{"id":84374,"date":"2021-10-07T09:59:43","date_gmt":"2021-10-07T14:29:43","guid":{"rendered":"https:\/\/diariocatolico.org\/?p=84177"},"modified":"2026-04-17T15:05:39","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:39","slug":"hoy-la-iglesia-celebra-a-nuestra-senora-del-rosario-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/10\/07\/hoy-la-iglesia-celebra-a-nuestra-senora-del-rosario-2\/","title":{"rendered":"Hoy la Iglesia celebra a Nuestra Se\u00f1ora del Rosario"},"content":{"rendered":"<p>&#8220;Mediante el Rosario, el creyente obtiene abundantes gracias&#8221; San Juan Pablo II<\/p>\n<p>El 7 de octubre se celebra a la Virgen del Rosario, advocaci\u00f3n que nos recuerda la importancia de dirigirnos afectuosamente a nuestra Madre a trav\u00e9s del rezo del Santo Rosario. Fue la misma Madre de Dios quien nos pidi\u00f3 que lo recemos y lo difundamos para que, a trav\u00e9s de este, podamos obtener gracias abundantes.<!--more--><\/p>\n<p>El Rosario es inobjetablemente una oraci\u00f3n mariana -una ayuda certera para crecer en amor a la Mujer que nos trajo la salvaci\u00f3n-, pero no siempre reparamos en que es, antes que nada, una oraci\u00f3n \u201ccristoc\u00e9ntrica\u201d, es decir, una oraci\u00f3n centrada en Cristo. La enunciaci\u00f3n de los misterios y las avemar\u00edas que se suceden al rezar nos ayudan a contemplar y meditar los misterios de la vida del Salvador acompa\u00f1ados de Mar\u00eda, la madre que siempre estuvo cerca del Hijo. Ella nos ense\u00f1a a acercarnos a esos misterios a trav\u00e9s de sus propios ojos, porque todo en Mar\u00eda es una invitaci\u00f3n a amar al Hijo.<\/p>\n<p><strong>Un poco de historia<\/strong><\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1208 la Virgen Mar\u00eda se le apareci\u00f3 a Santo Domingo de Guzm\u00e1n, le entreg\u00f3 el Santo Rosario, en la forma como lo conocemos hoy, y le ense\u00f1\u00f3 c\u00f3mo rezarlo. Nuestra Santa Madre le encomend\u00f3 entonces al santo espa\u00f1ol que se convirtiese en propagador de esta devoci\u00f3n. As\u00ed lo hizo Santo Domingo, y el Rosario, a lo largo de los siglos, fue calando cada vez m\u00e1s hondo en el alma de todos los cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>Uno de los episodios hist\u00f3ricos que ha sido determinante en la historia de la difusi\u00f3n del Rosario fue la \u201cBatalla de Lepanto\u201d (7 de octubre de 1571). En ella una coalici\u00f3n de tropas y fuerzas navales cristianas se enfrentaron a la armada del imperio Otomano, de raigambre isl\u00e1mica, con el prop\u00f3sito de detener sus ambiciones expansionistas en Occidente y recuperar soberan\u00eda alrededor del Mediterr\u00e1neo. Los cristianos, antes de la batalla, se encomendaron a la Virgen y rezaron el Santo Rosario. La victoria contundente que se produjo posteriormente fue atribuida por los ej\u00e9rcitos cristianos a la intercesi\u00f3n de la Virgen.<\/p>\n<p>El Papa San P\u00edo V, en agradecimiento a la Virgen Mar\u00eda, instituy\u00f3 la Fiesta de la \u201cVirgen de las Victorias\u201d, a celebrarse el primer domingo de octubre. Adem\u00e1s, a\u00f1adi\u00f3 el t\u00edtulo de \u201cAuxilio de los Cristianos\u201d a las letan\u00edas dedicadas a la Madre de Dios.