{"id":74538,"date":"2021-04-28T13:02:53","date_gmt":"2021-04-28T17:32:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=74538"},"modified":"2026-04-17T15:05:23","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:23","slug":"meditando-la-palabra-con-mons-francisco-ozoria-46","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/04\/28\/meditando-la-palabra-con-mons-francisco-ozoria-46\/","title":{"rendered":"Meditando la Palabra con Mons. Francisco Ozoria"},"content":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia.<\/p>\n<p>\u201cMEDITANDO LA PALABRA\u201d<\/p>\n<p>(Jn 12,44-50)<br \/>\n\u201cYo he venido al mundo como luz\u201d.<!--more--><\/p>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo, gritando:<br \/>\n&#8211; \u00abEl que cree en m\u00ed, no cree en m\u00ed, sino en el que me ha enviado. Y el que me ve a m\u00ed ve al que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, y as\u00ed, el que cree en m\u00ed no quedar\u00e1 en tinieblas.<br \/>\nAl que oiga mis palabras y no las cumpla yo no lo juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he pronunciado, \u00e9sa lo juzgar\u00e1 en el \u00faltimo d\u00eda. Porque yo no he hablado por cuenta m\u00eda; el Padre que me envi\u00f3 es quien me ha ordenado lo que he de decir y c\u00f3mo he de hablar. Y s\u00e9 que su mandato es vida eterna. Por tanto, lo que yo hablo lo hablo como me ha encargado el Padre.\u00bb<\/p>\n<p>**************************<\/p>\n<p>El Padre y yo somos UNO. Yo no hablo por mi cuenta. El Padre que me envi\u00f3 es el que me ordena lo que he de decir y c\u00f3mo lo he de decir. El que me rechaza a m\u00ed rechaza al que me ha enviado.<br \/>\nYo he venido al mundo como Luz, el que acepta a Jes\u00fas no vive en tinieblas.<br \/>\nBendiciones.<\/p>\n<p>+ Mons. Francisco Ozoria A.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia. \u201cMEDITANDO LA PALABRA\u201d (Jn 12,44-50) \u201cYo he venido al mundo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":74539,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-74538","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74538"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74538\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}