{"id":74863,"date":"2021-05-03T13:57:46","date_gmt":"2021-05-03T18:27:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=74863"},"modified":"2026-04-17T15:05:24","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:24","slug":"hoy-la-iglesia-celebra-a-santos-apostoles-felipe-y-santiago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/05\/03\/hoy-la-iglesia-celebra-a-santos-apostoles-felipe-y-santiago\/","title":{"rendered":"Hoy la Iglesia celebra a Santos ap\u00f3stoles Felipe y Santiago"},"content":{"rendered":"<p>Hoy, 3 de mayo, la Iglesia recuerda a los santos ap\u00f3stoles Felipe y Santiago, a quienes Jes\u00fas convoc\u00f3 para formar parte del grupo de sus disc\u00edpulos m\u00e1s cercanos, los Ap\u00f3stoles. Ambos coronaron el anuncio del Evangelio a trav\u00e9s del martirio, como signo de fidelidad absoluta a su Maestro, Jes\u00fas de Nazaret.<!--more--><\/p>\n<p>Felipe naci\u00f3 en Betsaida y fue disc\u00edpulo de Juan el Bautista. Fue uno de los primeros a quien llam\u00f3 Jes\u00fas. \u00c9l fue quien pregunt\u00f3 al Se\u00f1or: \u201c\u00bfC\u00f3mo vamos a darle de comer a tanta gente?\u201d (Jn 6, 5-7) preocupado por aquellos que siguieron al maestro. A \u00e9l se dirigi\u00f3 un grupo de paganos que deseaban conocer al Se\u00f1or (Jn 12, 20-22). Adem\u00e1s, Felipe fue quien le pidi\u00f3 a Cristo que le \u201cmuestre al Padre\u201d (Jn 14, 8-11) en la \u00faltima cena.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Ascensi\u00f3n, Felipe recibi\u00f3 el Esp\u00edritu Santo en Pentecost\u00e9s, junto con los otros ap\u00f3stoles y la Virgen Mar\u00eda. Posteriormente parti\u00f3 a la regi\u00f3n de Frigia (actualmente Turqu\u00eda, Hungr\u00eda, Ucrania y el Este de Rusia) para anunciar la Buena Noticia a las gentes de esas tierras.<\/p>\n<p>San Felipe fue apedreado y crucificado en Hier\u00e1polis, donde muri\u00f3. En el siglo VI las reliquias del Ap\u00f3stol fueron llevadas a Roma y colocadas en la Bas\u00edlica de los Doce Ap\u00f3stoles. El martirologio de la Edad Media celebraba su fiesta el 1 de mayo pero posteriormente se desplaz\u00f3 la fecha al 3 de mayo.<\/p>\n<p>Por su parte, Santiago es llamado en la escritura el \u201cHijo de Alfeo\u201d, y tambi\u00e9n se le conoce como \u201cEl primo del Se\u00f1or\u201d porque su madre era pariente de la Virgen. A \u00e9l se le atribuye la autor\u00eda de la primera ep\u00edstola cat\u00f3lica. Precisamente all\u00ed est\u00e1 consignada uno de los principios m\u00e1s importantes para la vivencia de nuestra fe: \u201cLa fe sin obras, est\u00e1 muerta\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n encontramos en los Hechos de los Ap\u00f3stoles menciones a este ap\u00f3stol, como aquella en la que se se\u00f1ala que era muy querido por la Iglesia de Jerusal\u00e9n y que lo llamaban \u201cel Obispo de Jerusal\u00e9n\u201d. San Pablo lo menciona en su carta a los G\u00e1latas, al lado de San Pedro y San Juan. Adem\u00e1s, el Ap\u00f3stol de Gentes comenta que despu\u00e9s de su conversi\u00f3n fue a visitar a Pedro, pero no encontr\u00f3 a ning\u00fan disc\u00edpulo sino a Santiago. Incluso en la \u00faltima visita de San Pablo a Jerusal\u00e9n, este fue directamente a su casa, donde se reuni\u00f3 con todos los jefes de la Iglesia de Jerusal\u00e9n (Hech. 21,15).