{"id":88823,"date":"2023-04-07T17:55:00","date_gmt":"2023-04-07T21:55:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diariocatolico.org\/?p=88823"},"modified":"2026-04-17T15:06:16","modified_gmt":"2026-04-17T15:06:16","slug":"reflexion-de-la-3ra-palabra-del-viernes-santo-de-la-semana-santa-2023-por-la-hna-ofelia-perez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/2023\/04\/07\/reflexion-de-la-3ra-palabra-del-viernes-santo-de-la-semana-santa-2023-por-la-hna-ofelia-perez\/","title":{"rendered":"Reflexi\u00f3n de la 3ra Palabra del Serm\u00f3n de Viernes Santo de la \u00abSemana Santa 2023\u00bb por la Hna. Ofelia P\u00e9rez"},"content":{"rendered":"<div class=\"x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r x1vvkbs xtlvy1s x126k92a\">\n<div dir=\"auto\">El Evangelista San Juan en el cap\u00edtulo 19 nos dice: \u201cCerca de la cruz de Jes\u00fas estaba su madre\u2026Jes\u00fas, al ver a la madre y junto a ella al disc\u00edpulo que m\u00e1s quer\u00eda, dijo a la madre: -Mujer, ah\u00ed tienes a tu hijo. Despu\u00e9s dijo al disc\u00edpulo: -Hijo, ah\u00ed tienes a tu madre\u201d.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">La escena es desgarradora, la Madre ve morir a su hijo de una manera cruel y despiadada. \u00bfCu\u00e1ndo iba a imaginar que aquel peque\u00f1o nacido en la cueva de Bel\u00e9n ser\u00eda llevado a la cruz?<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">El evangelista registra su experiencia como un grito con los labios cerrados, un dolor inenarrable; una escena donde se acallan las palabras y habla la vista. Jes\u00fas, desde la cruz, en medio de su agon\u00eda, mira a su Madre. Como buen jud\u00edo sabe que, al morir, Ella quedar\u00e1 sola. Mujer, viuda y sin hijo, Mar\u00eda pasa a ser una descartada social. Ante esta realidad tan cruda, la mirada de Jes\u00fas se fija que, junto a su cruz, al lado de su Madre se encuentra su amigo, su disc\u00edpulo amado, el m\u00e1s joven de los ap\u00f3stoles.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Al mirar a Mar\u00eda junto a Juan, Jes\u00fas pronuncia la primera MUJER, palabra que recoge la identidad de la Madre en la escena dolorosa de la cruz. Juan Pablo II identifica la palabra \u201cMujer\u201d como evocaci\u00f3n prof\u00e9tica en G\u00e9nesis 3,15: \u201cHar\u00e9 que haya enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya. Mar\u00eda, presentada como la nueva Eva en el evangelio de San Juan la encontramos como intercesora (Jn.2,4); una boda en Can\u00e1 de Galilea y se termina el vino, Mar\u00eda informa la situaci\u00f3n a Jes\u00fas, &#8220;Mujer\u2026a\u00fan no ha llegado mi hora&#8221;. As\u00ed, como bien nos ense\u00f1a el Papa Francisco: \u201cLas Bodas de Can\u00e1 son mucho m\u00e1s que una simple narraci\u00f3n del primer milagro de Jes\u00fas\u2026 el esperado Esposo da inicio a las bodas que se cumplen en el Misterio pascual.\u201d (audiencia del 8 jun 2016).<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Ahora, ante la cruz el t\u00e9rmino mujer, evoca la marginaci\u00f3n social en la que quedar\u00e1 la Madre, pero tambi\u00e9n es el inicio de un nuevo orden mundial, en la cruz, de improviso, surge una fecundidad materna, Jes\u00fas invita a la Madre a dar a luz al hijo y al disc\u00edpulo a purificar la mirada para dejar de ver en Mar\u00eda a la Madre de su amigo\u2026 ahora es Ella, la Madre y el su hijo. Unas horas antes, Jes\u00fas hab\u00eda anunciado \u201cLa mujer, cuando va a dar a luz, est\u00e1 triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al ni\u00f1o, ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo\u201d<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r x1vvkbs xtlvy1s x126k92a\">\n<div dir=\"auto\">En aquella hora en la que la fe de los disc\u00edpulos flaquea, por tantas dificultades e incertidumbres, Jes\u00fas cambia la direcci\u00f3n de la mirada e invita al disc\u00edpulo que se siente solo, triste y desamparado a mirar hacia la Mujer cuya vida de fe ha sido probada. \u201cHe ah\u00ed a tu madre\u201d palabas de Jes\u00fas en la cruz que tienen un valor testamentario. Desde ese momento, la Madre de Jes\u00fas se ha convertido en madre de cada disc\u00edpulo, que junto a la cruz espera en que la muerte no tiene la \u00faltima palabra. Mar\u00eda ve morir al Hijo mientras de su coraz\u00f3n herido brota amor de madre para acoger a los que ama Jes\u00fas.