{"id":88239,"date":"2023-01-01T11:05:00","date_gmt":"2023-01-01T15:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=88239"},"modified":"2026-04-17T15:06:13","modified_gmt":"2026-04-17T15:06:13","slug":"benedicto-xvi-santo-pastor-y-doctor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2023\/01\/01\/benedicto-xvi-santo-pastor-y-doctor\/","title":{"rendered":"BENEDICTO XVI: SANTO PASTOR Y DOCTOR"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-88233 alignleft\" src=\"https:\/\/www.diariocatolico.org\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/IMG-20230101-WA0005-300x202.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"202\" \/>En el \u00faltimo d\u00eda del a\u00f1o 2022, muy de madrugada, nos llegaba la noticia: ha subido al cielo el Papa Benedicto XVI. El Se\u00f1or eligi\u00f3 para \u00e9l una fecha como si quisiera alargar el tiempo cronol\u00f3gico hasta convertirlo en tiempo de gracia, de Kair\u00f3s y de resurrecci\u00f3n: fin de un a\u00f1o\u00a0 viejo y v\u00edsperas de uno nuevo.<\/p>\n<p>Benedicto XVI, providencialmente, marc\u00f3 nuestras vidas. Comienzo con un primer recuerdo que tuvo como protagonista al conocido padre dominico Juan Bosch. A punto de editar su Diccionario sobre te\u00f3logos y te\u00f3logas contempor\u00e1neos, le hice notar que, al menos, faltaba la importante voz de J. Ratzinger. Me dijo que no estaba incluido porque era el Prefecto de la Congregaci\u00f3n de la Fe. A lo que respond\u00ed con una pregunta: \u201c\u00bfPara ser Prefecto de dicha Congregaci\u00f3n no es necesario ser te\u00f3logo?\u201d\u2026 Su respuesta fue pedirme que, en breves p\u00e1ginas y por v\u00eda de urgencia, escribiera \u201calgo\u201d sobre el te\u00f3logo alem\u00e1n. As\u00ed lo hice, en actitud de obediencia, consciente de la pobreza de lo plasmado. Tan s\u00f3lo me salv\u00f3 el tener que recordar su gigantesca obra teol\u00f3gica. Eso era lo verdaderamente lo valioso\u2026<\/p>\n<p>Volviendo al Papa Benedicto, y utilizando la imagen que siempre me agrada y orienta, si tuvi\u00e9ramos que, a modo de br\u00fajula, destacar brevemente cuatro puntos cardinales de su rica y fecunda vida y magisterio, lo har\u00eda con estas cuatro claves: Jesucristo; Comuni\u00f3n; Arte; y Di\u00e1logo.<\/p>\n<p>Benedicto, ante todo y sobre todo, fue un creyente y testigo de la fe en Jesucristo, Vivo y Viviente. En la entrega del premio Carlomagno exclam\u00f3: \u201cS\u00f3lo los hombres y mujeres tocados por Dios ser\u00e1n capaces de abrir las mentes y los corazones de sus contempor\u00e1neos a los misterios del mismo Dios\u201d. Nos deja, como herencia perenne, tres vol\u00famenes magistrales sobre la vida y palabra de nuestro Se\u00f1or, que nos ayudan a vivir el estilo del cristianismo; son dos enc\u00edclicas y una Carta Ap\u00f3st\u00f3lica que lo concretan, desarrollando las virtudes teologales: Deus Caritas Est (Caridad), Spes Salvi (Esperanza), y Porta Fidei (Fe).<\/p>\n<p>En cuanto a la Comuni\u00f3n, quiso y supo girar el derrotero del postconcilio Vaticano II de una \u201chermen\u00e9utica de la ruptura y de la discontinuidad hacia otra de la contuidad y del desarrollo homog\u00e9neo, fiel y cretaivo, de los dogmas y de la moral\u201d. La revista Communio, de la que form\u00e9 parte en la edici\u00f3n espa\u00f1ola, es un testimonio fecundo. En la misma l\u00ednea, ya en \u00e1mbito de vida consagrada, no me cansar\u00e9 de darle gracias por la fundaci\u00f3n de Iesu Communio, que refleja su teolog\u00eda m\u00e1s profunda, anclada en el Evangelio y en la Tradici\u00f3n Patr\u00edstica.