{"id":85394,"date":"2021-11-11T22:45:15","date_gmt":"2021-11-12T02:45:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=85394"},"modified":"2026-04-17T15:05:43","modified_gmt":"2026-04-17T15:05:43","slug":"cura-que-sobrevivio-a-secuestro-en-haiti-relata-su-experiencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2021\/11\/11\/cura-que-sobrevivio-a-secuestro-en-haiti-relata-su-experiencia\/","title":{"rendered":"Cura que sobrevivi\u00f3 a secuestro en Hait\u00ed relata su experiencia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El padre Jean-Nicaisse Milien sinti\u00f3 el fr\u00edo ca\u00f1\u00f3n de un rev\u00f3lver en su oreja derecha.<\/p>\n<p>El sacerdote haitiano y otras nueve personas acababan de ser secuestrados en las afueras de Puerto Pr\u00edncipe a principios de abril. Eran aproximadamente las siete de la ma\u00f1ana y se dirig\u00edan a la celebraci\u00f3n de la asunci\u00f3n de un nuevo p\u00e1rroco en una iglesia de la zona cuando entre 15 y 20 bandidos con armas pesadas rodearon su veh\u00edculo.<\/p>\n<p>Pertenec\u00edan a la banda 400 Mawozo, el mismo grupo que secuestr\u00f3 a 17 misioneros el 16 de octubre cuando se dirig\u00edan a un orfanato. Ese grupo, que incluye cinco menores, entre ellos un beb\u00e9 de ocho meses, sigue en cautiverio, en medio de amenazas de muerte. La banda quiere cobrar un rescate.<\/p>\n<p>&#8220;Hac\u00edamos nuestras necesidades en el piso&#8221;, dijo el religioso. &#8220;Fue muy duro&#8221;.<\/p>\n<p>Milien y los dem\u00e1s permanecieron vendados dos d\u00edas, comiendo solo arroz y pan, y bebiendo Coca-Cola.<\/p>\n<p>En el primer d\u00eda, los secuestradores exigieron a sus v\u00edctimas que les diesen los n\u00fameros de tel\u00e9fono de sus parientes. Los llamaron y pidieron un rescate de un mill\u00f3n de d\u00f3lares por persona, la misma cifra que pidieron por los misioneros el mes pasado.<\/p>\n<p>En el cuarto d\u00eda, la banda liber\u00f3 a uno de los secuestrados y traslad\u00f3 a Milien y a los dem\u00e1s a otra casa m\u00e1s peque\u00f1a. Luego de dos semanas, soltaron a tres m\u00e1s, pero no a Milien. El sacerdote y las otras cinco personas que quedaban fueron llevados a otra vivienda abandonada.<\/p>\n<p>&#8220;La \u00faltima semana fue muy dif\u00edcil&#8221;, record\u00f3 el cura. Dijo que no com\u00edan y casi no pod\u00edan beber agua.<\/p>\n<p>Camino a la tercera casa, el l\u00edder de la banda les advirti\u00f3: &#8220;Aqu\u00ed no tenemos comida, hospitales ni otras viviendas. No hay nada, aunque s\u00ed un cementerio&#8221;.<\/p>\n<p>Milien pens\u00f3 que era una amenaza de muerte. &#8220;Les dije (a los otros secuestrados) que siguieran rezando&#8221;, expres\u00f3. &#8220;Un d\u00eda volveremos a estar libres&#8221;.<\/p>\n<p>Milien y los dem\u00e1s fueron liberados tras el pago de un rescate no especificado.<\/p>\n<p>Su libertad lleg\u00f3 con un golpe en la puerta en el 20mo d\u00eda de su cautiverio. Eran las once de la noche.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Despierten! \u00a1Despierten! \u00a1Despierten! \u00a1Vamos!&#8221;, les grit\u00f3 uno de los secuestradores, seg\u00fan Milien.<\/p>\n<p>D\u00e9biles como estaban a esa altura, los secuestrados caminaron varios metros hasta un auto que los llev\u00f3 a su barrio. Milien pas\u00f3 casi una semana en un hospital, recibiendo medicinas y vitaminas para que recuperase la fuerza.<\/p>\n<p>Meses despu\u00e9s, sigue recibiendo terapia psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p>&#8220;No es f\u00e1cil. Todo el tiempo recordamos cosas. Pensamos en eso&#8230; Es parte de mi vida&#8221;, expres\u00f3.<\/p>\n<p>A las familias de los 16 estadounidenses, un canadiense y el chofer haitiano que siguen secuestrados les dice que nunca pierdan la esperanza y que recen por ellos.<\/p>\n<p>&#8220;S\u00e9 que esta experiencia no es f\u00e1cil&#8221;, manifest\u00f3.<\/p>\n<p>Mientras hablaba, se escucharon disparos provenientes de un barrio vecino controlado por otra banda.<\/p>\n<p>&#8220;Tenemos que hacer algo. El gobierno tiene que hacer algo. No podemos seguir con esta situaci\u00f3n&#8221;, dijo Milien.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El padre Jean-Nicaisse Milien sinti\u00f3 el fr\u00edo ca\u00f1\u00f3n de un rev\u00f3lver en su oreja derecha.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":85395,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-85394","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85394","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=85394"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85394\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=85394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=85394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=85394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}