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">En este pasaje b\u00edblico vemos en Mar\u00eda a una madre que sufre porque le arrebatan, le matan a su \u00fanico hijo, una mujer que sufre la verg\u00fcenza de ver morir a su v\u00e1stago en la cruz, ajusticiado siendo inocente.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Hoy, al contemplar la situaci\u00f3n de la mujer, el panorama sigue siendo desgarrador; en muchas sociedades ser mujer es una condena para vivir maltratada, vejada, humillada, golpeada o\u2026simplemente usada para el sexo o la pornograf\u00eda. El ser de la mujer se pierde en una sociedad injusta que promueve por los medios y redes sociales, el valor del cuerpo del cuerpo tanto cuanto puede producir placer. Las mujeres que trabajan y aportan al desarrollo cient\u00edfico, social, pol\u00edtico, religioso y econ\u00f3mico se vuelven invisibles; de ellas no se dice nada. Tampoco se publica la estad\u00edstica del n\u00famero de mujeres que estudian en nuestras universidades e Institutos de Estudios Superiores, ni de las mujeres que se incorporan al mercado laboral, sin abandonar el trabajo en la casa, la atenci\u00f3n a los hijos y al marido. Madruga para cargar el agua y barrer la calle antes de tomar la guagua, el tren o el motoconcho para irse a producir el sostenimiento de la familia, \u00bfQui\u00e9n mira a las mujeres que dan a luz en nuestros hospitales o aquellas que esperan en una silla que se desocupe una cama?<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Resulta escandaloso la cantidad de adolescentes embarazadas, pero m\u00e1s terrible es la imposici\u00f3n del silencio de la acosada y violada por aquellos que deben protegerla.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00bfQui\u00e9n se apiada del dolor de la madre que ve a su adolescente sin futuro porque las drogas, los cigarros electr\u00f3nicos o las jucas le carcomen el cuerpo y el cerebro?<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00bfCu\u00e1ndo vamos a reconocer que las mujeres representan el mayor n\u00famero de las organizaciones pol\u00edticas, empresariales, religiosas y sindicales, pero cuando se trata de dirigirlas, la mujer est\u00e1 relegada?<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Desde la cruz, Jes\u00fas mira a la mujer y la invita a recuperar su dignidad al mirarse en Mar\u00eda, la Madre de Jes\u00fas: la Mujer que piensa y pregunta, \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 esto\u2026? Mar\u00eda, mujer que cree en el Dios que \u201c\u2026derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes\u2026\u201d Mar\u00eda, la mujer que intercede en las necesidades para que no termine la fiesta, Mar\u00eda la que lleva al Hijo al templo. Mar\u00eda, que no se queda esperando al hijo perdido, que lo busca hasta encontrarlo. Mar\u00eda, la Madre Mujer que permanece de pie junto a la cruz del hijo.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Pero Jes\u00fas tambi\u00e9n contempla al disc\u00edpulo: \u201cHe ah\u00ed a tu madre\u201d. Las palabras de Jes\u00fas agonizante, en realidad, revelan que su principal intenci\u00f3n es entregar el disc\u00edpulo a Mar\u00eda.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">La dimensi\u00f3n de su misi\u00f3n de Madre muestra que las palabras del Salvador no son fruto de un simple sentimiento de afecto filial, sino que quieren situarse en un plano m\u00e1s elevado.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">De hecho, la Virgen reconoci\u00f3 a Juan como hijo suyo; pero ese privilegio fue interpretado por el pueblo cristiano, ya desde el inicio, como signo de una generaci\u00f3n espiritual referida a la humanidad entera. La maternidad universal de Mar\u00eda, aquella a quien Jes\u00fas llam\u00f3 &#8220;Mujer&#8221; en las bodas de Can\u00e1; ahora en el calvario pasa a ser la Nueva Eva &#8220;madre de todos los vivientes&#8221; (Gn 3, 20). As\u00ed, la Madre recupera la dignidad de la maternidad que por el pecado entr\u00f3 al mundo.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Sin embargo, mientras \u00e9sta hab\u00eda contribuido al ingreso del pecado en el mundo, la nueva Eva, Mar\u00eda, coopera en el acontecimiento salv\u00edfico de la Redenci\u00f3n. As\u00ed en la Virgen, la figura de la &#8220;mujer&#8221; queda rehabilitada y la maternidad asume la tarea de difundir entre los hombres la vida nueva en Cristo.