{"id":75059,"date":"2021-05-06T13:38:39","date_gmt":"2021-05-06T18:08:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=75059"},"modified":"2026-04-17T15:05:24","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:24","slug":"el-papa-nacionalismos-e-individualismos-rompen-el-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/05\/06\/el-papa-nacionalismos-e-individualismos-rompen-el-nosotros\/","title":{"rendered":"El Papa: nacionalismos e individualismos rompen el \u201cnosotros\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Mensaje del Santo Padre para la 107.\u00aa Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2021, que se celebrar\u00e1 el 26 de septiembre: \u201cHacia un nosotros cada vez m\u00e1s grande\u201d.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>En un momento en que &#8220;los nacionalismos cerrados y agresivos y el individualismo radical desmoronan o dividen el nosotros, tanto en el mundo como en la Iglesia&#8221;, el Papa Francisco sue\u00f1a, en su Mensaje para la 107\u00aa Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, con un &#8220;futuro en color&#8221;. Un futuro, es decir, en el que la Iglesia sea &#8220;cada vez m\u00e1s inclusiva&#8221; con los migrantes y refugiados de otras confesiones para desarrollar el di\u00e1logo ecum\u00e9nico e interreligioso, y en el que el mundo se &#8220;enriquezca con la diversidad y las relaciones interculturales&#8221; y las fronteras se transformen en &#8220;lugares privilegiados de encuentro&#8221;.<\/p>\n<p>El Papa indica este doble camino a los &#8220;miembros de la Iglesia cat\u00f3lica&#8221; y a &#8220;todos los hombres y mujeres del mundo&#8221;, para evitar un riesgo que agravar\u00eda a\u00fan m\u00e1s la suerte de la humanidad ya herida por la pandemia. Y es que, &#8220;una vez pasada la crisis sanitaria, la peor reacci\u00f3n ser\u00eda caer a\u00fan m\u00e1s en un consumismo febril y en nuevas formas de autoprotecci\u00f3n ego\u00edsta&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Un camino com\u00fan en un mundo en crisis<\/b><\/h2>\n<p>El Papa Francisco revela esta preocupaci\u00f3n suya &#8211; ya expresada en la\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html\" rel=\"external\">Enc\u00edclica Fratelli tutti<\/a>\u00a0&#8211; al comienzo de su Mensaje, firmado en San Juan de Letr\u00e1n el 3 de mayo, fiesta de los Santos Ap\u00f3stoles Felipe y Santiago. A esta preocupaci\u00f3n el Pont\u00edfice acompa\u00f1a un deseo: &#8220;Que al final ya no haya &#8216;los otros&#8217;, sino s\u00f3lo &#8216;nosotros'&#8221;. Y es precisamente &#8220;nosotros&#8221; el\u00a0<i>leitmotiv<\/i>\u00a0del documento papal titulado &#8220;Hacia un nosotros cada vez m\u00e1s grande&#8221;, elegido -explica el Pont\u00edfice- para &#8220;indicar un horizonte claro para nuestro camino com\u00fan en este mundo&#8221;.<\/p>\n<h2><b>El &#8220;nosotros&#8221; querido por Dios hoy herido y desfigurado<\/b><\/h2>\n<p>Un mundo que con la emergencia sanitaria atraviesa uno de sus momentos de mayor crisis, en el que &#8220;el &#8216;nosotros&#8217; querido por Dios&#8221; parece haberse &#8220;roto y fragmentado, herido y desfigurado&#8221;. &#8220;Los nacionalismos cerrados y agresivos y el individualismo radical desmoronan o dividen el nosotros, tanto en el mundo como dentro de la Iglesia&#8221;, denuncia el Papa Francisco. &#8220;El precio m\u00e1s alto lo pagan los que m\u00e1s f\u00e1cilmente pueden convertirse en los otros: los extranjeros, los migrantes, los marginados, los que habitan las periferias existenciales&#8221;.<\/p>\n<p>En realidad, &#8220;estamos todos en el mismo barco&#8221;, reiter\u00f3 el Papa, recordando las palabras elevadas al cielo en la\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2020\/documents\/papa-francesco_20200327_omelia-epidemia.html\" rel=\"external\">oraci\u00f3n por el fin de la pandemia el 27 de marzo de 2020<\/a>, en una desierta plaza de San Pedro. &#8220;Todos estamos en el mismo barco&#8221; y, precisamente por eso, &#8220;estamos llamados a comprometernos para que no haya m\u00e1s muros que nos separen, no haya m\u00e1s otros, sino un solo nosotros, tan grande como toda la humanidad&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Una Iglesia cada vez m\u00e1s inclusiva<\/b><\/h2>\n<p>A los cat\u00f3licos, el Obispo de Roma les pide que &#8220;sean cada vez m\u00e1s fieles a su ser cat\u00f3lico&#8221;. &#8220;La catolicidad de la Iglesia, su universalidad, es una realidad que pide ser acogida y vivida en todos los tiempos, seg\u00fan la voluntad y la gracia del Se\u00f1or que ha prometido estar con nosotros siempre, hasta el final de los tiempos. Su Esp\u00edritu nos hace capaces de abrazar a todos para hacer comuni\u00f3n en la diversidad, armonizando las diferencias sin imponer nunca una uniformidad que despersonalice&#8221;, escribe. &#8220;En el encuentro con la diversidad de los extranjeros, los migrantes, los refugiados, y en el di\u00e1logo intercultural que puede resultar, se nos da la oportunidad de crecer como Iglesia, de enriquecernos mutuamente. En efecto, dondequiera que se encuentre, todo bautizado es de derecho miembro de la comunidad eclesial local, miembro de la \u00fanica