<\/p>\n<p>La gente lo llamaba: \u201cEl que intercede por el pueblo\u201d, porque, seg\u00fan la tradici\u00f3n, oraba siempre pidiendo perd\u00f3n a Dios por los pecados de su pueblo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Santiago el menor y\/o Santiago el pariente del Se\u00f1or<\/h2>\n<p>Santiago, como es sabido, es la forma aglutinada de San Jacobo o San Jaime, que son el mismo nombre latinizado del muy b\u00edblico, y muy frecuente, Iaacov, que a trav\u00e9s de su transcripci\u00f3n Yago da Sant&#8217;Yago, y de all\u00ed Santiago. Como en la Espa\u00f1a levantina abundan los Vicentes, en Palestina abundaban los Iaacov. S\u00f3lo entre los ap\u00f3stoles tenemos dos que se llaman as\u00ed, y que para distinguirlos los se\u00f1alamos como &#8220;el mayor&#8221; y &#8220;el menor&#8221;. Pero hay m\u00e1s Santiagos en el Nuevo Testamento:<br \/>\n-Mateo 13,55 nos dice que los \u00abhermanos\u00bb de Jes\u00fas (es decir, hermanastros o primos quiz\u00e1s) se llamaban Santiago, Jos\u00e9, Sim\u00f3n y Judas;<br \/>\n-Mt 27,56 menciona a una Mar\u00eda \u00abmadre de Santiago y de Jos\u00e9\u00bb;<br \/>\n-en Marcos 16,1 se habla de \u00abMar\u00eda la de Santiago\u00bb, que vuelve a mencionarse igual en Lucas 24,10;<br \/>\n-en Lucas 6,16 y Hechos 1,13 se habla de un \u00abJudas de Santiago\u00bb, a quien habitualmente identificamos con Judas Tadeo; ese \u00abde Santiago\u00bb es m\u00e1s probable que se refiera a \u00abhijo de Santiago\u00bb y no a \u00abhermano de Santiago\u00bb, como arbitrariamente se ha le\u00eddo a veces;<br \/>\n-naturalmente las menciones de Hechos a \u00abSantiago y los hermanos [de Jes\u00fas]\u00bb (12,17);<br \/>\n-una de las ep\u00edstolas del NT se atribuye a un Santiago, aunque es dif\u00edcil saber a cu\u00e1l.<\/p>\n<p>Ya he se\u00f1alado otras veces la tradici\u00f3n armonizadora que se pone en movimiento a fines del siglo I, pero que se intensifica sobre todo con la crisis gn\u00f3stica, en el siglo II (ver, por ejemplo,\u00a0<strong>Santas Mar\u00eda de Cleof\u00e1s y Salom\u00e9<\/strong>,\u00a0<strong>San Sim\u00f3n, obispo (pariente del Se\u00f1or)<\/strong>,\u00a0<strong>San Bartolom\u00e9, ap\u00f3stol<\/strong>), y que trata de suplir con una supuesta equivalencia de personajes, basados en evidencias por completo secundarias, el desconocimiento -que ya a esa altura era semejante al nuestro- con respecto a situaciones y personas que hab\u00edan sido, o tan cotidianas que los Evangelios no necesitaron explicarlos a sus contempor\u00e1neos, o tan poco relevantes, que se ahorraron las digresiones. As\u00ed, y en especial respecto de los Santiagos, todos los que se mencionan en el NT, que a lo mejor fueron tres o m\u00e1s, quedaron reducidos a dos: los dos ap\u00f3stoles. Naturalmente, hubo que forzar un poco el panorama, porque con una lectura atenta de Hechos de los Ap\u00f3stoles poco puede sostenerse que los \u00abhermanos de Jes\u00fas\u00bb hayan sido ap\u00f3stoles, cuando m\u00e1s bien los evangelios dicen que en vida de Jes\u00fas no creyeron en \u00e9l (cfr. Mc 3,21.31; y sobre todo Jn 7,5, que lo afirma rotundamente).