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\u201cHijo ah\u00ed tienes a tu Madre\u201d al pronunciar estas palabras la mirada de Jes\u00fas se fija en el disc\u00edpulo y lo invita a pasar a ser hijo. Recordemos que, de todos los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, s\u00f3lo uno estuvo con \u00e9l durante el proceso de la cruz. Juan, adem\u00e1s de disc\u00edpulo, es amigo fiel, es conocido como \u201cel disc\u00edpulo amado\u201d en el evangelio que lleva su nombre. El Evangelio nos cuenta la cercan\u00eda en la relaci\u00f3n, en la \u00faltima cena, recost\u00f3 su cabeza en el pecho de Jes\u00fas. (Jn.13,23).<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Se ha hablado mucho y escrito un poco sobre las razones por las cuales Jes\u00fas entreg\u00f3 su madre a Juan. Unos afirman que Mar\u00eda era viuda y no quer\u00eda que se quedara sola y desamparada en la sociedad. Otros afirman que Juan era hijo de Zebedeo y Salom\u00e9, la hermana de Mar\u00eda lo que significa que Jes\u00fas y Juan eran primos hermanos. Cualquiera que fuera la raz\u00f3n, lo cierto es, que Jes\u00fas mira a quienes se sienten solos, tristes, desamparados y pasan por la pena de tener en una cruz a los que aman.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Al colocar a su propia madre al cuidado de un disc\u00edpulo Jes\u00fas nos invita a pasar de disc\u00edpulo a hijos. No solo Dios es Padre Nuestro, Mar\u00eda es Madre de los que iniciamos la vida de fe como disc\u00edpulos.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Con su muerte, Jes\u00fas instaura un nuevo orden mundial: la sociedad es el conjunto de mujeres que se dejan mirar por Jes\u00fas para acoger como hijos a aquellos tristes disc\u00edpulos. Por tanto, el disc\u00edpulo que m\u00e1s ama a Jes\u00fas es aquel capaz de vivir como hijo de Mar\u00eda, la madre del Crucificado. Esa es la propuesta, caminar juntos como hermanos obedeciendo el mandato del Se\u00f1or, con Mar\u00eda como Madre. Asumiendo la gran responsabilidad de vivir como hijo de Mar\u00eda. A su lado, buscar y hacer la voluntad de Dios.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Volviendo al calvario, la escena resulta conmovedora, un inocente crucificado que lejos de mirarse a s\u00ed mismo, mira la soledad de la madre y la tristeza del disc\u00edpulo.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Hoy, \u00bfCu\u00e1ntos hijos miran la realidad de sus madres? \u00bfCu\u00e1ntos hijos de la madre Patria la aman y le sirven con honestidad haciendo frente a pecado de corrupci\u00f3n que la tiene dolida y humillada? \u00bfCu\u00e1ntos hijos de Mar\u00eda, tenemos su imagen en nuestras casas y olvidamos practicar la justicia como valor moral? \u00bfCu\u00e1ntos hijos tienen tiempo para los amigos, los viajes y las diversiones, pero no tenemos tiempo para escuchar a nuestras madres?\u00bfCu\u00e1ntas madres esperan el regreso de sus hijos que andan deambulando por las calles o perdidos en los vicios?<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Hoy, al contemplar a Jes\u00fas, el Crucificado, deja que mire tu realidad y te diga: \u201cMujer, ah\u00ed tienes a tu hijo. Hijo, ah\u00ed tienes a tu madre\u201d.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<\/div>\n<p>Tercera Palabra, Arquidi\u00f3cesis de Santo Domingo:<br \/>\n\u201cMujer, ah\u00ed tienes a tu hijo. Hijo, ah\u00ed tienes a tu madre\u201d<br \/>\nHna. Ofelia P\u00e9rez, directora general de las Altagracianas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Evangelista San Juan en el cap\u00edtulo 19 nos dice: \u201cCerca de la cruz de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":88818,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"content-type":"","_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-88823","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88823","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88823"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88823\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88823"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88823"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariocatolico.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88823"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}