Iglesia, habitante de la \u00fanica casa, miembro de la \u00fanica familia&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Atender a los heridos, sin prejuicios ni miedo<\/b><\/h2>\n<p>Concretamente, explica el Pont\u00edfice, es necesario comprometerse, &#8220;cada uno a partir de la comunidad en la que vive&#8221;, para que &#8220;la Iglesia sea cada vez m\u00e1s inclusiva&#8221; y pueda, en consecuencia, &#8220;salir a las calles de las periferias existenciales para curar a los heridos y buscar a los perdidos, sin prejuicios ni miedos, sin proselitismo, pero dispuesta a ensanchar su tienda para acoger a todos&#8221;. &#8220;Entre los habitantes de las periferias encontraremos a muchos emigrantes y refugiados, desplazados y v\u00edctimas de la trata, a los que el Se\u00f1or quiere que se manifieste su amor y se anuncie su salvaci\u00f3n&#8221;, dice el Papa Francisco. &#8220;Los encuentros con migrantes y refugiados de otras confesiones y religiones son terreno f\u00e9rtil para el desarrollo de un di\u00e1logo ecum\u00e9nico e interreligioso sincero y enriquecedor&#8221;.<\/p>\n<h2><b>Dejarse enriquecer por la diversidad<\/b><\/h2>\n<p>El mismo esp\u00edritu inclusivo invoca el Papa para el mundo: &#8220;Recomponer la familia humana, para construir juntos nuestro futuro de justicia y paz, asegurando que nadie quede excluido&#8221;, es su llamamiento. El futuro de la sociedad que prefigura Francisco es un futuro &#8220;en color&#8221;, &#8220;enriquecido por la diversidad y las relaciones interculturales&#8221;. Pero para que esto no se quede, precisamente, s\u00f3lo en un sue\u00f1o &#8220;debemos aprender hoy a vivir juntos, en armon\u00eda y en paz&#8221;. &#8220;Debemos -insiste el Santo Padre- comprometernos todos a derribar los muros que nos separan y construir puentes que favorezcan la cultura del encuentro, conscientes de la \u00edntima interconexi\u00f3n que existe entre nosotros&#8221;. En esta perspectiva, &#8220;las migraciones contempor\u00e1neas nos ofrecen la oportunidad de superar nuestros miedos para dejarnos enriquecer por la diversidad del don de cada uno. Entonces, si queremos, podemos transformar las fronteras en lugares privilegiados de encuentro, donde puede florecer el milagro de un nosotros cada vez m\u00e1s grande&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><b>El cuidado de la Creaci\u00f3n, un compromiso que no distingue entre nativos y extranjeros<\/b><\/h2>\n<p>En el mensaje Papal no falta un llamamiento para &#8220;asegurar el cuidado adecuado&#8221; de la creaci\u00f3n, nuestra casa com\u00fan. Una misi\u00f3n que incumbe a todos, sin distinci\u00f3n. &#8220;Pido a todos los hombres y mujeres del mundo que hagan buen uso de los dones que el Se\u00f1or nos ha confiado para conservar y hacer a\u00fan m\u00e1s bella su creaci\u00f3n&#8221;, dice el Papa. &#8220;Debemos constituirnos en un nosotros cada vez m\u00e1s grande, cada vez m\u00e1s corresponsable, con la firme convicci\u00f3n de que todo el bien que se hace al mundo se hace a las generaciones presentes y futuras&#8221;. Es un compromiso &#8220;personal y colectivo&#8221; que &#8220;asume todos los hermanos y hermanas que seguir\u00e1n sufriendo mientras buscamos un desarrollo m\u00e1s sostenible, equilibrado e inclusivo&#8221;. Un compromiso, subraya el Papa Francisco, que &#8220;no hace distinci\u00f3n entre nativos y extranjeros, entre residentes y hu\u00e9spedes, porque es un tesoro com\u00fan, de cuyo cuidado, as\u00ed como de cuyos beneficios nadie debe ser excluido.&#8221;<\/p>\n<h2><b>Oraci\u00f3n<\/b><\/h2>\n<p>El Santo Padre concluye su Mensaje con una oraci\u00f3n:<\/p>\n<p>Padre santo y amado,<\/p>\n<p>tu Hijo Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3<\/p>\n<p>que hay una gran alegr\u00eda en el cielo<\/p>\n<p>cuando alguien que estaba perdido<\/p>\n<p>es encontrado,<\/p>\n<p>cuando alguien que hab\u00eda sido excluido, rechazado o descartado<\/p>\n<p>es acogido de nuevo en nuestro nosotros,<\/p>\n<p>que se vuelve as\u00ed cada vez m\u00e1s grande.<\/p>\n<p>Te rogamos que concedas a todos los disc\u00edpulos de Jes\u00fas<\/p>\n<p>y a todas las personas de buena voluntad<\/p>\n<p>la gracia de cumplir tu voluntad en el mundo.<\/p>\n<p>Bendice cada gesto de acogida y de asistencia<\/p>\n<p>que sit\u00faa nuevamente a quien est\u00e1 en el exilio<\/p>\n<p>en el nosotros de la comunidad y de la Iglesia,<\/p>\n<p>para que nuestra tierra pueda ser,<\/p>\n<p>tal y como T\u00fa la creaste,<\/p>\n<p>la casa com\u00fan de todos los hermanos y hermanas.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mensaje del Santo Padre para la 107.\u00aa Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2021,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":75079,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-75059","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75059","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75059"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75059\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75059"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75059"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75059"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}