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, el Papa Gregorio XIII cambi\u00f3 el nombre de la fiesta por el de \u201cNuestra Se\u00f1ora del Rosario\u201d; y Clemente XI extendi\u00f3 la celebraci\u00f3n a toda la Iglesia de Occidente. Posteriormente, San P\u00edo X fij\u00f3 definitivamente la fiesta para el 7 de octubre e inmortaliz\u00f3 estas palabras: \u201cDenme un ej\u00e9rcito que rece el Rosario y este vencer\u00e1 al mundo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cRosario\u201d significa \u201ccorona de rosas\u201d y, tal como lo defini\u00f3 el propio San P\u00edo V, \u201ces un modo piados\u00edsimo de oraci\u00f3n, al alcance de todos, que consiste en ir repitiendo el saludo que el \u00e1ngel le dio a Mar\u00eda; interponiendo un padrenuestro entre cada diez avemar\u00edas y tratando de ir meditando mientras tanto en la vida de Nuestro Se\u00f1or&#8221;.<\/p>\n<p>En los albores del siglo XXI, San Juan Pablo II -quien a\u00f1adi\u00f3 los \u201cmisterios luminosos\u201d al rezo del Santo Rosario- escribi\u00f3, en su carta apost\u00f3lica \u201cRosarium Virginis Mariae\u201d, que esta oraci\u00f3n mariana \u201cen su sencillez y profundidad, sigue siendo tambi\u00e9n en este tercer milenio apenas iniciado una oraci\u00f3n de gran significado, destinada a producir frutos de santidad\u201d. El Papa Peregrino concluye aquel documento con esta hermosa oraci\u00f3n del Beato Bartolom\u00e9 Longo, ap\u00f3stol del Rosario:<\/p>\n<p><em>Oh Rosario bendito de Mar\u00eda, dulce cadena que nos une con Dios,<br \/>\nv\u00ednculo de amor que nos une a los \u00c1ngeles,<br \/>\ntorre de salvaci\u00f3n contra los asaltos del infierno,<br \/>\npuerto seguro en el com\u00fan naufragio, no te dejaremos jam\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>T\u00fa ser\u00e1s nuestro consuelo en la hora de la agon\u00eda.<\/em><\/p>\n<div id=\"div-gpt-ad-1460055153120-1\" class=\"ad-inline-2\" data-google-query-id=\"CJ_Bt7--uPMCFYIFwwodYjkJeQ\">\n<p><em>Para ti el \u00faltimo beso de la vida que se apaga.<\/em><\/p>\n<p><em>Y el \u00faltimo susurro de nuestros labios ser\u00e1 tu suave nombre,<br \/>\noh Reina del Rosario de Pompeya,<br \/>\noh Madre nuestra querida,<br \/>\noh Refugio de los pecadores,<br \/>\noh Soberana consoladora de los tristes.<\/em><\/p>\n<p><em>Que seas bendita por doquier, hoy y siempre, en la tierra y en el cielo. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<h1>Promesas de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario<\/h1>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/PromesasRosario_290916.\"><\/p>\n<p>Tomadas de los escritos del Beato Alano:<\/p>\n<p>1. Quien rece constantemente mi Rosario, recibir\u00e1 cualquier gracia que me pida.<\/p>\n<p>2. Prometo mi especial\u00edsima protecci\u00f3n y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario.<\/p>\n<p>3. El Rosario es el escudo contra el infierno, destruye el vicio, libra de los pecados y abate las herej\u00edas.<\/p>\n<p>4. El Rosario hace germinar las virtudes para que las almas consigan la misericordia divina. Sustituye en el coraz\u00f3n de los hombres el amor del mundo con el amor de Dios y los eleva a desear las cosas celestiales y eternas.<\/p>\n<p>5. El alma que se me encomiende por el Rosario no perecer\u00e1.<\/p>\n<p>6. El que con devoci\u00f3n rece mi Rosario, considerando sus sagrados misterios, no se ver\u00e1 oprimido por la desgracia, ni morir\u00e1 de muerte desgraciada, se convertir\u00e1 si es pecador, perseverar\u00e1 en gracia si es justo y, en todo caso ser\u00e1 admitido a la vida eterna.<\/p>\n<p>7. Los verdaderos devotos de mi Rosario no morir\u00e1n sin los Sacramentos.<\/p>\n<p>8. Todos los que rezan mi Rosario tendr\u00e1n en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia y ser\u00e1n part\u00edcipes de los m\u00e9ritos bienaventurados.<\/p>\n<p>9. Librar\u00e9 bien pronto del Purgatorio a las almas devotas a mi Rosario.<\/p>\n<p>10. Los hijos de mi Rosario gozar\u00e1n en el cielo de una gloria singular.