vista del sacrificio de Jes\u00fas, que nos lleva a no tomar decisiones en tiempos de crisis, m\u00e1s bien convertir oportunidades de crecimiento y fortalecimiento porque estamos protegidos bajo el poder de la Palabra del Se\u00f1or que nos ampara y nos defiende.<\/p>\n<p>L\u00edderes juveniles, asesores y acompa\u00f1antes, en este a\u00f1o que reci\u00e9n inicia es propicio ser m\u00e1s cercanos y acompa\u00f1ar a nuestros j\u00f3venes y a aquellas personas que m\u00e1s nos necesitan, escucharlos, acogerlos con amor sin juzgar y estar prestos para ayudar, y no solo hablamos del acompa\u00f1amiento espiritual, que tambi\u00e9n es importante, si no de aquellas necesidades emocionales, econ\u00f3micas y laborales que sabemos que muchos est\u00e1n sufriendo y es nuestro deber aportar nuestro granito de arena para que ellos sientan el amor de Dios en sus vidas.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or es fiel a su promesa de salvaci\u00f3n, y nunca se olvida de nosotros, indiscutiblemente todos conocemos a tantas personas, a tantos j\u00f3venes que han resurgido de las cenizas, se han reinventado, han emprendido proyectos y son mejores personas despu\u00e9s de una crisis porque aprenden, crecen y se hacen m\u00e1s fuerte. No perdamos la esperanza, apoyemos y cuidemos lo que tenemos para que, con nuestras acciones, podamos dar testimonio del amor de Dios presente en nuestras vidas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hacemos un llamado a la prudencia social y deseamos que podamos respetar los lineamientos establecidos por el Estado para poder protegernos de esta enfermedad que atenta contra nuestra paz. Es inconcebible que todo un pa\u00eds pague por las malos comportamientos de j\u00f3venes que no desean cuidar sus vidas y se exponen en fiestas y lugares recreativos, y se ha convertido en un hobby violentar el toque de queda y protocolos establecidos por las autoridades porque le es m\u00e1s f\u00e1cil pagar una multa que cuidar su salud y la de su familia.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>J\u00f3venes esto no es un juego. Llevamos m\u00e1s de 10 meses luchando con una enfermedad que ha detenido la vida de todos, y mientras ustedes sigan en las calles en fiestas y desordenes, queriendo acabar con sus vidas en una noche, tambi\u00e9n hay familias que pierden sus empleos y no pueden llevar el pan de cada d\u00eda a su mesa, hay personas que mueren diario en los hospitales porque alguien les contagi\u00f3 del virus mientras trabajaban o van al supermercado o simplemente por estar en sus hogares con otros que no respetaron el distanciamiento y no se protegieron. No es solo su vida la que est\u00e1 en juego, est\u00e1 la de todos. Si cumplimos las normas y aplicamos los protocolos, protegemos nuestra salud y la de los dem\u00e1s. Solo necesitamos un poco de prudencia y consideraci\u00f3n para que podamos salir juntos de esto.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Y a prop\u00f3sito de cuidar nuestra salud para preservar nuestras vidas, tambi\u00e9n, aprovechamos la ocasi\u00f3n para reafirmar nuestro compromiso con la defensa de la vida ante el nuevo resurgimiento del tema de las \u201cTres Causales\u201d y la insistencia de aprobaci\u00f3n del aborto bajo condicionantes que irrespetan el derecho que solo Dios nos ha dado y puede quitarlo. Nos sumamos al pensamiento de nuestros obispos, que, de manera colegiada, nos han dicho que no estamos para presentar una nueva doctrina sino m\u00e1s bien, reafirmar las verdades del magisterio eclesial y de nuestra constituci\u00f3n dominicana que consagran la vida desde su concepci\u00f3n hasta la muerte, y que debemos elevar la dignidad humana.<\/p>\n<p>As\u00ed como hacemos lo imposible para preservar la vida de nuestros familiares y amigos cercanos, nos preocupamos por su salud, el cuidado de los animales y la protecci\u00f3n del Medio Ambiente tambi\u00e9n hay que proteger a aquellos m\u00e1s d\u00e9biles que no tienen voz y necesitan nacer para ser luz y seguir transformando nuestra sociedad.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Queridos j\u00f3venes, nosotros hemos tenido la oportunidad de llegar a este mundo a trav\u00e9s de distintas circunstancias y tenemos opciones para elegir el camino que deseamos recorrer, la opci\u00f3n de ser productivos, estudiar, trabajar y desarrollar distintas opciones de vida seg\u00fan nuestros gustos. Dios tiene un prop\u00f3sito con cada una de nuestras vidas ya sea de bendici\u00f3n o de lecci\u00f3n para aquellos que nos rodean. No le quitemos la oportunidad de que otras generaciones nazcan y puedan ellos tambi\u00e9n cumplir ese prop\u00f3sito de existencia en la vida de aquellos que lo tendr\u00e1n cerca. Solo imagina la idea de qu\u00e9 pasar\u00eda si no existieras, si otro hubiera decidido por tu vida y nada de lo que has logrado y experimentado lo hubieras podido vivir. Esa misma historia es para aquellos que no tienen voz, pero tampoco defensores. Defendamos la vida, seamos sembradores de esperanza y continuemos cuid\u00e1ndonos unos a otros.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00a1Dios les bendiga!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><b>Comisi\u00f3n Nacional de Pastoral Juvenil<br \/>\n<\/b><b>31 de enero 2021,<br \/>\n<\/b><b>Santo Domingo, Rep. Dom.<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Comisi\u00f3n Nacional de Pastoral Juvenil de la Conferencia del Episcopado Dominicano, como entidad responsable&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":68479,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-68478","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68478","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68478"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68478\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68478"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68478"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68478"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}