{"id":70589,"date":"2021-02-28T11:48:18","date_gmt":"2021-02-28T16:18:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=70589"},"modified":"2026-04-17T15:05:14","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:14","slug":"angelus-la-contemplacion-no-se-convierta-en-pereza-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/02\/28\/angelus-la-contemplacion-no-se-convierta-en-pereza-espiritual\/","title":{"rendered":"\u00c1ngelus: la contemplaci\u00f3n no se convierta en pereza espiritual"},"content":{"rendered":"<p>En el camino cuaresmal estamos llamados a \u201ccontemplar\u201d, como Pedro, Santiago y Juan, \u201cla anticipaci\u00f3n de luz\u201d de Jes\u00fas. Pero debemos tener cuidado que esta contemplaci\u00f3n no se convierta \u201cen pereza espiritual\u201d. Jes\u00fas mismo, tras haberse mostrado, \u201cdevuelve al valle\u201d a los disc\u00edpulos. Y as\u00ed, tambi\u00e9n nosotros debemos volver a nuestra vida cotidiana, entre nuestros hermanos y hermanas, para que, iluminados por su luz, \u201cpodamos llevarla y hacerla brillar en todas partes\u201d. Ser l\u00e1mparas del Evangelio es la misi\u00f3n del cristiano. \u00c1ngelus del Papa<!--more--><\/p>\n<p>En el segundo domingo de Cuaresma el Papa Francisco reflexion\u00f3, antes de rezar el \u00c1ngelus, sobre el Evangelio del d\u00eda (Mc. 9, 2-10) que nos invita a contemplar la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas en el monte. Esa \u201canticipaci\u00f3n de luz\u201d, el rostro radiante de Jes\u00fas ante los disc\u00edpulos asustados, a quienes hab\u00eda anunciado que sufrir\u00eda mucho, ser\u00eda rechazado y condenado a muerte, es una invitaci\u00f3n para recordarnos, especialmente cuando atravesamos una prueba dif\u00edcil, que el Se\u00f1or ha resucitado y no permite que la oscuridad tenga la \u00faltima palabra.<\/p>\n<p><iframe title=\"\u00c1ngelus 28 febrero 2021 Papa Francisco\" width=\"1170\" height=\"658\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/kAheca1A2kI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<h2><b>La oscuridad no tiene la \u00faltima palabra<\/b><\/h2>\n<p>El Papa se centr\u00f3, en primer lugar, en los sentimientos de los disc\u00edpulos tras el anuncio de Jes\u00fas: \u00a0<\/p>\n<p><i>Podemos imaginar lo que debi\u00f3 ocurrir en el coraz\u00f3n de sus amigos, esos amigos \u00edntimos, sus disc\u00edpulos: la imagen de un Mes\u00edas fuerte y triunfante entra en crisis, sus sue\u00f1os se hacen a\u00f1icos, y la angustia los asalta al pensar que el Maestro en el que hab\u00edan cre\u00eddo ser\u00eda ejecutado como el peor de los malhechores. Y precisamente en ese momento, con esa angustia en el alma, Jes\u00fas llama a Pedro, Santiago y Juan y los lleva consigo al monte.<\/i><\/p>\n<p>Posicion\u00e1ndonos en el lugar de la transfiguraci\u00f3n, el monte, ese lugar \u201celevado, donde el cielo y la tierra se tocan\u201d, y donde Mois\u00e9s y los profetas \u201cvivieron la extraordinaria experiencia del encuentro con Dios\u201d, el Santo Padre se\u00f1al\u00f3 que el episodio de la transfiguraci\u00f3n ofrece a los disc\u00edpulos asustados, &#8220;la luz de la esperanza&#8221;, \u201cla luz para atravesar las tinieblas\u201d, pues anticipa que \u201cla muerte no ser\u00e1 el fin de todo, porque se abrir\u00e1 a la gloria de la Resurrecci\u00f3n\u201d. \u201cVivir esta \u2018anticipaci\u00f3n\u2019 de luz en el coraz\u00f3n de la Cuaresma\u201d, dijo Francisco, es \u201cuna invitaci\u00f3n para recordarnos, especialmente cuando atravesamos una prueba dif\u00edcil, que el Se\u00f1or ha resucitado y no permite que la oscuridad tenga la \u00faltima palabra\u201d.<\/p>\n<h2><b>La luz del Resucitado<\/b><\/h2>\n<p>Tras centrarse en los sentimientos de los disc\u00edpulos, ubic\u00f3 el Evangelio del d\u00eda en los sentimientos de los fieles: tambi\u00e9n nosotros pasamos a veces \u201cpor momentos de oscuridad en nuestra vida personal, familiar o social, y tememos que no haya salida\u201d. \u201cNos sentimos asustados ante grandes enigmas como la enfermedad, el dolor inocente o el misterio de la muerte\u201d. Incluso \u201cen el mismo camino de la fe, a menudo tropezamos cuando nos encontramos con el esc\u00e1ndalo de la cruz y las exigencias del Evangelio, que nos pide que gastemos nuestra vida en el servicio y la perdamos en el amor, en lugar de conservarla y defenderla\u201d.