{"id":83485,"date":"2021-09-27T13:42:16","date_gmt":"2021-09-27T18:12:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=83485"},"modified":"2026-04-17T15:05:38","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:38","slug":"mensaje-del-papa-para-la-xxxvi-jornada-mundial-de-la-juventud-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/09\/27\/mensaje-del-papa-para-la-xxxvi-jornada-mundial-de-la-juventud-2021\/","title":{"rendered":"Mensaje del Papa para la XXXVI Jornada Mundial de la Juventud 2021"},"content":{"rendered":"<p>El 21 de noviembre se celebrar\u00e1 la JMJ 2021 a nivel diocesano en las Iglesias locales de todo el mundo. Para esta ocasi\u00f3n, el Papa ha enviado un texto firmado en la fiesta de la Exaltaci\u00f3n de la Santa Cruz, que forma parte de un ciclo de tres mensajes que acompa\u00f1an a los j\u00f3venes en el camino entre la JMJ de Panam\u00e1 2019 y la de Lisboa 2023, todos ellos centrados en el verbo &#8220;levantarse&#8221;.<!--more-->&#8220;<i>\u00a1Lev\u00e1ntate! Te hago testigo de las cosas que has visto&#8221;.<\/i>\u00a0(cf.\u00a0<i>Hch\u00a0<\/i>26,16): este es el tema del Mensaje del Santo Padre a los j\u00f3venes con motivo de la XXXVI Jornada Mundial de la Juventud 2021, que se celebrar\u00e1 a nivel diocesano el 21 de noviembre en las Iglesias locales de todo el mundo.<\/p>\n<p>Para la ocasi\u00f3n, el Papa ha enviado un texto firmado en la fiesta de la Exaltaci\u00f3n de la Santa Cruz, que forma parte de un ciclo de tres mensajes que acompa\u00f1an a los j\u00f3venes en el camino entre la JMJ de Panam\u00e1 2019 y la de Lisboa 2023, todos ellos centrados en el verbo &#8220;levantarse&#8221;.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o, la Jornada invita a los j\u00f3venes a meditar sobre la conversi\u00f3n de San Pablo, que pas\u00f3 de ser un &#8220;perseguidor-ejecutor&#8221; a un &#8220;disc\u00edpulo-testigo&#8221;.<\/p>\n<p>En este contexto, releyendo el episodio de Damasco, punto de inflexi\u00f3n en la historia del Ap\u00f3stol de las Naciones, el Papa gu\u00eda a los j\u00f3venes al descubrimiento del amor incondicional de Dios por cada hombre.\u00a0<i>&#8220;El Se\u00f1or\u00a0<\/i>-escribe Francisco-\u00a0<i>eligi\u00f3 a alguien que incluso lo hab\u00eda perseguido, que hab\u00eda sido completamente hostil a \u00c9l y a los suyos. Pero no existe una persona que para Dios sea irrecuperable. Por medio del encuentro personal con \u00c9l siempre es posible volver a empezar. Ning\u00fan joven est\u00e1 fuera del alcance de la gracia y de la misericordia de Dios\u201d.<\/i><\/p>\n<h2><b>No dispersar la fuerza y la pasi\u00f3n de los j\u00f3venes<\/b><\/h2>\n<p>Adem\u00e1s, el Pont\u00edfice observa que la actitud de Pablo antes del encuentro con Jes\u00fas resucitado no resulta extra\u00f1a a los j\u00f3venes, ya que el ap\u00f3stol ten\u00eda fuerza y pasi\u00f3n en su coraz\u00f3n, aunque luchaba &#8220;una batalla sin sentido&#8221;.\u00a0 Por ello -contin\u00faa explicando- resulta fundamental abrir los ojos para ver correctamente, sin caer en el riesgo de perderse en la lucha de causas que,\u00a0en el origen defienden valores justos pero que, llevadas al extremo, se vuelven ideolog\u00edas destructivas.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Cu\u00e1ntos j\u00f3venes hoy, tal vez empujados por las propias convicciones pol\u00edticas o religiosas, terminan por convertirse en instrumentos de violencia y destrucci\u00f3n en la vida de muchos! Algunos, nativos digitales, encuentran en el \u00e1mbito virtual y en las redes sociales el nuevo campo de batalla, utilizando sin escr\u00fapulos el arma de las noticias falsas para esparcir veneno y destruir a sus adversarios\u201d<\/p>\n<p>De ah\u00ed la importancia -recuerda el Papa- de destacar que cuando el Se\u00f1or irrumpi\u00f3 en la vida de Pablo,\u00a0<i>&#8220;no anul\u00f3 su personalidad, no borr\u00f3 su celo y su pasi\u00f3n, sino que hizo fructificar sus talentos para hacer de \u00e9l el gran evangelizador hasta los confines de la tierra&#8221;.