<\/p>\n<p>En cuanto al Arte, adem\u00e1s de ser \u00e9l mismo un artista polifac\u00e9tico, siempre seguir\u00e1 siendo un referente muy sugerente la conferencia impartida a los catequistas y profesores de religi\u00f3n de Roma, en el a\u00f1o 2001: \u201cEvangelizar es una arte; es mostrar el arte de vivir de forma aut\u00e9ntica, que no es otro que llevarnos a Jesucristo\u2026 Si se desconoce este arte de vivir, todo lo dem\u00e1s ya no funciona en nuestra vida\u201d. Las claves de este arte de vivir en el Se\u00f1or, las centr\u00f3 en cuatro: primero, la conversi\u00f3n sincera como encuentro con el Resucitado y su Evangelio; segundo, vivir el teocentrismo, experimentando que el reino de Dios es Dios mismo, que Dios existe y est\u00e1 presente y act\u00faa en el mundo; tercero, vivir a Jesucristo como el Enmanuel, el Dios con nosotros, Alguien muy real y presente en nuestra vida; y, cuarto, creer en la vida eterna, lo cual conlleva experimentar que Dios har\u00e1 justicia a los m\u00e1s pobres y que todo en nuestra vida es importante y tiene valor de eternidad.<\/p>\n<p>Finalmente, el di\u00e1logo. Di\u00e1logo y encuentro sincero con la cultura, practicando tambi\u00e9n el arte de la complementariedad entre fe y raz\u00f3n en todos los campos del saber y del vivir humanos. Dialogando hacia dentro de la Iglesia, y potenciando la verdadera teolog\u00eda. De ah\u00ed, su feliz iniciativa de incentivar, premiar, y reconocer\u00a0 a los m\u00e1s valiosos te\u00f3logos cada a\u00f1o. Y di\u00e1logo hacia el exterior de la Iglesia, en lo que \u00e9l llamaba el \u201catrio de los gentiles\u201d. En este campo, continuando a San Buenaventura e incluso al artista Miguel Angel, practicaba un triple m\u00e9todo: inmersi\u00f3n total en la realidad (assumptio); poda de todo aquello que da\u00f1ara lo divino o lo humano (abblatio);\u00a0 y hacer resaltar lo m\u00e1s bello y verdadero (elevatio). En J. Ratzinger, la defensa de la raz\u00f3n era, al mismo tiempo la defensa de la aut\u00e9ntica libertad humana: Dios, y lo divino, nunca son enemigos ni contrincantes de lo humano. Por eso, en \u00e9l, la Verdad siempre va unida a la caridad: la verdad, sin caridad, no es verdad completa; pero la caridad sin verdad est\u00e1 vac\u00eda.<\/p>\n<p>Tenemos un santo intercesor m\u00e1s en el cielo; un sabio pastor. En su encuentro con san Juan XXIII, con san Pablo VI, y con san Juan Pablo II, adem\u00e1s de la alegr\u00eda profunda, habr\u00e1 comprobado que mereci\u00f3 la pena pilotar el tim\u00f3n eclesial del postvaticano con las claves que, en su d\u00eda, acert\u00f3 a sintentizar Danielou: Vuelta a las fuentes genuinas de la revelaci\u00f3n de Dios; di\u00e1logo con la cultura de su tiempo; y pasi\u00f3n por la pastoralidad. Todo ello siendo maestros de oraci\u00f3n, profetas de esperanza, v\u00ednculos de comuni\u00f3n, y agentes decididos de evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>+ Cecilio Ra\u00fal Berzosa Mart\u00ednez, Obispo em\u00e9rito de Ciudad Rodrigo y misionero en Santo Domingo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el \u00faltimo d\u00eda del a\u00f1o 2022, muy de madrugada, nos llegaba la noticia: ha&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":88233,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-88239","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88239","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88239"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88239\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}