{"id":72885,"date":"2021-04-02T10:14:16","date_gmt":"2021-04-02T14:44:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=72885"},"modified":"2026-04-17T15:05:22","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:22","slug":"meditando-la-palabra-con-mons-francisco-ozoria-28","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/04\/02\/meditando-la-palabra-con-mons-francisco-ozoria-28\/","title":{"rendered":"Meditando la Palabra con Mons. Francisco Ozoria"},"content":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia.<\/p>\n<p>\u201cMEDITANDO LA PALABRA\u201d<\/p>\n<p>(Is 52,13-53,12)<br \/>\n\u201c\u00c9l fue traspasado por nuestras rebeliones\u201d.<!--more--><\/p>\n<p>Mirad, mi siervo tendr\u00e1 \u00e9xito, subir\u00e1 y crecer\u00e1 mucho.<br \/>\nComo muchos se espantaron de \u00e9l,<br \/>\nporque desfigurado no parec\u00eda hombre,<br \/>\nni ten\u00eda aspecto humano,<br \/>\nas\u00ed asombrar\u00e1 a muchos pueblos, ante \u00e9l los reyes cerrar\u00e1n la boca, al ver algo inenarrable<br \/>\ny contemplar algo inaudito.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n crey\u00f3 nuestro anuncio?,<br \/>\n\u00bfa qui\u00e9n se revel\u00f3 el brazo del Se\u00f1or?<br \/>\nCreci\u00f3 en su presencia como brote, como ra\u00edz en tierra \u00e1rida,<br \/>\nsin figura, sin belleza.<br \/>\nLo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros, despreciado y desestimado.<br \/>\n\u00c9l soport\u00f3 nuestros sufrimientos y aguant\u00f3 nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado; pero \u00e9l fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros cr\u00edmenes.<br \/>\nNuestro castigo saludable cay\u00f3 sobre \u00e9l, sus cicatrices nos curaron.<br \/>\nTodos err\u00e1bamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino;<br \/>\ny el Se\u00f1or carg\u00f3 sobre \u00e9l<br \/>\ntodos nuestros cr\u00edmenes.<br \/>\nMaltratado, voluntariamente se humillaba y no abr\u00eda la boca;<br \/>\ncomo cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudec\u00eda y no abr\u00eda la boca.<br \/>\nSin defensa, sin justicia, se lo llevaron, \u00bfQui\u00e9n medit\u00f3 en su destino?<br \/>\nLo arrancaron de la tierra de los vivos,<br \/>\npor los pecados de mi pueblo lo hirieron.<br \/>\nLe dieron sepultura con los malvados, y una tumba con los malhechores, aunque no hab\u00eda cometido cr\u00edmenes ni hubo enga\u00f1o en su boca.<br \/>\nEl Se\u00f1or quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiaci\u00f3n; ver\u00e1 su descendencia, prolongar\u00e1 sus a\u00f1os, lo que el Se\u00f1or quiere prosperar\u00e1 por su mano.<br \/>\nPor los trabajos de su alma ver\u00e1 la luz, el justo se saciar\u00e1 de conocimiento.<br \/>\nMi siervo justificar\u00e1 a muchos, porque carg\u00f3 con los cr\u00edmenes de ellos.<br \/>\nLe dar\u00e9 una multitud como parte, y tendr\u00e1 como despojo una muchedumbre.<br \/>\nPorque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, \u00e9l tom\u00f3 el pecado de muchos e intercedi\u00f3 por los pecadores.<\/p>\n<p>*********<\/p>\n<p>Viernes Santo, Conmemoraci\u00f3n de la Pasi\u00f3n y Muerte de Cristo.<br \/>\nPor su Muerte nos justificar\u00e1 y nuestras culpas soportar\u00e1.<br \/>\nBendiciones.<\/p>\n<p>+ Mons. Francisco Ozoria A.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia. \u201cMEDITANDO LA PALABRA\u201d (Is 52,13-53,12) \u201c\u00c9l fue traspasado por nuestras&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":72886,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-72885","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72885","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72885"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72885\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72885"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72885"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72885"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}