{"id":71421,"date":"2021-03-12T09:20:17","date_gmt":"2021-03-12T13:50:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=71421"},"modified":"2026-04-17T15:05:14","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:14","slug":"los-5-consejos-del-papa-a-los-confesores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/03\/12\/los-5-consejos-del-papa-a-los-confesores\/","title":{"rendered":"Los 5 consejos del Papa a los confesores"},"content":{"rendered":"<p>El Santo Padre ha dirigido un discurso a los participantes en la 31\u00aa edici\u00f3n del Curso sobre el Foro Interno en el que ha reflexionado sobre el significado del Sacramento de la Reconciliaci\u00f3n, dando algunos consejos a los confesores explic\u00e1ndoles cu\u00e1l debe ser la actitud religiosa que deben tener ante el pecador perdonado.<!--more--><\/p>\n<p>El Santo Padre ha dirigido un discurso a los participantes en la 31\u00aa edici\u00f3n del Curso sobre el Foro Interno organizado por la Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica en el que han participado 870 cl\u00e9rigos de manera online. Su reflexi\u00f3n ha girado en torno al significado del Sacramento de la Reconciliaci\u00f3n y las 3 expresiones que mejor lo explican. La primera: &#8220;abandonarse al Amor&#8221;; la segunda: &#8220;dejarse transformar por el Amor&#8221;; y la tercera: &#8220;corresponder al Amor&#8221;. \u201cMe gustar\u00eda detenerme con vosotros en tres expresiones, que explican bien el sentido del Sacramento de la Reconciliaci\u00f3n, porque confesarse no es ir a la tintorer\u00eda a quitarse una mancha. No. Es otra cosa. Pensemos bien lo que es\u201d ha dicho el Papa.<\/p>\n<h2>Primer consejo: asombrarse de los hermanos que piden el perd\u00f3n de Dios<\/h2>\n<p>Para Francisco, abandonarse al Amor significa \u201chacer un verdadero acto de fe\u201d, pero la fe \u2013 advierte el Papa \u2013 \u201cnunca puede reducirse a una lista de conceptos o a una serie de afirmaciones que hay que creer. La fe se expresa y se entiende dentro de una relaci\u00f3n: la relaci\u00f3n entre Dios y el hombre y entre el hombre y Dios\u201d, pues la fe \u201ces el encuentro con Dios mismo que es Misericordia y es el abandono en los brazos de este Amor misterioso y generoso, que tanto necesitamos, pero al que, a veces, tenemos miedo de abandonarnos\u201d.<\/p>\n<p>El Pont\u00edfice despu\u00e9s se\u00f1ala que \u201cquien no se abandona al amor de Dios acaba, tarde o temprano, abandon\u00e1ndose a otra cosa, terminando &#8220;en brazos&#8221; de la mentalidad mundana, que al final trae amargura, tristeza y soledad y no se cura\u201d. Por tanto, el primer paso que Francisco considera para una buena confesi\u00f3n es \u201cel acto de fe, de abandono, con el que el penitente se acerca a la Misericordia\u201d.<\/p>\n<p>Su consejo para los confesores es que \u201cdeben ser capaces de asombrarse siempre de los hermanos que, por fe, piden el perd\u00f3n de Dios y, todav\u00eda s\u00f3lo por fe, se abandonan a \u00c9l, entreg\u00e1ndose en la Confesi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<h2>Segundo consejo: percibir el milagro del cambio<\/h2>\n<p>Esta es la segunda expresi\u00f3n sobre la que ha reflexionado Francisco. Sabemos muy bien que no son las leyes las que salvan: \u201cel individuo no cambia por una \u00e1rida serie de preceptos, sino por la fascinaci\u00f3n del Amor percibido y libremente ofrecido\u201d dice Francisco. Por tanto, cuando el penitente que encuentra en la conversaci\u00f3n sacramental un rayo de este Amor acogedor, \u201cse deja transformar por el Amor, por la Gracia, empezando a experimentar esa transformaci\u00f3n de un coraz\u00f3n de piedra en un coraz\u00f3n de carne\u201d.<\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n, el buen confesor \u2013 dice Francisco \u2013 \u201cest\u00e1 siempre llamado a percibir el milagro del cambio, a advertir la obra de la Gracia en el coraz\u00f3n de los penitentes, favoreciendo en lo posible la acci\u00f3n transformadora\u201d.