<\/p>\n<p>11. Todo cuanto se pida por medio del Rosario se alcanzar\u00e1 prontamente.<\/p>\n<p>12. Socorrer\u00e9 en sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.<\/p>\n<p>13. He solicitado a mi Hijo la gracia de que todos los cofrades y devotos tengan en vida y en muerte como hermanos a todos los bienaventurados de la corte celestial.<\/p>\n<p>14. Los que rezan Rosario son todos hijos m\u00edos muy amados y hermanos de mi Unig\u00e9nito Jes\u00fas.<\/p>\n<p>15. La devoci\u00f3n al Santo rosario es una se\u00f1al manifiesta de predestinaci\u00f3n de gloria.<\/p>\n<h1>\u00a1Vencedora de las batallas!<\/h1>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/VencedoraRosario_290916.\"><\/p>\n<p>Europa y con ella toda la cristiandad estaba en grave peligro de extinci\u00f3n. Sabemos, por las promesas de Jesucristo, que eso no puede ocurrir pero, humanamente, no hab\u00eda soluci\u00f3n para la amenaza del Islam. Los Musulmanes se propon\u00edan hacer desaparecer, a punta de espada, el cristianismo. Ya hab\u00edan tomado Tierra Santa, Constantinopla, Grecia, Albania, \u00c1frica del Norte y Espa\u00f1a. En esas extensas regiones el cristianismo era perseguido, y muchos m\u00e1rtires derramaron su sangre, muchas di\u00f3cesis desaparecieron completamente. Despu\u00e9s de 700 a\u00f1os de lucha por la reconquista, Espa\u00f1a y Portugal pudieron librarse del dominio musulm\u00e1n. Esa lucha comenz\u00f3 a los pies de la Virgen de Covadonga y culmin\u00f3 con la conquista de Granada, cuando los reyes cat\u00f3licos, Fernando e Isabel, pudieron definitivamente expulsar a los moros de la pen\u00ednsula en el 1492. \u00a1La importancia de esta victoria es incalculable ya que en ese mismo a\u00f1o ocurre el descubrimiento de Am\u00e9rica y la fe se comienza a propagar en el nuevo continente!<\/p>\n<p>En la \u00e9poca del Papa P\u00edo V (1566 &#8211; 1572), los musulmanes controlaban el Mar Mediterr\u00e1neo y preparaban la invasi\u00f3n de la Europa cristiana. Los reyes cat\u00f3licos de Europa estaban divididos y parec\u00edan no darse cuenta del peligro inminente. El Papa pidi\u00f3 ayuda pero se le hizo poco caso. El 17 de septiembre de 1569 pidi\u00f3 que se rezase el Santo Rosario. Por fin en 1571 se estableci\u00f3 una liga para la defensa de Europa. El 7 de octubre de 1571se encontraron las flotas cristianas y musulmanas en el Golfo de Corinto, cerca de la ciudad griega de Lepanto. La flota cristiana, compuesta de soldados de los Estados Papales, de Venecia, G\u00e9nova y Espa\u00f1a y comandada por Don Juan de Austria, entr\u00f3 en batalla contra un enemigo muy superior en tama\u00f1o. Se jugaba el todo por el todo. Antes del ataque, las tropas cristianas rezaron el santo rosario con devoci\u00f3n. La batalla de Lepanto dur\u00f3 hasta altas horas de la tarde pero, al final, los cristianos resultaron victoriosos.<\/p>\n<p>En Roma, el Papa se hallaba recitando el rosario en tanto se hab\u00eda logrado la decisiva y milagrosa victoria para los cristianos. El poder de los turcos en el mar se hab\u00eda disuelto para siempre. El Papa sali\u00f3 de su capilla y, guiado por una inspiraci\u00f3n, anunci\u00f3 con mucha calma que la Sant\u00edsima Virgen hab\u00eda otorgado la victoria. Semanas m\u00e1s tarde lleg\u00f3 el mensaje de la victoria de parte de Don Juan, qui\u00e9n desde un principio, le atribuy\u00f3 el triunfo de su flota a la poderosa intercesi\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario. Agradecido con Nuestra Madre, el Papa P\u00edo V instituy\u00f3 la fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de las Victorias y agreg\u00f3 a las Letan\u00eda de la Sant\u00edsima Virgen el t\u00edtulo de &#8220;Auxilio de los Cristianos&#8221;. M\u00e1s adelante, el Papa Gregorio III cambi\u00f3 la fiesta a la Nuestra Se\u00f1ora del Rosario.