{"id":76491,"date":"2021-05-28T09:51:02","date_gmt":"2021-05-28T14:21:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=76491"},"modified":"2026-04-17T15:05:27","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:27","slug":"meditando-la-palabra-con-mons-francisco-ozoria-58","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/05\/28\/meditando-la-palabra-con-mons-francisco-ozoria-58\/","title":{"rendered":"Meditando la Palabra con Mons. Francisco Ozoria"},"content":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia.<\/p>\n<p>\u201cMEDITANDO LA PALABRA\u201d<\/p>\n<p>(Mc 11,11-26)<br \/>\n\u201cMi casa se llamar\u00e1 casa de oraci\u00f3n para todos los pueblos. Tened fe en Dios\u201d.<!--more--><\/p>\n<p>Despu\u00e9s que la muchedumbre lo hubo aclamado, entr\u00f3 Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n, en el templo, lo estuvo observando todo, y, como era ya tarde, se march\u00f3 a Betania con los Doce.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente, cuando sali\u00f3 de Betania, sinti\u00f3 hambre.<br \/>\nVio de lejos una higuera con hojas, y se acerc\u00f3 para ver si encontraba algo; al llegar no encontr\u00f3 m\u00e1s que hojas, porque no era tiempo de higos.<br \/>\nEntonces le dijo:<br \/>\n-Nunca jam\u00e1s coma nadie de ti.<br \/>\nLos disc\u00edpulos lo oyeron.<br \/>\nLlegaron a Jerusal\u00e9n, entr\u00f3 en el templo, se puso a echar a los que traficaban all\u00ed, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vend\u00edan palomas.<br \/>\nY no consent\u00eda a nadie transportar objetos por el templo.<br \/>\nY los instru\u00eda diciendo:<br \/>\n-\u00bfNo est\u00e1 escrito: Mi casa se llama Casa de Oraci\u00f3n para todos los pueblos? Vosotros en cambio la hab\u00e9is convertido en cueva de bandidos.<br \/>\nSe enteraron los sumos sacerdotes y los letrados, y como le ten\u00edan miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de su ense\u00f1anza, buscaban una manera de acabar con \u00e9l.<br \/>\nCuando atardeci\u00f3, salieron de la ciudad.<br \/>\nA la ma\u00f1ana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de ra\u00edz. Pedro cay\u00f3 en la cuenta y dijo a Jes\u00fas:<br \/>\n-Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.<br \/>\nJes\u00fas contest\u00f3:<br \/>\nTened fe en Dios. Os aseguro que si uno dice a este monte: \u00abQu\u00edtate de ah\u00ed y t\u00edrate al mar\u00bb, no con dudas, sino con fe en que suceder\u00e1 lo que dice, lo obtendr\u00e1.<br \/>\nPor eso os digo: Cualquier cosa que pid\u00e1is en la oraci\u00f3n, creed que os la han concedido, y la obtendr\u00e9is.<br \/>\nY cuando os pong\u00e1is a orar, perdonad lo que teng\u00e1is contra otros, para que tambi\u00e9n vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas.<\/p>\n<p>**********<\/p>\n<p>Mi casa es casa de oraci\u00f3n.<br \/>\nEl Templo es signo de la presencia de Dios. Espacio de encuentro con Dios y con los hermanos. <br \/>\nHacer del templo un negocio es cambiar el plan de Dios. <br \/>\nExiste la tendencia a \u201cmundanizar\u201d la religi\u00f3n.<br \/>\nBendiciones.<\/p>\n<p>+ Mons. Francisco Ozoria A.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muy buenos d\u00edas mi familia. \u201cMEDITANDO LA PALABRA\u201d (Mc 11,11-26) \u201cMi casa se llamar\u00e1 casa&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":76494,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-76491","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76491","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76491"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76491\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76491"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76491"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76491"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}