<\/p>\n<p><i>Necesitamos, entonces, otra mirada, una luz que ilumine en profundidad el misterio de la vida y nos ayude a ir m\u00e1s all\u00e1 de nuestros esquemas y de los criterios de este mundo.<\/i><\/p>\n<h2><b>Atenci\u00f3n a la \u201cpereza espiritual\u201d<\/b><\/h2>\n<p>Recordando que<i>\u00a0\u201c<\/i>tambi\u00e9n nosotros estamos llamados a subir al monte, a contemplar la belleza del Resucitado que enciende destellos de luz en cada fragmento de nuestra vida y nos ayuda a interpretar la historia a partir de su victoria pascual\u201d<i>,\u00a0<\/i>el Papa Francisco advirti\u00f3 que, sin embargo, debemos \u201cguardarnos\u201d, de que esa sensaci\u00f3n de \u201ces bueno estarnos aqu\u00ed\u201d, como exclam\u00f3 Pedro (v.5), no se convierta en \u201cpereza espiritual\u201d. Pues, como hizo con los disc\u00edpulos, Jes\u00fas mismo \u201cnos devuelve al valle\u201d:<\/p>\n<p><i>No podemos quedarnos en el monte y disfrutar solos de la dicha de este encuentro. Jes\u00fas mismo nos devuelve al valle, entre nuestros hermanos y a nuestra vida cotidiana. Debemos guardarnos de la pereza espiritual: estamos bien, con nuestras oraciones y liturgias, y esto nos basta. \u00a1No! Subir al monte no es olvidar la realidad; rezar nunca es escapar de las dificultades de la vida; la luz de la fe no es para una bella emoci\u00f3n espiritual. No, este no es el mensaje de Jes\u00fas.<br \/>\n<\/i><\/p>\n<h2><b>Iluminados por la luz de Cristo, llevarla a todas partes<\/b><\/h2>\n<p>En definitiva, \u201cestamos llamados a vivir el encuentro con Cristo para que, iluminados por su luz, podamos llevarla y hacerla brillar en todas partes\u201d, pues\u00a0<b>es misi\u00f3n del cristiano<\/b>\u00a0\u201cencender peque\u00f1as luces en el coraz\u00f3n de las personas; ser peque\u00f1as l\u00e1mparas del Evangelio que lleven un poco de amor y esperanza\u201d.<\/p>\n<p>\u201cRecemos a Mar\u00eda Sant\u00edsima para que nos ayude a acoger con asombro la luz de Cristo, a guardarla y a compartirla.\u201d<\/p>\n<h2><b>Ayunar del cotilleo<\/b><\/h2>\n<p>Despu\u00e9s de la oraci\u00f3n mariana el Sumo Pont\u00edfice uni\u00f3 su voz a la de los Obispos de Nigeria, para\u00a0<b><a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/papa\/news\/2021-02\/condena-del-papa-francisco-secuestro-317-chicas-nigeria.html\">condenar el secuestro de las 317 muchachas<\/a><\/b>\u00a0en una escuela, el viernes pasado, y llam\u00f3 a rezar por ellas para que regresen pronto a sus hogares. Adem\u00e1s, record\u00f3 que hoy es el\u00a0<b><a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/papa\/news\/2021-02\/papa-francisco-en-jornada-mundial-enfermedades-raras.html\">D\u00eda mundial de las Enfermedades Raras<\/a><\/b>, y se\u00f1al\u00f3 que la red de solidaridad entre los familiares, fomentada por las asociaciones que trabajan en ese \u00e1mbito, \u201ces m\u00e1s importante que nunca\u201d. Finalmente, en el saludar a todos los fieles y peregrinos, dese\u00f3 a todos un buen camino cuaresmal, y recomend\u00f3 un ayuno muy particular, que \u201cno har\u00e1 pasar hambre\u201d:<\/p>\n<p><i>Les recomiendo un ayuno, un ayuno que no les har\u00e1 pasar hambre: ayunen de chismes y murmuraciones. Es una forma especial. En esta Cuaresma no hablar\u00e9 mal de los dem\u00e1s, no cotillear\u00e9&#8230;. Y esto lo podemos hacer todos, todos. Este es un buen ayuno. Y no olviden que tambi\u00e9n les ser\u00e1 \u00fatil leer cada d\u00eda un pasaje del Evangelio, llevar el peque\u00f1o Evangelio en el bolsillo, en el bolso, y tomarlo cuando se pueda, cualquier pasaje. Esto abre el coraz\u00f3n al Se\u00f1or.<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el camino cuaresmal estamos llamados a \u201ccontemplar\u201d, como Pedro, Santiago y Juan, \u201cla anticipaci\u00f3n&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":70590,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-70589","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70589","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70589"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70589\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70589"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70589"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70589"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}