<\/p>\n<p>Los turcos segu\u00edan siendo poderosos en tierra y, en el siglo siguiente, invadieron a Europa desde el Este y, despu\u00e9s de tomar enormes territorios, sitiaron a Viena, capital de Austria. Una vez m\u00e1s, las tropas enemigas eran muy superiores. Si conquistaban la ciudad toda Europa se hac\u00eda muy vulnerable. El emperador puso su esperanza en Nuestra Se\u00f1ora del Rosario.&nbsp; Hubo gran lucha y derramamiento de sangre y la ciudad parec\u00eda perdida. El alivio lleg\u00f3 el d\u00eda de la fiesta del Santo Nombre de Mar\u00eda, 12 de septiembre, de 1683, cuando el rey de Polonia, conduciendo un ej\u00e9rcito de rescate, derrot\u00f3 a los turcos.<\/p>\n<p>El Pr\u00edncipe Eugenio de Saboya derrot\u00f3 en Temesvar (en la Rumania moderna) a un ej\u00e9rcito turco dos veces m\u00e1s grande que el suyo, el 5 de agosto de 1716, que en aquel entonces era la fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de las Nieves. El Papa Clemente XI atribuy\u00f3 esta victoria a la devoci\u00f3n manifestada a Nuestra Se\u00f1ora del Rosario. En acci\u00f3n de gracias, mand\u00f3 que la fiesta del Santo Rosario fuera celebrada por la Iglesia universal.<\/p>\n<h1>C\u00f3mo rezar el Rosario<\/h1>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/RosarioRezar_080816.\"><\/p>\n<p>Para recitar el Rosario con verdadero provecho se debe estar en estado de gracia o por lo menos tener la firme resoluci\u00f3n de renunciar al pecado mortal.<\/p>\n<p><b>1.<\/b>&nbsp;Mientras se sostiene el Crucifijo hacer la Se\u00f1al de la Cruz y luego recitar el Credo.<\/p>\n<p><b>2.<\/b>&nbsp;En la primera cuenta grande recitar un Padre Nuestro.<\/p>\n<p><b>3.<\/b>&nbsp;En cada una de las tres siguientes cuentas peque\u00f1as recitar un Ave Mar\u00eda.<\/p>\n<p><b>4.<\/b>&nbsp;Recitar un Gloria antes de la siguiente cuenta grande.<\/p>\n<p><b>5.<\/b>&nbsp;Anunciar el primer Misterio del Rosario de ese d\u00eda y recitar un Padre Nuestro en la siguiente cuenta grande.<\/p>\n<p><b>6.<\/b>&nbsp;En cada una de las diez siguientes cuentas peque\u00f1as (una decena) recitar un Ave Mar\u00eda mientras se reflexiona en el misterio.<\/p>\n<p><b>7.<\/b>&nbsp;Recitar un Gloria luego de las diez Ave Mar\u00edas. Tambi\u00e9n se puede rezar la oraci\u00f3n de F\u00e1tima.<\/p>\n<p><b>8.<\/b>&nbsp;Cada una de las siguientes decenas es recitada de la misma manera: anunciando el correspondiente misterio, recitando un Padre Nuestro, diez Ave Mar\u00edas y un Gloria mientras se medita en el misterio.<\/p>\n<p><b>9.<\/b> Cuando se ha concluido el quinto misterio el Rosario suele terminarse con el rezo del Salve Reina, y las letan\u00edas de la Virgen.<\/p>\n<p><b>LOS MISTERIOS DEL&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/special\/rosary\/index_rosary_sp.htm\">SANTO ROSARIO<\/a><\/b><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/rosario_maria_1.png\"><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Mediante el Rosario, el creyente obtiene abundantes gracias&#8221; San Juan Pablo II El 7 de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-84374","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84374","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84374"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84374\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84374"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84374"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84374"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}