{"id":70901,"date":"2021-03-05T09:38:33","date_gmt":"2021-03-05T14:08:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=70901"},"modified":"2026-04-17T15:05:14","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:14","slug":"meditando-la-palabra-con-mons-francisco-ozoria-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/03\/05\/meditando-la-palabra-con-mons-francisco-ozoria-12\/","title":{"rendered":"Meditando la Palabra con Mons. Francisco Ozoria"},"content":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia.<\/p>\n<p>\u201cMEDITANDO LA PALABA\u201d<\/p>\n<p>(Mt 21,33-43.45-46)<br \/>\n\u201cMatemos al heredero. La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular\u201d.<!--more--><\/p>\n<p>En aquel tiempo, dijo Jes\u00fas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: <br \/>\n-\u00abEscuchad otra par\u00e1bola: Hab\u00eda un propietario que plant\u00f3 una vi\u00f1a, la rode\u00f3 con una cerca, cav\u00f3 en ella un lagar, construy\u00f3 la casa del guarda, la arrend\u00f3 a unos labradores y se march\u00f3 de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envi\u00f3 sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspond\u00edan. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. Envi\u00f3 de nuevo otros criados, m\u00e1s que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por \u00faltimo les mand\u00f3 a su hijo, dici\u00e9ndose: &#8220;Tendr\u00e1n respeto a mi hijo.&#8221; Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: &#8220;\u00c9ste es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia.&#8221; Y, agarr\u00e1ndolo, lo empujaron fuera de la vi\u00f1a y lo mataron. Y ahora, cuando vuelva el due\u00f1o de la vi\u00f1a, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 con aquellos labradores?\u00bb<br \/>\nLe contestaron:<br \/>\n-\u00abHar\u00e1 morir de mala muerte a esos malvados y arrendar\u00e1 la vi\u00f1a a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos.\u00bb<br \/>\nY Jes\u00fas les dice:<br \/>\n-\u00ab\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo nunca en la Escritura: &#8220;La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Se\u00f1or quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente&#8221;? Por eso os digo que se os quitar\u00e1 a vosotros el reino de Dios y se dar\u00e1 a un pueblo que produzca sus frutos.\u00bb<br \/>\nLos sumos sacerdotes y los fariseos, al o\u00edr sus par\u00e1bolas, comprendieron que hablaba de ellos. Y, aunque buscaban echarle mano, temieron a la gente, que lo ten\u00eda por profeta.<\/p>\n<p>*********<\/p>\n<p>\u201cMatemos al heredero\u201d. Jes\u00fas es el Hijo enviado por el Padre para percibir los frutos de la vi\u00f1a que con tanto amor hab\u00eda cultivado. \u00c9l es la Piedra que desecharon los arquitectos.<br \/>\nLos labradores, DUE\u00d1OS O ADMINISTRADORES?<br \/>\nBendiciones.<\/p>\n<p>+ Mons. Francisco Ozoria A.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia. \u201cMEDITANDO LA PALABA\u201d (Mt 21,33-43.45-46) \u201cMatemos al heredero. La piedra&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":70902,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-70901","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70901"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70901\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}