{"id":88207,"date":"2022-12-26T11:54:34","date_gmt":"2022-12-26T15:54:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=88207"},"modified":"2026-04-17T15:06:13","modified_gmt":"2026-04-17T15:06:13","slug":"francisco-en-navidad-jesus-ayudanos-a-dar-carne-y-vida-a-nuestra-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2022\/12\/26\/francisco-en-navidad-jesus-ayudanos-a-dar-carne-y-vida-a-nuestra-fe\/","title":{"rendered":"Francisco en Navidad: Jes\u00fas, ay\u00fadanos a dar carne y vida a nuestra fe"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-88204 alignleft\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/IMG-20221226-WA0013-300x178.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"178\" \/>El Papa presidi\u00f3 la Misa de Nochebuena en la Bas\u00edlica de San Pedro. Su homil\u00eda fue una oportunidad para meditar sobre el significado del pesebre en el que Cristo naci\u00f3 en Bel\u00e9n, deteni\u00e9ndose en tres palabras esenciales: la cercan\u00eda, la pobreza y lo concreto.<\/p>\n<p>Por: Sebasti\u00e1n Sans\u00f3n Ferrari \u2013 Ciudad del Vaticano<\/p>\n<p>Son las siete y veinte de la tarde en Roma del s\u00e1bado 24 de diciembre y la Bas\u00edlica de San Pedro est\u00e1 engalanada con flores rosas y blancas para la Santa Misa de Nochebuena y Natividad del Se\u00f1or, presidida por el Santo Padre. Son llevadas en procesi\u00f3n por 12 ni\u00f1os de Italia, India, Filipinas, M\u00e9xico, El Salvador, Corea y Congo hasta el pesebre colocado en el templo. Por primera vez despu\u00e9s de los dos a\u00f1os de pandemia, la capital del catolicismo recibe a peregrinos de todas partes sin restricciones sanitarias. Adem\u00e1s de la Bas\u00edlica (7.000 personas), en la Plaza unos 3.000 fieles siguen la ceremonia a trav\u00e9s de las pantallas gigantes, en una noche serena y adornada con el \u00e1rbol y el bel\u00e9n inaugurados el 3 de diciembre pasado.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-88206 alignright\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/IMG-20221226-WA0011-300x198.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"198\" \/>\u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que le sigue diciendo esta noche a nuestras vidas?\u201d. A partir de esta interrogante el Papa articula su homil\u00eda, en la que recuerda que, \u201cdespu\u00e9s de dos milenios del nacimiento de Jes\u00fas, despu\u00e9s de muchas Navidades festejadas entre adornos y regalos, despu\u00e9s de todo el consumismo que ha envuelto el misterio que celebramos, hay un riesgo: sabemos muchas cosas sobre la Navidad, pero nos olvidamos del significado\u201d.<\/p>\n<p>Luego, se pregunta c\u00f3mo encontrar de nuevo el sentido de la Navidad, d\u00f3nde buscarlo y dice que \u201cel Evangelio del nacimiento de Jes\u00fas parece estar escrito precisamente para esto, para tomarnos de la mano y llevarnos all\u00ed donde Dios quiere\u201d.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-88203 alignleft\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/IMG-20221226-WA0012-300x190.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"190\" \/>En efecto, explica el Pont\u00edfice, \u201ccomienza con una situaci\u00f3n parecida a la nuestra\u201d, en un mar de ocupaciones, \u201cdisponiendo la realizaci\u00f3n de un importante evento, el gran censo, que exig\u00eda muchos preparativos\u201d. En este sentido, insiste que \u201cel clima de entonces era semejante al que rodea hoy la Navidad\u201d. Pero acota que \u201cla narraci\u00f3n evang\u00e9lica toma distancia de aquel escenario mundano; se separa de esa imagen para ir a encuadrar otra realidad, sobre la que insiste\u201d. Es decir, \u201cfija su atenci\u00f3n en un peque\u00f1o objeto, aparentemente insignificante, que menciona tres veces y en el que convergen los protagonistas de la narraci\u00f3n\u201d: el pesebre.<\/p>\n<p>Hay que volver al pesebre<\/p>\n<p>Para redescubrir el sentido de la Navidad, \u201chay que mirar all\u00ed, al pesebre\u201d, afirma el Obispo de Roma, quien reflexiona sobre la relevancia de este elemento. \u201cEs el signo \u2014no casual\u2014, asegura el Papa, con el que Cristo entra en la escena del mundo. Es el manifiesto con el que se presenta, el modo con el que Dios nace en la historia para hacer renacer la historia\u201d.