{"id":68522,"date":"2021-02-01T09:22:07","date_gmt":"2021-02-01T13:52:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=68522"},"modified":"2026-04-17T15:05:06","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:06","slug":"68522","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/02\/01\/68522\/","title":{"rendered":"Meditando la Palabra con Mons. Ozoria"},"content":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia.<\/p>\n<p>(Una oraci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias por los 24 a\u00f1os de nombrado obispo)<\/p>\n<p>\u201cMEDITANDO LA PALABRA\u201d<\/p>\n<p>(Mc 5,1-20)<br \/>\n\u201cEsp\u00edritu inmundo, sal de este hombre\u201d.<!--more--><\/p>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos llegaron a la orilla del lago en la regi\u00f3n de los Gerasenos.<br \/>\nApenas desembarc\u00f3, le sali\u00f3 al encuentro, desde el cementerio, donde viv\u00eda en las tumbas, un hombre pose\u00eddo de esp\u00edritu inmundo -ni con cadenas pod\u00eda ya nadie sujetarlo; muchas veces lo hab\u00edan sujetado con cepos y cadenas, pero \u00e9l romp\u00eda las cadenas y destrozaba los cepos, y nadie ten\u00eda fuerza para domarlo.<br \/>\nSe pasaba el d\u00eda y la noche en los sepulcros y en los montes, gritando e hiri\u00e9ndose con piedras.<br \/>\nViendo de lejos a Jes\u00fas, ech\u00f3 a correr, se postr\u00f3 ante \u00e9l y grit\u00f3 a voz en cuello:<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 tienes que ver conmigo, Jes\u00fas Hijo de Dios Alt\u00edsimo? Por Dios te lo pido, no me atormentes.<br \/>\nPorque Jes\u00fas le estaba diciendo:<br \/>\n-Esp\u00edritu inmundo, sal de este hombre.<br \/>\nJes\u00fas le pregunt\u00f3:<br \/>\n-\u00bfC\u00f3mo te llamas?<br \/>\nEl respondi\u00f3:<br \/>\n-Me llamo Legi\u00f3n, porque somos muchos.<br \/>\nY le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca.<br \/>\nHab\u00eda cerca una gran piara de cerdos hozando en la falda del monte.<br \/>\nLos esp\u00edritus le rogaron:<br \/>\n-D\u00e9janos ir y meternos en los cerdos.<br \/>\nEl se lo permiti\u00f3.<br \/>\nLos esp\u00edritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y la piara, unos dos mil, se abalanz\u00f3 acantilado abajo al lago y se ahog\u00f3 en el lago.<br \/>\nLos porquerizos echaron a correr y dieron la noticia en el pueblo y en el campo. Y la gente fue a ver qu\u00e9 hab\u00eda pasado.<br \/>\nSe acercaron a Jes\u00fas y vieron al endemoniado que hab\u00eda tenido la legi\u00f3n, sentado, vestido y en su juicio.<br \/>\nSe quedaron espantados.<br \/>\nLos que lo hab\u00edan visto les contaron lo que hab\u00eda pasado al endemoniado y a los cerdos.<br \/>\nEllos le rogaban que se marchase de su pa\u00eds.<br \/>\nMientras se embarcaba, el endemoniado le pidi\u00f3 que lo admitiese en su compa\u00f1\u00eda.<br \/>\nPero no se lo permiti\u00f3, sino que le dijo:<br \/>\n-Vete a casa con los tuyos y an\u00fanciales lo que el Se\u00f1or ha hecho contigo por su misericordia.<br \/>\nEl hombre se march\u00f3 y empez\u00f3 a proclamar por la Dec\u00e1polis lo que Jes\u00fas hab\u00eda hecho con \u00e9l; todos se admiraban.<\/p>\n<p>**********<br \/>\nEn su misi\u00f3n liberadora, Jes\u00fas no tiene reparo en que se pierdan bienes materiales (los cerdos). A \u00c9l le interesa la liberaci\u00f3n de la persona.<br \/>\nLos que son liberados por Jes\u00fas, quieren hacerse sus seguidores y acompa\u00f1arlo. Jes\u00fas le pide que vayan a testimoniar lo Que \u00c9l ha hecho, por su misericordia:<br \/>\n\u201cVete a casa con los tuyos y an\u00fanciales lo que el Se\u00f1or ha hecho contigo por su misericordia\u201d.<br \/>\nBendiciones.<\/p>\n<p>+ Mons. Francisco Ozoria A.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia. (Una oraci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias por los 24 a\u00f1os&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":68524,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-68522","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68522","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68522"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68522\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68522"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68522"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}