{"id":73612,"date":"2021-04-14T13:33:09","date_gmt":"2021-04-14T18:03:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=73612"},"modified":"2026-04-17T15:05:23","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:23","slug":"catequesis-del-papa-la-oracion-es-la-fuerza-de-la-iglesia-y-de-nuestra-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/04\/14\/catequesis-del-papa-la-oracion-es-la-fuerza-de-la-iglesia-y-de-nuestra-fe\/","title":{"rendered":"Catequesis del Papa: &#8220;La oraci\u00f3n es la fuerza de la Iglesia y de nuestra fe&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>El Santo Padre reflexion\u00f3 esta ma\u00f1ana, en la catequesis de su Audiencia General, sobre la &#8220;Iglesia como escuela de oraci\u00f3n&#8221; y destac\u00f3 la importancia transmitir, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, &#8220;la l\u00e1mpara de la fe con el aceite de la oraci\u00f3n&#8221;. &#8220;Esta es la tarea esencial de la Iglesia: rezar y educar a rezar&#8221;, dijo Francisco.<!--more--><\/p>\n<p>El mi\u00e9rcoles 14 de abril, el Papa Francisco celebr\u00f3 su Audiencia General en la Biblioteca del Palacio Apost\u00f3lico del Vaticano, sin presencia de fieles a causa de las restricciones de la actual pandemia.<\/p>\n<h2><b>Iglesia &#8220;escuela de oraci\u00f3n&#8221;<\/b><\/h2>\n<p>En su catequesis pronunciada en italiano, el Santo Padre reflexion\u00f3 sobre la Iglesia como &#8220;escuela de oraci\u00f3n&#8221;, ese don que en la infancia &#8220;hemos recibido con sencillez&#8221;-dijo Francisco-\u00a0 &#8220;nos damos cuenta de que es un patrimonio grande y muy rico, y que la experiencia de la oraci\u00f3n merece ser profundizada cada vez m\u00e1s&#8221;<i>\u00a0(cfr ibid., 2688).<\/i><\/p>\n<p>En este contexto, el Pont\u00edfice record\u00f3 que es precisamente en la infancia cuando muchos de los fieles aprenden &#8220;a silabear las primeras oraciones&#8221; junto con los padres o los abuelos.<\/p>\n<p>\u201cQuiz\u00e1 custodiamos el recuerdo de la madre y del padre que nos ense\u00f1aban a recitar las oraciones antes de ir a dormir. Esos momentos de recogimiento son a menudo aquellos en los que los padres escuchan de los hijos alguna confidencia \u00edntima y pueden dar su consejo inspirado en el Evangelio. Hace bien recordarlos\u201d<\/p>\n<h2><b>El h\u00e1bito de la fe no es inmediato, crece con nosotros<\/b><\/h2>\n<p>Por otra parte, el Santo Padre subray\u00f3 que el h\u00e1bito de la fe no es inmediato, sino que se desarrolla con nosotros, &#8220;tambi\u00e9n a trav\u00e9s de momentos de crisis y resurrecciones&#8221; y en este sentido, la respiraci\u00f3n de la fe es la oraci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cCrecemos en la fe tanto como aprendemos a orar. Despu\u00e9s de ciertos pasajes de la vida, nos damos cuenta de que sin la fe no hubi\u00e9ramos podido lograrlo y que la oraci\u00f3n ha sido nuestra fuerza. No solo la oraci\u00f3n personal, sino tambi\u00e9n la de los hermanos y de las hermanas, y de la comunidad que nos ha acompa\u00f1ado y sostenido\u201d<\/p>\n<p>Asimismo, el Papa hizo hincapi\u00e9 en que todo en la Iglesia nace en la oraci\u00f3n, y todo crece gracias a la oraci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cCuando el Enemigo, el Maligno, quiere combatir la Iglesia, lo hace primero tratando de secar sus fuentes, impidi\u00e9ndoles rezar. Si cesa la oraci\u00f3n, por un momento parece que todo pueda ir adelante como siempre, pero poco despu\u00e9s la Iglesia se da cuenta de haberse convertido en un envoltorio vac\u00edo, de haber perdido el eje de apoyo, de no poseer m\u00e1s la fuente del calor y del amor\u201d<\/p>\n<h2><b>&#8220;Sin la fe todo cae&#8221;<\/b><\/h2>\n<p>Profundizando sobre las mujeres y los hombres santos de la Iglesia, el Santo Padre reiter\u00f3 que estas personas, &#8220;no tienen una vida m\u00e1s f\u00e1cil que los otros&#8221;, es m\u00e1s, &#8220;tambi\u00e9n tienen sus problemas que afrontar y, a menudo, son objeto de oposiciones&#8221;; pero su fuerza es la oraci\u00f3n, que sacan siempre del \u201cpozo\u201d inagotable de la madre Iglesia.