<\/p>\n<p>Para ilustrar el mensaje del bel\u00e9n en el siglo XXI, Francisco selecciona tres aspectos: la cercan\u00eda, la pobreza y lo concreto.<\/p>\n<p>La cercan\u00eda<\/p>\n<p>&#8220;El pesebre sirve para llevar la comida cerca de la boca y consumirla m\u00e1s r\u00e1pido. Puede as\u00ed simbolizar un aspecto de la humanidad: la voracidad en el consumir\u201d, seg\u00fan el Papa. \u201cMientras los animales en el establo consumen la comida, los hombres en el mundo, hambrientos de poder y de dinero, devoran de igual modo a sus vecinos, a sus hermanos\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, como profeta de paz, Francisco exclama: \u201c\u00a1Cu\u00e1ntas guerras! Y en tantos lugares, todav\u00eda hoy, la dignidad y la libertad se pisotean\u201d. \u201cY las principales v\u00edctimas de la voracidad humana siempre son los fr\u00e1giles, los d\u00e9biles\u201d, subraya. Hoy como ayer, como le sucedi\u00f3 a Jes\u00fas, una \u201chumanidad insaciable de dinero, poder y placer tampoco le hace sitio a los m\u00e1s peque\u00f1os, a tantos ni\u00f1os por nacer, a los pobres, a los olvidados\u201d. Su mirada se dirige, en especial, a los ni\u00f1os devorados por las guerras, la pobreza y la injusticia.<\/p>\n<p>\u201cPero Jes\u00fas llega precisamente all\u00ed, un ni\u00f1o en el pesebre del descarte y del rechazo. En \u00c9l, ni\u00f1o de Bel\u00e9n, est\u00e1 cada ni\u00f1o. Y est\u00e1 la invitaci\u00f3n a mirar la vida, la pol\u00edtica y la historia con los ojos de los ni\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Precisamente, \u201cen el pesebre del rechazo y de la incomodidad, Dios se acomoda, llega all\u00ed, porque all\u00ed est\u00e1 el problema de la humanidad, la indiferencia generada por la prisa voraz de poseer y consumir\u201d.<\/p>\n<p>\u201cCristo nace all\u00ed y en ese pesebre lo descubrimos cercano. Llega donde se devora la comida para hacerse nuestro alimento. Dios no es un padre que devora a sus hijos, sino el Padre que en Jes\u00fas nos hace sus hijos y nos nutre de ternura. Llega para tocarnos el coraz\u00f3n y decirnos que la \u00fanica fuerza que cambia el curso de la historia es el amor. No permanece distante y potente, sino que se hace pr\u00f3ximo y humilde; \u00c9l, que estaba sentado en el cielo, se deja recostar en un pesebre\u201d.<\/p>\n<p>Hablando al coraz\u00f3n de cada hombre y mujer del Santo Pueblo Fiel de Dios, el Sucesor de Pedro nos dice:<\/p>\n<p>\u201cEsta noche Dios se acerca a ti porque para \u00c9l eres importante. Desde el pesebre, como alimento para tu vida, te dice: \u201cSi sientes que los acontecimientos te superan, si tu sentido de culpa y tu incapacidad te devoran, si tienes hambre de justicia, yo, Dios, estoy contigo. S\u00e9 lo que vives, lo he experimentado en el pesebre. Conozco tus miserias y tu historia. He nacido para decirte que estoy y estar\u00e9 siempre cerca de ti\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl pesebre de Navidad, primer mensaje de un Dios ni\u00f1o, nos dice que \u00c9l est\u00e1 con nosotros, nos ama, nos busca\u201d, sostiene el Papa, anim\u00e1ndonos a no dejarnos vencer por el miedo, la resignaci\u00f3n o el des\u00e1nimo. Porque \u201cDios nace en un pesebre para hacerte renacer precisamente all\u00ed, donde pensabas que hab\u00edas tocado fondo. No hay mal, no hay pecado del que Jes\u00fas no quiera y no pueda salvarte. Navidad quiere decir que Dios es cercano\u201d. \u201c\u00a1Que renazca la confianza!\u201d, pide.<\/p>\n<p>La pobreza<\/p>\n<p>Desglosando la segunda clave de lectura del bel\u00e9n, el Papa describe su austera composici\u00f3n, sin muchas cosas a su alrededor: maleza, alg\u00fan animal y poco m\u00e1s. \u201cMar\u00eda, Jos\u00e9 y los pastores; todos eran pobres, unidos por el afecto y por el asombro; no por riquezas y grandes posibilidades\u201d, asevera Bergoglio, quien reivindica que el humilde pesebre \u201csaca a relucir las verdaderas riquezas de la vida: no el dinero y el poder, sino las relaciones y las personas\u201d.