{"id":88497,"date":"2023-02-22T10:09:24","date_gmt":"2023-02-22T14:09:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=88497"},"modified":"2026-04-17T15:06:15","modified_gmt":"2026-04-17T15:06:15","slug":"francisco-el-camino-cuaresmal-es-sinodal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2023\/02\/22\/francisco-el-camino-cuaresmal-es-sinodal\/","title":{"rendered":"Francisco: El camino cuaresmal es sinodal"},"content":{"rendered":"<p>Una invitaci\u00f3n a ponerse en camino siguiendo a Jes\u00fas para profundizar y acoger su misterio de salvaci\u00f3n, desprendi\u00e9ndose de la mediocridad y de la vanidad. Es lo que aborda el Papa en su mensaje para la Cuaresma 2023, en el que destaca la relaci\u00f3n entre el camino cuaresmal y el camino sinodal enraizados en la tradici\u00f3n y abiertos a las novedades<\/p>\n<p><strong>Paolo Ondarza \u2013 Ciudad del Vaticano<\/strong><\/p>\n<p>Es una transfiguraci\u00f3n, personal y eclesial, la meta del camino asc\u00e9tico cuaresmal y, del mismo modo, del sinodal. As\u00ed lo subraya el Santo Padre en su\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/lent\/documents\/20230125-messaggio-quaresima.html\">mensaje para la Cuaresma 2023<\/a>, fechado el 25 de enero y publicado hoy con el t\u00edtulo \u201cAscesis cuaresmal, un camino sinodal\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>En lo alto del monte<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Papa se inspira en el episodio evang\u00e9lico de la Transfiguraci\u00f3n en el monte Tabor:<\/p>\n<p><em>\u201cEn efecto, en este tiempo lit\u00fargico el Se\u00f1or nos toma consigo <\/em><em>y nos lleva a un lugar apartado. Aun cuando nuestros compromisos diarios nos obliguen a permanecer all\u00ed donde nos encontramos habitualmente, viviendo una cotidianidad a menudo repetitiva y a veces aburrida, en Cuaresma se nos invita a \u2018subir a un monte elevado\u2019 junto con Jes\u00fas, para vivir con el Pueblo santo de Dios una experiencia particular de ascesis\u201d<\/em><\/p>\n<p><strong>Como una excursi\u00f3n de monta\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p>En esta ascesis acompa\u00f1ada de la Gracia superamos nuestras resistencias a seguir a Jes\u00fas. El Pont\u00edfice escribe que \u201cdebemos dejarnos conducir por \u00c9l a un lugar desierto y elevado, distanci\u00e1ndonos de las mediocridades y de las vanidades&#8221;.<\/p>\n<p><em>\u201cEs necesario ponerse en camino, un camino cuesta arriba, que requiere esfuerzo, sacrificio y concentraci\u00f3n, como una excursi\u00f3n por la monta\u00f1a\u201d<\/em><\/p>\n<p><strong>Juntos<\/strong><\/p>\n<p>Jes\u00fas lleva a tres disc\u00edpulos al Tabor: &#8221; A Jes\u00fas hemos de seguirlo juntos&#8221;, subraya Francisco. Al final de la subida, a los tres disc\u00edpulos les es dado verlo resplandecer con luz sobrenatural. \u201cComo en cualquier excursi\u00f3n exigente de monta\u00f1a, a medida que se asciende es necesario mantener la mirada fija en el sendero; pero el maravilloso panorama que se revela al final, sorprende y hace que valga la pena\u201d.<\/p>\n<p><em>\u201cTambi\u00e9n el proceso sinodal parece a menudo un camino arduo, lo que a veces nos puede desalentar. Pero lo que nos espera al final es sin duda algo maravilloso y sorprendente, que nos ayudar\u00e1 a comprender mejor la voluntad de Dios y nuestra misi\u00f3n al servicio de su Reino\u201d<\/em><\/p>\n<p><strong>Tradici\u00f3n y novedad<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mois\u00e9s y El\u00edas, personificaciones de la Ley y de los Profetas, aparecen junto a Jes\u00fas en el monte Tabor. \u201cLa novedad de Cristo \u2013 explica el Papa \u2013 es el cumplimiento de la antigua Alianza y de las promesas; es inseparable de la historia de Dios con su pueblo y revela su sentido profundo&#8221;.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cDe manera similar, el camino sinodal est\u00e1 arraigado en la tradici\u00f3n de la Iglesia y, al mismo tiempo, abierto a la novedad. La tradici\u00f3n es fuente de inspiraci\u00f3n para buscar nuevos caminos, evitando las tentaciones opuestas del inmovilismo y de la experimentaci\u00f3n improvisada\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>Los dos senderos<\/strong><\/p>\n<p>Hay dos senderos sugeridos por Francisco para &#8220;subir junto a Jes\u00fas y con \u00c9l llegar a la meta: Escucharlo y afrontar la realidad con sus luchas cotidianas, sus dificultades y contradicciones&#8221;. Jes\u00fas, explica el Pont\u00edfice, habla en la Palabra de Dios que la Iglesia ofrece en la Liturgia. Y sugiere:<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cNo dejemos que caiga en saco roto. Si no podemos participar siempre en la Misa, meditemos las lecturas b\u00edblicas de cada d\u00eda, incluso con la ayuda de internet\u201d<\/em><\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas habla tambi\u00e9n en los m\u00e1s necesitados, como en los hermanos y hermanas de la Iglesia: escucharse unos a otros es &#8220;el estilo de una Iglesia sinodal&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por eso, el Papa advierte contra el refugiarse en una religiosidad hecha de acontecimientos extraordinarios con la recomendaci\u00f3n de &#8220;no enga\u00f1arnos pensando que hemos llegado al camino sinodal cuando Dios nos regala algunas experiencias fuertes de comuni\u00f3n&#8221;:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cBajemos a la llanura y que la gracia que hemos experimentado nos sostenga para ser artesanos de la sinodalidad en la vida ordinaria de nuestras comunidades\u201d<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una invitaci\u00f3n a ponerse en camino siguiendo a Jes\u00fas para profundizar y acoger su misterio&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":88495,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-88497","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88497","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88497"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88497\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88497"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88497"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88497"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}