<\/p>\n<p><i>&#8220;Con la oraci\u00f3n alimentan la llama de su fe, como se hac\u00eda con el aceite de las l\u00e1mparas. Y as\u00ed van adelante caminando en la fe y en la esperanza. Los santos, que a menudo a los ojos del mundo cuentan poco, en realidad son los que lo sostienen, no con las armas del dinero y del poder, sino con las armas de la oraci\u00f3n&#8221;<\/i>, asever\u00f3 Francisco, a\u00f1adiendo, por tanto, que &#8220;podemos concluir que la l\u00e1mpara de la fe estar\u00e1 siempre encendida sobre la tierra mientras est\u00e9 el aceite de la oraci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Rezar y educar a rezar es la tarea esencial de la Iglesia&#8221;, explic\u00f3 el Papa concluyendo su alocuci\u00f3n:\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTransmitir de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n la l\u00e1mpara de la fe con el aceite de la oraci\u00f3n. Sin la luz de esta l\u00e1mpara, no podremos ver el camino para evangelizar; no podremos ver los rostros de los hermanos a los que acercarse y servir; no podremos iluminar la habitaci\u00f3n donde encontrarnos en comunidad\u2026 Sin la fe, todo cae; y sin la oraci\u00f3n, la fe se apaga. Por esto la Iglesia, que es casa y escuela de comuni\u00f3n, es casa y escuela de oraci\u00f3n\u201d<\/p>\n<h2><b>S\u00edntesis de la catequesis del Papa en espa\u00f1ol<\/b><\/h2>\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos tambi\u00e9n la s\u00edntesis completa de la catequesis pronunciada por el Santo Padre en espa\u00f1ol:<\/p>\n<p>\u00abQueridos hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>En esta catequesis reflexionamos sobre la Iglesia como maestra de oraci\u00f3n. Es bueno recordar y agradecer a las personas que, desde que \u00e9ramos ni\u00f1os, y a lo largo de toda nuestra vida, nos ense\u00f1aron a rezar. En los momentos de oraci\u00f3n que compartimos tanto en la familia \u2014que es la Iglesia dom\u00e9stica\u2014 como en la comunidad parroquial u otros grupos cristianos, descubrimos que crecemos en la fe a medida que aprendemos a rezar y profundizamos en esta experiencia.\u00a0<\/p>\n<p>La vida cristiana no est\u00e1 exenta de momentos de crisis y dificultades. Lo vemos en el testimonio de los santos, en las pruebas que tuvieron que afrontar. Pero ellos nos ense\u00f1an que el secreto para seguir caminando en la fe es la fuerza de la oraci\u00f3n, pues gracias a ella pudieron perseverar y sostener a otros en su peregrinar. Sigamos su ejemplo, y tengamos en cuenta que cuando el Maligno quiere combatir la Iglesia, lo primero que hace es tratar de impedir que recemos, para apagar en nosotros la luz de la fe.<\/p>\n<p>Una de las principales tareas de la Iglesia es rezar y ense\u00f1ar a rezar a las nuevas generaciones. A lo largo de la historia, siempre han surgido comunidades y grupos dedicados a la oraci\u00f3n. Si no rezamos, la fe se apaga, no podemos ver los caminos para evangelizar ni reconocer los rostros de los hermanos y hermanas que nos necesitan. Por eso la Iglesia, que es casa y escuela de comuni\u00f3n, est\u00e1 llamada tambi\u00e9n a ser casa y escuela de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Pidamos a Cristo resucitado que nos ayude a mantener encendida la l\u00e1mpara de la fe, que la renovemos a diario con el aceite de nuestra oraci\u00f3n humilde y perseverante, y que nos env\u00ede su Esp\u00edritu para poder llevar su Luz a todos. Que Dios los bendiga\u00bb, concluy\u00f3 Francisco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: VaticanNews<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Santo Padre reflexion\u00f3 esta ma\u00f1ana, en la catequesis de su Audiencia General, sobre la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":73617,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-73612","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73612","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73612"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73612\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73612"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73612"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73612"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}