<\/p>\n<p>Hoy ya es imposible sostener que no hay, por lo menos, tres Santiagos:<br \/>\n-El llamado\u00a0<strong>Mayor<\/strong>, Ap\u00f3stol del grupo de tres m\u00e1s cercanos a Jes\u00fas, testigo de la transfiguraci\u00f3n y Getseman\u00ed, seg\u00fan afirma la tradici\u00f3n (la terna \u00abPedro, Santiago y Juan\u00bb que se menciona en los evangelios estar\u00eda formada por este Santiago), cuya fiesta celebramos el 25 de julio, y que es a la vez el Ap\u00f3stol de Espa\u00f1a y el que muri\u00f3 en martirio hacia el 44, el primero de los Doce, dos hechos que no parecen del todo compatibles&#8230;<br \/>\n-El que Hechos llama \u00abel hermano del Se\u00f1or\u00bb, que es, seg\u00fan parece, el \u00fanico de los hermanos que tuvo gran importancia en la iglesia primitiva, a pesar de que se mencionen cuatro en Mateo (aunque Sim\u00f3n tambi\u00e9n fue luego Obispos de Jerusal\u00e9n, y la tradici\u00f3n lo identifica con otro de los hermanos). Este hermanastro est\u00e1 as\u00edmilado en la tradici\u00f3n armonizadora al que hoy nos ocupa, es decir, al \u00abMenor\u00bb, y por lo tanto no tiene fecha de celebraci\u00f3n propia, aunque es dudoso que deba ser considerado ap\u00f3stol. Este Santiago es quiz\u00e1s el integrante de la terna \u00abPedro, Juan y Santiago\u00bb de Hechos, es decir, las \u00abColumnas de la Iglesia\u00bb, que lo m\u00e1s probable es que no sea la misma terna de los evangelios, donde claramente se mencionaba a tres ap\u00f3stoles.<br \/>\n-Finalmente el que celebramos hoy, el \u00abMenor\u00bb, del que muy cautamente el elogio del Martirologio Romano aclara: \u00abconsiderado en Occidente como el pariente del Se\u00f1or\u00bb. Lamentablemente, si el pariente del Se\u00f1or no es el Ap\u00f3stol -y esto es m\u00e1s que probable: es dato que puede afirmarse con certeza razonable-, sobre Santiago el menor no poseemos casi datos, ya que la tradici\u00f3n se ha limitado a transferirle a este ap\u00f3stol lo que posiblemente deba decirse del pariente del Se\u00f1or: que fue el primer obispo de Jerusal\u00e9n, que fue columna de la Iglesia, que tuvo much\u00edsima influencia en los primeros a\u00f1os de la Iglesia, y que quiz\u00e1s deba atribuirse a \u00e9l la ep\u00edstola que lleva su nombre.<\/p>\n<p>El Martirologio se encuentra tironeado por dos lados, por una parte, el santoral no es ni debe ser una caja de resonancia de leyendas y tradiciones espurias; desde el principio, ya con el Cardenal Baronio en el siglo XVI, se procur\u00f3 que lo que entrara al santoral -en cada \u00e9poca con los medios disponibles- tuviera no s\u00f3lo la plausibilidad de lo bien narrado, sino la solidez del dato hist\u00f3ricamente cierto, o al menos probable. El planteo te\u00f3rico del Martirologio actual mantiene y acrecienta esta l\u00ednea de rigurosidad. Por otra parte, en lo que hace a los primeros siglos de la Iglesia, y en especial al primero, en muchos casos las tradiciones legendarias est\u00e1n tan firmemente arraigadas que hasta hay creyentes que creen que todos esos \u00abdatos\u00bb (la cantidad de Mar\u00edas, de Santiagos, las listas de ap\u00f3stoles, etc.) son parte del dep\u00f3sito de la fe, cuando son s\u00f3lo expresi\u00f3n de recuerdos necesariamente imprecisos del momento en que s\u00f3lo devinieron importantes cuando ya no quedaba nadie a quien preguntarle. El Butler-Guinea, edici\u00f3n castellana del 64 que se basa en la inglesa de 1954, dice, por ejemplo: \u00abOrdinariamente se considera al Ap\u00f3stol Santiago el Menor (o el joven), a quien la liturgia asocia con san Felipe, como el personaje designado con los nombres de \u00abSantiago, el hijo de Alfeo\u00bb (Mat. 10,3 ; Hechos 1,13) y \u00abSantiago, el hermano del Se\u00f1or\u00bb (Mat. 13,55; Gal. 1,19). Tal vez se identifica tambi\u00e9n con Santiago, hijo de Mar\u00eda y hermano de Jos\u00e9 (Marc. 15,40). Pero no vamos a discutir aqu\u00ed el complicado problema de los &#8220;hermanos del Se\u00f1or&#8221;, ni las cuestiones que se relacionan con \u00e9l\u00bb; de parecido tenor nos encontramos en otras publicaciones prestigiosas; pr\u00e1cticamente lo que se refiere a divulgar estas cuestiones, se despacha con \u00abno vamos a discutir aqu\u00ed\u00bb, lo que todos saben que es, no s\u00f3lo discutible, sino casi incuestionable: que la tradici\u00f3n armonizadora ha\u00a0<strong>achicado la tradici\u00f3n<\/strong>\u00a0para dar un panorama de conocimiento y certeza que no es tal; ha reemplazado aut\u00e9ntica tradici\u00f3n por seguridad.<\/p>\n<p>Aunque por desgracia no contemos por el momento con tres fiestas de Santiago, correspondientes a los tres Santiagos que fueron relevantes en la Iglesia inicial, content\u00e9monos con saber que hoy celebramos no s\u00f3lo al Santiago Ap\u00f3stol, segundo mencionado en las listas de ap\u00f3stoles, llamado \u00abMenor\u00bb, sino tambi\u00e9n a un personaje prominente de Jerusal\u00e9n, indispensable para entender c\u00f3mo la Iglesia de Cristo fue dejando de ser una secta jud\u00eda para pasar, a ser, no sabemos exactamente cu\u00e1ndo, pero rondando las d\u00e9cadas del 70 u 80, una comunidad creyente con una identidad completamente propia. En ese largo proceso, el Santiago que gobern\u00f3 la Iglesia de Jerusal\u00e9n, fuera el pariente del Se\u00f1or, fuera el Ap\u00f3stol, fue determinante, como fue determinante su actuaci\u00f3n en el llamdo \u00abConcilio de Jerusal\u00e9n\u00bb (Hechos 15), como lo recuerda el elogio de la celebraci\u00f3n: \u00abAl suscitarse la controversia sobre la circuncisi\u00f3n, se apart\u00f3 del criterio de Pedro, a fin de que no se impusiese a los disc\u00edpulos venidos de la gentilidad aquel antiguo yugo.\u00bb este Santiago obispo de Jerusal\u00e9n muri\u00f3 m\u00e1rtir, y, a creer al relato de Josefo (pero el hecho est\u00e1 atestiguado en distintas tradiciones), apedreado hacia el a\u00f1o 62, aunque otros dicen que arrojado desde lo alto del templo.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/files.evangelizo.org\/images\/artists\/r\/Rubens_Peter_Paul\/large\/Rubens_St_James_the_Apostle.jpg\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy, 3 de mayo, la Iglesia recuerda a los santos ap\u00f3stoles Felipe y Santiago, a&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":74864,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-74863","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74863","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74863"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74863\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74863"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74863"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74863"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}