<\/i><\/p>\n<h2><b>&#8220;Lev\u00e1ntate y convi\u00e9rtete en testigo&#8221;<\/b><\/h2>\n<p>Francisco tambi\u00e9n ofrece en su mensaje algunas indicaciones concretas sobre c\u00f3mo &#8220;levantarse&#8221; y &#8220;convertirse en testigos&#8221; de los muchos compa\u00f1eros que encontramos &#8220;en el &#8216;camino de Damasco&#8217; de nuestro tiempo&#8221;, como en su momento le ocurri\u00f3 a\u00a0Saulo de Tarso, quien posteriormente se convertir\u00eda en Pablo, el ap\u00f3stol de los gentiles:<\/p>\n<p><i>&#8220;Lev\u00e1ntate y testimonia tu experiencia de ciego que ha encontrado la luz, que ha visto el bien y la belleza de Dios en s\u00ed mismo, en los otros y en la comuni\u00f3n de la Iglesia que vence toda soledad&#8221;.<\/i><\/p>\n<p><i>&#8220;Lev\u00e1ntate y testimonia el amor y el respeto que es posible instaurar en las relaciones humanas, en la vida familiar, en el di\u00e1logo entre padres e hijos, entre j\u00f3venes y ancianos&#8221;.<\/i><\/p>\n<p><i>&#8220;Lev\u00e1ntate y defiende la justicia social, la verdad, la honradez y los derechos humanos; a los perseguidos, a los pobres y los vulnerables, a los que no tienen voz en la sociedad y a los inmigrantes&#8221;.<\/i><\/p>\n<p><i>&#8220;Lev\u00e1ntate y testimonia la nueva mirada que te hace ver la creaci\u00f3n con ojos maravillados, que te hace reconocer la tierra como nuestra casa com\u00fan y que te da el valor de defender la ecolog\u00eda integral&#8221;.<\/i><\/p>\n<p><i>&#8220;Lev\u00e1ntate y testimonia que las existencias fracasadas pueden ser reconstruidas, que las personas que ya han muerto en el esp\u00edritu pueden resurgir, que las personas esclavas pueden volverse libres, que los corazones oprimidos por la tristeza pueden volver a encontrar la esperanza&#8221;.<\/i><\/p>\n<p><i>&#8220;Lev\u00e1ntate y testimonia con alegr\u00eda que Cristo vive. Difunde su mensaje de amor y salvaci\u00f3n entre tus coet\u00e1neos, en la escuela, en la universidad, en el trabajo, en el mundo digital, en todas partes&#8221;.<\/i><\/p>\n<h2><b>Abrazar la vida nueva desde el Bautismo<\/b><\/h2>\n<p>El Papa finaliza su mensaje puntualizando que al abrazar la vida nueva que nos fue dada en el bautismo, recibimos tambi\u00e9n una misi\u00f3n del Se\u00f1or: \u201c\u00a1Ser\u00e1s mi testigo!\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEs una misi\u00f3n a la que dedicarse, que lleva a cambiar la vida. Hoy la invitaci\u00f3n de Cristo a Pablo tambi\u00e9n se dirige a cada una y cada uno de los j\u00f3venes: &#8220;\u00a1Lev\u00e1ntate! No puedes quedarte tirado en el suelo sintiendo pena de ti mismo, \u00a1hay una misi\u00f3n que te espera! Tambi\u00e9n t\u00fa puedes ser testigo de las obras que Jes\u00fas ha comenzado a realizar en ti\u201d<\/p>\n<p>Cabe destacar que este a\u00f1o, por primera vez, la edici\u00f3n diocesana de la Jornada Mundial de la Juventud se celebrar\u00e1 en la solemnidad de Cristo Rey del Universo.<\/p>\n<p>El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida ha publicado recientemente el subsidio\u00a0<a href=\"http:\/\/www.laityfamilylife.va\/content\/laityfamilylife\/es.html\" target=\"_blank\" rel=\"external noopener\">Orientaciones Pastorales para la Celebraci\u00f3n de la Jornada Mundial de la Juventud en las Iglesias Particulares<\/a>, que recoge las inspiraciones y la experiencia de la pasada JMJ, con el fin de que la celebraci\u00f3n de esta &#8220;Jornada de la Juventud&#8221; sea a\u00fan m\u00e1s fruct\u00edfera para las comunidades locales y para la pastoral juvenil ordinaria.<\/p>\n<p>La pr\u00f3xima edici\u00f3n internacional de la JMJ se celebrar\u00e1 en Lisboa en 2023 bajo el lema:\u00a0<i>&#8220;Mar\u00eda se levant\u00f3 y parti\u00f3 sin demora&#8221;<\/i>\u00a0(<i>Lc\u00a0<\/i>1,39).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/press.vatican.va\/content\/salastampa\/it\/bollettino\/pubblico\/2021\/09\/27\/0605\/01290.html#spa\" target=\"_blank\" rel=\"external noopener\">Lee el mensaje completo del Papa Francisco a los j\u00f3venes<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 21 de noviembre se celebrar\u00e1 la JMJ 2021 a nivel diocesano en las Iglesias&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":83486,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-83485","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83485","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83485"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83485\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83485"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}