<\/p>\n<p>Y la primera persona, la primera riqueza, es Jes\u00fas. Sin embargo, \u201c\u00bfqueremos estar a su lado? \u00bfNos acercamos a \u00c9l, amamos su pobreza, o preferimos quedarnos c\u00f3modos en nuestros intereses? Sobre todo, \u00bflo visitamos donde \u00c9l se encuentra, es decir, en los pobres pesebres de nuestro mundo?\u201d, nos interpela el Pont\u00edfice. En los pobres \u00c9l est\u00e1 presente, deja claro el Papa, y nos recuerda que estamos llamados a ser una Iglesia que adora a Jes\u00fas pobre y sirve a Jes\u00fas en los pobres.<\/p>\n<p>En su alocuci\u00f3n, Francisco retoma el mensaje pastoral de A\u00f1o Nuevo de San \u00d3scar Arnulfo Romero, del 1\u00ba de enero de 1980: \u201cLa Iglesia apoya y bendice los esfuerzos por transformar estas estructuras de injusticia y solo pone una condici\u00f3n: que las transformaciones sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas redunden en verdadero beneficio de los pobres\u201d. El Santo Padre reconoce que \u201cno es f\u00e1cil dejar la tibia calidez de la mundanidad para abrazar la belleza agreste de la gruta de Bel\u00e9n, pero recordemos que no es verdaderamente Navidad sin los pobres\u201d. \u201cSin ellos se festeja la Navidad, pero no la de Jes\u00fas. Hermanos, hermanas, en Navidad, Dios es pobre. \u00a1Que renazca la caridad!\u201d, prosigue.<\/p>\n<p>Lo concreto<\/p>\n<p>Un ni\u00f1o en un pesebre representa, para el Pont\u00edfice argentino, \u201cuna escena que impacta, hasta el punto de ser cruda\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNos recuerda que Dios se ha hecho verdaderamente carne. De manera que, respecto a \u00c9l, no son suficientes las teor\u00edas, los pensamientos hermosos y los sentimientos piadosos\u201d.<\/p>\n<p>El Salvador, que naci\u00f3 pobre, \u201cvivir\u00e1 pobre y morir\u00e1 pobre\u201d, \u201cno hizo muchos discursos sobre la pobreza, sino la vivi\u00f3 hasta las \u00faltimas consecuencias por nosotros\u201d, expresa el Papa.<\/p>\n<p>\u201cDesde el pesebre hasta la cruz, su amor por nosotros fue tangible, concreto: desde su nacimiento hasta su muerte, el hijo del carpintero abraz\u00f3 la aspereza del le\u00f1o, la rudeza de nuestra existencia. No nos am\u00f3 con palabras, no nos am\u00f3 en broma\u201d.<\/p>\n<p>Jesucristo \u201cno se conforma con apariencias\u201d, aclara Su Santidad. Por el contrario, remarca que \u201cbusca una fe concreta, hecha de adoraci\u00f3n y de caridad, no de palabrer\u00eda y exterioridad\u201d; \u201cnos pide verdad, que vayamos a la verdad desnuda de las cosas, que depositemos a los pies del pesebre las excusas, las justificaciones y las hipocres\u00edas\u201d. Tambi\u00e9n, \u201cquiere que nos revistamos de amor\u201d.<\/p>\n<p>Los tres pedidos del Papa<\/p>\n<p>Francisco exhorta a no dejar pasar esta Navidad sin hacer algo de bueno. Ya que es la fiesta, el cumplea\u00f1os del Mes\u00edas, &#8220;hag\u00e1mosle a \u00c9l regalos que le agraden&#8221;, sugiere. &#8220;En Navidad, Dios es concreto, en su nombre hagamos renacer un poco de esperanza a quien la ha perdido&#8221;, aconseja.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n al final de la homil\u00eda<\/p>\n<p>&#8220;Jes\u00fas, te miramos, acurrucado en el pesebre. Te vemos tan cercano, que est\u00e1s junto a nosotros por siempre. Gracias, Se\u00f1or. Te contemplamos pobre, ense\u00f1\u00e1ndonos que la verdadera riqueza no est\u00e1 en las cosas, sino en las personas, sobre todo en los pobres. Perd\u00f3nanos, si no te hemos reconocido y servido en ellos. Te vemos concreto, porque concreto es tu amor por nosotros, ay\u00fadanos a dar carne y vida a nuestra fe. Am\u00e9n&#8221;.<\/p>\n<p>Por la erradicaci\u00f3n de la violencia<\/p>\n<p>En las cinco oraciones de los fieles, junto a las de chino, franc\u00e9s, portugu\u00e9s y malayalam, destaca la invocaci\u00f3n, en \u00e1rabe, al &#8220;Padre de todos, que ama y da la paz, para que conceda a quienes tienen responsabilidades pol\u00edticas, sociales y econ\u00f3micas el valor de rechazar la violencia y construir la amistad entre los pueblos&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa presidi\u00f3 la Misa de Nochebuena en la Bas\u00edlica de San Pedro. 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