<\/p>\n<h2>Tercer consejo: se\u00f1alar siempre el amor al pr\u00f3jimo<\/h2>\n<p>Despu\u00e9s, el Papa explica que el abandono y el dejarse transformar por el Amor tienen como consecuencia necesaria una correspondencia con el amor recibido. Francisco declara que es una correspondencia \u201cque se manifiesta en el cambio de vida y en las obras de misericordia que le siguen\u201d, pues, quien ha sido acogido por el Amor \u201cno puede dejar de acoger a su hermano\u201d, quien se ha abandonado al Amor, \u201cno puede sino consolar al afligido\u201d y quien ha sido perdonado por Dios, \u201cno puede dejar de perdonar de coraz\u00f3n a sus hermanos\u201d.<\/p>\n<p>En este sentido, el Santo Padre asegura que \u201cDios nos muestra un amor posible, en el que vivir esa correspondencia imposible\u201d y que no es otra que \u201cel amor al hermano\u201d: \u201cAmando a nuestros hermanos nos mostramos a nosotros mismos, al mundo y a Dios que le amamos de verdad\u201d. Su tercer consejo para los confesores es que el buen confesor \u201cse\u00f1ala siempre el imprescindible amor al pr\u00f3jimo como gimnasio diario en el que entrenar el amor a Dios\u201d.<\/p>\n<h2>Cuarto consejo a los confesores: No hacer preguntas impertinentes<\/h2>\n<p>Al final de su discurso, les ha pedido que recuerden siempre \u201cque cada uno de nosotros es un pecador perdonado, puesto al servicio de los dem\u00e1s, para que tambi\u00e9n ellos, a trav\u00e9s del encuentro sacramental, puedan encontrar ese Amor que ha fascinado y cambiado nuestras vidas\u201d. Teniendo esto en cuenta, el Papa ha querido subrayar algo que considera fundamental: cu\u00e1l debe ser la actitud religiosa que debe tener el confesor ante el pecador perdonado. Francisco invita a los confesores a \u201cacoger en paz, acoger con paternidad\u201d, \u201ctodo el mundo sabr\u00e1 c\u00f3mo es la expresi\u00f3n de la paternidad \u2013 dice el Papa \u2013 una sonrisa, los ojos en paz&#8230; acoger ofreciendo tranquilidad, y luego dejar hablar\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n pide estar atentos cuando el penitente tiene cierta dificultad para seguir adelante con un [determinado] pecado. \u201cSi lo entiende, no hace preguntas indiscretas\u201d dice Francisco e insiste: \u201cNo les haga m\u00e1s dolor, m\u00e1s tortura en esto. Por favor, no hagas preguntas. A veces me pregunto: esos confesores que empiezan: &#8220;Y as\u00ed, as\u00ed, as\u00ed [dice: tai, tai, tai]&#8230;&#8221;, pero dime, \u00bfqu\u00e9 est\u00e1s haciendo, t\u00fa? \u00bfEst\u00e1s haciendo la pel\u00edcula en tu mente? Por favor, \u00bfeh?\u201d.<\/p>\n<h2>Quinto consejo: ser padres y no el tribunal de examen acad\u00e9mico<\/h2>\n<p>Por \u00faltimo, el Papa explica a los confesores que ser \u201cmisericordioso\u201d no significa tener la mano larga: \u201cSignifica ser hermano, padre, consolador\u201d. &#8220;Eh, padre, no puedo hacerlo, no s\u00e9 c\u00f3mo lo har\u00e9&#8230;&#8221; &#8211; &#8220;Reza, y vuelve cuando lo necesites, porque aqu\u00ed encontrar\u00e1s un padre, un hermano: encontrar\u00e1s esto&#8221;: Esa es la actitud, dice Francisco. Y por favor \u2013 concluye \u2013 \u201cno hagas el tribunal de examen acad\u00e9mico. No te metas en el alma de los dem\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Santo Padre ha dirigido un discurso a los participantes en la 31\u00aa edici\u00f3n del&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":71422,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-71421","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71421","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=71421"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71421\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=71421"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=71421"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=71421"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}